24042(11-07-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 24042  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado  Acta  No.  117   

Bogotá, D.C., once (11) de julio de dos mil  siete (2007)   

DECISIÓN  

Con  el  fin  de  verificar  si  reúne  los  requisitos  formales que condicionan su admisión, examina la Sala la demanda de  casación      presentada      por      el      defensor     de     JOVANY   ALBERTO  OCAMPO  VELÁSQUEZ, contra el fallo del 5 de  abril  de  2005, mediante el cual el Tribunal Superior  de   Distrito   Judicial  de  Pereira,  confirmó  la  sentencia  adoptada por el  Juez  Único  Penal  del Circuito Especializado de la  misma ciudad, el 7 de diciembre de 2004.   

HECHOS Y ACTUCIÓN PROCESAL  

1. El 22 de febrero  de  2004,  en  la  vía  que  de  Apía  conduce  al  municipio  de  Pueblo Rico  (Risaralda),      LEIDY      YOHANA     ECHEVERRY  LLOREDA,  quien  se trasportaba en un vehiculo con su  familia,  fue secuestrada por varios sujetos, quienes demás se apropiaron de la  suma  de  setecientos  mil  ($  7000.000) pesos en efectivo y solicitaron por el  rescate  la  entrega  de  sesenta ($ 60´000.000) millones de pesos. Se acusó a  JOVANY   ALBERTO  OCAMPO  VELÁSQUEZ,  de haber  sido uno de los coautores del reato.     

2.  La Fiscalía  Primera  Delegada  ante  los  Jueces  Especializados  de  Pereira,  el  1 de junio de 2004, dictó resolución    de   acusación   contra  JOVANY   ALBERTO OCAMPO VELÁSQUEZ, JAIME   ALBERTO   PULGARÍN   PARRA   y   EFRAÍN  ALFREDO  GARCÍA  ALARCÓN,  a  título doloso y como coautores, de los  delitos  de  Secuestro Extorsivo, hurto (calificado y  agravado),  fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas de fuego o municiones y  utilización   ilegal   de   uniformes  e  insignias.   

El  Juzgado  Único  Penal  del  Circuito  Especializado   de   Pereira,   el   7   de   diciembre  de  2004,  condenó       a       OCAMPO    VELÁSQUEZ,   como   coautor  responsable  del  concurso  de  delitos atrás identificados, imponiéndole como  pena  principal   veintiún   (21) años de prisión, multa de dos mil  (2.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  e inhabilidad para el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  veinte  (20) años.    

Contra  el  fallo  de  primera  instancia  interpuso   recurso   de   apelación   la   defensa  técnica  de  OCAMPO   VELÁSQUEZ;   alzada  que  fue  resuelta  mediante  fallo  expedido  por  el  Tribunal Pereira, el 5 de abril de  2005, en donde confirmó la decisión del Juez.   

El defensor interpuso y sustentó el recurso  de casación.   

RESUMEN DE LA DEMANDA  

El actor propuso un cargo contra el fallo de  segundo   grado,  afirmando  que  “se  acusa  a  la  sentencia  demandada  de  violar  directamente la ley sustancial por aplicación  indebida  de los medios probatorios”. Indicó que su  prohijado  fue  obligado  a  ejecutar la conducta ilícita, que no se valoró la  declaración  de  la víctima LEIDY JOHANA,  cuando  dijo  que  había  recibido buen trato por parte del hoy  sentenciado;  que  no  pertenecía  a ningún grupo al margen de la ley, que era  soldado  profesional,  que  no  se  allegaron  las  declaraciones de conducta de  JAIME   AGUIRRE   MUÑOZ  y  JOSÉ  ORLANDO  NARNAJO  MONTOYA,  “a quienes les  consta   personalmente  que  es  una  persona  buena…  honrado,  trabajador  y  cumplidor de sus deberes para con la sociedad y la familia”   

Así mismo, que como se dejaron de practicar  una    gran    variedad    de    pruebas    se   evidenció   una   “nulidad  supralegal”, acompañada de  circunstancias   de   menor   peligrosidad   como   lo   es  estar  “limpios              de              antecedentes”.   

Como  normas violadas citó el artículo 29  de   la   Constitución  Política  “por  falta  de  observancia  en las normas y formas propias del juicio, lo que nos indica que se  investigó  a  medias  y  se  condenó  sin pruebas fehacientes de culpabilidad,  violando  en su defecto el debido proceso”; y el 171  del C.P.P. Solicita, en consecuencia, un fallo justo.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

La censura presentada a favor de  JOVANY   ALBERTO  OCAMPO VELÁSQUEZ, no reúne los presupuestos  mínimos   de   coherencia   y   lógica-argumentativa   puntualizados   por  la  jurisprudencia  para  admitir  la  demanda.  Pues si bien, propone como punto de  partida  para  lograr  la infirmación del fallo de segundo nivel, violación de  la  ley  sustancial  vía directa del artículo 207 de la Ley 600 de 2000, en su  desarrollo  y  demostración  incurre  en  graves  fallas  que atentan contra la  filosofía que inspira el recurso extraordinario.   

No es un escrito de libre confección con el  que  se pretenda derrumbar la doble presunción de acierto y legalidad que viene  atada  a  los  fallos,  tampoco  es  una  adición  de  ideas en busca de un fin  jurídico  subjetivo  o hipotético del censor para asegurar la demostración de  la  violación de la ley sustancial por vía directa.   

El  primer yerro del actor consistió   en  sustentar  el  ataque  que  formuló  por  vía directa con fundamento en un  análisis  probatorio,  propio  de la vía indirecta; con tal actuar, además de  mezclar  las  dos  vías directa e indirecta de violación de la ley sustancial,  antepone   su   especial   criterio  sobre  el  realizado  por  las  instancias.   

En  su memorial, el actor propone una serie  de  tesis defensivas propias de las instancias como que fue obligado, amenazado,  no  es  un  delincuente,  es un hombre honrado, trato muy bien a la joven cuando  estuvo  secuestrada,  además  de  no tener antecedentes; para rematar mezclando  las   nulidades   por  violación  al  debido  proceso,  derecho  de  defensa  e  investigación integral.     

Sin duda alguna el cargo presentado solo es  una  enunciación  de ideas sin desarrollo, huérfanas de lógica argumentativa,  olvidando  el  actor  los  principios de trascendencia, claridad y autonomía de  las causales de casación.   

Se  verifica,  entonces,  que  el libelista  presenta  una   alegación  producto  de su propia percepción del derecho,  los  hechos  y  las  pruebas  contra lo afirmado por el Juez Colegiado, sin  ninguna  prevalencia  en  la  lógica-jurídica  requerida  para  sustentar  las  demandas,  con  lo  cual  todas  sus pretensiones se alejan de la filosofía que  sustenta el instituto casacional.   

Los  defectos sustanciales enunciados atrás  no  le  dejan  otro  camino a la Sala que inadmitir la  demanda    de    casación,   presentada   a   favor  de JOVANY     ALBERTO   OCAMPO   VELÁSQUEZ,   de  conformidad  con  lo  preceptuado en el artículo 213 de la Ley 600 de 2000; sin  olvidar  que, estudiado el proceso, no se percibe en su contexto, que se hubiese  violentado  alguna garantía fundamental que amerite el facultativo ejercicio de  la  oficiosidad, en virtud de los dispuesto en el artículo 216 de la misma obra  instrumental citada.   

Con   fundamento   en   lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema de  Justicia,   

RESUELVE   

INADMITIR  la  demanda   de   casación   presentada   a  nombre  de  JOVANY  ALBERTO OCAMPO  VELÁSQUEZ.   

Contra  la  presente providencia no procede  recurso alguno.   

         Cópiese,  comuníquese,  cúmplase  y  devuélvase  al Tribunal de  origen.   

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ           MARÍA DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

ALVARO   O.   PÉREZ  PINZÓN                       JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                        JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                                                               

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                                   JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

        Secretaria   

    

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