25796(08-08-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25796  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                                     Aprobado acta No. 81   

                                     Magistrado Ponente:   

                                     Dr. MAURO SOLARTE PORTILLA   

                                       

Bogotá,  D.  C.,  ocho de agosto de dos  mil seis.   

Se  pronuncia  la Corte sobre la colisión de  competencias  negativa  suscitada  entre los Juzgados Segundo Penal del Circuito  de  Barrancabermeja  y  Primero Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga,  para  conocer  del  proceso  seguido  contra  Dagoberto  Pérez  Giraldo,  por el delito de  concierto para  delinquir  en  la  modalidad de pertenecer a grupos armados ilegales, de acuerdo  con  lo  previsto  en  el  artículo  340  incisos  segundo  tercero del Código  Penal.    

Antecedentes.   

1.  Mediante  resolución  de 4 de octubre de  2004,  la  Fiscalía  Quinta  Especializada  de  Bucaramanga acusó al procesado  Dagoberto  Pérez Giraldo por  los  delitos  de  desaparición  forzada y concierto para delinquir agravado, de  conformidad  con  lo  dispuesto  en  los  artículos 165 y 340 incisos segundo y  tercero  del  Código Penal. Apelada esta decisión por la defensa, la Fiscalía  Delegada  ante  el Tribunal Superior de Bucaramanga, mediante decisión de 28 de  enero  de  2005,  revocó la acusación por el delito de desaparición forzada y  la    mantuvo    por   el   delito   de   concierto1.   

2.  Con ocasión de la entrada en vigencia de  la  ley  975  de  2005,  el  Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de  Bucaramanga,  que  venía  conociendo del asunto en la fase del juicio, remitió  el   proceso  a  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  de  Barrancabermeja  por  competencia,  argumentado  que  el  delito de concierto se subsumía en la nueva  configuración  típica  del  delito  de  sedición  (articulo  71  ejusdem), de  conocimiento   de   los  jueces  ordinarios.  El  Juzgado  Segundo  rechazó  la  competencia,  y  envió las diligencias a la Corte, que en decisión mayoritaria  de  24  de  enero de 2006, asignó el conocimiento del asunto al Juzgado Segundo  Penal     del    Circuito    de    Barrancabermeja2.   

3.   A   raíz   de   la   declaración  de  inexequibilidad  del  artículo  71  de  la  ley  975  de  2005, contenida en la  Sentencia  de  la  Corte  Constitucional C-370 de 18 de mayo de 2006, el Juzgado  Segundo   Penal   del   Circuito   de  Barrancabermeja,  se  declaró  de  nuevo  incompetente  para  continuar  adelantado  el  proceso,  por  considerar  que la  declaración  de  inexequibilidad del artículo 71 dejó sin piso la asignación  de  la  competencia  a  su  despacho,  dado que la conducta volvía a constituir  delito  de  concierto,  de  competencia  de  los jueces especializados, y que el  principio  de  favorabilidad  no  tenía  aplicación  frente  a  situaciones de  competencia3.    

4.  El  Juzgado  Primero  Penal  del Circuito  Especializado  de  Bucaramanga  rechazó  los  argumentos  del  Juez remitente y  ordenó  el  envío  del  proceso  a la Corte para la definición del conflicto.  Replicó  que  la decisión de inexequibilidad de la Corte Constitucional regía  hacia  el  futuro, y que siendo ello así, los casos que venían siendo juzgados  por  el  delito  de  sedición  debían  continuar  siéndolo  por  el  referido  ilícito,  y  los procesos tramitados por el funcionario competente para conocer  de  ellos,  es  decir,  los juzgados Penales del Circuito ordinarios4.     

SE        CONSIDERA:   

Competencia.   

De  acuerdo  con  lo  dispuesto  en el inciso  segundo  del  artículo  18  transitorio de la ley 600 de 2000, corresponde a la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  conocer de los  conflictos  de competencia que se presenten en asuntos de la jurisdicción penal  entre  los  juzgados  Penales del Circuito Especializados y Penales del Circuito  ordinarios.   

Solución de conflicto.  

1.  La  colisión  resuelta  por esta Sala en  decisión  de  24  de  enero de 2006,   donde fueron protagonistas los  mismos  Juzgados  que  ahora  promueven  el  nuevo conflicto, tuvo por origen la  entrada  en  vigencia  de  la  ley  975 de 2005, que en su artículo 71 dispuso:  “Sedición. Adiciónase al  artículo  468  del  código  penal  un  inciso  del  siguiente  tenor: También  incurrirán  en el delito de sedición quienes conformen o hagan parte de grupos  guerrilleros   o   de   autodefensa   cuyo  accionar  interfiera  en  el  normal  funcionamiento  del orden constitucional y legal. En este caso, la pena será la  misma   prevista  para  el  delito  de  rebelión”5.   

2. La discrepancia, en esa oportunidad, giró  alrededor  de  dos  aspectos,  (i)  si con ocasión de la entrada en vigencia de  nueva  norma  las  conductas que venían siendo investigadas como concierto para  delinquir,  en  la modalidad de conformar  o pertenecer a grupos armados al  margen  de  la  ley, dejaron de ser un delito contra la seguridad pública, como  venían  siendo tipificadas, para pasar a ser un delito político bajo el nombre  de  sedición;   y  (ii)  de  ser ello así, si variaba la competencia para  conocer  del  mismo, teniendo en cuenta que del concierto para delinquir conocen  los  jueces  Penales  del  Circuito Especializados, y de la sedición los jueces  Penales       del       Circuito      ordinarios6.     

3.  La  Corte,  al  definir  el  conflicto,  resolvió   positivamente   los   dos   interrogantes,   retomando   al   efecto  planteamientos  expuestos  en  la  solución  de  otros conflictos de naturaleza  similar,  donde se dejó dicho, en decisión mayoritaria, que el conocimiento de  los  asuntos  adelantados  por  conductas  constitutivas del delito de concierto  para  delinquir,  que pasaban a ser sedición, debían continuar siendo juzgados  por  los  jueces  ordinarios,  salvo  que  la única actuación pendiente de ser  cumplida  fuese  la  sentencia, en cuyo caso operaba el principio de prórroga o  retención  de  competencia.  Múltiples  fueron  los  pronunciamientos  en este  sentido,  siendo  uno  de  ellos  el  que  ocupa  la atención de la Sala.    

4.  Ahora, con ocasión de la declaratoria de  inexequibilidad  del  referido  artículo  71  de la ley 975 de 20057,  el  Juzgado  Segundo     Penal     del     Circuito    de    Barrancabermeja    (despacho   al   que   la  Corte  le  asignó  el  conocimiento  del  asunto),   plantea  de  nuevo  el  conflicto,  en  la  pretensión  de  que  la  Sala estudie el punto y reasigne el proceso al Juzgado  Primero  Especializado  de  Bucaramanga, sustentado en la afirmación de que los  motivos  que  determinaron  la  asignación  de  la  competencia  a su despacho,  perdieron  vigencia con la exclusión del ordenamiento jurídico de la norma que  redefinía el delito de sedición.     

5.  Este  planteamiento  es  equivocado.  La  sentencia  C-370 de 18 de mayo de 2006, mediante la cual la Corte Constitucional  declaró  inexequible  el  artículo  71  de  la  ley 975 de 2005, por vicios de  procedimiento  en  su  formación  (numeral trigésimo  séptimo  de  la  parte resolutiva), dejó en claro que  esta   decisión,   y  las  demás  que  se  adoptaron  en  el  referido  fallo,  regían    hacia   el  futuro  (no  con  efectos  retroactivos,  como  lo solicitaban los demandantes), y  por  tanto,  que  eran aplicables las reglas generales sobre efecto inmediato de  las  decisiones de la Corte Constitucional, de conformidad con su jurisprudencia  (apartado 6.3 de la parte considerativa).    

6.  Esto  significa  que  la  declaración de  inexequibilidad  del citado precepto no permea las situaciones consolidadas bajo  su  vigencia,  y por ende, que el motivo que determinó el cambio de competencia  en  el  presente  caso  (que la conducta dejó de ser  concierto  para  erigirse  en  sedición), se mantiene  inalterable.  De  suerte  que las decisiones que se tomaron en materia procesal,  relacionadas  con  la  definición de la competencia por el factor funcional, no  pueden  menos  de  conservar  su  validez  jurídica,  siendo los Juzgados a los  cuales  se  les  atribuyó  en  su  oportunidad  la  competencia por el referido  motivo,  los  llamados a seguir conociendo de los procesos adjudicados, a menos,  desde  luego,  que sobrevengan situaciones nuevas, diferentes de las estudiadas,  que determinen su variación.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S   U   E   L   V   E:   

Estarse  a  lo resuelto en decisión de 24 de  enero  de  2006,  donde  se  declaró  competente para conocer de este asunto al  Juzgado Segundo Penal del Circuito de Barrancabermeja.   

Entérese de esta decisión al Juzgado Primero  Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga.   

CUMPLASE.  

MAURO SOLARTE PORTILLA  

Aclaración de voto  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PEREZ                   ALFREDO GOMEZ QUINTERO   

ALVARO         O.        PEREZ  PINZON                      MARINA PULIDO DE BARON   

JORGE        L.        QUINTERO  MILANES              YESID RAMIREZ  BASTIDAS                     

JULIO         E.         SOCHA  SALAMANCA               JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Teresa Ruiz Núñez  

SECRETARIA  

          ACLARACION  DE VOTO   

Con  el debido respeto me permito manifestar  que  mi  criterio en torno al tema de la competencia para conocer de los asuntos  que  venían  siendo  adelantados  por el delito de concierto para delinquir por  conformación   de  grupos  armados  al  margen  de  la  ley,  en  los  que  por  favorabilidad  debe   aplicarse  la tipificación prevista en la ley 975 de  2005,  sigue  siendo  que  corresponde  a  los  juzgados especializados, por las  razones  que  dejé  consignadas  en el salvamento de voto cuando se definió la  competencia  en  este  asunto  (folios 60 a 66 del primer cuaderno de la Corte),  pero  este es un punto sobre el cual no es dado reflexionar en este momento, por  haber sido ya resuelto por la Sala.   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

MAGISTRADO  

Fecha ut supra.  

    

1  Folios 33-54 y 104-114 del cuaderno original 2.   

2  Folios  18-19,  23-28  del cuaderno original 3 y folios 4-66 de cuaderno 1 de la  Corte.   

3  Folios 111-114 del cuaderno original No.3.   

4  Folios 3-4 del Cuaderno del Juzgado Especializado.   

5  El  delito   de  rebelión  tiene  adscrita  pena  de  6  a  9  años  de  prisión.   

6  Artículo 5° transitorio de la ley 600 de 2000 y 77 ejusdem.   

7  Sentencia C-370 de 18 de mayo de 2006.     

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