25959(29-08-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25959  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                        Magistrado  Ponente   

                                             Dr. SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ   

                                              Aprobado   Acta  No.  90   

          Bogotá   D.   C.,  veintinueve de agosto de dos mil seis.   

V    I    S   T   O  S   

Se  pronuncia  la  Sala  en  relación con la  colisión  negativa  de  competencia  surgida  entre  los Juzgados 1° Penal del  Circuito  y  1°  Penal  del  Circuito  Especializado,  ambos  de  la  ciudad de  Bucaramanga,  en  virtud de la cual ambas dependencias rehúsan proseguir con el  conocimiento   del   juicio  que  se  impulsa  contra  HUMBERTO  HERREÑO  TAMAYO, a quien se le acusó por el  delito de concierto para delinquir.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  resolución  del 3 de junio de  2005,  adicionada  el  10  siguiente,  la Fiscalía 3ª Delegada ante los Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados de Bucaramanga acusó a HUMBERTO HERREÑO  TAMAYO  por  los  delitos  de  concierto para delinquir agravado, previsto en el  inciso  2º  del  artículo  340  del  Código  Penal, en concurso con homicidio  agravado por haberse ejecutado en coparticipación criminal.   

2.  Ejecutoriado  el pliego de cargos, de la  etapa  de  la  causa  conoció  inicialmente  el  Juez  1°  Penal  del Circuito  Especializado  de  Bucaramanga,  funcionario que después de adelantar el juicio  hasta  la  audiencia  preparatoria, por auto del 8 de noviembre de 2005 decidió  declinar  su  competencia  invocando los artículos 71 de la Ley 975 de 2005, 77  del  Código  de  Procedimiento Penal  y el pronunciamiento de la Corte del  18 de octubre de 2005.    

3.  El  expediente pasó entonces al Juzgado  1º  Penal  del  Circuito de Bucaramanga, el cual avocó conocimiento y después  de  ejecutar  algunos  actos  relacionados con la libertad y la defensa técnica  del  procesado,  en  auto  del  8  de junio de 2006 decidió devolver el proceso  –con   propuesta   de  conflicto  negativo—,  al  Juzgado  1º  Penal  del  Circuito Especializado de Bucaramanga, tras considerar  que  la  conducta punible atribuida a HUMBERTO HERREÑO TAMAYO y relacionada con  el  concierto  para  delinquir  no admitía la calificación de sedición en los  términos  del artículo 71 de la Ley 975 de 2005, como fueron especificados por  la  jurisprudencia  de la Sala en su vigencia, porque se le acusó de pertenecer  a  una  grupo  de paramilitares organizados para amedrantar, crear zozobra en la  región  y  cometer  asesinatos  como  el  aquí  se ventila y por cuya autoría  también se le acusó.   

4.  El  Juzgado  1º  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga,  por  auto del 19 de julio siguiente, insiste en  que  al  entrar  a  regir  el  artículo  71 de la Ley 975 de 2005, el delito de  concierto  para  delinquir en su modalidad de conformar grupos armados al margen  de  la  ley  pasó  a  convertirse  en  sedición,  de competencia de los jueces  penales  del  circuito.  Igualmente, que aunque mediante fallo del 18 de mato de  2006,  la  Corte Constitucional declaró la inexequibilidad del citado artículo  71  de  la  Ley  975  de  2005  (Sentencia  C-370 de 2006), sus efectos sólo se  proyectan  hacia  el  futuro  y en esa medida los beneficios del artículo 71 se  mantienen,   no   afectándose   situaciones   consolidadas   bajo  su  imperio.   

En  consecuencia,  admitió  el  conflicto y  ordenó   remitir   la  actuación  a  la  Corte  para  los  fines  pertinentes.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA:   

La  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte  Suprema  de Justicia es competente para conocer de los conflictos de competencia  que  se  presenten  en  asuntos  de  la  jurisdicción  penal entre los juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados  y  Penales  del  Circuito ordinarios, de  conformidad  con  lo dispuesto en el inciso segundo del artículo 18 transitorio  de la ley 600 de 2000.   

Los  argumentos que se plasmaron al resolver  la     colisión     de    competencias    25.1901,  cuyo  supuesto  fáctico era  similar  al aquí planteado, los reitera la Sala en esta oportunidad en apoyo de  la  decisión  de declarar que el competente para conocer del proceso adelantado  contra   HUMBERTO   HERREÑO  TAMAYO  es  el  Juzgado  1º  Penal  del  Circuito  Especializado de Bucaramanga:   

“La  jurisprudencia  de  la  Corte  con  persistencia  ha  señalado  que  la  calificación del mérito del sumario o su  equivalente,  vincula  al juzgador, quien debe adelantar el juicio acorde con la  tipificación    realizada    por   la   fiscalía2, y que solo por excepción el  juez  puede negarse a conocer del asunto cuando advierta que el fiscal incurrió  en  error  en la calificación jurídica provisional y que la correcta varía la  competencia3.   

“En   éstos   eventos,   ‘le  es  permitido a la Sala, por vía  de  excepción,  analizar  los  elementos constitutivos de la tipicidad en tanto  determina  el  factor objetivo de competencia, pero sin que pueda inmiscuirse en  la   verificación   de   la   existencia   material   del  ilícito  ni  en  la  responsabilidad    que    pudiere    corresponder    al    procesado’.   

“Pero  ahora  no  se  trata  de  discutir  aspectos  como  los que se pone de presente, pues el supuesto de la colisión se  fundamenta  en  una realidad jurídica consistente en haberse tipificado, según  lo  afirma  uno  de  los  despachos  colisionantes, como sedición conductas que  antes  se catalogaban como concierto para delinquir (artículos 71 de la ley 975  de 2005, y 340 numerales 2 y 3 de la ley 599 de 2000).   

“Con  respecto  a  esa  temática,  por  mayoría     la     Corte     había    definido    el    asunto    –desde  luego  hasta  antes de haberse  proferido   la  sentencia  de  constitucionalidad  C  370  del  18  de  mayo  de  2006–,   asignando  la  competencia  a  los  juzgados penales del circuito si el juicio se encontraba en  trámite,  y a los juzgados penales del circuito especializados si el proceso se  hallaba       para       dictar       sentencia4.   

“La  situación  ha  cambiado.  Desde  el  momento  en  el  que  la Corte Constitucional decretó la inexequibilidad, entre  otros,  del artículo 71 de la ley 975 de 2005 por vicios de trámite, el asunto  no  puede  definirse  en  los términos que por mayoría la Sala había estimado  que  eran  los  correctos.  Claro,  porque  los  efectos  de  la aplicación del  artículo  71  citado,  con  ocasión  de  su inconstitucionalidad, no son ya un  problema  de  mera  competencia, sino una temática vinculada con la aplicación  del  principio  de  favorabilidad,  cuyos  beneficios le corresponde resolver al  juez penal del circuito especializado.   

“Conviene señalar que la inexequibilidad  por  regla  general  se  proyecta  hacia  el futuro, salvo el reconocimiento por  favorabilidad  de  normas  declaradas  inconstitucionales, como la Sala lo tiene  por  aceptado. En efecto, vigente aún la Constitución de 1886, en la Sentencia  del 11 de noviembre de 1986, la Corte indicó:   

“El  artículo  26  de  la  Constitución  Nacional,  desarrollado  por  el artículo 6°, tanto del Código Penal como del  de   Procedimiento   Penal,   consagra  el  principio  de  favorabilidad  en  la  aplicación  de  la  ley  criminal,  cuando  una  conducta  o  un  proceso  sean  susceptibles  de  ser  regidos  por  varias  normatividades,  presentándose  el  fenómeno  de  la  sucesión  de  leyes  en  el  tiempo. En virtud del mismo, la  benignidad  de  una ley abrogada, derogada o declarada inexequible, proyecta sus  efectos  más  allá  de esta pérdida de vigencia (ultra – actividad), o la ley  posterior,    con    estas   características,   retrogada   sus   consecuencias  (retroactividad),  para cubrir situaciones pasadas, en vía de definición, o ya  juzgadas”.   

“Si  así  es,  y  si  los  efectos de la  sentencia  recién  proferida  por la Corte Constitucional rigen hacia el futuro  (ex  nunc), los beneficios del declarado inconstitucional artículo 71 de la ley  906  de 2004 se mantienen y no afectan situaciones consolidadas bajo su imperio.   

          “  (…)   “Si  a  lo  dicho  se  añade  que  según  el  artículo 43 de la Ley 270 de 1996, ‘Estatutaria  de  la  Administración de Justicia’,  las  sentencias  de constitucionalidad producen efectos hacia el  futuro,  a  menos que la Corte resuelva lo contrario, la cuestión acerca de las  consecuencias  de  la  decisión  con  respecto  a  la  inconstitucionalidad del  artículo 71 de la ley 975 de 2005 queda saldada.   

“Una de las razones que tuvo la Corte para  dirimir  los  conflictos  de  competencias sobre el mismo tema, asignándosela a  los  juzgados  penales  del  circuito  ordinario,  radicaba  en que al variar la  tipicidad  (sedición en vez de concierto para delinquir), el juzgamiento de esa  conducta  estaba atribuida a aquellos despachos, según las reglas del artículo  77  de  la ley 600 de 2000. Pero al desaparecer del orden jurídico el artículo  que  lo  permitía,  hoy  no  es  posible  realizar  ese  tipo de juicios, salvo  aquellos   puntuales   casos   en  donde  se  deba  reconocer  el  principio  de  favorabilidad   por   los   efectos   benéficos   que  aquellas  normas  puedan  comportar.   

“En tales circunstancias, con mayor razón  es  en  el interior del proceso, donde el juez, contando con todos los elementos  de  juicio, con la posibilidad de examinar la plenitud de la actuación procesal  y  de  la  actividad  probatoria, así como las alegaciones de las partes, puede  optar  por  poner  fin  al  proceso  condenando  o  absolviendo por el delito de  concierto  para delinquir, o condenar o absolver por el de sedición previsto en  la ley de justicia y paz, en el lenguaje de la favorabilidad.   

                   

“En  este  marco  opera  el  concepto  de  competencia  en  su  mas  elevado  entendimiento,  según  el  cual, la justicia  material  se realiza mediante la aplicación de la ley sustancial por el Juez al  que  le  fue  asignado  el  proceso,  a  quien  por  razón de una ley que puede  eventualmente  ser  aplicable  por  favorabilidad,  le corresponde decidir si el  comportamiento  objeto  de  juzgamiento ha cambiado de denominación jurídica y  deben asignársele las consecuencias benéficas que ello comporta.   

“Así  las  cosas, le corresponde conocer  del  asunto  al Juez penal del circuito especializado, autoridad a la cual se le  enviará el expediente”.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

1.  DECLARAR que la  competencia  para  conocer  del  presente  asunto  es  del Juzgado 1º Penal del  Circuito   Especializado   de   Bucaramanga,   a  donde  se  dispone  remitirlo.   

            

2.  Comunicar  lo   aquí   decidido   al   Juzgado   1º   Penal  del  Circuito  de   Barrancabermeja,  remitiéndole  copia  de  la  decisión,  contra  la  cual  no  proceden recursos.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cúmplase.  

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                          ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                      

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN             MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARÓN                         

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS               YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                             

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                 JAVIER ZAPATA ORTIZ   

             TERESA RUIZ NÚÑEZ   

                        Secretaria   

    

1   Auto de julio 11 de 2006.   

2  De  acuerdo  con  el  original  artículo  250  de  la Constitución Política, a la  fiscalía  le  corresponde  acusar  a  los presuntos infractores de la ley penal  ante los juzgados y tribunales competentes.   

3 Cfr.,  auto del 10 de septiembre de 2003, radicado 21343.   

4 Cfr.,  auto del 16 de mayo de 2006, radicado 25449, entre otros.     

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