25342(23-05-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25342  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  078   

Bogotá,  D. C., veintitrés (23) de mayo de  dos mil siete (2007).   

V    I   S   T   O  S   

Corresponde  a  la Corte conceptuar sobre la  solicitud   de   extradición   del    ciudadano   colombiano  VÍCTOR  DANIEL  SALAMANCA, elevada por el  Gobierno de los Estados Unidos de América.   

L  A     S O L I C I T U D   

El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América,  mediante  Nota  Verbal número 0730 del 24 de marzo de 2006, solicita  la   extradición  del  ciudadano  colombiano  Víctor  Daniel  Salamanca,  a quien requiere con el fin de que  comparezca  en juicio por delitos federales de tráfico de migrantes, terrorismo  y  lavado  de dinero, conforme a la acusación N° 06-20001 CR- LENARD/KLEIN del  3  de  enero  de  2006  y acusación sustitutiva número 06-20001 CR- LENARD(s),  proferida  el  7  de  febrero  siguiente,  por la Corte Distrital de los Estados  Unidos, Distrito Meridional de Florida.   

1.    La  acusación dictada en contra del solicitado   

1.1.  El Gran Jurado Federal con asiento  en  el  Distrito  Meridional  de  Florida,  el  3  de  enero  de 2006, dictó la  acusación  N°  06- 20001-CR-LENARD/KLEIN, y el 7 de febrero de 2006 el auto de  acusación  sustitutivo  N°  06-  20001-CR-LENARD  (s)  a través de las cuales  formuló   en  contra  del  solicitado  en  extradición,  ciudadano  colombiano  Víctor Daniel Salamanca, los  siguientes cargos:   

“CARGO    1   

“Comenzando  por  los  alrededores  del 25 de mayo de 2005, y continuando hasta los alrededores de  la  fecha  de este auto, en el Condado de Miami- Dade, en el Distrito Meridional  de    Florida    y   en   otros   lugares,   los   acusados   …   VICTOR   DANIEL   SALAMANCA  alias  “El  viejito”,   alias    “Don   Daniel”,   alias  “José  Gustavo  Ruiz  Quijano”…   a   sabiendas,   voluntaria   e   ilegítimamente   se  unieron,  conspiraron,  confabularon, y acordaron entre sí y con otras personas conocidas  y  desconocidas  por  el  Gran  Jurado a proporcionar, con conocimiento, apoyo y  recursos   materiales,   a   saber,   servicios  financieros,  documentación  e  identificación  falsa,  armas,  personal,  y  transporte,  a  una organización  extranjera  designada  terrorista,  a saber, las Fuerzas Armadas Revolucionarias  de  Colombia,  en  violación  del  Título  18,  Código de los Estados Unidos,  Sección 2339(B) (a)(1).   

“CARGO    2   

“Comenzando  por  los  alrededores  del 25 de mayo de 2005, y continuando hasta los alrededores de  la  fecha  de este auto, en el Condado de Miami- Dade, en el Distrito Meridional  de    Florida    y   en   otros   lugares,   los   acusados   …   VICTOR   DANIEL   SALAMANCA  alias  “El  viejito”,   alias    “Don   Daniel”,   alias  “José  Gustavo  Ruiz  Quijano”…  respectivamente  se asistieron y se alentaron entre sí y a otros  conocidos  y  desconocidos  por  el  Gran  Jurado,  a  sabiendas  intentaron  en  proporcionar   apoyo  y  recursos  materiales,  a  saber,  servicios     financieros,    documentación    e  identificación  falsa,  armas,  personal,  y  transporte,  a  una organización  extranjera  designada  terrorista,  a saber, las Fuerzas Armadas Revolucionarias  de  Colombia,  en  cuanto ejecutaron actos afirmativos para conseguir la entrada  ilegal   dentro   de   los   Estados   Unidos   de   un   viajero,  ‘Carlos’  al  que  creían ser un líder de la  (sic)  FARC,  y  ofrecieron  asistirle  a  blanquear dinero y a comprar drogas y  armas.   

Todo  ello  en  violación  del  Título 18,  Código  de  los  Estados  Unidos,  Sección  2339(B)  (a) (1), y el Título 18,  Código de los Estados Unidos, Sección 2(a).   

“CARGOS  3-5   

“Comenzando  por  los  alrededores  del 25 de mayo de 2005, y continuando hasta los alrededores de  la  fecha  de este auto, en el Condado de Miami- Dade, en el Distrito Meridional  de    Florida    y   en   otros   lugares,   los   acusados   …   VICTOR   DANIEL   SALAMANCA  alias  “El  viejito”,   alias    “Don   Daniel”,   alias  “José  Gustavo  Ruiz  Quijano”…  respectivamente  se asistieron y se alentaron entre sí y a otros  conocidos  y  desconocidos  por  el  Gran  Jurado,  con  conocimiento intentaron  proporcionar   apoyo  y  recursos  materiales,  a  saber,  servicios     financieros,    documentación    e  identificación  falsa,  armas,  personal,  y  transporte,  a  una organización  extranjera  designada  terrorista,  a saber, las Fuerzas Armadas Revolucionarias  de  Colombia,  en  cuanto ejecutaron actos afirmativos para conseguir la entrada  ilegal  dentro  de los Estados Unidos de viajeros, a los  que creían se un  líder  de  la  FARC,  y  ofrecieron  asistirles  a blanquear dinero y a comprar  drogas y armas,   

CARGO                                                PERSONA             EXTRANJERA     

     

1. “JOHN JAIRO”   

2. “ LUIS CARLOS”   

3. “JOSÉ MANUEL”     

Todo  ello  en  violación  del  Título 18,  Código  de  los  Estados  Unidos,  Sección  2339(B)  (a) (1), y el Título 18,  Código de los Estados Unidos, Sección 2(a).   

“CARGO  6   

“Comenzando  por  los   alrededores  del  10  de  noviembre  de  2005,  y  continuando  hasta  los  alrededores  de  la  fecha  de  este  auto,  en el Condado de Miami- Dade, en el  Distrito   Meridional   de   Florida  y  en  otros  lugares,  los  acusados  …  VICTOR      DANIEL     SALAMANCA     alias   “El   viejito”,   alias   “Don  Daniel”,  alias  “José  Gustavo  Ruiz  Quijano” respectivamente se asistieron y se alentaron  entre  sí  y  a  otros  conocidos  y  desconocidos  por  el  Gran  Jurado,  con  conocimiento  intentaron  proporcionar  apoyo  y  recursos  materiales, a saber,  servicios  financieros, a una  organización  extranjera  designada  terrorista,  a  saber, las Fuerzas Armadas  Revolucionarias  de  Colombia,  en  cuanto  ejecutaron  actos  afirmativos  para  blanquear fondos que creían pertenecer a la FARC,   

Todo  ello  en  violación  del  Título 18,  Código  de  los  Estados  Unidos,  Sección  2339(B)  (a) (1), y el Título 18,  Código de los Estados Unidos, Sección 2(a).   

“CARGO  7   

“Comenzando  por  los  alrededores  del 25 de mayo de 2005, y continuando hasta los alrededores de  la  fecha  de este auto, en el Condado de Miami- Dade, en el Distrito Meridional  de    Florida    y   en   otros   lugares,   los   acusados   …   VICTOR   DANIEL   SALAMANCA  alias  “El  viejito”,   alias    “Don   Daniel”,   alias  “José  Gustavo  Ruiz  Quijano”…,  con  conocimiento,  voluntariamente,  e  ilegalmente se unieron,  conspirar,  confabularon  y acordaron entre sí y con otros individuos conocidos  y  desconocidos por el Gran Jurado en cometer delitos contra los Estados Unidos,  a saber:   

     

a. a  traer  e  intentar  de  traer  personas extranjeras a los Estados  Unidos,  con  el  objetivo  de obtener ventaja comercial y ganancias financieras  personales,  sabiendo  pero  en  imprudente falta de consideración del hecho de  que  dichas  personas  extranjeras  no  habían  recibido  autorización oficial  previa  para  venir,  entrar  o  residir en los Estados Unidos, sin perjuicio de  cualquier  acción  oficial que hubiera sido tomada más adelante en relación a  dichas  personas  extranjeras,  en  violación  del  Título  8,  Código de los  Estados Unidos, Secciones 1324(a)(2) (B)(ii);y   

b. con  conocimiento  apoyar  e  inducir  a  personas extranjeras a que  vinieran,  entraran,  y  residieran  en  los  Estados  Unidos,  sabiendo pero en  imprudente  falta  de  consideración  del hecho de que dicha llegada, entrada y  residencia  constituía  y  sería una violación de la ley, con el objetivo, de  obtener  ventaja comercial y ganancias financieras personales, en violación del  Título  8,  Código  de  los  Estados  Unidos,  Secciones  1324(a)(1)(A)(iv)  y  1324(a)(1)(B)(i);     

Todo  ello  en  violación  del  Código 18,  Código de los Estados Unidos, Sección371.   

“CARGO  8   

“Hacia  el 23 de septiembre de 2005, en el  Condado  de  Miami-Dade,  en  el  Distrito  Meridional  de  Florida,  y en otros  lugares,  los  acusados,  …  VICTOR DANIEL SALAMANCA  alias  “El viejito”, alias  “Don Daniel”,  alias  “José  Gustavo  Ruiz  Quijano”… respectivamente se asistieron y se  alentaron  entre  sí y a otros conocidos y desconocidos por el Gran Jurado, con  conocimiento  intentaron  traer  y trajeron una persona extranjera, conocida por  el  Gran  Jurado  como  “Carlos”,  a  los Estados Unidos, con el objetivo de  obtener  ventaja  comercial y ganancias financieras personales, sabiendo pero en  imprudente  falta de consideración del hecho de que dicha persona extranjera no  había  recibido  autorización  oficial  previa para venir, entrar o residir en  los  Estados Unidos, sin perjuicio de cualquier acción oficial que hubiera sido  tomada más adelante en relación a dicha persona extranjera,   

Todo  ello  en  violación  del  Título  8,  Código  de  los  Estados  Unidos,  Sección 1324(a) (2) (B) (ii), y Título 18,  Código de los Estados Unidos, Sección 2(a).   

“CARGO  9   

“Hacia  el 23 de septiembre de 2005, en el  Condado  de  Miami-Dade,  en  el  Distrito  Meridional  de  Florida,  y en otros  lugares,  los  acusados,  …  VICTOR DANIEL SALAMANCA  alias  “El viejito”, alias  “Don Daniel”,  alias  “José  Gustavo  Ruiz  Quijano”… respectivamente se asistieron y se  alentaron  entre  sí y a otros conocidos y desconocidos por el Gran Jurado, con  conocimiento  apoyaron  e  indujeron  a  una persona extranjera, conocida por el  Gran  Jurado  como  “Carlos”,  para  que viniera, entrara y residiera en los  Estados  Unidos,  sabiendo  pero en imprudente falta de consideración del hecho  de  que  dicha  llegada, entrara y residencia era y constituiría una violación  de  la ley, con el objetivo de obtener ventaja comercial y ganancias financieras  personales,   

Todo  ello  en  violación  del  Título  8,  Código  de  los  Estados  Unidos,  Sección 1324(a) (1) (A) (iv), y Título 18,  Código de los Estados Unidos, Sección 2(a).   

“CARGOS  10-12   

“Hacia las fechas indicadas debajo,, en el  Condado  de  Miami-Dade,  en  el  Distrito  Meridional  de  Florida,  y en otros  lugares,  los  acusados,  …  VICTOR DANIEL SALAMANCA  alias  “El viejito”, alias  “Don Daniel”,  alias  “José  Gustavo  Ruiz  Quijano”… respectivamente se asistieron y se  alentaron  entre  sí y a otros conocidos y desconocidos por el Gran Jurado, con  conocimiento  intentaron  traer  y  trajeron  personas extranjeras a los Estados  Unidos,  tal  como  se  establece  debajo  de  los  Cargos 9 a 11, con el fin de  obtener  una  ventaja  comercial  y  ganancia  financiera  privada,  sabiendo  e  ignorando  imprudentemente  el  hecho  de  que  dichas  personas  extranjeras no  habían  recibido  de  cualquier  acción  oficial que pudiera haber sido tomada  posteriormente en relación a dichas personas extranjeras   

CARGO                      PERSONA             EXTRANJERA                   FECHA   

10                      “JOHN   JAIRO”                              21 de noviembre de 2005   

11                      “Luis  Carlos”                                            24 de noviembre de 2005   

12                      “José  Manuel”                                         27 de noviembre de 2005   

Todo  ello  en  violación  del  Título  8,  Código  de  los  Estados  Unidos,  Sección 1324(a) (2) (B) (ii), y Título 18,  Código de los Estados Unidos, Sección 2(a).   

CARGOS 13-15  

Hacia  las  fechas  indicadas  debajo, en el  Condado  de  Miami-Dade,  en  el  Distrito  Meridional  de  Florida,  y en otros  lugares,  los  acusados,…  VICTOR  DANIEL SALAMANCA  alias  “El viejito”, alias  “Don Daniel”,  alias  “José  Gustavo Ruiz Quijano”… ”… respectivamente se asistieron  y  se alentaron entre sí y a otros conocidos y desconocidos por el Gran Jurado,  con  conocimiento apoyaron e indujeron a personas extranjeras, como se establece  en  los  cargos 13 a 15, para que vinieran, entraran y residieran en los Estados  Unidos,  sabiendo  e  ignorando  imprudentemente  el hecho de que dicha llegada,  entrara  y  residencia  eran y constituirían un (sic) violación de la ley, con  el   fin   de   conseguir   una   ventaja   comercial  y  ganancias  financieras  privadas:   

CARGO                         PERSONA                EXTRANJERA                   FECHA   

13                       “JOHN   JAIRO”                                         21 de noviembre de 2005   

14                       “Luis  Carlos”                                            24 de noviembre de 2005   

15                       “José  Manuel”                                         27 de noviembre de 2005   

Todo  ello  en  violación  del  Título  8,  Código  de  los  Estados  Unidos,  Sección 1324(a) (1) (A) (iv), y Título 18,  Código de los Estados Unidos, Sección 2(a).   

CARGO 16  

Comenzando  hacia  los alrededores del 10 de  noviembre  de  2005,  y  continuando  hasta  los alrededores de la fecha de este  auto,  en  Bogotá,  Colombia,  en  el  Condado  de  Miami- Dade, en el Distrito  Meridional  de  Florida,  y  en  otro  lugares,  los  acusados, … VICTOR   DANIEL   SALAMANCA  alias  “El  viejito”,   alias    “Don   Daniel”,   alias  “José  Gustavo  Ruiz  Quijano”…con    conocimiento,   voluntaria   e   ilegalmente   se   unieron,  conspiraron,   confabularon  y  acordaron  entre  sí  y  con  otros  individuos  conocidos  y  desconocidos  por el Gran Jurado, para llevar a cabo e intentar de  llevar  a cabo una transacción financiera que afectaba el comercio interestatal  y  exterior,  con  el  intento  de  promover que se llevara a cabo una actividad  ilícita  concreta,  a  saber,  facilitar  apoyo  material  a  una organización  terrorista  extranjera,  mediante  la  adquisición  de  propiedad tangible y de  armas  para  la  FARC,  en  violación  del  Título  18, Código de los Estados  Unidos, Sección 1956(a)(3)(A)y 2,   

Todo  ello  en  violación  del  Título 18,  Código  de  los  Estados  Unidos, Sección 1956(h) y Título 18, Código de los  Estados Unidos, Sección 1956(a) (3) (A).   

CARGO 17  

Hacia el 29 de noviembre de 2005, en Bogotá,  Colombia,  en el Condado de Miami- Dade, en el Distrito Meridional de Florida, y  en  otros  lugares,  los  acusados, … VÍCTOR DANIEL  SALAMANCA  alias  “El viejito”, alias  “Don  Daniel”,   alias   “José   Gustavo   Ruiz  Quijano”…respectivamente  se  asistieron  y alentaron entre sí y a otros conocidos y desconocidos por el Gran  Jurado  y,  con el intento de llevar a cabo una actividad ilícita concreta, con  conocimiento  llevaron  a  cabo  e  intentaron  llevar  a  cabo una transacción  financiera  que  afectaba  el  comercio  interestatal  y  exterior, involucrando  propiedad  representada por “John Jairo”, según instrucciones de un oficial  Federal,  como  propiedad  usada  para  llevar  a cabo y facilitar una actividad  ilícita  concreta,  a  saber,  proporcionar  apoyo material a una organización  terrorista  extranjera,  mediante  la  adquisición  de  propiedad tangible y de  armas para la FARC,   

Todo  ello  en  violación  del  Título 18,  Código  de los Estados Unidos, Sección 1936(a) (3) (A) y Título18, Código de  los Estados Unidos, Sección 2(a).   

1.2.   Los  acontecimientos  fácticos  objeto  de  investigación  e imputación de los citados cargos formulados en su  contra,  motivo  de la solicitud de extradición, fueron sintetizados en la Nota  Verbal número 0730 del 24 de marzo de 2006 de la siguiente manera:   

“Los hechos del  caso   indican   que  Víctor  Daniel  Salamanca,  Julio  César  López,  Jalal  Sadat-Moheisen,   Bernardo  Valdés-Londoño,  Carmen  María    Pontón-Caro,   José    Tito   Libio  Ulloa-Melo,     y    Luis    Alfredo    Daza-Morales    hicieron    parte    de   una   red   que   se   concertó   para   asistir   a  personas que ellos creen son  miembros   de   las   Fuerzas   Armadas  Revolucionarias   de   Colombia   (“FARC”).    La   red,   con  la     asistencia  de  Jorge  de  los       Reyes       Bautista-Martínez,      Nicolás;   Ricardo  Tapasco-Romero,              y              Edison            Ramírez-Gamboa,       facilitaba  el  viaje  ilegal  de  individuos desde Colombia hasta los  Estado  Unidos.  La  red  suministraba  asistencia  para  el  lavado de dinero e  igualmente  ofrecía  presentar  a  estos individuos con compradores de drogas a  granel,   con   distribuidores   de  armas,  y  con  distribuidores  de  equipos  paramilitares.  De  hecho,  Salamanca  y López lavaron  US$30.000 dólares  con  el  convencimiento  de  que dichos fondos iban a ser utilizados en Colombia  para  comprar  mercancía  y  armas para las FARC. Los acusados cometieron estos  delitos para hacer dinero.   

“A comienzos de  mayo  de 2005 y continuando hasta octubre de 2005, Salamanca y Valdés- Londoño  acordaron  facilitar el viaje ilegal a los Estados Unidos desde Colombia para un  testigo  que  coopera  en  el  caso  (“Carlos”) sobre quien ellos tenían el  convencimiento  de  que se trataba de un jefe de las FARC. Salamanca le entregó  a  Carlos  un  pasaporte  colombiano  y  una  cédula  colombiana  genuinos pero  obtenidos  fraudulentamente,  así  como  un  pasaporte,  cédula  y licencia de  conducir  españoles  fraudulentos.  Salamanca compró  el   tiquete   de  avión  comercial  para  que  Carlos  viajara  desde  Bogotá  a  ciudad  de  Panamá  utilizando  el  tiquete  que  Salamanca  compró y los documentos de identidad colombianos obtenidos de manera  fraudulenta que Salamanca le suministró.   

“En  concierto  con   Salamanca,   Valdés-Londoño   se  reunió  con  Carlos   en  Ciudad  de  Panamá,  e  hizo  los  arreglos  para  que  se  le colocaran sellos de entrada a Panamá –fraudulentamente   obtenidos–   en  el  pasaporte  español  fraudulento  de Carlos. Valdés- Londoño hizo los arreglos  para  que Carlos pasara sin ser detectado a través del Aeropuerto Internacional  de  Ciudad  de  Panamá y tomara un vuelo comercial a los Estados Unidos. Carlos  llegó  a  los  Estados Unidos el 23 de septiembre de 2005, y le presentó a las  autoridades  de  inmigración  de  los  Estados  Unidos  el  pasaporte  español  fraudulento  que Salamanca le había suministrado. Por estos servicios Salamanca  y  Valdés-  Londoño  aceptaron  más  de  $24  millones  de pesos colombianos.   

“Además  de  suministrar  documentos falsos y servicios

para que  viajara    en    forma    clandestina   a   un   individuo   que

ellos   tenían   el   convencimiento  de  que  se  trataba  de  un  jefe

de  las FARC, Salamanca y Valdés-Londoño le  ofrecieron   a

Carlos  apoyo  para  el  lavado  de  dinero,  la  compra  de  drogas,

y la obtención de  armas.           

“Apoyo  material  suministrado a “Henri”, “John Jairo”, “Luis Carlos”, y “José Manuel”:   

“Comenzando en  mayo  de  2005  y  continuando  hasta

diciembre de  2005,       Salamanca,       Sadat-Moheisen,       Pontón-Caro,

Ulloa-Melo,    y    Daza-Morales    trabajaron   con   un   testigo  que

coopera  en  el caso sobre quien ellos tenían  el                 convencimiento   de   que   se   trataba   de   un  líder  de  las  FARC   (“Henri”)   para  facilitar  el  viaje ilegal a los Estados Unidos    desde    Colombia    de    otros    tres   testigos   que  cooperan  en el caso, sobre  quienes  ellos  tenían el convencimiento de

que se  trataba    de    miembros    de   las   FARC   (“John   Jairo”,   “Luis

Carlos”,   y   “José  Manuel”).  Sadat-Moheisen      hizo      los

arreglos        con        Salamanca,       quien       suministró  pasaportes,

cédulas   y  licencias  de  conducir  españoles   obtenidos

fraudulentamente   a  John  Jairo,   Luis   Carlos,   y  José  Manuel

con  el  propósito   de   que   salieran   de   Colombia  y  entraran  a

los   Estados  Unidos  ilegalmente.   Salamanca  explicó  que  los

portadores   de   pasaportes   españoles  no  necesitan  de  visas  de

los  Estados  Unidos para  entrar a los Estados Unidos.     

“Ulloa-Melo  y  Daza-Morales  se  reunieron  con  Henri  y  acordaron  suministrar, e intentaron  suministrar  a  John  Jairo,  Luis  Carlos, y José Manuel el paso a través del  Aeropuerto   Internacional   de   Bogotá   sin  ser  detectados.     Finalmente,    Sadat-Moheisen    contrató    a    Pontón-Caro,  Bautista-Martínez,      Tapasco-Romero,   y   Ramírez-Gamboa,  quienes  acordaron  suministrar  el paso a través de los puntos de  chequeo  de  inmigración  en  el  Aeropuerto  Internacional  de  Bogotá.   Pontón-Caro,    Bautista-Martínez,    y    Tapasco-Romero,    arreglaron   con  Ramírez-Gamboa,  un  inspector  de inmigración en el  Aeropuerto  Internacional de Bogotá, para que ayudara  a  John Jairo, Luis Carlos, y José Manuel a evitar a  los inspectores de inmigración.   

“Sadat-Moheisen  hizo  las  reservaciones de vuelo para John Jairo,  Luis  Carlos,  y  José Manuel en Copa Airlines para viajar Bogotá-Miami.   El  21 de noviembre de 2005, el 24 de noviembre de 2005, y el 27 de noviembre de  2005,   John  Jairo,  Luis  Carlos,  y  José  Manuel,  respectivamente,  fueron  escoltados   alrededor  de  los  controles  de  inmigración  en  el  Aeropuerto  Internacional  de  Bogotá  y  partieron  para los Estados Unidos utilizando los  tiquetes  aéreos  que  Sadat-Moheisen  les  había  comprado  y  los pasaportes  españoles  obtenidos  fraudulentamente  y que Salamanca les había suministrado.    En  las  fechas  mencionadas  anteriormente,  John  Jairo,  Luis Carlos, y José Manuel llegaron a  los  Estados  Unidos.   Por  estos  servicios.  Salamanca,  Sadat-Moheisen,  Pontón-Caro,  Ulloa-Melo,  Daza-Morales,  Bautista-Martínez, Tapasco-Romero, y  Ramírez-Gamboa,  aceptaron  más  de $35 millones de  pesos colombianos.   

“Salamanca,  Sadat-Moheisen,  Pontón-Caro,  Ulloa-Melo,  y Daza-Morales, suministraron estos  servicios  con  el  entendimiento de que John Jairo, Luis Carlos, y José Manuel  eran  miembros  de  las  FARC que iban a los Estados Unidos con el propósito de  traer  de  contrabando  entre cuatro y cinco millones  de   dólares   desde   los   Estados   Unidos   a   Colombia   en  nombre  de  las  FARC.   Además  de  proporcionar documentos  falsos  y  servicios  para el viaje clandestino a individuos sobre quienes ellos  tenían  el  convencimiento  de  que  se  trataba de  miembros     de    las    FARC,    Salamanca,    Sadat-Moheisen,    Pontón-Caro,  Ulloa-Melo, y Daza-Morales, ofrecieron presentarles  a  John  Jairo, Luis Carlos, y a José Manuel a lavadores de dinero, compradores  de  droga  a  granel,  y  distribuidores  de armas.  De hecho, Salamanca le  presentó  a  Henri  y  a  John Jairo a López, quien entendió que Henri y John  Jairo  representaban  a  las  FARC  y  quien  ofreció  actuar  como  su  asesor  financiero.   Finalmente, el 29 de noviembre de 2005, Salamanca y López se  ingeniaron  la  transferencia  ilegal  de  US  $30.000  dólares  desde  Miami a  Colombia  en  nombre  de  Henri  y  John  Jairo, con el convencimiento de que el  dinero  iba  a  ser  utilizado  en  Colombia  para  la  compra  de  mercancías     y     armas     para     las     FARC.”   

2.    Los  documentos allegados   

La documentación remitida por el Gobierno de  los  Estados  Unidos  de  América que sustenta la solicitud de extradición del  ciudadano      colombiano      Víctor      Daniel  Salamanca, es la siguiente:   

2.1.  Copia de la acusación sustitutiva  número  06-20001-CR-LENARD(s) proferida el 7 de febrero de 2006 por el Tribunal  de    Distrito    Meridional    de    Florida,   en   contra   de   Víctor Daniel Salamanca.   

2.2.  Copia de las declaraciones juradas  de  Brian  D.  Skaret,  Procurador  del  Ministerio  de  Justicia de los Estados  Unidos,  y de Katerina Gikas, Agente Especial de la Dirección de Inmigración y  Aduanas  (ICE)  del Departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos, las  que  respaldan  la  acusación  contra  Víctor Daniel  Salamanca.   

El  Procurador  Brian  D.  Skaret,  en  su  declaración  explica  los  alcances  jurídicos  de  la  acusación,  hace  una  descripción  y  vigencia de los tipos penales imputados y realiza una síntesis  de  los hechos, de la actuación procesal  y  de los cargos atribuidos  al solicitado en extradición.   

A  su vez, la Agente Especial Katerina Gikas  relata,  de  manera  detallada,   los  hechos  objeto  de  investigación y  juzgamiento  ante   el   citado  Tribunal  y  la participación en los  mismos  por parte del requerido en extradición, respecto de quien suministra la  información necesaria sobre su identidad.   

2.3.    Copia   del   texto   de  las  disposiciones  del  Código de los Estados Unidos que se afirman fueron violadas  por  el  solicitado en extradición y que se encontraban vigentes para la época  de los hechos.   

2.4.   Por último, se allegó copia de  la    orden    de    captura    dictada    en    contra    del    requerido   en  extradición.   

3.   En  cuanto  a  la  identidad  del  requerido,  la  Nota  Verbal  0730  del 24 de marzo de 2006, mediante la cual se  formalizó   la   solicitud   de  extradición,  se  informó  que  Víctor      Daniel     Salamanca   “también     conocido     como     ‘El         viejito’, también conocido como ‘Don         Daniel’,  también conocido como ‘José Gustavo Ruiz-Quijano’,  es ciudadano de Colombia, nacido en  Sogamoso,  Boyacá,  Colombia,  el  8 de mayo de 1943. Es portador de la cédula  colombiana  N°  17.090.195.  Ha  usado la fecha de nacimiento del 6 de julio de  1944,  el  lugar  de  nacimiento  como  Ibagué,  Colombia,  y  la  cédula  N°  14.198.564   con   su   alias   de   ‘José  Gustavo Ruiz-Quijano’”.  Así mismo, se acompañó la correspondiente fotografía de su  rostro.   

4.  La Embajada de los Estados Unidos de  América,  mediante  Nota  Verbal  N° 0085 del 13 de enero de 2006 solicitó la  captura  con  fines  de  extradición de Víctor Daniel  Salamanca,  documento  que el Ministerio de Relaciones  Exteriores  remitió  al  Fiscal  General de la Nación, cuyo Despacho, mediante  resolución del 24 de enero de 2006, ordenó su aprehensión.   

Según  información  suministrada  por  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  la  resolución  que  dispuso  la  captura  de  Víctor Daniel Salamanca,  identificado  con  la  cédula  de ciudadanía número 17.090.195 de Bogotá, le  fue  notificada  personalmente  el  26  de  enero  de 2006, fecha en la cual fue  capturado.   

5.   La  solicitud  de extradición fue  formalizada  mediante  la  Nota  Verbal  número  0730  del   24   de   marzo   de   2006,   emitida   por   la   Embajada   de  los  Estados  Unidos  de   América     y     dirigida     al     Ministerio   de   Relaciones   Exteriores   de   Colombia,  con  la   que   se   adjuntó   la  documentación  que  apoya el pedido de  extradición  de  Víctor Daniel Salamanca.   

6.    La    normatividad   que   rige   al   presente  trámite  es  la   contemplada   en    el    Capítulo   Segundo,   Libro   V   del   Código   de   Procedimiento  Penal, en   la    medida    que    no   existe   en   el   momento    convenio    aplicable    que   regule    el   asunto,    como    así    lo    conceptuó    el   Jefe   de   la   Oficina  de Asesoría  Jurídica   del     Ministerio     de    Relaciones    Exteriores,   según   oficio  número   OAJ.E.   0512  del  27   de   marzo   de  2006,  quien  además  certificó  que      la      documentación     del     expediente   procedente   de   la   Embajada   de  los  Estados Unidos de  América,    fue    presentada    “   traducida   y  legalizada”.   

PERÍODO    PROBATORIO   

Mediante  providencia  del 1° de febrero de  2007,  la Sala no ordenó la práctica de las pruebas solicitadas por la defensa  ni consideró necesario  decretar ninguna de oficio.   

ALEGATO       DE    LA   DEFENSA   

El  defensor del solicitado en extradición,  apoyado  en un solo argumento, solicita a la Corte rinda concepto desfavorable a  la  extradición de su representado, pues, en su criterio, que no se identificó  plenamente   al   requerido,  quien  aparece  con  un  seudónimo  o  una  doble  identificación,   aspecto   suficiente   como   para  que  su  petición  tenga  éxito.   

ALEGATO   DE   LA  PROCURADORA  SEGUNDA   

DELEGADA   PARA  LA  CASACIÓN  PENAL   

La  representante  del  Ministerio Público,  luego  de relacionar de manera  pormenorizada los hechos, los antecedentes,  el  trámite adelantado, los instrumentos allegados a este diligenciamiento y de  mencionar  las normas aplicables al caso, sostiene que, en lo relacionado con la  validez  formal  de  los  documentos,  el Estado requirente aportó, debidamente  traducidas  y  autenticadas,   la  providencia  acusatoria,   en   la   cual   se   reseña   el   lugar y   las    fechas   donde   ocurrieron   los   hechos   y   los   delitos  imputados,  las distintas normas penales,  las  declaraciones  de  apoyo a la  solicitud de extradición y la orden de  captura, motivo por el cual se cumple con este requisito legal.   

Respecto  a  la  demostración  plena  de la  identidad   del   requerido,   asevera  que  los  datos  suministrados  por  las  autoridades  del  país  requirente  coinciden  con  los  de  la persona que fue  notificada  de  la  resolución expedida por la Fiscalía General de la Nación,  por  medio  de  la cual se ordenó su captura y que en este momento se encuentra  detenida con fines de extradición.   

Añade que en las Notas Verbales allegadas al  presente  trámite  se  consignaron sus datos personales, es decir, que se trata  de  un  ciudadano   colombiano,  nacido  el  8  de mayo de 1943 en Sogamoso  (Boyacá)  e  identificado  con  la  cédula  de ciudadanía número 17.090.195,  datos   que  confirman  dicha  identidad,  los  cuales  coinciden  con  los  que  suministró   Víctor   Daniel  Salamanca al momento de su captura.    

En  lo que tiene que ver con el principio de  la  doble  incriminación,  sostiene  que  los 17 cargos imputados a  Salamanca  por el Tribunal de Distrito de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito Meridional de la Florida, acorde con su  normatividad,  tienen  correspondencia  con  conductas previstas como delitos en  las normas penales colombianas.   

En efecto, precisa que el cargo 1 imputado al  requerido,  es equivalente al comportamiento descrito por el artículo 340 de la  Ley  599  de  2000,  es  decir,  concierto  para  delinquir, pues se presentaron  acciones  de  apoyo  a  organización  terrorista;  los  cargos  2 a 6, dice, se  refieren  también  a la norma en cita, en la ejecución efectiva de actividades  de  apoyo,  otra  manera  como  se concretó el concierto para delinquir, con el  incremento  punitivo  de  que  trata  el  inciso  2°, cumpliéndose con ello el  presupuesto  de  punibilidad;  el  cargo  7 hace relación con el concierto para  delinquir  descrito  en  el  inciso  1°  del  artículo  340 del Código Penal,  cumpliéndose  también  el  presupuesto  punitivo, por la vigencia actual de la  ley 890 de 2004.   

En cuanto a la imputación por el tráfico de  migrantes,  refiere  que  es  igualmente  delito  en  Colombia,  al  tenor de lo  dispuesto  en  el  artículo  188 del Código Penal, modificado por el artículo  1°  de  la  ley  747 de 2002. Los cargos 8 a 15, igualmente hacen referencia al  tráfico  de personas previsto en el artículo 188 citado. En cuanto al cargo 16  señala  que  la  acusación  americana de conspiración para blanqueo de dinero  corresponde  al  delito de concierto para delinquir del artículo 340 de nuestro  Código  Penal,  con  la agravante prevista en el inciso 2°, y, por último, el  cargo  17  que  se  refiere  al  blanqueo  de dinero, es equivalente al ilícito  señalado  por  el  artículo  323  de  nuestra  legislación  penal,  conductas  punibles que superan la pena mínima de cuatro años.   

En  cuanto  a  la  equivalencia   de la  providencia,  dice  que la acusación sustitutiva N° 0620001 Cr Lenard(s) del 7  de  febrero  de 2006, corresponde con la resolución de acusación en el sistema  procesal  colombiano , con lo cual encuentra satisfecho este presupuesto, por lo  que   estima    la    representante   del   Ministerio   Público    que   las    formalidades    legales    se   cumplen     cabalmente     para     que     la    Corte  proceda      a      emitir      concepto     favorable   respecto    de    la   solicitud   de  extradición  que  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  elevó  respecto  del ciudadano Víctor Daniel Salamanca.   

Finalmente,  con  el  fin  de garantizar los  derechos     fundamentales     del     ciudadano     colombiano     Víctor   Daniel   Salamanca,  requerido en extradición, la Procuradora  Delegada  sugiere a la Corte exhorte al Gobierno  Nacional  para   que,   en   caso   de   que   se  conceda  la  extradición,  se  condicione la misma en el sentido de que el solicitado no sea  juzgado  por  hechos  distintos a los que motivan la extradición, ni sometido a  tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni a la pena de muerte.   

CONCEPTO      DE    LA   CORTE   

I.    Acotación previa   

Como  el  argumento planteado por la defensa  atañe  a  un  aspecto sobre la identidad del requerido en extradición, la Sala  dará  contestación  al  mismo dentro del estudio de los requisitos formales de  la solicitud de extradición.   

II.         Cumplimiento de los requisitos legales   

El artículo 502 del Código de Procedimiento  Penal  2004 estatuye que el  concepto que emite la Sala debe estar centrado  en  establecer  la  validez   formal de la documentación presentada, en la  demostración  plena de la  identidad del solicitado, en el principio de la  doble  incriminación,  en  la  equivalencia de la providencia proferida en  el  extranjero  y,  cuando fuere el caso, en el cumplimiento de los previstos en  los tratados públicos.   

En  esas condiciones, se procederá a emitir  el concepto en los siguientes términos:   

1.   La   validez       formal       de      los      documentos   aportados   

Se advierte que la documentación presentada  como  soporte  de  la  petición  de  extradición  de  Víctor  Daniel  Salamanca,  cumple con las exigencias  legales  contempladas  en  los  Códigos  de  Procedimiento  Penal  y Civil para  tenerla como apta para fundar el concepto que debe emitir la Sala.   

En efecto, no hay duda que los documentos se  allegaron   por  vía  diplomática,  habiendo  sido  debidamente  traducidos  y  autenticados,  dentro  de  los  cuales  obra  la  copia de la acusación número  06-20001-CR-LENARD(s)  del  7  de  febrero  de  2006, dictada por el Tribunal de  Distrito  de  los  Estados  Unidos,  Distrito  Meridional de Florida, la que fue  firmada  por  el  correspondiente  Presidente del Gran Jurado y por el Fiscal de  los   Estados   Unidos,   documentos  cuya  autenticidad  de  su  contenido  fue  certificada  con  la firma y el sello perteneciente al  Secretario de dicho  Tribunal.   

A su vez, obran las declaraciones juradas de  Brian  D. Skaret, Procurador del Ministerio de Justicia de los Estados Unidos, y  de  Katerina  Gikas,  Agente Especial de la Dirección de Inmigración y Aduanas  del  Departamento  de  Seguridad  Interna  de  los  Estados  Unidos (ICE), cuyos  contenidos  y  traducción  al español, junto con el resto de la documentación  que  las  acompaña,  fueron certificados, el 15 de marzo de 2005, por Jasón E.  Carter,  Director  Asociado  de la Oficina de Asuntos Internacionales, División  de lo Penal, del Departamento de Justicia de los Estados Unidos.   

Así  mismo,  aparece  que la documentación  anexa  hace  referencia a las ordenes de captura, a la resolución de acusación  y  a  las  normas  aplicables  al  caso,  esto  es,  Título  8°, Sección 1324  (contrabando        de       personas       extranjeras        –apoyar  o  alentar  que  extranjeros  vengan     a     Estados     Unidos–),  y Título 18,  Secciones  2  (delito  principal),  371  (conspiración para cometer un delito),  1956(h)  (conspiración  para  cometer blanqueo de dinero), 1956(a) (blanqueo de  dinero),  2339A  (apoyo material y recursos), 2339(B) (apoyo material y recursos  a   organizaciones  extranjeras  designadas  terroristas)  y  3282  (delitos  no  conminados   con   la  pena  de  muerte)  del   Código   de   los  Estados  Unidos.   

A  su  vez,  la  firma y el cargo del señor  Jasón  E.  Carter  fueron  certificados  por  el  señor  Alberto R. González,  Procurador  de  los  Estados Unidos, quien según su propia afirmación escrita,  ordenó  que  se  estampara el sello del Departamento de Justicia de los Estados  Unidos,  siendo  atestada  la  firma  de  aquél  por  el Director Adjunto de la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal, y el sello del  Departamento  de  Estado  fue  ordenado  por  la  Secretaria  de Estado, señora  Condoleezza  Rice,  de  cuyo  nombre dio fe la Auxiliar de Autenticaciones de la  misma oficina.   

Finalmente,   dichos   documentos   fueron  presentados  para su autenticación ante la Cónsul de Colombia en Washington D.  C.,  señora  María de los Ángeles Barraza, como así lo constató y lo avaló  la   Oficina   de   Legalizaciones  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  cumpliéndose  con  lo  establecido  por  el  artículo  259 del C. de P. Civil,  modificado  por  el  1°,  numeral  118  del  D. E. 2282 de 1989 que dice:   “Los       documentos       públicos  otorgados       en      país      extranjero      por   funcionario       de      éste      o      con      su  intervención,   deberán  presentarse debidamente autenticados por el  cónsul    o    agente    diplomático    de   la   República,   y  en  su  defecto  por  el de   una     nación     amiga,     lo    cual    hace   presumir   que   se   otorgaron  conforme a la ley del respectivo  país.  La firma del cónsul o agente diplomático se abonará por el Ministerio  de  Relaciones Exteriores de Colombia, y si se trata de agentes consulares de un  país  amigo,  se  autenticará  previamente  por  el funcionario competente del  mismo  y  los  de  éste  por el cónsul colombiano”,  disposición  aplicable al caso en virtud del principio de integración previsto  en  los  artículos  25  y  495,  último  inciso,  del Código de Procedimiento  Penal.   

Además,  el Jefe de la Oficina de Asesoría  Jurídica   del   Ministerio   de   Relaciones   Exteriores  certificó  que  la  documentación  presentada  por  la  Embajada de los Estados Unidos de América,  fue     “traducida    y    legalizada”.   

Por lo tanto, teniendo en cuenta  que la  solicitud  de  extradición de Víctor Daniel Salamanca  se  hizo  por  la  vía  diplomática  y  que  en  la  expedición   y  trámite  de  los  mencionados  documentos,  así  como  en  su  traducción,  se cumplieron todos los ritos formales de legalización prescritos  por  las  normas  de  los  Estados Unidos de América, la Corte los tendrá como  aptos  para  servir  de prueba en este asunto, cumpliéndose así con la primera  exigencia legal.   

2.   La   identificación     plena     del     solicitado    en   extradición   

2.1.  Sobre este puntual aspecto dice la  defensa  que  no  se  identificó  plenamente  a  su  procurado, pues aparece un  “seudónimo  o una doble identificación”.   

2.2.   Debe  la  Sala afirmar que no le  asiste  razón  al  profesional  del  derecho,  pues  el  examen  detenido de la  documentación  allegada  al presente diligenciamiento permite colegir de manera  clara  y  sin  lugar  a  equívocos  que Víctor Daniel  Salamanca,  actualmente  privado  de  la  libertad y a  quien  se  refiere  este  trámite,  es  el  ciudadano  colombiano  requerido en  extradición por las autoridades judiciales de los Estados Unidos.   

En efecto, de la documentación remitida por  vía   diplomática  se  colige  claramente,  como  lo  destaca  la  Procuradora  Delegada,    que   se   trata   de   Víctor   Daniel  Salamanca,  pues  basta  observar  que  el  número de  cédula  de  ciudadanía (17.090.195) que suministró la Embajada de los Estados  Unidos  de América, a través de las Notas Verbales números 0085 y 0730 del 31  de  enero  y del 24 de marzo de 2006, concuerda con el que aparece en el acta de  notificación  personal  de  la  providencia  por medio de la cual se dispuso su  captura,  en  la  diligencia  mediante  la  cual se le comunicó sus derechos de  capturado  y con los datos consignados en el informe rendido por el Departamento  Administrativo de Seguridad.   

Igualmente,  todos  los  datos suministrados  coinciden  con  los  que  obran  en la documentación, es decir, que se trata de  Víctor  Daniel  Salamanca,  “también     conocido     como     ‘El         viejito’, también conocido como ‘Don         Daniel’,  también conocido como ‘José Gustavo Ruiz-Quijano’,  es ciudadano de Colombia, nacido en  Sogamoso,  Boyacá,  Colombia,  el  8 de mayo de 1943. Es portador de la cédula  colombiana   N°   17.090.195”,   información  que  concuerda   integralmente   con   aquella   que   aparece   registrada   en   la  “fotocédula”    que  adjuntó  el  Departamento Administrativo de Seguridad (D.A.S.), sin dejar pasar  por alto que se aportó una fotografía de su rostro.   

Así mismo, los anteriores detalles sobre la  identidad   del   solicitado  en  extradición  confirman  aquellos  que  fueron  suministrados  en  la  declaración  de apoyo rendida por Katerina Gikas, Agente  Especial   de   la   Dirección   de  Inmigración  y  Aduanas  (“ICE”)  del  Departamento  de  Seguridad  Interna  de  los  Estados  Unidos,  quien de manera  pormenorizada    indicó    que    Víctor    Daniel  Salamanca   es   conocido   por  los  “alias   ‘El  viejito’,  ‘Don         Daniel’,       alias       ‘José Gustavo Ruiz Quijano’”,      que      “es  ciudadano  colombiano,  nacido el 8 de mayo de 1943 en Sogamoso,  Boyacá,     Colombia”,    que    “se   le   describe   como   un   hombre   de   aproximadamente  1,63  metros”(estatura  que  coincide  con  la que aparece  registrada     en     su     cédula     de     ciudadanía:    [“altura:1-63”])  y  que  “tiene  una  cédula  colombiana  número 17.090.195 emitida el 20 de  noviembre de 1964”.   

Así, entonces, contrario a lo planteado por  la   defensa,   ese  conjunto  de  datos  sobre  la  identidad  de  Víctor  Daniel Salamanca permiten inferir,  de  manera  clara,  que  efectivamente  se  trata  de  la  persona  requerida en  extradición,  ciudadano  que  no  solo  ha  sido  conocido  por  los  alias  de  “El          viejito”         y “Don  Daniel”,  sino  que  también se ha  presentado        con       el       “alias       de       ‘José Gustavo Ruiz Quijano’”,  para  lo  cual  ha  utilizado un  número    de    cédula   (“14.198.564”),   un  lugar  (“Ibagué”)  y  fecha de nacimiento (“6 de julio  de  1944”)  ajenos  a  la verdad, datos estos que en  manera  alguna  logran  poner  en duda su plena identidad y, menos aún, inferir  que se trata de otra persona.    

En esas condiciones, resulta evidente que la  persona      detenida     es     Víctor     Daniel  Salamanca,   de   nacionalidad  colombiana  y  es  el  ciudadano  requerido  en  extradición  por el Gobierno de los Estados Unidos de  América,   cumpliéndose   de   esa   manera  con  el  requisito  de  la  plena  identidad.   

3.   El   principio  de  la  doble  incriminación   

De  conformidad  con  el  numeral  1°  del  artículo  493  del  Código de Procedimiento Penal, para que la extradición se  pueda  conceder  se  requiere  que  el  hecho  que la motiva esté previsto como  delito  en  Colombia  y reprimido con una sanción privativa de la libertad cuyo  mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

Conforme   a   la   acusación   número  06-20001-CR-Lenard(s)  del  7  de  febrero  de  2006, dictada por el Tribunal de  Distrito  de  los  Estados Unidos, Distrito Meridional de Florida, y teniendo en  cuenta  los  hechos,  la  especificación  de los cargos y los tipos penales del  Código  de  los  Estados  Unidos  transcritos  en  precedencia,  se  sabe que a  Víctor  Daniel  Salamanca se  le  acusó  de  los  siguientes  delitos,  los  cuales  también  lo  son  en la  legislación penal colombiana:   

CARGO  1  

“CONSPIRACIÓN  PARA  PROPORCIONAR  APOYO  MATERIAL  A  UNA  ORGANIZACIÓN  EXTRANJERA DESIGNADA  TERRORISTA    FUERZAS    ARMADAS    REVOLUCIONARIAS    DE   COLOMBIA”.   

En  cuanto  a esta imputación, debe la Sala  indicar  que  el  delito  de  concierto  para  suministrar  apoyo material a una  organización  terrorista  extranjera,  configura  en nuestro país el delito de  concierto  para  delinquir  descrito  en el artículo 340 de la Ley 599 de 2000,  modificado  por  la  Ley 733 de 2002 y por el artículo 19 de la Ley 1121 del 29  de  diciembre  de  2006, sancionado ahora con pena que oscila entre 8 y 18 años  de  prisión,  pues  el acuerdo que se imputa a Víctor  Daniel   Salamanca  se  dirigirse  al  “financiamiento  del  terrorismo  y  a la administración de recursos  relacionados           con          actividades          terroristas”.   

CARGOS  2  a  6  

“APOYO MATERIAL A  UNA    ORGANIZACIÓN    EXTRANJERA   DESIGNADA   TERRORISTA   (FUERZAS   ARMADAS  REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA)”.   

El  delito de suministro de apoyo material a  una  organización  terrorista extranjera, en Colombia tipifica el injusto penal  de  financiación  del terrorismo y administración de recursos relacionados con  actividades  terroristas  previsto  en  el  artículo 345 de la Ley 599 de 2000,  modificado  por  el artículo 16 de la Ley 1121 del 29 de diciembre de 2006, que  sanciona  con  prisión de 13 a 22 años al que directa o indirectamente provea,  recolecte,  entregue,  reciba,  administre,  aporte,  custodie  o guarde fondos,  bienes    o   recursos,   o   realice   cualquier   otro   acto  que  promueva, organice, apoye, mantenga, financie o  sostenga  económicamente  a  grupos  armados  al  margen  de  la  ley  o  a sus  integrantes,  o  a  grupos terroristas nacionales o extranjeros, o a actividades  terroristas,   habida   cuenta   que   se  atribuye  al  requerido  Salamanca   proporcionar   como  apoyo  y  recursos   materiales   a   las   FARC   “servicios  financieros,   documentación   e  identificación  falsas,  armas,  personal  y  transporte”    (cargos  2,     3,  4,        5        y       6),  con  el  propósito  de  equipararla  militarmente para el desarrollo de actos terroristas.   

CARGO 7  

“CONSPIRACIÓN  PARA COMETER CONTRABANDO DE EXTRANJEROS”   

La  conducta  de  concierto  para  cometer  contrabando  de  extranjeros  también  es  delito  en Colombia, pues en nuestra  legislación  penal  se  tipifica  como  concierto  para delinquir, consistente,  según  el  artículo  340  de  la Ley 599 de 2000, modificado por la Ley 733 de  2002,  en  que  “varias personas se concierten con el  fin  de  cometer  delitos”, el cual es sancionado con  prisión  de 4 a 9 años, tras aplicar el incremento previsto en el artículo 14  de  la  Ley  890 de 2004, toda vez que al requerido en extradición se le imputa  el  haberse  “concertado”  para  “cometer delitos”,  a   saber,   “a  traer  e  intentar  traer  personas  extranjeras  a  los estados Unidos” y “apoyar  e  inducir  a  personas  extranjeras  a  que  vinieran a los  Estados Unidos”.    

CARGOS    8   y   10 a  12   

“CONTRABANDO DE  PERSONAS EXTRANJERAS   

TRAER  EXTRANJEROS A LOS ESTADOS UNIDOS CON  AFÁN DE LUCRO”   

Este   punible  de  tráfico  de  personas  extranjeras  se subsume en el ilícito abstractamente tipificado en el artículo  188  del  Código  Penal  Colombiano como tráfico de personas, el cual sanciona  con  pena  que  oscila  entre  6 a 8 años de prisión al que promueva, induzca,  constriña,  facilite,  colabore  o  de  cualquier  otra  forma  participe en la  entrada  o  salida  de  personas del país sin el cumplimiento de los requisitos  legales,  pena aumentable en una tercera parte en el mínimo y hasta la mitad en  el  máximo  según  lo  dispone  el  artículo 14 de la Ley 890 de 2004, habida  cuenta  que  a  Víctor  Daniel  Salamanca  se  le atribuye el haber “traído a una  persona   extranjera,   conocida   por   el   Gran   Jurado   como  ‘Carlos’, a los Estados Unidos con el objetivo  de    obtener   ventaja   comercial…,   sin   haber   recibido   autorización  oficial”     (cargo  8),  y haber  “traído  a  unas  personas  extranjeras,  conocidas  por el Gran Jurado como ‘Jhon         Jairo’              (cargo            10),               ‘Luis         Carlos’              (cargo    11)  y     ‘José  Manuel’  (cargo    12)  a los Estados Unidos con el objetivo de  obtener    ventaja    comercial…,    sin    haber    recibido    autorización  oficial”.   

CARGOS    9    y    13  a  15   

“CONTRABANDO DE  PERSONAS EXTRANJERAS   

APOYAR  E  INDUICIR A EXTRANJEROS A VENIR A  LOS EE.UU.”   

Como  se indicó en precedencia, promover el  viaje  e  inducir  a  extranjeros a que viajen a los Estados Unidos (tráfico de  personas  extranjeras),  también  se  adecua  en  el  tipo penal descrito en el  artículo  188  del  Código Penal, sancionado con prisión de 6 a 8 años, pena  aumentable  en  una  tercera  parte en el mínimo y hasta la mitad en el máximo  según  lo  dispone  el artículo 14 de la Ley 890 de 2004,  comportamiento  que  debe  ser atendido bajo lo preceptuado por el artículo 30 de la Ley 599 de  2000,  el  cual  prevé  que  quien  determine  a  otro  a  realizar la conducta  antijurídica  incurrirá  en la pena prevista para la infracción, siendo claro  que,   en   este  caso,  a  Víctor  Daniel  Salamanca  se    le    imputó     haber   “apoyado  e  inducido  una  persona  extranjera, conocida por el Gran  Jurado          como          ‘Carlos’, para  que   viniera   a   los   Estados   Unidos,  sin  haber  recibido  autorización  oficial”     (cargo  9),  y  haber  “apoyado  e  inducido  a  unas  personas  extranjeras,  conocidas  por  el  Gran  Jurado como  ‘Jhon  Jairo’              (cargo            13),               ‘Luis         Carlos’              (cargo    14)  y     ‘José  Manuel’  (cargo    15)  para que vinieran a los Estados Unidos,  sin        haber        recibido        autorización        oficial”.   

CARGO  16  

“CONSPIRACIÓN  PARA COMETER BLANQUEO DE DINERO”   

Teniendo  en  cuenta  que  a  Víctor  Daniel  Salamanca  se le acusó de  “concierto     para  llevar    a   cabo   una  transacción  financiera  que  afectaba el comercio interestatal y exterior, con  el   intento   de  promover  que  se  llevara  a  cabo  una  actividad  ilícita  concreta”,   advierte   la  Sala  que  dicho  cargo  encuentra  adecuación  típica  en  nuestro  sistema  penal en lo reglado en el  artículo  340,  inciso  segundo,  del   Código  Penal,  modificado por el  artículo  8° de la Ley 733 del 29 de enero de 2002 y el artículo 19 de la Ley  1121  del  29  de  diciembre  de  2006,  que  prevé el concierto para delinquir  relacionado  el  lavado  de activos, cuya pena oscila entre ocho (8) y dieciocho  (18) años de prisión.   

CARGO  16  

“BLANQUEO  DE  DINERO”   

Finalmente,  en  cuanto  se  refiere a este  cargo,  se  sabe que al ciudadano Salamanca  se le imputa haber “llevado a cabo una  transacción                financiera   que  afectaba  el  comercio  interestatal  y  exterior…,  para llevar a cabo y facilitar una actividad  ilícita  concreta,  a  saber,  proporcionar  apoyo material a una organización  terrorista  extranjera”,  conducta  que  en  nuestra  legislación  penal  encuentra adecuación típica en el artículo 323 del   Código   Penal,   modificado  por  el  artículo   8°   de   la   Ley   733   del  29  de   enero   de   2002 y por el artículo 17  de la Ley 1121 del 29 de  diciembre   de   2006,    el    cual    contempla   el   delito     de    lavado     de    activos    “relacionado    con   la  financiación  del  terrorismo  y  administración      de      recursos      relacionados      con     actividades  terroristas”  con  pena  entre ocho (8) y veintidós  (22) años de prisión.     

En  esas  condiciones,  toda  vez  que  las  conductas  imputadas  al  solicitado  en extradición además de ser típicas en  Colombia  son  sancionadas con pena privativa de la libertad superior a 4 años,  resulta      evidente     que     esta     exigencia     legal     se     cumple  satisfactoriamente.   

4.   Equivalencia   de   la   providencia            proferida            en           el   extranjero   

Advierte  la Corte que no existe dificultad  alguna  para  concluir  que  se  cumple  con  el  requisito  de  la equivalencia  contemplado  en  el  numeral  2° del artículo 493 del Código de Procedimiento  Penal  de  2004,  el  cual exige “que por lo menos se  haya    dictado    en    el    exterior   resolución   de   acusación   o   su  equivalente”.   

En  efecto, el Tribunal de Distrito de  los  Estados Unidos, Distrito Meridional de Florida, acusó a  Víctor  Daniel  Salamanca   por  las  conductas   punibles  señaladas en precedencia, mediante acto procesal que  en  nuestra legislación equivale a la acusación, como emerge de las siguientes  similitudes, que las tornan equivalentes:   

     

a. Es  un  escrito  de acusación en el cual se atribuyen los cargos en  contra de la acusada para que se defienda de ellos en el juicio.     

     

a. Formulada  la  acusación  se inicia el juicio oral que finaliza con  el respectivo fallo de mérito.     

     

a. Se     señalan     los     hechos,    con   especificación     de     las    circunstancias    de   tiempo   modo  y  lugar  en  que  ocurrieron   y    la    calificación    jurídica   de   las  conductas,  con  indicación de las disposiciones sustanciales  aplicables.     

Por  lo tanto, se observa que la acusación  emitida  por  el  Tribunal  extranjero  es  equivalente  y tiene la misma fuerza  vinculante  de  la  acusación  propia  de nuestro sistema judicial, pudiéndose  concluir que esta exigencia legal también se satisface.   

ACOTACIÓN    FINAL   

Teniendo    en    cuenta   la     sugerencia     hecha    por    la    Procuradora  Delegada,     se     pone    de    presente    al   Gobierno   Nacional   que   en   caso  de concederse la  extradición  de  Víctor Daniel Salamanca,    debe  condicionar   la   entrega   en   el   sentido   de   que   no  será  juzgado   por  hechos   distintos   a  los  que  originaron   la     reclamación,     ni     sometido    a   tratos   crueles,   inhumanos   o   degradantes,   ni   se   le   impondrá   la   pena  capital  o  perpetua,  al  tenor  del  artículo 494 del Código de Procedimiento Penal.   

De la misma manera, se exhorta al Gobierno,  encabezado  por  el  señor  Presidente  como  supremo  director de la política  exterior  y  las  relaciones  internacionales,  para  que efectúe el respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición  y  determinar  las consecuencias que se derivarían de su eventual  incumplimiento,  al tenor de lo señalado en el ordinal 2° del artículo 189 de  la Carta Política.   

De  otra  parte,  se  pide  al  ejecutivo  recomiende  al  Estado  requirente que, en caso de condena, tenga en cuenta como  parte  de  la  pena  el tiempo que el solicitado haya podido estar privado de la  libertad con motivo del trámite de extradición.   

En  consecuencia,  como la totalidad de los  requisitos   formales   contemplados   en   el  artículo  502  del  Código  de  Procedimiento   Penal   se  cumplen  satisfactoriamente,  la  Sala  CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a  la  solicitud  de  extradición  elevada  por  el Gobierno de los  Estados  Unidos  de  América,  respecto  del  ciudadano  colombiano     VÍCTOR    DANIEL    SALAMANCA  en cuanto tiene que ver con los  cargos  que  le fueron imputados en la acusaciones número 06-20001-CR-LENARD(s)  del  7  de  febrero  de 2006, dictada por el Tribunal de Distrito de los Estados  Unidos, Distrito Meridional de Florida.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido   Víctor   Daniel   Salamanca  ,  quien se encuentra recluido en el Establecimiento Penitenciario  y  Carcelario de Alta y Mediana Seguridad de Combita, a su defensor, a la Agente  del  Ministerio  Público  y  al  Fiscal General de la Nación, para lo de   su  cargo.   

Devuélvase  el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia, para lo de ley.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Comisión de servicio  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                                        ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN                                  Aclaración   de  voto                                      

MARINA   PULIDO  DE  BARÓN                                        JORGE   LUIS   QUINTERO  MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                        JULIO   ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA           

MAURO   SOLARTE  PORTILLA                                JAVIER ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

ACLARACIÓN  DE  VOTO  

Con el respeto que siempre profeso por las  decisiones  de  la Sala, expongo a continuación los aspectos que, en mi sentir,  deben  incluirse  en  los  conceptos de extradición que emite la Corte frente a  trámites  que involucran ciudadanos colombianos por nacimiento, particularmente  cuando  se  desarrollan  en  ausencia  de  cláusulas  pactadas  en instrumentos  internacionales   de   carácter  bilateral  o  multilateral,  en  la  forma  de  condicionamientos  que  el  Gobierno  Nacional  debería  exigir  al  momento de  acceder  a  la  entrega  de  un  connacional,  además  de  los que se le vienen  sugiriendo de manera común.   

La posición que he venido sustentando en  Sala  y que no ha tenido acogida, descansa en que la Corte al asumir la función  de  conceptuar,  no  sólo  ha  de tener como guía los parámetros que sobre la  materia  están  fijados  en  el  ordenamiento  procesal penal patrio, sino que,  además,  su misión también debe estar influida por la regla del artículo 2º  de  la  Constitución,  pues  en  cuanto  órgano  máximo  de  la jurisdicción  ordinaria  y,  por tanto, componente esencial en la estructura del Estado Social  de  Derecho,  también  debe  velar  por  la efectividad de los principios   –entre   ellos   el  fundante  de  la  dignidad  humana-,   derechos y deberes consagrados en la  Carta;  defender  la  independencia  nacional  y  proteger  a todas las personas  residentes  en  Colombia  en  su  vida,  honra,  bienes,  creencias,  derechos y  libertades.   

En  ese  orden  de  cosas,  estimo que es  preciso   advertir   en  el  concepto  sobre  la  necesidad  de  plantear  otras  condiciones  a  la  entrega del reclamado, derivadas del hecho de que el acto de  extradición  no  implica  que el extraditado pierda la nacionalidad colombiana,  lo  cual sólo ocurre frente a los presupuestos señalados en el artículo 98 de  la Constitución.   

En tales condiciones, cuando la entrega en  extradición  de  un  nacional  colombiano se tramita y agota, en ausencia de un  convenio   multilateral   o  bilateral  sobre  la  materia,  con  arreglo  a  la  Constitución  y  a  la  ley,  debe tenerse en cuenta que a diferencia de lo que  ocurre  si  se  hubiera adelantado conforme a un instrumento internacional en el  cual  las  partes  acuerdan condiciones que pueden significar la restricción de  ciertos  derechos,  en  virtud  a  la  configuración del Estado colombiano como  social  y  democrático  de derecho, en el cual es base fundamental el respeto a  la  dignidad  humana  (artículo  1º de la Carta), las condiciones que se deben  exigir  al país reclamante tienen que estar ligadas con la observancia allí de  los  derechos  y  garantías  que  cobijarían  al  solicitado de ser juzgado en  Colombia.   

Eso  es  así,  porque  al  acceder  a la  extradición  de  un colombiano por nacimiento el Estado, a través del Gobierno  Nacional,  renuncia  a la potestad de ejercer su propia jurisdicción, pero no a  la  obligación  de  proteger al extraditado, pues en tanto siga siendo súbdito  de  Colombia, tiene derecho a todas las prerrogativas, garantías y derechos que  emanan  de  la Constitución y la ley, en particular, aquellos que se relacionan  con   su   calidad   de   procesado  y  que  tienen  que  ver  con  la  dignidad  humana.   

Así  las cosas, siendo el marco esencial  de  la  figura  de  la  extradición  lo  señalado  en  el  artículo  35 de la  Constitución,  que  fija  un  sistema  de  fuentes1   para   que  se  solicite,  conceda  u  ofrezca, que son los tratados públicos y, en su defecto, la ley, es  preciso  comentar  que  como no hay un instrumento vigente de esa naturaleza que  ligue  a Colombia con Estados Unidos en el tema de extradición, el ámbito para  evaluar   la   procedencia  de  una  solicitud,  concesión  u  ofrecimiento  de  extradición   entre   los   dos   países   es   el  Código  de  Procedimiento  Penal.   

Obsérvese   que   los   preceptos  que  desarrollan  la  extradición  tanto en la Ley 600 de 2000 como en la ley 906 de  2004,  además  de  reiterar  las  reglas  constitucionales  (improcedencia  por  delitos  políticos, o la de colombianos por nacimiento por hechos cometidos con  anterioridad     al     17     de     diciembre     de     1997     –artículo  508  y  artículo  490,  respectivamente-);  fijan  el organismo al que le corresponde ofrecer o conceder  la  extradición  de  una persona y las facultades sobre la materia –el   gobierno-,   el   ámbito  de  competencia  de  cada ente gubernamental, y el que le corresponde en el trámite  a   la  Corte;  señalan  requisitos  adicionales  (doble  incriminación,  acto  procesal  mínimo  en  el  exterior  –artículo  510 y artículo 492 ib.-); estructuran la forma como se  desarrolla  el trámite mixto, así como los fundamentos del concepto (artículo  520  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de 2000 y artículo 502 del Código  Procesal  Penal  de  2004);  determinan cuándo se decide sobre la solicitud, en  qué  momento  se  hace  la  entrega  y regula la orden de prelación en caso de  varias  solicitudes  (artículos  522,  523  y  524, y artículos 504, 505 y 506  ibídem);  consagran el derecho a la defensa y los eventos en que hay lugar a la  libertad  (artículos  529 y 530 de la Ley 600 de 2000 y artículos 510 y 511 de  la Ley 906 de 2004).   

Además, el artículo 512 de la primera de  las  leyes  en  cita  le impone de modo imperativo al gobierno la obligación de  exigir  que  el  solicitado  no vaya a ser juzgado por un hecho anterior diverso  del  que motiva la extradición, ni sometido a sanciones distintas de las que se  le  hubieran  impuesto en la condena, y a que se le conmute la pena de muerte en  caso  de  que  la  legislación del país reclamante la prevea como sanción del  delito  que  motiva  la  solicitud  de  extradición,  circunstancias éstas que  igualmente  se  encuentra  previstas  en  el  artículo 494 del Código Adjetivo  Penal  de  2004, con la inclusión en este último de que tampoco al extraditado  se  le  someta  a  desaparición forzada, torturas ni a tratos ni penas crueles,  inhumanas  o  degradantes,  como  tampoco  a  las  penas  de destierro, prisión  perpetua o confiscación.   

Recuérdese  que  las  condiciones arriba  señaladas  fueron  extendidas,  con el mismo carácter imperativo, por la Corte  Constitucional a otras situaciones, al señalar que:   

“…no sólo  habrá  de  entenderse que en caso de que exista en el Estado requirente la pena  de  muerte,  la entrega se hará bajo la condición de la conmutación de ésta,  sino,  también  bajo el entendido de que al extraditado no se le podrá someter  ni  a  torturas,  ni  a tratos o penas crueles, ni a desaparición forzada, ni a  tratamiento   degradante   e  inhumano,  razón  por  la  cual  así  habrá  de  condicionarse  la  constitucionalidad  que  se  declara  del  artículo  550 del  Código de Procedimiento Penal.   

Por  otra parte, se observa por la Corte,  que  la  Constitución  colombiana,  prohíbe  en  su  artículo 34 ‘las  penas  de  destierro, prisión  perpetua      y      confiscación’,  a  las  cuales, por las mismas razones anteriormente expuestas,  no  podrá  someterse  al extraditado por el país que lo juzgue, lo que implica  que  igualmente  en  ese  sentido  habrá  de condicionarse la exequibilidad del  artículo     550    del    Código    de    Procedimiento    Penal.”2   

Sin  embargo,  esas  no  son  las únicas  condiciones  susceptibles  de formularse, pues al fin y al cabo el primer inciso  del  artículo  512  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2000, así como el  primer  inciso  del  artículo  494  de  la  Ley  906  de  2004,  preceptúa que  “El  gobierno  podrá subordinar el ofrecimiento o  la   concesión   de   la   extradición   a   las   condiciones  que  considere  oportunas.”   

Esa  facultad,  debe  señalarse,  no  es  discrecional,  pues  al  momento  de  decidir  sobre  la  entrega de un nacional  colombiano  el  gobierno  está  en  el  deber  de  armonizar  los  criterios de  conveniencia  nacional o de cooperación internacional, con la premisa según la  cual  al  concederse la extradición no se renuncia a la soberanía, sino que se  ejerce3,  y  con  los  derechos y garantías que están consagrados en la  Constitución  y  en  los instrumentos internacionales sobre derechos humanos en  pro   de   un   justiciable,   así   como   en   protección   de  su  dignidad  humana.   

Así,  con  arreglo al artículo 29 de la  Carta;  a  los  artículos  9  y  10  de  la  Declaración Universal de Derechos  Humanos,  5-3.6, 7-2.5, 8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5, 9 de la Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3,  14-1.2.3,5, y 15 del Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe  condicionar  la  entrega de un compatriota, si concede la extradición, a que se  le    respeten   al   extraditado   –como  a  cualquier  otro nacional en las mismas condiciones- todas  las  garantías  debidas  a  su  condición de justiciable, en particular, a que  tenga  acceso  a  un  proceso  público  sin dilaciones injustificadas, a que se  presuma  su  inocencia, a que cuente con un intérprete, a que tenga un defensor  designado  por  él  o por el Estado, a que se le conceda el tiempo y los medios  adecuados  para  que  prepare la defensa, a presentar pruebas y controvertir las  que  se  aduzcan  en contra, a que su situación de privación de la libertad se  desarrolle  en  condiciones  dignas, a que la eventual pena que se le imponga no  trascienda  de  su persona, a que la sanción pueda ser apelada ante un tribunal  superior,  a que la pena privativa de la libertad tenga la finalidad esencial de  reforma y readaptación social.   

Igualmente,  el gobierno debe condicionar  la  entrega  a que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre  la   materia,   le  ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para  que  el  extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con  sus familiares más cercanos,  habida  cuenta  que  la Constitución de 1991, en su artículo 42, reconoce a la  familia  como  núcleo  esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su protección y  reconoce  su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza con la protección  adicional  que  a ese núcleo le otorgan la Convención Americana sobre Derechos  Humanos   (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos (artículo 23).   

En cumplimiento de su deber de protección  a  las  garantías y derechos del nacional colombiano entregado en extradición,  es  misión  del  Estado,  por medio del ámbito de competencias de los órganos  respectivos,  vigilar  que  en  el  país reclamante se respeten las mencionadas  condiciones  (artículo  9  y 226 de la Carta). Así, en primer orden, a través  del  cuerpo  diplomático,  en concreto, por las diferentes oficinas consulares,  con  apoyo  de  la  Procuraduría  General  de  la  Nación (artículo 277 de la  Constitución)  y  de  la  Defensoría del Pueblo (artículo 282 ibídem), de lo  cual,  además,  habrá  de darse informes periódicos a la Corte, en virtud del  principio  de  colaboración  armónica  entre  los diferentes Poderes Públicos  (artículo  113  de  la  Carta),  con  el  fin  de  que todos los estamentos con  injerencia  en  el  tema  tengan elementos de juicio que les permitan sopesar la  conveniencia    de    privilegiar   jurisdicciones   foráneas   frente   a   la  interna.   

De   esa   manera,   dejo   sentado  mi  criterio.   

Señores Magistrados,  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Magistrado  

Fecha   ut  supra.   

    

1  Corte Constitucional, sentencia C-740/00.   

2  Sentencia C-1106/00.   

3  Cfr. Corte Constitucional, Sentencia C-621/01.     

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