23903(13-07-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23903  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado  Ponente   

Dr.  SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

Aprobado  Acta  No.  55   

          Bogotá D. C., trece de  julio de dos mil cinco.   

V    I    S   T   O  S   

Se  pronuncia  la  Corte  en relación con el  impedimento   propuesto   por   el   Magistrado   del   Tribunal   Superior   de  Neiva  Álvaro  Arce  Tovar,  dentro   del   proceso  seguido  contra  SANDRA  ROCIO  VILLALBA   MOSQUERA   y  otros,  por  los  delitos  de  homicidio   agravado   en   grado  de  tentativa,  rebelión  y  concierto  para  delinquir.   

A N T E C E D E N T E S  

1. El 10 de junio del año en curso, arribó  a  la  Sala  Penal del Tribunal Superior de Neiva el proceso contra SANDRA ROCIO  VILLALBA  MOSQUERA  y  otros,  por los delitos de homicidio agravado en grado de  tentativa,  rebelión  y concierto para delinquir, en apelación de la decisión  proferida  en  el  curso  de  la  audiencia preparatoria celebrada el 31 de mayo  anterior,  mediante  la cual el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado  de la misma ciudad, denegó una nulidad.   

El  proceso  fue  repartido  al  Magistrado  Álvaro  Arce  Tovar,  quien  en  auto  del 14 de junio se declara impedido para  conocer  del  asunto,  invocando  la causal del numeral 1º del artículo 99 del  Código  de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), toda vez que la señora madre  de  la  procesada  SANDY  ROCIO VILLALBA MOSQUERA está casada con un tío de su  cónyuge,   por   lo   que   en  su  criterio  se  presenta  un  “interés  en la actuación procesal por una persona que se encuentra  en  el tercer grado de consaguinidad con mi cónyuge”  .   

          2.  El  impedimento  así  propuesto  no fue aceptado por la Sala de  Decisión   integrada   por   los  dos  Magistrados  que  le  siguen  en  turno,  aduciéndose  fundamentalmente que a la procesada VILLALBA MOSQUERA, quien es la  directa  interesada  en el asunto, no tiene ningún parentesco con la esposa del  Magistrado  Álvaro  Arce  Tovar,  y,  por  supuesto,  menos  lo  tiene con él.   

Por  lo  tanto, no se configura la causal de  impedimento  aducida,  reiterando  que  quien  tiene  un  interés directo en el  proceso  no  es  pariente  del  funcionario  judicial ni de su cónyuge, como lo  estipula el numeral 1º del artículo 99 de la Ley 600 de 2000.   

Para  que este impase procesal sea dirimido,  se dispone la remisión de las diligencias a la Corte.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

El  instituto  de  los  impedimentos  y  las  recusaciones  tienen  una  clara  fuente  constitucional,  pues,  de un lado, el  artículo  228  de la Carta Política dispone que la administración de justicia  es  función  pública  y  que sus decisiones son independientes, y, de otro, el  artículo  230  de  la  misma  prevé  que  en sus providencias los jueces sólo  están sometidos al imperio de la ley.   

En    desarrollo    del    principio   de  imparcialidad  que  debe  presidir  las  actuaciones  judiciales, la legislación procesal ha previsto una  serie  de  causales  de  orden  objetivo  y subjetivo en las cuales el juez debe  declararse  impedido  para decidir, garantizando a las partes, terceros y demás  intervinientes las formas propias de cada juicio.   

          Pero  dado  que a los jueces no les está permitido separarse por su  propia  voluntad  de las funciones que les han sido asignadas, y a las partes no  les  está  dado  escoger libremente la persona del juzgador, las causas que dan  lugar  a separar del conocimiento de un caso determinado a un juez o magistrado,  no   pueden   deducirse   por  analogía,  ni  ser  objeto  de  interpretaciones  subjetivas,  dado  su  carácter  de  reglas  de  orden público, fundadas en el  convencimiento  del  legislador  de que son éstas y no otras las circunstancias  fácticas  que impiden que un funcionario judicial siga conociendo de un asunto,  porque  de  continuar vinculado a la decisión compromete la independencia de la  administración  de justicia y quebranta el derecho fundamental de los asociados  a obtener un fallo proferido por un tribunal imparcial.   

          La   causal   de   impedimento   invocada  por  el  Magistrado  del  Tribunal    Superior    de    Neiva   Álvaro   Arce  Tovar,  para  apartarse del  conocimiento  de  este caso, es la consagrada en el numeral 1º del artículo 99  del Código de la Ley 600 de 2000, del siguiente tenor:   

         

         “Que  el funcionario judicial, su cónyuge o compañero permanente,  o  algún  pariente  suyo  dentro del cuarto grado de consanguinidad, segundo de  afinidad   o   primero   civil,   tenga   interés  en  la  actuación  procesal  ”   

            

         Frente  a  esta  causal,  la  jurisprudencia  de  esta  Corte tiene  establecido     que     el    “interés    en    el  proceso”,  debe  entenderse  como aquella expectativa  manifiesta   por   la   posible  utilidad  o  menoscabo,  no  sólo  de  índole  patrimonial,  sino  también intelectual o moral, que la solución del asunto en  una  forma  determinada  acarrearía  al  funcionario judicial o a sus parientes  cercanos,  y  que,  por  aparecer  respaldada  en  serios  elementos  de juicio,  compromete  la  ponderación e imparcialidad del juzgador, tornando imperiosa su  separación    del    conocimiento   del   proceso1.   

Por  lo  anterior, el interés que causa el  impedimento  tiene que ser real, existir verdaderamente. No basta la afirmación  que  haga  un  Magistrado  a  su  arbitrio,  pues  de aceptarse ese proceder, la  posibilidad  de  apartarse  del  conocimiento  de  un  caso  quedaría  sometida  solamente a la voluntad del juez o magistrado.   

Por  lo  tanto,  se  trata  de  establecer  “si  la  intervención del juez recusado o impedido  en  el  caso  concreto  implicaría  la  obtención  de  un provecho, utilidad o  ganancia,  para  sí,  para  su  cónyuge  o  compañero  permanente, o para sus  parientes;  o  si  el Juez, su cónyuge o compañero permanente, o alguno de sus  parientes  en  el rango que establece la ley, profesa un sentimiento respecto de  alguno  de  los  sujetos  procesales,  con  suficiente  intensidad  para hacerle  inclinar   su  ánimo;  o  si  existe  un  interés  creado  por  otro  tipo  de  circunstancias  que  permita  vislumbrar  la ausencia de ecuanimidad”2.   

Analizada  desde  la anterior perspectiva la  manifestación  de  impedimento  del  Magistrado  Álvaro  Arce Tovar y de forma  particular  la  razón  que lo sustenta, la Sala encuentra razón a la Sala Dual  del  Tribunal  Superior  de Neiva, que declaró infundado el impedimento, puesto  que  el  funcionario  se  limitó  a  informar  que el tío de su cónyuge está  casado  con la madre de una de las procesadas, por lo que en su criterio surgía  un  interés  en  la  actuación  procesal  “por una  persona   que   se  encuentra  en  el  tercer  grado  de  consaguinidad  con  mi  cónyuge”.    

En  ese contexto, el funcionario judicial se  abstiene  de  afirmar  que él, su cónyuge o sus parientes dentro de los grados  que  establece  la  ley,  estén  interesados  en la actuación procesal. Véase  cómo  el interés lo refiere a un pariente de su cónyuge en el tercer grado de  consaguinidad,  pero  no  a  uno suyo, situación que realmente no se configura.   

          La   situación   examinada,  entonces,  no  responde  a  la  causal  invocada,  razón  suficiente  para declarar bien denegado el impedimento que se  aduce.   

          En  mérito  a  lo  expuesto,  la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

DECLARAR  infundado  el  impedimento  manifestado  por  el  Magistrado del Tribunal Superior de Neiva  Álvaro  Arce  Tovar,  dentro  del  proceso  seguido  contra  SANDRA  ROCIO  VILLALBA  MOSQUERA   y  otros,  por  los  delitos  de homicidio agravado en grado de tentativa, rebelión y concierto para  delinquir.   

Cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal  de  origen.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                         HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                          EDGAR LOMBANA TRUJILLO     

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                               MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Ver,  entre  otros,  auto  del 17 de junio de 1998, radicado No. 14.104, M.P. Fernando  Arboleda Ripoll.   

2 Auto  del  25  de  febrero  de  2004,  radicado  No.  22016,  M.P.  Dr.  Edgar Lombana  Trujillo.     

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