25934(12-10-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25934  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                     

Magistrado Ponente:  

                                                  Dr.  ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO   

                                               Aprobado Acta  No 115   

Bogotá, D.C., doce (12) de octubre de dos mil  seis (2.006)   

VISTOS:  

La Sala se pronuncia sobre la viabilidad de la  demanda  sustento  del  recurso  de  casación  discrecional  instaurado  por el  defensor  del  procesado LUIS ALFONSO ARANGO BASTIDAS contra la sentencia del 22  de  marzo  de  2006 proferida por el Tribunal Superior Militar, mediante la cual  confirmó  en  su  integridad la emitida el 24 de febrero de 2005 por el Juzgado  Penal  141  de Primera Instancia del Departamento de Policía Tisquesusa, que lo  condenó  a  la  pena  de  prisión  de dos (2) años por el delito de homicidio  culposo.   

LOS HECHOS:  

El 13 de agosto de 2001 alrededor de las seis  horas  y 15 minutos de la tarde en el puente de la Avenida ciudad de Cali frente  al  número 77ª-18 de esta ciudad, colisionaron la motocicleta de placas ALE-35  conducida  por  el  subintendente  de  la  Policía Nacional LUIS ALFONSO ARANGO  BASTIDAS  y  la  bicicleta en la que se desplazaba el ciudadano Federico Verdugo  Quiroga,   quien   como  consecuencia  del  accidente  murió  mientras  que  el  uniformado y su acompañante quedaban lesionados.   

La  Fiscalía  141  Penal  Militar  mediante  resolución  del  14  de  julio  de  2003  cesó  el procedimiento adelantado al  procesado,  decisión que el 27 de mayo de 2004 por vía de consulta revocara el  Tribunal  Penal  Militar  para  en  su  lugar acusarlo formalmente del delito de  homicidio  culposo y que causara ejecutoria material el 29 de junio de ese mismo  año.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN:  

Al  amparo de la causal primera del artículo  207  de  la  ley  600  de  2000  se  postula  un único  cargo,  fundado  en  que  la  sentencia viola de forma  indirecta  la  norma sustancial por “falso juicio de derecho” debido a falta  de  identidad  en  la apreciación de la causal excluyente de la responsabilidad  prevista  en  el  numeral  7º  del  artículo  32  de  la  ley  599 de 200 y de  aplicación  de  los artículos 1º del decreto 1344 de 1970 y 2º de la ley 769  de 2002.   

En   la  demostración  del  error  en  que  incurrieron  los  juzgadores,  el  censor  reprocha a la sentencia demandada dos  hechos  constitutivos  de  omisión  por falta de apreciación probatoria i) del  llamado    vía   radio   teléfono   –supuesto  fáctico que da por cierto- que se hiciera al personal que  se  hallaba  en  lugar cercano a la Calle 80 con Avenida Ciudad de Cali para que  concurrieran  a  impedir el secuestro de una persona y ii) del convencimiento de  ARANGO    BASTIDAS    de   que   al   tratarse   de   una   berma   –lugar   del   accidente-   según   lo  estableciera  la  inspección  judicial, estaba autorizado el tránsito eventual  por ella de vehículos de emergencia.   

Por  lo  demás,  en  la  presentación de la  demanda  el  impugnante  se  limita  a  manifestar  que  acude a la casación en  procura de la protección de los derechos fundamentales.   

CONSIDERACIONES:  

El  artículo  205  de  la  ley  600  de 2000  consagra  que  la  casación  procede contra las sentencias de segunda instancia  proferidas  por  los  tribunales  superiores  y  el  Tribunal  Penal Militar, en  procesos  que  se  adelanten  por  delitos  cuya  pena  máxima  privativa de la  libertad prevista sea superior a ocho (8) años.   

Igualmente  señala  en  su inciso 3º que la  Corte  Suprema  de  Justicia  podrá excepcionalmente conocer de la impugnación  extraordinaria  interpuesta  contra los fallos de segundo grado distintos de los  mencionados,   cuando   lo   considere   necesario  para  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia o la garantía de los derechos fundamentales.   

Es decir que la llamada casación discrecional  procede   contra   todas   las  sentencias  de  segunda  instancia  –incluidas  las  de los juzgados penales  del  circuito-,  dictadas  en  aquellas  actuaciones  adelantadas  por conductas  punibles  que  tengan prevista como sanción máxima prisión igual o inferior a  los ocho (8) años.   

La  Sala  ha  dicho  que  es  un  imperativo  justificar  el  motivo  por el cual se acude a la casación discrecional, siendo  imprescindible  que  el  recurrente en un capítulo de la demanda o en cualquier  parte  de  ella  haga  una breve y clara exposición sin formalidad alguna de la  razón por la cual se hace necesaria la intervención de la Corte.   

Por  eso si lo pretendido es el desarrollo de  la  jurisprudencia  es una obligación para el actor señalar el punto oscuro de  ella  que  merece  ser  dilucidado,  que frente a dos decisiones contradictorias  suyas  es  indispensable  su aclaración o que una determinada materia que no ha  sido  objeto  de  su  tratamiento requiere de su pronunciamiento por el interés  que reviste para el derecho.   

Cuando lo que se persigue es la protección de  las  garantías  fundamentales  es  necesario  que en la demanda se indiquen las  normas  que  las  consagran,  cuáles  han  sido  desconocidas,  el  grado de su  vulneración,  la forma en que se produjo y la incidencia de su violación en la  sentencia.   

Ahora  bien, LUIS ALFONSO ARANGO BASTIDAS fue  acusado  del   delito  de homicidio culposo descrito en el artículo 109 de  la  ley  599  de  2000  y  sancionado  con una pena máxima de seis (6) años de  prisión,   sin   que   se  hubieran  deducido  circunstancias  específicas  de  agravación  punitiva  que  modificaran  ese límite, razón por la cual procede  únicamente la casación discrecional.   

Aun  cuando  el  impugnante  no  lo  dijera  expresamente,  su  intención de acudir a la casación en procura de protección  de  los  derechos  fundamentales del acusado es indicativa de ella; sin embargo,  olvidó  en  el  desarrollo  de  la demanda cumplir con la exigencia relativa al  deber  de justificar el motivo por el cual era indispensable la intervención de  la     Corte     en     este    asunto,    pues    se    limitó    –como  ya  se  advirtiera-  a  hacer  la  genérica   manifestación   sin   identificar   el  derecho,  el  grado  de  su  afectación,   la   forma   en   que   se   produjo   y   la  incidencia  en  el  fallo.   

La  Sala impedida por la naturaleza rogada de  la  impugnación para subsanar la omisión advertida inadmitirá la demanda, sin  que  disponga su trámite oficioso acorde con lo previsto en el inciso final del  artículo  216  de  la  ley  600  de  2000  al  no vislumbrarse la violación de  garantías fundamentales.   

En   mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Inadmitir la demanda de casación discrecional  presentada    por    el    apoderado   del   procesado   LUIS   ALFONSO   ARANGO  BASTIDAS.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Notifíquese  y  devuélvase el expediente al  tribunal de origen.   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                   

ALVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN            MARINA    PULIDO   DE  BARON          

JORGE        LUIS       QUINTERO  MILANES              YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                              

JULIO        ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA              JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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