26005(13-09-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  26005   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA Nº 97  

Bogotá,  D.  C., trece (13) de septiembre de  dos mil seis (2006)   

ASUNTO  

Sería  del  caso  entrar  a  examinar  si la  demanda    de   casación   presentada   por   el   defensor   de   HENDRIK  VAN  BILDERBEEK  SOTO  contra  la  sentencia  proferida  por  el  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Santa  Marta,  que  confirmó  la  dictada  por  el  Juzgado  13  Penal del Circuito de  Bogotá,  reúne  los  requisitos  que  para  su  admisión  exige el Código de  Procedimiento  Penal,  si  no  fuera  porque  de  manera evidente aparece que ha  operado  el  fenómeno jurídico de la prescripción de la acción penal, lo que  impide     hacer     cualquier     pronunciamiento     diverso    al    de    su  declaratoria.   

HECHOS Y ACTUACIÓN  PROCESAL  

El  18  de  noviembre  de 1994 la Asociación  Probienestar  de  Familia  Colombiana  –PROFAMILIA-   solicitó   a  la  Corporación  Financiera  FES  S.A.  –CORFES- la renovación de  un  CDT  por valor de $ 300.000.000. El 16 de diciembre del mismo año el CORFES  informó  telefónicamente  a una empleada de PROFAMILIA sobre un posible endoso  y  cesión  del  referido CDT, pero como tales operaciones no fueron autorizadas  por  la  entidad,  el 19 siguiente se dio orden de no pago y el 21 del mismo mes  Jaime  Buitrago  Ruiz,  Director  Financiero  y  Administrativo  de  PROFAMILIA,  presentó la denuncia respectiva.   

Como   resultado   de   las   labores   de  investigación  se  vinculó al proceso a Gilberto Soto  González,  Hendrik  Van  Bilderbeek  Soto,  Pedro  Arturo  Pinto Montoya y Juan  Carlos Pilonieta Osorio.   

Respecto  de  este  último,  el  Fiscal  89  Seccional  de esta ciudad dictó preclusión de la investigación el 8 de agosto  de    20001.  En  el  mismo proveído, dictó resolución acusatoria contra los  demás  sindicados,  por  los  delitos  de  falsedad  material  de particular en  documento  público  agravado  por el uso, en concurso heterogéneo con falsedad  en  documento  privado,  estafa agravada por la cuantía en grado de tentativa y  falsificación o uso fraudulento de sello oficial.   

Esa providencia fue confirmada el 17 de abril  de   2001   por  el  Fiscal  14  Delegado  ante  los  Tribunales  de  Bogotá  y  Cundinamarca2,   con   excepción  hecha  del  delito  de  falsificación  o  uso  fraudulento  de  sello  oficial, respecto del cual declaró prescrita la acción  penal.  Notificada  la  decisión,  cobró  ejecutoria  el  4  de mayo del mismo  año.   

El  6  de  marzo  de 2002 el Juzgado  13  Penal  del Circuito de Bogotá condenó a Gilberto Soto  González,  Hendrik Van Bilderbeek Soto y Pedro Arturo Pinto Montoya  por  los ilícitos que les merecieron el llamamiento a juicio. Les  impuso  65  meses de prisión y de inhabilidad para ejercer derechos y funciones  públicas   y   el  pago  “insolidum”  de daños y perjuicios ocasionados y a favor de la firma afectada,  por   un   valor  equivalente  a  30  gramos  oro.  Les  concedió  la  prisión  domiciliaria3.   

Frente  a  la  apelación  formulada  por los  defensores  de  los  tres procesados, el Tribunal Superior del Distrito Judicial  de  Santa  Marta,  en  sentencia  del  14  de  diciembre  de  2005,  declaró la  prescripción  de  la  acción penal y, como consecuencia, cesó procedimiento a  su  favor  por  el  delito de falsedad en documento privado. Además, revocó el  fallo  de  primera  instancia  respecto de Pedro Arturo  Pinto  Montoya  y,  en  su  lugar, lo absolvió de los  cargos;  y  lo confirmó en relación con Gilberto Soto  González   y  Hendrik  Van  Bilderbeek  Soto, pero modificó la pena impuesta y la  dejó   en  60  meses  de  prisión  e  igual  término  para  la  accesoria  de  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y funciones, como resultado de la  cesación          de          procedimiento4.   

  CONSIDERACIONES   

La Sala se abstendrá de pronunciarse sobre la  admisibilidad  de  la  demanda  de  casación y, en su lugar, ordenará cesar el  procedimiento   a   favor   de  los  procesados,  porque  la  acción  penal  ha  prescrito.   

En efecto:  

Según el artículo 83 de la Ley 599 de 2000,  la  acción  penal  prescribe en un tiempo igual al máximo de la pena fijada en  la  ley,  sin  que  sea menor de 5 años, ni exceda de 20, salvo las excepciones  allí señaladas.   

La  iniciación del término de prescripción  comienza  a  contarse,  para  los  delitos  instantáneos,  desde  el día de la  consumación5.  Este  tiempo  se  interrumpe  por  la  resolución de acusación,  debidamente  ejecutoriada, y comienza nuevamente a correr por un tiempo igual al  señalado  en  el artículo 83, pero no puede ser inferior a 5 años ni superior  a 10.   

Respecto   a  la  falsedad  material de particular en documento público,  el  artículo  220  del  Decreto  Ley 100 de 1980, vigente para la época de los  hechos,   señala   una  pena  de  2  a  8  años.  Pero,  con  la  agravación  por  el uso contemplada en el  artículo  222  ibidem,  se  aumenta hasta en la mitad, es decir, pasa de 2 a 12 años.   

Sin embargo, el artículo 287 de la Ley 599 de  2000  prevé para el mismo delito una pena de 3 a 6 años, y el 290 ibidem  un  aumento igual por el uso, por  lo que la prisión queda entre 3 y 9 años.   

En   lo  relacionado  con  la  estafa,  el  artículo  356  del  Código  Penal  anterior  señala  una  punibilidad  de  1 a 10 años de prisión. Con el  agravante,  por  razón  de  la cuantía,  se  aumenta  de  una  tercera parte a la mitad, esto es, pasa a un  máximo de 15 años.   

En la Ley 599 de 2000 ese delito tiene fijada  una  pena  de  2 a 8 años (artículo 246) y con la agravación, que es la misma  del estatuto anterior, el máximo queda en 12 años.   

En    consecuencia,   para   efectos   de  prescripción, la Ley 599 de 2000 resulta ser más favorable.   

Ahora, como la conducta punible se cometió en  el  grado  de tentativa, conforme al artículo 27 del mismo ordenamiento la pena  máxima se reduce de 12 a 9 años.   

En  este caso la resolución de acusación se  profirió  el  8  de  agosto de 2000 y quedó ejecutoriada el 4 de mayo de   2001.  Luego  a  partir  del  siguiente  día  (5)  empezó  a contabilizarse el  término  de  prescripción,  que  se  completó  el 5 de mayo de 2006, esto es,  después  de dictada la sentencia de segunda instancia y antes de que llegara el  proceso  a  esta  Corporación  para  resolver  sobre  la  demanda de casación.   

Es evidente que transcurrieron más de 5 años  durante  la  etapa del juicio sin que la sentencia adquiriera ejecutoria, razón  por  la  cual se declarará la prescripción y la extinción de la acción penal  por los delitos ya mencionados.   

La  jurisprudencia ha sostenido que cuando la  verificación  de  esa  causal  de  cesación  de procedimiento no requiere, por  parte  de  la  Corte,  esfuerzo  alguno,  sino  que  se  deduce cómodamente del  expediente, su reconocimiento debe hacerse de manera inmediata.   

Por  lo  tanto,  la  Sala  se  abstendrá  de  pronunciarse  sobre  la admisibilidad de la demanda de casación y, en su lugar,  declarará la prescripción de la acción penal.   

En   consecuencia,   ordenará  cesar  todo  procedimiento   contra   los  señores  Gilberto  Soto  González   y  Hendrik  Van  Bilderbeek Soto.   

El  juzgado  de  primera  instancia adoptará  todas   las  medidas  necesarias  como  consecuencia  de  lo  decidido  en  esta  providencia.   

Por  la prescripción detectada, se ordenará  compulsar  copias a la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de  la Judicatura para lo de su cargo.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero. Abstenerse de emitir pronunciamiento sobre  la  admisibilidad  de  la  demanda  de casación presentada por el apoderado del  señor   Hendrik   Van   Bilderbeek  Soto.   

Segundo.   Declarar   prescrita  la  acción  penal  derivada de las conductas punibles de falsedad  material  de  particular  en  documento  público  agravada  por el uso y estafa  agravada  por  la  cuantía,  en  grado  de tentativa, atribuidas a Gilberto   Soto   González  y   Hendrik   Van   Bilderbeek   Soto.  Por  consiguiente, decretar en su favor la cesación de procedimiento.   

Tercero. El juzgado  de  primera  instancia  deberá  tomar todas las medidas como consecuencia de la  extinción de la acción penal.   

Cuarto.  Compulsar  copias  a  la  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo  Superior de la  Judicatura para lo de su cargo.   

Quinto.  Contra esta  decisión no cabe recurso alguno.   

NOTIFÍQUESE    Y  CÚMPLASE   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                     ALFREDO  GÓMEZ QUINTERO   

         Permiso   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                              MARINA   PULIDO  DE  BARÓN   

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                                                                    YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                           JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1  Folios 264 a 276 del cuaderno n.º 2   

2  Folios 3 a 13 del cuaderno de la Fiscalía.   

3  Folios 111 a 145 del cuaderno n.º 3.   

4  Folios 12 a 41 del cuaderno  del Tribunal.   

5  Artículo 84 de la Ley 599 de 2000 y 83 Decreto Ley 100 de 1980.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *