25941(22-08-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25941  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                        Magistrado  Ponente   

                                             Dr. SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ   

                                              Aprobado   Acta  No.  88   

          Bogotá,    D.C.,  veintidós de agosto de dos mil seis.   

V    I    S   T   O  S   

Se  pronuncia  la  Sala  en  relación con la  colisión  negativa  de  competencia que por segunda oportunidad surge entre los  Juzgados  2°  Penal  del  Circuito Especializado de Bucaramanga y 1° Penal del  Circuito  de Barrancabermeja, Santander, en virtud de la cual ambas dependencias  rehúsan  proseguir  con  el  conocimiento  del  juicio  que  se  impulsa contra  REINALDO  FLÓREZ  ÁVILA, a  quien  se  le  acusa  del  delito  de  concierto para delinquir tipificado en el  artículo 340 de la Ley 599 de 2.000.   

ANTECEDENTES  

1. El 20 de octubre de 2003, en el perímetro  urbano  de  Barrancabermeja,  Santander,  varios individuos que se apearon de un  automotor  de  servicio  público,  tipo  taxi,  introdujeron  por  la fuerza al  rodante  a  Edwin Vásquez Meneses, a quien poco después le segaron la vida con  disparos  de  arma  de  fuego y arrojaron su cadáver frente a las instalaciones  del  Instituto  de  Bienestar  Familiar,  lugar  donde minutos más tarde fueron  hallados  sus  despojos  mortales  por parte de sus familiares. Como autores del  aleve  atentado, se señaló a miembros del grupo armado al margen de la ley que  se  hace  llamar  Autodefensas Unidas de Colombia, cuyo Bloque Central Bolívar,  Frente    Fidel    Castaño,   tiene   su   centro   de   operaciones   en   esa  región.   

2.  Iniciadas  las  pesquisas  pertinentes y  vinculado  al  sumario  por  tales  hechos  como  persona  ausente, REINALDO   FLÓREZ  ÁVILA,  quien  fuera  individualizado  e  identificado  como  coautor  de los mismos, la Fiscalía 9ª  adscrita  a la Unidad de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario al  definirle  su  situación jurídica por resolución del 30 de noviembre de 2004,  le  imputó  los  delitos  de homicidio agravado y concierto para delinquir para  organizar,  promover,  armar  o financiar grupos armados al margen de la ley, en  concurso.        

2.  Agotada  la  etapa  instructiva y previo  cierre  de  la investigación, por resolución del 5 de agosto del año en curso  el  citado  despacho  calificó  el  mérito  sumarial  con  preclusión  de  la  investigación  a  favor de FLÓREZ ÁVILA  respecto  de  la  conducta  punible  de  homicidio agravado, y con  resolución  de  acusación  en  su  contra  por  el  delito  de  concierto para  delinquir  por  su militancia al mentado grupo de autodefensa, como con claridad  diamantina  se  precisó  en las motivaciones de dicho proveído -Fls. 212-, sin  que  en  concreto  se le imputara la comisión de ilicitud alguna, objetivo este  último  para  el  cual  se  estableció  en  esa región del Magdalena Medio la  señalada      agrupación      al     margen     de     la     ley.          

3.  Ejecutoriado  el pliego de cargos, de la  etapa  del  juicio  le  correspondió  conocer  al  Juez  2° Penal del Circuito  Especializado  de  Bucaramanga, funcionario que por auto del 1° de noviembre de  2005  declinó su competencia en el entendido de que el Art. 71 de la ley 975 de  2005  simplemente adicionó el 468 del C. Penal, en el sentido de tipificar como  sedición  -deja  entrever-  conductas  como  la  que  aquí  se  le  endilga al  procesado.  En  consecuencia, con fundamento en lo establecido en el Art. 77 del  C.  de P. Penal, remitió las diligencias a los Juzgados Penales del Circuito de  esa  ciudad,  proponiéndole colisión negativa de competencia, que fue admitida  por  el  Juez  1°  Penal  del  Circuito  de  Barrancabermeja  en auto del 28 de  noviembre de 2005.   

          4.  El  conflicto  fue dirimido por esta Sala en proveído del 14 de  diciembre  de 2005, en el que se adjudicó la competencia para seguir conociendo  del  caso  al  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de  Barrancabermeja, tras  considerarse  que  la  imputación  contenida  en  la  resolución     de     acusación     contra     el    procesado    REINALDO    FLÓREZ    ÁVILA    estaba  relacionada  únicamente con  su  militancia  en  una  agrupación armada al margen de la ley, conducta que se  acomodaba  a  la  tipificación  del  delito  de  sedición  según  la adición  introducida  en  el artículo 71 de la ley 975 de 2005 al artículo 468 del Código Penal.   

          5.  En  auto  del 4 de  julio  de  2006,  el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de Barrancabermeja  considera  que  al haber sido declara la inexequibilidad de la norma que le daba  competencia,  a  saber  el  artículo  71 de la Ley 975 de 2005, según el fallo  C-370  del  18  de mayo de 2006,  proferido por la Corte Constitucional, la  conducta   imputada  a  REYNALDO  FLÓREZ  ÁVILA  volvía  a  calificarse  como  concierto  para  delinquir,  cuya  competencia  radica en los jueces penales del  circuito  especializados,  sin  que  a  ello  pueda  oponerse  el  principio  de  favorabilidad  que no opera en materia de competencia, y el cual deberá aplicar  el juez competente en el momento de definir el caso.   

          En  consecuencia,  dispuso  la  remisión  del  caso al Juez Segundo  Penal  del Circuito Especializado de Bucaramanga, que había conocido del mismo,  proponiéndole colisión negativa de competencia.   

             

6. El Juez Especializado  en  cuestión,  en  proveído  del  14  de julio de 2006, citando un antecedente  jurisprudencial     de     esta     Sala1,  se  abstiene  de  asumir  el conocimiento del caso, aduciendo, en  esencia,  que  la  sentencia  de inconstitucionalidad del artículo 71 de la ley  975  de  2005,  rige  hacia  el  futuro,  por  lo  que no afecta las situaciones  consolidadas bajo el imperio de la ley.   

          En   consecuencia,  dispuso  la  remisión  del  caso  a  la  Corte  para que se dirima el conflicto  presentado.    

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE:   

La  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte  Suprema  de Justicia es competente para conocer de los conflictos de competencia  que  se  presenten  en  asuntos  de  la  jurisdicción  penal entre los juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados  y  Penales  del  Circuito ordinarios, de  conformidad  con  lo dispuesto en el inciso segundo del artículo 18 transitorio  de la ley 600 de 2000.   

Como quedó reseñado en los antecedentes del  caso,  en  el  presente  proceso  ya  la  Corte había dirimido una colisión de  competencias  entre  los  mismos  despachos que ahora se debaten en este segundo  conflicto,  oportunidad  en  la cual, retomando los reiterados planteamientos de  la  Sala,  se dijo que con la entrada en vigencia del artículo 71 de la Ley 975  de  2005,  que  adicionó  el artículo 468 del C. Penal, la conducta que estaba  siendo   investigada   como   concierto  para  delinquir,  en  la  modalidad  de  conformar   o  pertenecer  a  grupos  armados  al  margen de la ley, había  dejado  de  ser un delito contra la seguridad pública, para pasar a convertirse  en  delito político bajo el nombre de sedición, lo cual, por supuesto, variaba  la  competencia  para  conocer  del  mismo, teniendo en cuenta que del concierto  para  delinquir  conocen los jueces Penales del Circuito Especializados, y de la  sedición los jueces Penales del Circuito ordinarios.   

En esta nueva oportunidad, con ocasión de la  declaratoria  de  inexequibilidad  del  referido  artículo  71 de la ley 975 de  20052,   el   Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de  Barrancabermeja  (despacho  al  que la Corte le asignó el conocimiento del asunto), pretende que  la  Sala proyecte las consecuencias de esa inconstitucionalidad al presente caso  y   reasigne  el  proceso  al  Juzgado  Primero  Especializado  de  Bucaramanga,  sustentado  en la afirmación de que los motivos que determinaron la asignación  de  la  competencia  a  su  despacho,  perdieron  vigencia con la exclusión del  ordenamiento   jurídico   de   la   norma   que   redefinía   el   delito   de  sedición.     

Frente  a ese problema jurídico, ya la Sala  tuvo  oportunidad  de  pronunciarse,  entre  otros  casos,  en  la  colisión de  competencia   radicada   bajo   el   No.  25.796  del  pasado  8  de  agosto  de  2006,  en el que se dijo  que  la  sentencia  C-370  de  18  de  mayo  de  2006, mediante la cual la Corte  Constitucional  declaró  la  inexequibilidad  del artículo 71 de la ley 975 de  2005,  por  vicios  de  procedimiento  en su formación, dejó en claro que esta  decisión,  y  las  demás  que se adoptaron en el referido fallo, regían   hacia   el  futuro  (no  con  efectos  retroactivos,  como  lo  solicitaban  los  demandantes),  y  por  tanto,  que  eran  aplicables  las reglas generales sobre  efecto  inmediato  de  las decisiones de la Corte Constitucional, de conformidad  con   su   jurisprudencia   (apartado  6.3  de  la  parte  considerativa).    

Lo anterior, dijo la Sala en esa oportunidad,  significa  que  la declaración de inexequibilidad del citado precepto no permea  las  situaciones consolidadas bajo su vigencia, de suerte que las decisiones que  se   tomaron  en  materia  procesal,  relacionadas  con  la  definición  de  la  competencia  por  el  factor  funcional, no pueden menos de conservar su validez  jurídica,  siendo  los Juzgados a los cuales se les atribuyó en su oportunidad  la  competencia  por el referido motivo, los llamados a seguir conociendo de los  procesos  adjudicados, a menos, desde luego, que sobrevengan situaciones nuevas,  diferentes de las estudiadas, que determinen su variación.   

Conforme  a  tales parámetros y como quiera  que  en  el  presente  caso  no  se  da una situación nueva, diferente de la ya  estudiada  en  el  proveído que dirimió la anterior colisión, surge claro que  el  motivo  que determinó el cambio de competencia en esa oportunidad, a saber,  que  la  conducta dejó de ser concierto para erigirse en sedición, se mantiene  inalterable.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

         

          Estarse  a  lo  resuelto  en  decisión  de 14 de diciembre de 2005,  donde  se  declaró  competente  para  conocer de este asunto al Juzgado Segundo  Penal del Circuito de Barrancabermeja.   

Entérese  de  esta  decisión  al  Juzgado  Primero Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cúmplase.  

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                          ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                      

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN             MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARÓN                         

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS               YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                             

Excusa justificada  

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                 JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Cita medica  

             TERESA RUIZ NÚÑEZ   

                        Secretaria   

    

1 Auto  del    11    de    julio    de    2006,    radicado    No.    25.190.   

2  Sentencia C-370 de 18 de mayo de 2006.     

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