24759(26-01-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24759  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA N° 05  

Bogotá, D. C., veintiséis (26) de enero del  dos mil seis (2006).   

VISTOS  

El Juzgado Penal del Circuito de Fusagasugá,  el  17  de  noviembre  del  2004,  absolvió  a  los  señores    Luis   Antonio   Camacho   Macías   y  José    Joaquín    Camacho    Macías  de  los  cargos  que  se  le  habían  formulado  por el delito de  calumnia.   

El  apoderado  de  la  parte  civil apeló la  decisión  y  el  Tribunal  Superior de Cundinamarca la confirmó el 8 de agosto  del 2005.   

El   mismo  letrado  interpuso  recurso  de  casación,  en búsqueda de declaración de responsabilidad de los imputados por  el  delito  objeto  de  acusación.  Corresponde a la Sala pronunciarse sobre la  posibilidad de admitir la demanda presentada.   

HECHOS   Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

El  13 de octubre de 1998, el señor Argemiro  Cucaita  Orjuela  compareció a la Fiscalía General de la Nación con el fin de  poner   en   conocimiento   de   la   justicia  que  los  señores  Luis   Antonio   y   José   Joaquín   Camacho  Macías,  estaban  diciendo en el pueblo que él se había apropiado de una  fanegada de tierra que les pertenecía.   

El 14 de diciembre se abrió investigación y  se  ordenó  realizar  una  diligencia  de conciliación. Se dispuso escuchar en  indagatoria  al señor Luis Antonio Camacho.   La   diligencia   fue   recibida   el   17   de   diciembre  del  1999.   

Posteriormente  fue  vinculado  al proceso el  señor     José    Joaquín    Camacho,   quien   fue   escuchado   en  indagatoria  el  6  de  agosto  de  1999.   

La fiscalía resolvió la situación jurídica  de   los   indagados   el   28  de  enero  del  2000  y  les  impuso  medida  de  aseguramiento    de   caución  prendaria  como  coautores  del  delito  de  calumnia.   

Completa  la  investigación,  se  ordenó su  cierre  el 28 de septiembre del 2000. La fiscalía calificó el sumario el 30 de  marzo  del  2001  con  resolución acusatoria en contra de los dos procesados, a  título de coautoría, por el delito de calumnia.   

En firme el pliego, el expediente fue remitido  al  Juzgado Promiscuo Municipal de Arbeláez, quien asumió su conocimiento el 5  de septiembre del 2001.   

El  12 de septiembre del 2002, se declaró la  nulidad  de  todo  lo  actuado  en  consideración  a que el juzgado carecía de  competencia  para conocer de este tipo de delitos. El expediente fue remitido al  Juzgado Penal del Circuito de Fusagasugá.   

Reiniciada  la  etapa  de  juzgamiento,  este  despacho  emitió  sentencia  absolutoria  el  17  de  noviembre  del 2004, y el  Tribunal Superior de Cundinamarca la ratificó.   

LA   DEMANDA   Y   SUS  CONSIDERACIONES   

La  Sala  inadmitirá  la  demanda, por estas  razones:   

El artículo 205 del Código de Procedimiento  Penal dispone:   

Procedencia  de  la  casación. La casación  procede   contra   las  sentencias  proferidas  en  segunda  instancia  por  los  Tribunales  Superiores  de Distrito Judicial y el Tribunal Penal Militar, en los  procesos  que  se  hubieren adelantado por los delitos que tengan señalada pena  privativa  de  la  libertad  cuyo  máximo  exceda de ocho años, aún cuando la  sanción impuesta haya sido una medida de seguridad.   

…  

De  manera  excepcional, la Sala Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia,  discrecionalmente,  puede  admitir  la demanda de  casación  contra  sentencias  de  segunda  instancia  distintas  a  las  arriba  mencionadas,  a  la solicitud de cualquiera de los sujetos procesales, cuando lo  considere  necesario  para  el desarrollo de la jurisprudencia o la garantía de  los  derechos  fundamentales,  siempre que reúna los demás requisitos exigidos  por la ley.   

El representante de la parte civil propuso dos  cargos  contra  la  sentencia  proferida  por  el  Tribunal. El primero, bajo el  amparo  de  la causal primera de casación, violación  indirecta  de  la  ley  sustancial  por  error de hecho debido a falso juicio de  identidad.  El  segundo,  también  por  violación  indirecta  de la ley, esta vez  por   falso   juicio   de   existencia  por  omisión de  pruebas.   

Debido  a  la  pena máxima contemplada en el  artículo  314  del  Código  Penal  de  1980, que regía cuando fue cometido el  hecho   –prisión  de  4  años-,  y  a  la  establecida  en el artículo 221 del Código Penal vigente al  momento    en    que    fueron    proferidas    las    sentencias   –prisión  de  4  años-,  la casación  procedente  era  la denominada excepcional  o discrecional,  por  cuanto  en  la  legislación  procesal penal de aquella época –decreto   2700   de   1991,   con  la  modificación  de  la  ley 81 de 1993- el requisito cuantitativo era de 6 o más  años     de    pena    corporal    y    en    la    de    ésta    –ley  600  del  2000-,  de  más  de  8  años.   

Para  acudir  a esta forma de casación, como  emana  de  la ley y de la jurisprudencia, era imprescindible que el casacionista  demostrara  a  la  Corte  que  el  trámite  y  la  solución  del  recurso eran  necesarias     para     efectos     de     la     jurisprudencia    –crearla,   actualizarla,   aclararla,  precisarla  o  modernizarla  por  la  desuetud- y/o de la guarda de los derechos  fundamentales de las partes.   

Como  el  togado  que presentó la demanda no  hizo  absolutamente nada en relación con esta nítida y exacta exigencia legal,  y  en  vez  de  ello  se  contentó  con  entregar  un  escrito  libre en el que  simplemente  enseña  su  pensamiento sobre las pruebas, es obvio que se imponga  la inadmisión de la demanda.   

Finalmente,  la  Corte  no  procede de oficio  porque  la  revisión  del  expediente  le  permite  concluir que no se perciben  causales  de  nulidad  ni  violaciones  flagrantes de derechos esenciales de las  partes.   

Con  base en lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Inadmitir   la   demanda   de   casación  estudiada.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Notifíquese y cúmplase  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ               ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO              

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO              ÁLVARO                                 O.                                PÉREZ  PINZÓN                  

JORGE        L.        QUINTERO  MILANÉS            YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS                  

MAURO            SOLARTE  PORTILLA               JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

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