26037(30-11-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  26037   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 139.  

          Bogotá   D.C.,   noviembre   treinta   (30)   de   dos   mil   seis  (2006).   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre  la solicitud de práctica de pruebas  elevada  por  el defensor del reclamado en extradición  JUAN  DIEGO  VILLAMIL  MEDINA,  dentro del término de  traslado previsto en el artículo 500 de la Ley 906 de 2004.   

ANTECEDENTES   

          El  Ministerio del Interior y de Justicia envió a esta Corporación  el  expediente  relacionado  con  el  trámite  de  extradición  del  ciudadano  colombiano   JUAN  DIEGO  VILLAMIL  MEDINA  por  hechos  ocurridos  entre julio de 2004 y enero de 2006, quien  fue  capturado el pasado 21 de junio por orden del Fiscal General de la Nación,  en  atención  a la Nota Verbal N° 1354 del 6 de junio de 2006, remitida por el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  a  través  de  su Embajada en  Colombia.   

La solicitud de extradición fue formalizada  mediante  la  Nota  Verbal  N° 2064 del 18 de agosto de 2006, acompañada de la  documentación   correspondiente,  y  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó  que,  por  no existir convenio aplicable al caso, es viable acudir a  las     normas     pertinentes    del    Código    de    Procedimiento    Penal  colombiano.   

          En  aplicación  de lo previsto en el artículo 500 de la Ley 906 de  2004  se  corrió  traslado  al  requerido  y a su defensor para que solicitaran  pruebas, oportunidad utilizada por este último.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

          La  viabilidad de la práctica de pruebas, como reiteradamente se ha  señalado,  está  determinada  por  su  procedencia  en  punto del concepto que  corresponde  emitir a la Corte, el cual, de conformidad con lo establecido en el  artículo  502  del  estatuto  procesal  penal, se fundamenta en “la  validez  formal  de  la documentación  presentada,  en  la  demostración  plena  de la identidad del solicitado, en el  principio  de  la  doble  incriminación,  en  la equivalencia de la providencia  proferida  en  el  extranjero  y, cuando fuere el caso, en el cumplimiento de lo  previsto en los tratados públicos”.   

         Como   según   fue  expresado  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  en  este asunto rigen los preceptos del estatuto procesal penal, es  oportuno  señalar  que  el artículo 375 de la Ley 906 de 2004 dispone que para  conseguir  la  admisión  de las pruebas, éstas deben ser pertinentes, esto es,  tienen  que  referirse  directa  o  indirectamente a los hechos y circunstancias  relativas  al  objeto  cuya demostración se pretende, siempre que se encuentren  permitidas  por  la ley como medios demostrativos y naturalmente, que demuestren  algo que aún no ha sido comprobado en la actuación.   

         Teniendo  en  cuenta los anteriores parámetros, se resolverán los  requerimientos   probatorios   de   la  defensor  del  capturado  con  fines  de  extradición, los cuales fueron presentados en el siguiente orden:   

          1.        Copia   de  las  declaraciones  de  Carlos  Alberto  Daza  Mosquera,  Yury  Edinson  y  Larry Alberto Marín Quintero, Jairo  Márquez  Serna,  Pedro Pablo Lemos Castillo, Néstor Jaime Ocampo Ospina y Luis  Fernando   Montoya   Gómez,   así   como   de   los  investigadores  de  la  DIJIN Julián Mauricio Restrepo  Cardona  y  Oscar Mauricio Solarte Muñoz rendidas ante  la  Fiscalía  Cuarta Especializada de Cali dentro del proceso que por el delito  de  lavado  de  activos  se adelantó en contra de JUAN  DIEGO VILLAMIL MEDINA.   

          2.        Copia  de  la  sentencia anticipada proferida por el Juzgado Tercero  Penal   del   Circuito   Especializado   de   Buga  en  contra  de  Yuri  Edison Marín Quintero por cuyo medio  lo   condenó   como  autor  penalmente  responsable  del  delito  de  tráfico,  fabricación o porte de estupefacientes.   

          3.        Copia  de  la  “petición de revisión de  la  extradición”  de  JUAN  DIEGO  VILLAMIL MEDINA, “por  los  canales  diplomáticos  dirigida al Señor Fiscal General de la Nación, en  idioma    castellano    e    inglés    con   sus   pruebas   anexas”.   

          Igualmente,  el  defensor  aduce,  de una parte, que las autoridades  judiciales   del   país   requirente  ocultaron  pruebas  en  perjuicio  de  su  patrocinado  y  de otra, que la acusación proferida en su contra en los Estados  Unidos  no  equivale  a  la  resolución  acusatoria propia del sistema procesal  colombiano,  pues  en  aquella  decisión  no se cumplen las exigencias que para  adoptarla exige la legislación nacional.   

          En  punto  de  las pruebas aportadas por el defensor, sin dificultad  observa  la  Sala  que  resultan  manifiestamente  impertinentes, dado que no se  refieren  de  manera  directa o indirecta a alguno de  los  temas  taxativamente  definidos por el legislador en el artículo 502 de la  Ley  906  de  2004  como objeto de ponderación por parte de esta Colegiatura al  momento  de  emitir  el  concepto  solicitado  por  el  ejecutivo dentro de este  trámite.   

         Además,  es  necesario destacar que si el  defensor  del reclamado en extradición aduce que su propósito con la solicitud  de  pruebas  objeto  de  esta providencia es el de acreditar que “no  existe  delito  alguno”, advierte la  Sala  que  una  tal finalidad es ajena por completo a este trámite en cuanto no  guarda  relación  con lo establecido en el artículo 502 de la Ley 906 de 2004,  precepto  que  señala  las  temáticas  que  deben ser abordadas en el concepto  solicitado por el ejecutivo.   

En  efecto,  encuentra  la  Sala  que  los  documentos  allegados  por  la  defensa  no  se  ocupan de cuestionar la validez  formal  de  la  documentación  aportada  por el Gobierno de Estados Unidos como  país  requirente,  ni se refieren a la plena identidad  de  la  persona  reclamada  en  extradición. No suministran elementos de juicio  para  establecer  si  las  conductas  delictivas  por  las  cuales  se  acusa  a  JUAN DIEGO VILLAMIL MEDINA en  los  Estados  Unidos  tienen  o  no  el  carácter de delitos en la legislación  colombiana  y  finalmente,  tampoco  comportan  acreditación  alguna  acerca de  controvertir  si  la  acusación  proferida  por  el  Gran  Jurado ante la Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Meridional de Nueva York es  equivalente   a   la   acusación  establecida  en  el  sistema  procesal  penal  colombiano.   

          Impera  precisar  que  como  de  tiempo  atrás lo ha señalado esta  Sala,  el trámite especial de la extradición no constituye un proceso judicial  en  el  cual se juzgue la conducta de aquél a quien se reclama en extradición,  motivo   por   el   cual   resultan  ajenos  al  thema  probandum  aquellos medios probatorios que se orienten  a  censurar  la  validez o mérito de las pruebas recaudadas por las autoridades  extranjeras   sobre   la  materialidad  del  delito  o  la  responsabilidad  del  requerido,  pues tales aspectos corresponden a la órbita exclusiva y excluyente  de  los  funcionarios  del  país  que  eleva  la  solicitud y su postulación o  controversia  debe  efectuarse al interior del respectivo proceso de conformidad  con  los  cánones  procedimentales dispuestos en la legislación del Estado que  formula la solicitud de extradición.   

          De  conformidad  con  lo  anterior se tiene que las declaraciones de  Carlos  Alberto  Daza  Mosquera,  Yury Edinson y Larry  Alberto  Marín  Quintero,  Jairo  Márquez  Serna,  Pedro Pablo Lemos Castillo,  Néstor   Jaime   Ocampo  Ospina  y  Luis  Fernando  Montoya  Gómez,  así  como  las  de  los  investigadores  de la DIJIN   Julián  Mauricio  Restrepo  Cardona  y  Oscar  Mauricio  Solarte  Muñoz rendidas ante la Fiscalía Cuarta Especializada  de  Cali  dentro del proceso que por el delito de lavado de activos se adelantó  en  contra  de  JUAN DIEGO VILLAMIL MEDINA  no  guardan  relación  alguna con los anunciados temas objeto del  concepto  que  corresponde  emitir  a la Sala, circunstancia que impone negar su  aducción al diligencimiento.   

          A  su vez, tampoco la copia de la sentencia anticipada proferida por  el  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Buga en contra de  Yuri Edison Marín Quintero o  la  copia  de  la  “petición  de  revisión  de  la  extradición” de JUAN DIEGO  VILLAMIL  MEDINA,  “por los  canales  diplomáticos  dirigida  al  Señor  Fiscal  General  de la Nación, en  idioma  castellano  e inglés con sus pruebas anexas”  tienen  la  virtud  de  ocuparse de alguno de los precisos temas que por expresa  disposición  del  legislador  corresponde a la Sala pronunciarse en el concepto  solicitado por el ejecutivo dentro de este trámite.   

          Por  tanto,  se  impone  rechazar  la  pretendida  aducción  de los  documentos  a  los  cuales  se  ha hecho referencia y se ordena devolverlos a la  defensa.   

          Acerca  de  los  planteamientos  del defensor, orientados a señalar  que  las  autoridades  judiciales  del  país  requirente  ocultaron  pruebas en  perjuicio  de  JUAN  DIEGO VILLAMIL MEDINA  y que la acusación allí proferida en su contra no es equiparable  a  la  resolución  de  acusación  del sistema procesal penal colombiano, baste  señalar  que tal argumentación no comporta la solicitud de práctica de prueba  alguna,  sino  que  se  refiere  a  los  temas  de los cuales deben ocuparse las  alegaciones  previas al concepto que debe emitir la Sala, todo lo cual denota su  actual impertinencia.   

          Dado  que  no  se  advierte  la  necesidad  de  ordenar de oficio la  práctica  de  medios probatorios acerca de los temas que deben ser abordados en  el  concepto  que  corresponde  emitir  a  la  Corte, se impone continuar con el  trámite de extradición.   

Así  las  cosas,  de  conformidad  con  lo  establecido  en  el  artículo 500 de la Ley 906 de 2004 córrase traslado a los  intervinientes  para  que,  una  vez  en  firme  esta  decisión,  presenten sus  alegatos previos al referido concepto.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.             NEGAR   por  improcedente  la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor de  JUAN  DIEGO  VILLAMIL MEDINA,  de    conformidad    con    las    razones    consignadas    en    la   anterior  motivación.   

          2.        RECHAZAR  la  aducción  de los documentos  aportados  por  el  defensor  del  solicitado en extradición y en consecuencia,  ordenar  su  devolución  a  la  defensa,  según los argumentos expuestos en la  parte motiva de esta decisión.   

          3.          CORRER TRASLADO  por  el término de cinco (5) días, al solicitado en extradición, JUAN  DIEGO  VILLAMIL MEDINA, a su defensor  y  al  Procurador  Delegado, para que presenten sus alegatos previos al concepto  de  la  Corte  (artículo  500  de  la  Ley  906 de 2004), una vez en firme esta  decisión.   

La  Secretaría  de  la  Sala  librará  las  comunicaciones correspondientes.   

Notifíquese y cúmplase.  

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                              MARINA    PULIDO    DE  BARÓN   

Permiso  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES               YESID  RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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