24009(31-08-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24009  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                

                            Magistrado Ponente:   

Dr. ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

                             Aprobado Acta No. 64   

Bogotá, D.C., treinta y uno (31) de agosto de  dos mil cinco (2.005)   

VISTOS:  

Resuelve  la  Sala  el  recurso  de  queja  interpuesto  por  el  sentenciado Samuel de Jesús Ochoa Acevedo, contra el auto  de  julio  14  del  año  en  curso,  por medio del cual el Tribunal Superior de  Antioquia,  declaró  desierto  el  recurso  extraordinario  de casación que el  mismo   sujeto   procesal   había   formulado   contra   el  fallo  de  segunda  instancia.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES:  

1. Dictado en contra del referido procesado,  por  el  Tribunal  Superior  de Antioquia, en abril 15 de 2.005, fallo a través  del  cual  se  confirmó  el  que  en  primera  instancia  profirió  de  manera  anticipada  el  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito Especializado, condenando a  Ochoa  Acevedo a la pena principal de 19 años de prisión y multa equivalente a  3.700  salarios  mínimos  legales  mensuales por la comisión de un concurso de  delitos  de  extorsión  agravada,  interpuso éste el recurso extraordinario de  casación  en  cuya  virtud el ad quem lo concedió, disponiendo en consecuencia  correr  el  traslado  de  rigor  para  que  se presentare la respectiva demanda.   

Sin embargo, transcurrido dicho lapso sin que  se  formulare  el correspondiente libelo, el Tribunal a través de auto de julio  14   declaró   desierta  la  extraordinaria  impugnación,  decisión  que  fue  recurrida  en  queja  por el mismo sujeto procesal, quien en aras de sustentarlo  presentó  escrito  en  el  que,  sin  exponer razón alguna en el propósito de  hacer  ver  infundada  la  citada  deserción,  simplemente postuló alegaciones  tendientes a evidenciar la injusticia de la pena que se le impuso.   

2.  Aunque  en principio por la omisión del  recurrente  en  exponer argumentos que sustenten el recurso de queja interpuesto  la  determinación  sería la de desecharlo en términos del artículo 197 de La  Ley  600 de 2.000 toda vez que por la naturaleza de este medio de impugnación y  bajo  el  entendido  que su finalidad se restringe a precisar si la apelación o  la  casación  fue bien denegada o no, resultaría descontextualizada y por ende  no  apreciable cualquier consideración o petición que se haga fuera de aquella  de  modo  que  en  nada  incide  para  efectos de la resolución del recurso que  motiva  el examen de la Sala las alegaciones que sobre la dosificación punitiva  hace  el  impugnante,  es  claro que una tal decisión de desecharlo sólo puede  viabilizarse  en  tanto  se establezca el supuesto de procedencia del recurso en  cuestión, del cual precisamente carece.   

Es  que  si  bien,  desde  el punto de vista  normativo  el  recurso  de  queja  se  hace  procedente  cuando se deniega el de  casación  al  haber  señalado  la  Sala en providencia de marzo 6 de 2.002 con  ponencia  del  Magistrado Dr. Jorge Córdoba Poveda que, ante la declaratoria de  inexequibilidad  de  algunas normas de la Ley 553 de 2.000 y de aquellas que por  unidad  de  materia  se  contenían  en  la  Ley  600  del mismo año, recobraba  vigencia,  entre  otros,  el inciso final del artículo 224 del Decreto 2.700 de  1.991   en   cuanto   disponía   la  declaratoria  de  deserción  del  recurso  extraordinario  cuando quien lo interponía no lo sustentaba, tal precepto sobre  la  base  de  que  la  formulación  oportuna  de  la  demanda  de  casación se  constituye  en presupuesto que posibilita el arribo del asunto a la Corte y así  en  elemento  que  concurre  a  hacer  efectiva la interposición de dicho medio  defensivo,  permite  distinguir  esos  dos  momentos  al punto que uno supone al  otro.   

3.  Así, concerniendo al ad quem decidir si  concede  o  no  la  extraordinaria  impugnación  interpuesta  su negativa ha de  adoptarse   a   través   de  proveído  contra  el  cual  proceden,  según  la  jurisprudencia  de  la  Sala  (auto de junio 22 de 2.005, M.P. Dr. Mauro Solarte  Portilla),  los  recursos  de  reposición y de queja. Ahora, si la impugnación  extraordinaria  se  admite  la etapa subsiguiente obliga a que en un término de  30  días  se  presente  la  correspondiente  demanda  por  un  abogado,  según  prescribe  el  artículo  209  de la Ley 600; pero, si interpuesta la casación,  ésta  no  se  sustenta  con el libelo respectivo la decisión no ha de ser otra  que  la  de  declarar  la  deserción  o  abandono  del recurso por auto en cuyo  respecto  no  cabe,  como tuvo la Sala oportunidad de precisarlo en proveído de  febrero  18  de  2.000  con  ponencia del Magistrado Dr. Carlos Gálvez Argote y  reiterarlo  con  el  citado  de  junio 22 del año que transcurre, el recurso de  queja.   

“Importa  en  consecuencia  -se      afirmó      en      aquél      precitado     antecedente  jurisprudencial-   relevar  esos  dos  momentos  del  recurso  extraordinario:  el  primero,  el  de  su  admisión o denegación y el  segundo  el  de  su  abandono  o  persistencia  en  el  mismo  a  través  de la  formulación  oportuna  de  la demanda, para denotar que si bien éste tiene por  supuesto  a  aquél  son  evidentemente  diferentes,  de  ahí que la propia ley  establezca  expresa  distinción  entre  la  providencia que declara desierto un  recurso  y  la  que lo deniega, teniendo la deserción como base precisamente la  concesión del medio defensivo.   

“Así  las cosas, el recurso de hecho (hoy  de  queja),  se incrusta en aquella primera etapa, vale decir en la de admisión  o  denegación  de la casación, … no así en la de abandono o persistencia en  la impugnación”.   

Es  que,  como igualmente lo ha sostenido la  Sala  (Auto  de  septiembre 14 de 1.999, M.P. Dr. Edgar Lombana Trujillo), no es  lo  mismo  denegar un recurso que declararlo desierto, lo primero se define como  el    “‘no    conceder    lo    que    se   pide   o   solicita’,  sentido natural y obvio de aquella  palabra  según  su uso general, al que se debe acudir, puesto que el vocablo no  ha   sido   definido   expresamente   por  el  legislador.  La  declaratoria  de  desierto…,  en cambio es una expresión con claros matices jurídicos, pues de  acuerdo  con  el artículo 196 B del Código de Procedimiento Penal ‘cuando  no  se sustente el recurso se  declarará  desierto’. Lo  mismo  ocurre  frente  al  recurso extraordinario de casación, en las voces del  artículo     224     ibídem:     ‘si   ninguno  lo  sustenta,  el  magistrado  de  segunda  instancia  declarará    desierto   el   recurso’”.   

4. Bajo las anteriores premisas y siendo por  tanto  patente  que  el recurso de queja se viabiliza entratándose de casación  sólo  cuando  ésta  es  denegada,  emerge  con claridad que en este asunto tal  medio  de  defensa  es  improcedente  por  cuanto  el  ad quem no proveyó en el  sentido  de  denegar  la  extraordinaria impugnación, que, por el contrario, la  concedió,  sino  en  el  de  declarar  su  deserción  frente  a la omisión de  sustentarlo  con  la  respectiva  demanda. En consecuencia corresponde a la Sala  abstenerse de decidir sobre el mismo.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

ABSTENERSE  de  decidir  sobre el recurso de  queja  interpuesto  por  el  procesado  Samuel de Jesús Ochoa Acevedo contra el  auto  de  julio  14  del  año  que  transcurre,  por medio del cual el Tribunal  Superior  de  Antioquia  declaró  desierto el recurso de casación que el mismo  sujeto procesal formuló.   

Remítase la presente actuación al inferior  a fin de que haga parte del expediente.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Cópiese,      comuníquese      y  cúmplase,   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ             ALFREDO   GÓMEZ  QUINTERO                   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO        ÁLVARO    ORLANDO    PÉREZ   PINZÓN    

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                        YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria    

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