25116(03-08-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25116  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado  Ponente   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

Aprobado acta número 80  

Bogotá, D.C., tres de agosto de dos mil seis,   

          Decide  la  Sala  el  recurso  de  reposición  que  la apoderada de  Juan    Hipólito    Guantiva   y   Marleny   Forero  Lozano,  interpuso contra la decisión del 16 de junio  del  presente  año,  mediante  la  cual  se  inadmitió la demanda de revisión  propuesta   contra   la   sentencia   dictada   por   el  Tribunal  Superior  de  Bogotá.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

          1.  El Juzgado séptimo penal del circuito  especializado  de Bogotá condenó, entre otros, a Juan  Hipólito  Guantiva  y Marleny  Forero  Lozano  a  la  pena  principal  de 96 meses de  prisión como autores del delito de porte de estupefacientes.   

          2.   El Tribunal Superior de Bogotá,  mediante  decisión  del  26  de  febrero de 2003, confirmó en su integridad la  providencia.   

            

3.  A  través  de  apoderada,   Juan   Hipólito  Guantiva  y   Marleny   Forero   Lozano,  demandaron la revisión de la sentencia de segunda instancia, con  fundamento  en  la causal tercera del artículo 220 del código de procedimiento  penal.   

Con ese propósito, se adujo en la demanda lo  siguiente:   

          “Durante  el  curso  del  proceso  se  solicitó  la  práctica de  diversas  pruebas  que  no  pudieron ser practicadas y por ende discutidas, como  entre  otras, la declaración de Elio Salazar Vera, quien rindió indagatoria en  el  proceso  56908,  en  el  cual  afirmó  que declaró bajo presión y que fue  intimidado  para  vincular  a  todas las personas que la policía capturó, como  también  lo dijo en la declaración rendida bajo la gravedad del juramento ante  el Notario segundo del circuito de Girardot.   

          “Agregó  que  en  el  mismo  proceso indicado, John David Wilches  Slava,   aceptó   haber   acompañado   a   Elio   Salazar   Vera  –  reconocido  informante  –, a avisarle a la policía del negocio  que  se  fraguaba, sin saber en principio a ciencia cierta de que se trataba, de  lo  cual  solo  se  enteró  hasta  cuando se produjo la captura de las personas  procesadas.   

          “Por  último,  cita  la  providencia  del  29  de agosto de 2003,  proferida  por  la  Fiscalía  69  seccional,  mediante  la  cual  precluyó  la  investigación   que   en   ese   despacho   cursaba  en  contra  de Juan Hipólito Guantiva.   

          “Considera  que  con  base  en  estas pruebas, se puede establecer  suficientemente  que  Elio  Salazar contrató a Humberto Forero para transportar  la   droga   y   que   los  condenados  a  quien  defiende,  nada  tuvieron  que  ver.”   

DECISION  IMPUGNADA   

          La  Corte  inadmitió  la  demanda porque no se acreditaron hechos o  pruebas  nuevas,  conocidos  con  posterioridad a la decisión de condena, y que  como  tales  permitirían  obtener  una  verdad  distinta  a  la declarada en el  proceso.   

          Citó  para  el  efecto,  en  su apoyo, decisiones de la Sala, en la  cual se indicó que la causal aducida supone,   

“verificar si entre las pruebas no conocidas  sobre  determinado  hecho que a través de ella se aducen y aportan –así  ostenten  calidad de sumarias- y  los  hechos  básicos  de la petición existe la necesaria relación causal, por  virtud  de  la  cual resulta razonable la tramitación de la acción o, dicho en  otros   términos,   es  preciso   que  aquéllas   ab  initio  surjan  eficaces,  contundentes  y  trascendentes  a  la  demostración de la injusticia  alegada,  pues  no otro puede ser el entendimiento de las exigencias formales de  viabilidad  contenidas en los numerales 3° y 4° del artículo 234 del estatuto  procesal            penal.”            1   

          De acuerdo con ello, encontró que,   

“en  la  sentencia de primera y de segunda  instancia  se estudió la importancia del testimonio del Subteniente Elkin Rojas  Leal,  quien señaló que comandó el operativo luego de recibir la información  que  le hacía saber que cuatro personas, entre ellas una mujer, se encargarían  de  recibir  una importante cantidad de droga en el centro de la ciudad, como en  efecto  aconteció,  capturando  a  las  personas de las mismas características  morfológicas que el informante había indicado.   

         

          “A  ello,  como prueba nueva, se pretende oponerle la declaración  extra  juicio  de  Elio Iván Salazar, quien antes que presentar alguna novedad,  reafirma  su  versión,  en el sentido de indicar que informó a los agentes del  negocio  que  se  iba a realizar y quienes intervendrían en él, propiciando su  efectiva   aprehensión.   Aclara  si,  que  no  llamó  para  informar  de  los  acontecimientos,  puesto  que  lo  hizo  personalmente,  pero  este  aspecto  es  insustancial  frente  a  la concreta imputación que realizó y que facilitó la  captura de los narcotraficantes.”   

FUNDAMENTOS DEL RECURSO  

         

          La  apoderada  de los condenados recurre la decisión con fundamento  en los siguientes argumentos:   

          Reitera  que  con la declaración de Elio Iván Salazar se establece  algo  que  no  se  supo  durante el curso del proceso: que el informante le hizo  conocer  a  las  autoridades  que  Humberto  Forero  era  el  dueño de la droga  incautada  y  que  sus  defendidos  nada  tenían  con  ver con esa transacción  ilícita.   

          Además,  dice,  con  esa declaración se puede destacar el excesivo  celo  de  los  agentes  de  policía, y en especial del Subteniente Rojas, quien  capturó  a  mas  personas de las que había que aprehender y a una mujer de una  morfología diferente a la de la verdadera dueña de la mercancía.   

          Por  último,  advierte  que  no  es cierto que Elio Salazar hubiese  dado   a   conocer  telefónicamente  a  las  autoridades  las  características  morfológicas  de  quienes  venían  con  la  droga, como lo dijo el Subteniente  Rojas,  pues  aquel  acompañaba  en  ese  momento  a los verdaderos autores del  hecho.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          El  recurso  horizontal  de  reposición es un medio de impugnación  tendiente  a  que  el mismo órgano que dictó la providencia la revise y, si es  del  caso,  la  revoque,  reforme, aclare o adicione. Por lo tanto, no basta con  que  quien  lo propone manifieste su inconformidad con la decisión, sino que es  necesario  motivar  el  recurso,  es  decir,  exponer  las  razones  fácticas y  jurídicas  que  demuestren  lo errado de la decisión y el agravio que con ella  se causa al recurrente.   

          Tratándose  de  una  prueba  nueva,  no  conocida  al tiempo de los  debates,  la  Corte  ha sido enfática en señalar que el medio de prueba con el  cual  se  pretende acreditar una verdad distinta a la declarada en el fallo cuya  revisión  se  solicita,  debe  ser no solo distinto a aquellos que sirvieron de  apoyo  a  las  decisiones  de  instancia, sino con la aptitud probatoria “para  crear  un  criterio,  sino  de evidencia de la inocencia o irresponsabilidad del  procesado,  sí,  por  lo  menos,  de  presunción  de la misma.” 2            

          De  ese  modo,  la demandante debía persuadir a la Corte de que ese  mínimo  de  exigencias  se satisfacían, y con el recurso demostrarle a la Sala  por  qué  su  decisión  fue equivocada. No obstante, en lugar de indicarle por  qué  se  trata  de  una prueba capaz de conmover la cosa juzgada, la demandante  simplemente  opone  su  personal criterio al de la Corte, pero sin demostrar que  las   exigencias   normativas   que   propician   la  revisión  se  satisfacen.   

          Nuevamente  debe  advertirse que los procesados fueron capturados en  flagrancia  delictual  como  consecuencia de las informaciones que en su momento  le  brindó  a las autoridades Elio Salazar, tal como lo expresó el Subteniente  Rojas,  luego  de  explicar la captura de los ahora condenados. De modo que ante  esa  evidencia,  no  resulta  afortunado  que  se  pretenda  mediante  una nueva  versión  de  los  hechos  por parte de quien colaboró en el descubrimiento del  hecho  ilícito,  destruir  la  objetividad de un procedimiento y de una captura  que permitió judicializar a los autores de ese comportamiento.   

          Es  mas, pretende la demandante encontrar en algunas inconsistencias  menores  (que sin el informante avisó personalmente a  los  agentes  o los llamó telefónicamente), la razón  de  ser  de  la  acción que interpone, pero olvida que en la declaración extra  proceso que aporta, el mismo Elio Iván Salazar manifestó:   

          “Como  es  posible de que digan ellos, el teniente Rojas Elkin, el  Sargento  Rodríguez,  el  Agente  Bilbao  y el Agente Flechas que ellos habían  recibido  una  llamada  a  las  tres  y  cuarenta  y  cinco de la tarde del día  veinticuatro  de mayo de 2001, si yo me encontraba con ellos en la zona en donde  dimos  captura  a  éstas  personas, a Alirio Forero, Marleny Forero y Hipólito  Guantiva…”   

          Concuerda,  pues, la captura en flagrancia a la que se hace mención  en  las  providencias  –  tema sobre el cual declararon  los  agentes  Elkin Rojas leal, Ricardo Rodríguez Cuesta, Oscar Cerquera Díaz,  Hernando  Flechas  Contreras  y Dario Pineda Riveros -,  con  lo sustancial de la declaración extra proceso de Elio Iván Salazar, sólo  que  ahora  a  éste  se le ocurre decir que los capturados no son los autores y  que  se  trata  de  un montaje, en algo que no constituye una prueba nueva, sino  una  manifestación  sin  mayor  eficacia frente a lo demostrado y juzgado en el  proceso cuya revisión se demanda.   

          La  Sala,  en  consecuencia,  encuentra  improcedente  el recurso, y  mantendrá la decisión impugnada.   

          Por  lo  expuesto,  La  Sala  de Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve  

          No      reponer      la     providencia  impugnada   

CUMPLASE  

                     

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PEREZ              ALFREDO    GOMEZ  QUINTERO         

ALVARO         O         PEREZ  PINZON                 MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARON               

JORGE           QUINTERO  MILANES            YESID  RAMIREZ  BASTIDAS                

Permiso  

JULIO             SOCHA  SALAMANCA               JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria   

    

1 Corte  Suprema  de  Justicia,  auto  del  23  de  julio  de  2001,  radicación  16785.   

2 Corte  Suprema de Justicia, auto del 9 de abril de 1986, radicado 00183     

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