24064(07-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 24064  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                     Magistrado Ponente:   

                                     JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                     Aprobado Acta No.014   

          Bogotá   D.C.,   siete   (7)   de   febrero   de   dos   mil  siete  (2007).   

VISTOS  

La    Corte  evalúa    si    tiene  competencia  para adelantar investigación en relación con JUAN DE DIOS ALFONSO  GARCIA,     ex     –  Representante a la Cámara.   

ANTECEDENTES  Y  CONSIDERACIONES   

1.  La   señora  YIDIS  MEDINA PADILLA  presentó  querella  en  contra del ex –  representante  a  la Cámara JUAN DE DIOS ALFONSO GARCIA por haber  remitido  una  carta  al señor Presidente de la República, doctor Alvaro Uribe  Vélez,  el  25  de  julio  del  2005,  en  la  cual  le  atribuye  una serie de  irregularidades  que, además de no corresponder a la realidad, son lesivas a su  honra y buen nombre.   

Copia  de la misiva circuló en el Congresó  de  la  República  y  los  medios  masivos  de comunicación, de donde se le ha  llamado  para  aclarar a la opinión pública sus supuestas ínfulas de poder en  Barrancabermeja,  derivadas de los “supuestos favores  políticos  del alto gobierno en contraprestación por el voto que favoreció la  reelección  presidencial  inmediata  en  la  comisión primera de la cámara de  representantes”.   

Con  dicho  comportamiento,  la  querellante  consideró  que  el  imputado  incurrió  en  el delito de injuria, al hacer las  siguientes afirmaciones:   

“La señora YIDIS MEDINA, de quien se dice  votó  para  apoyar  la  reelección Presidencial del doctor ALVARO URIBE VELEZ,  se  ha  convertido  en  el  terror   del   personal   que   labora   en  la  Clínica  Primero  de  Mayo  de  Barrancabermeja…   

“Se me ha informado que la señora llega a  las  instalaciones  de  la Clínica como Juan (sic) por su casa, dando órdenes,  amedrentando,  imponiendo  (sic)  el  pánico,  diciendo quién se va, quién se  queda y quien llega.”   

Y,  el delito de calumnia, al atribuirle las  siguientes conductas:   

“Se  comenta  en  Barrancabermeja, que la  señora  se  jacta  del  poder  que  tiene  en  el  Gobierno  Nacional, donde ha  intervenido  para los siguientes nombramientos, los cuales se han llevado a cabo  en los últimos meses.   

“-Nombramiento  del  Notario  Segundo  de  Barrancabermeja.   

-Nombramiento  del  Director  de  la Red de  Solidaridad Social de Barrancabermeja.   

-Nombramiento  del  Director  de la DIAN de  Barrancabermeja.   

“En  días  pasados  el  Director  de  la  Clínica  obedeciendo  ordenes  de  la señora YIDIS, procedió a cambiar algún  personal que labora allí.   

“Los  delitos  que  la  señora  YIDIS se  extienden  ahora al SENA, al anunciar que hará cambiar al Director Seccional de  Barrancabermeja,  quien es una persona de carrera, con más de veinte (20) años  al servicio de la Institución y todos los Funcionarios”.   

En   su   sentir,   tales   señalamientos  constituyen  sindicaciones  directas  en su contra de los delitos de cohecho por  dar u ofrecer, concusión y tráfico de influencias.   

2.  Asignada  la  denuncia  se  procedió  a  establecer  la  calidad de congresista del imputado, recibiéndose por parte del  Secretario  General  de  la  Cámara  de  Representantes la constancia de que el  doctor  JUAN  DE DIOS ALFONSO GARCÍA fue elegido Representante a la Cámara por  la  Circunscripción  Electoral  de  Santander  para  el período constitucional  1998-2002.   

Tomó posesión de su cargo el 20 de julio de  1998,  según  consta  en  el acta de sesión de instalación del Congreso de la  República  de  la  misma  fecha, publicada en la Gaceta del Congreso No. 172 de  septiembre 7 de 1998   

3.  Ante  la instalación del nuevo Congreso  para   el   período   Constitucional  2006-2010,  se  requirió  nuevamente  al  Secretario  de  la  Cámara  de Representantes para que certificara si el doctor  JUAN DE DIOS ALFONSO GARCIA se había posesionado como congresista.   

Mediante  oficio SG2-1413-06 del 25 de julio  de  2006  la  Secretaría General de la Cámara de Representantes remitió copia  de  la  certificación  de  los miembros de esta célula legislativa que tomaron  posesión  para  el  20  de  julio  de  2006,  para  el  período  constitución  2006-2010, dentro de los cuales no se encuentra el aludido señor.   

Así mismo la Secretaría General del Senado  de  la  República  en  oficio   S.G.  del  26  de  julio  de 2006, allegó  certificación  en  igual  sentido,  en  donde  tampoco  figura  el  aludido  ex  –  representante.   

4.  Esta  Sala  ha  precisado  que  el fuero  constitucional  de  los  congresistas  se  configura  cuando se da alguna de las  condiciones  que  estipula  el artículo 235 de la Constitución Política. Reza  dicho artículo:   

          1.  Que  el imputado se desempeñe como Representante a la Cámara o  Senador, o   

          2.  Que  la  conducta  punible que se le endilga tenga relación con  las funciones desempeñadas.   

Como      quedó      establecido       dentro       del  expediente,  el doctor JUAN  DE  DIOS  ALFONSO GARCÍA no  tiene  calidad  de  miembro  del  Congreso de la República, pues el 20 de julio  pasado  no  se  posesionó como Representante a la Cámara ni como Senador de la  República.   

Por  consiguiente,  debe  determinarse si la  competencia  de  la  Corte  se  mantiene, en caso de existir conexidad entre las  funciones   que   tenía   el   ex   –  parlamentario  JUAN DE DIOS ALFONSO GARCIA y el comportamiento que  se le atribuye.   

En ese orden, el artículo 6 de la Ley 5ª de  1992,  establece  las funciones genéricas que cumplen los miembros del Congreso  de la República, así:   

“ARTÍCULO     6o.     CLASES    DE    FUNCIONES    DEL  CONGRESO.  El  Congreso  de  la  República  cumple:   

1. Función constituyente, para reformar la  Constitución Política mediante actos legislativos.   

2.  Función  legislativa,  para  elaborar,  interpretar,  reformar  y  derogar las leyes y códigos en todos los ramos de la  legislación.   

3.  Función  de  control  político,  para  requerir  y emplazar a los Ministros del Despacho y demás autoridades y conocer  de  las  acusaciones  que  se  formulen contra altos funcionarios del Estado. La  moción  de  censura  y  la  moción  de observaciones pueden ser algunas de las  conclusiones de la responsabilidad política.   

   

4.   Función   judicial,   para   juzgar  excepcionalmente  a  los  altos  funcionarios  del  Estado  por  responsabilidad  política.   

5. Función electoral, para elegir Contralor  General  de  la  República, Procurador General de la Nación, Magistrados de la  Corte  Constitucional  y  de  la  Sala  Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo  Superior   de   la   Judicatura,  Defensor  del  Pueblo,  Vicepresidente  de  la  República,  cuando  hay  falta  absoluta,  y  Designado  a la Presidencia en el  período 1992 -1994.   

6. Función administrativa, para establecer  la  organización y funcionamiento del Congreso Pleno, el Senado y la Cámara de  Representantes.   

   

7.  Función  de  control  público,  para  emplazar  a  cualquier  persona,  natural  o  jurídica,  a efecto de que rindan  declaraciones,   orales   o   escritas,   sobre   hechos  relacionados  con  las  indagaciones que la Comisión adelante.   

   

8.  Función  de  protocolo, para recibir a  Jefes de Estado o de Gobierno de otras naciones.”   

Ni en las atribuciones anteriores, ni en el  ámbito  de  competencias  que  la Constitución o la ley fija a los miembros de  una  u  otra  Cámara  (artículos 135, 137, 150, 178 de la Carta Política, 18,  19,  41,  43,  51, 305 y 312 de la Ley 5ª de 1992), se adecua la actividad cuya  ejecución  se le atribuye  a JUAN DE DIOS ALFONSO  GARCIA,   ya  que  el  comportamiento  endilgado  se  circunscribe   a   los   señalamientos   que   hizo   a   la   ex  –  representante  YIDIS MEDINA PADILLA  presuntamente constitutivos de los delitos de injuría y calumnia.   

Como  actualmente el imputado no ostenta tal  investidura,  la competencia de la Corte no se prolonga dado que la conducta que  se  le  atribuye  no  guarda  relación con ninguna de las funciones propias del  cargo,  previstas  para  estos  funcionarios  públicos en la Constitución y la  Ley.   

Esta Corporación, en eventos como el que hoy  nos  ocupa,  se  ha pronunciado acerca el tema de la no prolongación del fuero,  cuando  el hecho imputado no se relaciona con las funciones que constitucional y  legalmente  le correspondía desarrollar al imputado. En ese sentido ha dicho la  Corte:   

         

“En el nuevo esquema constitucional, dicha  garantía,  fuero, o privilegio de jurisdicción, ha sido establecida a favor de  los  miembros  del   Congreso  de  la  República  por  razón de su cargo,  durante  el  desempeño  de  sus  funciones  o  con  ocasión  de  ellas, con la  finalidad  de  garantizar  la  independencia  y  autonomia  del  órgano  a  que  pertenecen  y  el  pleno  ejercicio de sus funciones constitucionales, de manera  que  en  particular  muestra  de  respeto  por  la  dignidad  que la investidura  representa,  la  investigación  y juzgamiento por las conductas punibles que se  les  imputen  se  lleve a cabo por autoridades diferentes de aquellas a quien se  atribuye  competencia  por  razón  de  la naturaleza del hecho, sin que para el  ejercicio  de  la  jurisdicción  deba  mediar permiso, autorización o trámite  previo o especial.   

Son  entonces  el  cargo,  o  las funciones  discernidas,   los   factores   que   determinan   la   aplicación   del  fuero  constitucional  y  el  rango  del tribunal al que le compete conocer del asunto,  independientemente  de la persona individualmente considerada o de la existencia  en  contra  suya  de  otras  investigaciones  o procesos penales; por ello se le  caracteriza   como  funcional  e  impersonal,  y  su  origen  se  radica  en  la  conveniencia   de  sustraer  a  estas  específicas  dignidades  de  las  reglas  generales  que  gobiernan la competencia judicial, para garantizar, como ha sido  visto,  de  una  parte  la  dignidad  del  cargo  y  de  las  instituciones  que  representan  y,  de  otra, la independencia y autonomía de algunos órganos del  poder  público  a  fin  de  que  sus actuaciones no se vean entorpecidas por el  ejercicio  abusivo  del derecho de acceso a la justicia o la injerencia de otras  autoridades.   

Es  esta  la  razón  por  la  cual  dicha  garantía  no  se  extiende  para cobijar conductas punibles desvinculadas de la  función  oficial  cuando  se ha hecho dejación del cargo, dado que cuando ello  ocurre,  ninguna  posibilidad  de entrabamiento de la función del órgano a que  perteneciereon, o de injerencia indebida, subsiste.   

De  ahí  resulta  claro  que  cuando  los  congresistas  hubieren  cesado  en el ejercicio de su cargo, la competencia para  conocer  de  los  delitos que no guardan nexo alguno con las funciones oficiales  cometido            s  mientras  eran  miembros  del  congreso  o con anterioridad a su  vinculación  al  órgano  legislativo,  deja  de  corresponder  a la Corte y se  determinará  por los factores que señála el Código de Procedimiento Penal, y  que   sólo   si  los  hechos  imputados  tienen  relación  con  las  funciones  desempeñadas,  el  fuero del congresista se mantiene una vez ha hecho dejación  del  cargo, pues la garantía de ser investigado y juzgado por un Juez Colegiado  constitucionalmente  predetermindo  por  hechos  vinculados  funcionalmente a su  condición    de    servidor   oficial,   se   conserva”.    (Radicación  11-507,  auto de única instancia del 29 de Noviembre  de 2000).   

         

Visto lo anterior, fuerza es concluir que la  conducta  cuya  realización  se  le  endilga  al  ex representante JUAN DE DIOS  ALFONSO  GARCIA,  no  obstante  haber  ocurrido  cuando ostentaba la investidura  congresional,  no  tiene relación con la naturaleza de las funciones inherentes  al cargo.   

En  consecuencia,  la Corte no es competente  para  decidir  si  abre  o no investigación penal, toda vez que no se cumple el  supuesto  determinado  en  el  parágrafo  del artículo 235 de la Constitución  Política,  en armonía con el artículo 75-7, segundo inciso, de la Ley 600 del  2000.   

Por  ello,  se  remitirá la actuación a la  Fiscalía General de la Nación para lo de su cargo.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia;   

RESUELVE   

1. DECLARAR que la  Corte  Suprema  de  Justicia  no  es  competente  para  seguir  conociendo de la  denuncia  formulada  en  contra  del  ex Representante de la República, JUAN DE  DIOS   ALFONSO   GARCIA,   de   acuerdo   con  lo  expuesto  en  las  anteriores  consideraciones.   

2.  Remitir  las  diligencias a la Fiscalía General de la Nacion, por competencia.   

3.  Contra  esta  decisión procede el recurso de reposición.   

Cópiese,   notifíquese   y   cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ               ÁLVARO                                 O.                                PÉREZ  PINZÓN                        

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                              JORGE    L.    QUINTERO  MILANÉS                  

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                 JULIO    E.    SOCHA  SALAMANCA           

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                      JAVIER ZAPATA ÓRTIZ   

TERESA RUÍZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *