25801(06-09-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25801  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No.162   

Bogotá, D. C., seis (6) de septiembre de dos  mil siete (2007).   

VISTOS  

La  Sala  resuelve  lo pertinente en torno al  recurso  de  casación  interpuesto  por el defensor del condenado JOSÉ ROBERTO  JUNCO  VARGAS  contra  la  sentencia  de  segunda  instancia,  dictada  por esta  Corporación  el 1 de agosto del año que avanza, mediante la cual se revocó la  absolutoria   emitida   por   el  a  quo  para  en  su lugar condenarlo como autor responsable del ilícito de  asesoramiento  y  otras  actuaciones  ilegales;  y,  del  mismo  modo,   la  solicitud  del  sentenciado  de  revocatoria  de  los  numerales “tercero” y  “cuarto” de la parte resolutiva de la sentencia.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  sentencia  de  27 de febrero de 2006, el Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bogotá, absolvió a JOSÉ ROBERTO JUNCO VARGAS del  cargo  de asesoramiento ilegal y otras infracciones que en su condición de Juez  Veinte  Civil del Circuito de Bogotá, le formuló la Fiscalía Delegada ante la  misma Corporación.   

2. La sentencia fue apelada por la Fiscalía,  el  denunciante  y  el Ministerio Público. Los recursos fueron resueltos por la  Corte  en  sentencia  de  1  de  agosto  del  año  que avanza, revocando la del  Tribunal   y  condenando  al  doctor  JOSÉ  ROBERTO  JUNCO  VARGAS  como  autor  penalmente   responsable   del  delito  de  asesoramiento  y  otras  actuaciones  ilegales,  a  las  penas  de  16  meses  de  prisión  e inhabilitación para el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  lapso  de  5 años, no le  concedió  la  suspensión  condicional  de  la  pena privativa de la libertad y  tampoco la sustituyó por la domiciliaria.   

3.   Notificada  la  sentencia  de  segunda  instancia  al  defensor  del  procesado,  manifiesta  que  interpone  recurso de  casación  contra  la  misma.  Con tal finalidad, alude que si bien es cierto el  proceso  se tramitó por el rito de la Ley 600 de 2000, por virtud del principio  de  favorabilidad,  atendiendo  que  el  caso  no  reviste  connotaciones  socio  políticas  que impliquen la presencia de normas “jurídicamente incorrectas y  moralmente  injustas”,  es  posible  la  concesión del recurso con base en el  artículo  181  de la Ley 906 de 2004, que lo prevé como control constitucional  y  legal  contra  las sentencias de segunda instancia, sin establecer diferencia  de ninguna naturaleza.   

4.  El  condenado,  por  su parte, depreca se  revoquen  los  numerales “tercero” y “cuarto” de la sentencia de segunda  instancia  por  medio de los cuales se le negó la suspensión condicional de la  pena  privativa  de  la  libertad  y  la  sustitución  de ésta por la prisión  domiciliaria.   

Con  tal finalidad, alude, la sentencia no es  reformable  por el funcionario que la profirió, pero en el presente caso merece  la  modificación por haberse incurrido en error protuberante por haber aplicado  circunstancias personales que no le eran predicables a él.   

Afirma que la Sala incurrió en contradicción  al  considerar  en una parte del fallo, “que teniendo  en  cuenta  que  no  registra  antecedentes  penales,  que no se le conoce tacha  alguna  a  su  comportamiento  social  y  familiar  antes  del  delito que se le  imputa…”,  y,  en  otra,  que  no  se  reúnen los  presupuestos  subjetivos  para  concederle la suspensión condicional de la pena  privativa  de  la  libertad  o,  al  menos,  su  sustitución  por  la  prisión  domiciliaria;  pues,  la  Sala  sin  respaldo  probatorio  alguno,  expresó  al  ponderar  el  ilícito  y  las  circunstancias  que rodearon su ejecución, como  manifestación  del  desempeño  personal,  laboral  y familiar, que no permiten  suponer  fundada  y  motivadamente  que  se  abstendrá  de  poner en peligro la  comunidad  y  que  cumplirá  con la pena en su domicilio, consideraciones a las  cuales  es  ajeno,  dada  la  percepción  que  la  comunidad  tiene de él como  persona,  aspectos  acerca  de  los  cuales  hace  extenso análisis para que se  acceda a su pedimento.   

CONSIDERACIONES  

1.  Con  fundamento en el artículo 205 de la  ley  600 de 2000, es posible acceder al recurso de casación de dos maneras: una  ordinaria,  contra  las  sentencias  de  segunda  instancia  proferidas  por los  Tribunales  Superiores  de  Distrito  Judicial  y el Tribunal Penal Militar, por  delitos  sancionados con pena privativa de la libertad superior a 8 años; y una  excepcional,  contra  las  dictadas  por  las mismas corporaciones por conductas  punibles  castigadas  con  pena  privativa  de  la libertad igual o inferior a 8  años,  y por los jueces penales del circuito por cualquier delito, evento en el  cual  la  Sala  podrá  admitir  la  demanda cuando lo considere preciso para el  desarrollo  de  la  jurisprudencia o la garantía de los derechos fundamentales,  siempre que reúna las demás formalidades.   

Dicho   en   otras   palabras,  el  recurso  extraordinario  de  casación  procede de ordinario solo contra fallos expedidos  en  segunda  instancia  por  los  Tribunales  Superiores  y  el Penal Militar, y  excepcionalmente  contra  los  dictados  por las mismas entidades y los juzgados  penales  del  circuito;  sin  que lo sea contra fallos emitidos por esta Sala en  única  y  segunda  instancia, porque siendo la competente para conocer de dicho  recurso  no  está facultada para revisar sus decisiones por carecer de superior  funcional  que  lo haga, pues es el máximo tribunal de la justicia ordinaria en  el  país;  y  el  control  de  legalidad  que  está  llamado  a realizar en la  casación  se  encuentra  implícito  en  el  fallo  que expidió al resolver la  alzada presentada contra el fallo de primer grado.   

De  otra  parte,  la  interpretación  que el  defensor  hace  del  artículo  181  de  la  Ley  906  de 2004, cuya aplicación  solicita   con   fundamento   en   el  principio  de  favorabilidad,  no  guarda  correspondencia  con  la  naturaleza del recurso extraordinario de casación, el  cual,  como lo tiene señalado la Sala, ha sido previsto para que la Corte falle  de  manera  definitiva  y sin posibilidad de que su decisión pueda ser revisada  por  otra  autoridad  judicial  superior,  finalidad  ésta que se cumple cuando  dicta sentencia de única o segunda instancia.   

Es  que  además  del  desatino jurídico, la  tesis  de  la defensa tampoco encuentra posibilidad de desarrolló en la praxis,  porque  el  artículo  183  de  la  Ley  906  de  2004,  dispone  que el recurso  extraordinario  de  casación se interpone ante el Tribunal, que, a su vez, como  lo  ordena  el  artículo  184 ibídem, debe remitir a la Corte los antecedentes  necesarios,  paso  que  no  puede  cumplir en los procesos donde la Corte actúa  como  Juez  de  Segunda Instancia, porque siempre se encontrara el expediente en  esta  Corporación,  por  virtud del recurso de apelación interpuesto contra la  sentencia de primera instancia.   

Agrégase  a lo anterior, que este proceso se  tramitó  al  amparo  de la Ley 600 de 2000, legislación aún vigente, por  lo  que todo lo relacionado con la interposición y procedencia de los recursos,  incluido   el   extraordinario  de  casación,  debe  surtirse  bajo  su  modelo  normativo,   como  lo  dispone  el  artículo  40  de la Ley 153 de 1887 en  cuanto  señala  que  “los  términos  que  hubieren  empezado  a correr, y las actuaciones y diligencias que ya estuvieren iniciadas,  se regirán por la ley vigente al tiempo de su iniciación”.   

Como  corolario  de  lo  anterior,  por  ser  improcedente,  la  Sala  se  abstendrá de tramitar el recurso extraordinario de  casación interpuesto por el defensor.   

2.  Ahora,  en relación con la solicitud del  procesado  para que se revoquen los numerales “tercero” y “cuarto” de la  parte  resolutiva  del  fallo  de  segundo  grado,  tal  modificación  se torna  improcedente,  pues  desconoce, sin fundamento legal válido, la prohibición de  irreformabilidad  de  la  sentencia  por  parte del mismo juez o tribunal que la  profirió,  señalada  en  el artículo 412 de la Ley 600 de 2000, así como los  límites  de  su  actividad  contenidos  en el artículo 230 de la Constitución  Política,  que  expresamente señala que los jueces, en sus providencias, sólo  están sometidos al imperio de la Constitución y la ley.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Primero:   ABSTENERSE   de   tramitar,  por  improcedente,   el  recurso  extraordinario  de  casación  interpuesto  por  el  defensor del doctor JOSÉ ROBERTO JUNCO VARGAS.   

Segundo:   NEGAR,   por   improcedente,  la  revocatoria  de  los  numerales  “tercero” y “cuarto”, solicitada por el  defensor.   

Notifíquese y cúmplase  

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                                                 MARÍA  DEL  R. GONZÁLEZ DE L.   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                                              JORGE LUÍS QUINTERO MILANÉS   

YESID    RAMÍREZ   BASTIDAS                                                                               JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                                       JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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