25958(22-08-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25958  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

         Magistrado Ponente:   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

                           Aprobado Acta No. 88   

Bogotá,  D.C.,  veintidós (22) de agosto de  dos mil seis (2.006)   

VISTOS  

Se  resuelve  el  conflicto  de  competencias  negativo   suscitado   entre   el   Juez   Tercero   Penal   del   Circuito   de  Bucaramanga   y el Tercero Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga,  dentro  del  proceso  que  por  el delito de sedición se adelanta contra MIRYAM  ROJAS OSORIO.   

ANTECEDENTES  

La  Unidad de Nacional de Derechos Humanos y  Derecho  Internacional  Humanitario  de la Fiscalía mediante resolución del 10  de  febrero  de  2.006 acusó a la mencionada MIRYAM ROJAS OSORIO atribuyéndole  coautoría del delito de sedición.   

Asignado el asunto al Juez Tercero Penal del  Circuito  de  Barrancabermeja  a fin de que prosiguiera la etapa de juzgamiento,  dicho  despacho  avocó  conocimiento el 31 de marzo de 2.006, después de negar  la  sustitución  de la medida de aseguramiento de detención preventiva dispuso  la  remisión  del  expediente por competencia a los Jueces Penales del Circuito  Especializado  de  Bucaramanga  (R),  teniendo  como  fundamento la sentencia de  inconstitucionalidad  del  18 de mayo de 2.006 en torno al alcance del artículo  71   de   la   Ley   975   de  2005,  provocándoles  la  respectiva  colisión,  correspondiendo  por reparto al Juez Tercero Penal del Circuito Especializado de  Bucaramanga,   despacho  que  de  inmediato  avocó  el  conocimiento,  sin  que  obviamente  se  pronunciara  sobre  la colisión propuesta por el Especializado.   

En auto posterior, el Juez Tercero Penal del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga, estimando que con base en la sentencia  C-370  de  2.006 no era procedente admitir la competencia, pues “atendiendo el  principio  de  favorabilidad  para  los  puntuales casos que ya cursaban ante la  competencia  de  los  Juzgados  Penales  del Circuito como Sedición, continúan  allí  su  curso…”,  ordenó  la  remisión  del  expediente a la Corte para  defectos de dirimir el conflicto.   

CONSIDERACIONES  

De  acuerdo  con  lo  dispuesto en el inciso  segundo  del  artículo  18  transitorio de la ley 600 de 2000, corresponde a la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  conocer de los  conflictos  de competencia que se presenten en asuntos de la jurisdicción penal  entre  los  juzgados  Penales del Circuito Especializados y Penales del Circuito  ordinarios.   

Para  la  Sala  es  claro  el  sentido de la  decisión  a  adoptar-y como tal puede anunciarlo desde ya- dada la inexistencia  de  lo  que no es más que un aparente conflicto de competencias suscitado entre  los despachos judiciales ya mencionados.   

En  efecto,  conforme  lo  narra la historia  procesal,   el   Juzgado   Penal  del  Circuito  de  Barrancabermeja  avocó  el  conocimiento  del  asunto  una  vez  recibido  de la Fiscalía con acusación en  firme  y luego de negar la sustitución de la medida de aseguramiento y de fijar  fecha  y  hora  para  la  audiencia  preparatoria  manifestó  su incompetencia,  dispuso  la  remisión  de  la  actuación  a quien estimó competente (Juzgados  Especializados  de Bucaramanga) y provocó la consecuente colisión negativa que  se   desprendía   de  su  pronunciamiento.  Recibido  el  expediente  -una  vez  verificado  el  reparto- el Juzgado Tercero Especializado de Bucaramanga asumió  el   conocimiento,   señaló  fecha  y  hora  para  la  celebración  del  acto  preparatorio  y  sin  llegar  a realizarlo expresó que tampoco era competente y  -bajo  el  malentendido de estar vigente la provocación del Circuito- trabó el  conflicto,    disponiendo    la    remisión    de    la    foliatura   a   esta  Corporación.   

Refulge -como se adelantaba- la inexistencia  de  conflicto  alguno  que  deba  dirimir la Sala, dado que si bien en principio  empezó  a  tomar cuerpo el conato cuando el juez de Barrancabermeja estimó que  era  otro  despacho  judicial  el  llamado  por  la  ley  para  continuar con el  juzgamiento  y  dentro de esa óptica provocó la colisión (a materializarse en  el  evento  en  que no se aceptaran sus argumentos), lo cierto es que el juzgado  especializado  de  Bucaramanga  desestimó la oportunidad en que podía trabarlo  legalmente,  esto  es  -sin  asumir  el  conocimiento-  haciendo  manifestación  expresa de incompetencia.   

Pero  como su actitud fue la contraria, vale  decir,  proclamar  su  competencia,  o  lo  que  es  igual  eliminar o descartar  conflicto  alguno,  lo  cierto es que por esa vía perdió todo efecto jurídico  el  pronunciamiento  litigioso  que había expresado el juez de Barrancabermeja,  debiendo  el  Especializado  de  Bucaramanga  -luego  de repensar respecto de su  capacidad  de  conocimiento- haber consignado su parecer en ese sentido, remitir  lo  actuado  a  Barrancabermeja  y  provocar  el  conflicto,  con miras a que el  funcionario  de  esta  ciudad  se  pronunciara  acerca de los argumentos que con  carácter de novedad se le ofrecían.   

Pero  como lo ocurrido fue cosa distinta, no  hay  duda  para  la  Sala  que hoy -por carecer no sólo de materia sino aún de  razón  de ser la solución a un problema que jurídicamente no existe- no puede  más  que  abstenerse  de emitir pronunciamiento alguno, tal como lo hará en la  parte  resolutiva,  no  sin  antes  recordar  a los titulares de los mencionados  despachos  que  ya  esta  Sala  en  pronunciamientos  de  julio  11  y  agosto 8  -radicados  25190  y  25797 respectivamente,  entre otros- relacionados con  conflictos  de competencia suscitados con posterioridad a la sentencia C-370/06,  ha   expresado  su  criterio  tanto  respecto  de  la  competencia  como  de  la  favorabilidad derivada del fallo de constitucionalidad mencionado.   

Finalmente,  se evoca hoy un pronunciamiento  de  la  Sala  en  el  que  se precisan las exigencias para entenderse cabalmente  trabado  un  conflicto  de  competencias.  En auto de noviembre 17 de 2005, Rad.  24501 se dijo:   

“a)   Que   el   funcionario  que  está  adelantando   el  proceso  al  estimar  que  no  es  competente  para  continuar  conociendo  de  él,  lo remita a aquel que considere competente, explicando los  motivos que fundamentan su posición.   

b)  Que el funcionario que lo recibe analice  los  motivos  expuestos  por  quien  se  declaró incompetente; si no los acepta  remite  el  proceso  con  el auto explicatorio al superior para que este decida.   

En  este orden de ideas, es lógico entender  que  si el funcionario a quien se remite el proceso admite las razones expuestas  por  quien  inicialmente rechazó la competencia y en  consecuencia dispone  continuar  con el trámite del proceso, tal decisión implica que agotó la fase  procesal  iniciada  para discutir la competencia, de donde si después encuentra  que  no  era  el  competente  para  conocer  del  caso,  debe provocar una nueva  colisión   y  esperar  el  pronunciamiento  del  funcionario  que  inicialmente  rechazó  la competencia, a quien entonces le correspondería, de no aceptar las  razones  expuestas,  trabar  el  conflicto y remitir el proceso al superior para  que      se      decida     de     conformidad”1.   

Por lo expuesto, la Sala de Casación Penal de  la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

1°.- ABSTENERSE de emitir decisión de fondo  en este asunto, conforme a los considerandos de la parte motiva.   

2°.- DISPONER la devolución de la actuación  al  Juzgado  3°  Especializado de Bucaramanga, enviándose copia de este asunto  al colisionante Penal del Circuito de Barrancabermeja.   

Contra   este   auto   no  procede  recurso  alguno.   

CÓPIESE y DEVUÉLVASE  

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                        ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                      

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                 MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARÓN               

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                     YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO        ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Cita medica  

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria    

1 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala de Casación Penal, Autos  abril 14 de 2004 y 9 de junio de 2004, rads. 22.126 y  22.420.     

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