23879(13-07-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  23879   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 055.  

          Bogotá D.C., julio trece (13) de dos mil cinco (2005).   

VISTOS  

          Procede  la  Sala  a  desatar el recurso de queja interpuesto por el  defensor   del   procesado   CARLOS   JULIO   CUBIDES  contra  el auto por cuyo medio el Tribunal Superior de  Yopal  decidió no conceder el recurso extraordinario de casación que interpuso  contra   el   fallo  de  segundo  grado  proferido  el  27  de  abril  de  2005,  confirmatorio  del de primera instancia dictado por el Juzgado Segundo Penal del  Circuito  de  la  misma ciudad el 3 de diciembre de 2004, a través del cual fue  condenado  como  autor  penalmente  responsable  de  los  concursos  homogéneos  sucesivos  de delitos de acceso carnal abusivo con menor de catorce (14) años e  incesto.   

ANTECEDENTES   

          A  mediados  del  mes  de  agosto  de  1997,  la  menor Luz  Weiman  Cubides  Bernal fue objeto de  tocamientos   en  sus  zonas  erógenas  por  parte  de  su  padre  CARLOS  JULIO  CUBIDES,  quien durante los  dos  (2)  meses  siguientes  la  accedió sexualmente en varias ocasiones, hasta  cuando  se  estableció  que quedó embarazada, motivo por el cual fue llevada a  la  ciudad  de  Sogamoso,  donde  nació su hijo Brayan  Daniel.   

Luego de surtido el rito correspondiente, el  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito de Yopal profirió fallo a través del cual  condenó    a    CARLOS   JULIO   CUBIDES  a la pena principal de ocho (8) años de prisión y a la accesoria  de  interdicción  de  derechos  y  funciones públicas por el mismo lapso de la  pena  privativa  de libertad, como autor penalmente responsable de los concursos  de  delitos  de  acceso  carnal  abusivo  con  menor  de  catorce  (14)  años e  incesto.   

          El  fallo  fue  impugnado  por  el  defensor  del  incriminado  y el  Tribunal  de  Yopal  lo  confirmó mediante providencia del 27 de abril de 2005,  pero  rebajando  tanto  la  pena  de prisión como la accesoria a cuarenta y dos  (42) meses.   

Entonces,  contra  la  anterior decisión la  defensa  interpuso  recurso de casación, el cual fue denegado por el Tribunal a  través  de  auto  del  2  de  junio  siguiente, con el argumento de que la pena  máxima  señalada  por  el legislador para los delitos de acceso carnal abusivo  con  menor  de  catorce  (14) años e incesto son inferiores a ocho (8) años de  prisión,  que  es  el mínimo exigido en el artículo 205 de la Ley 600 de 2000  para que proceda el referido recurso extraordinario.   

El  defensor del procesado interpuso recurso  de  queja  contra  el  auto  del Tribunal por cuyo medio decidió no conceder el  recurso  de casación, a la vez que solicitó copia de la resolución acusatoria  de  la  audiencia  pública  y  de  los  fallos  proferidos  por el a  quo  y  el  ad  quem,    a    lo    cual    accedió   la   referida  Corporación.   

Recibidas por la Secretaría de esta Sala las  mencionadas  copias,  se  surtió  traslado al impugnante para que sustentara el  recurso, oportunidad que efectivamente aprovechó.   

FUNDAMENTOS DEL RECURSO DE QUEJA  

Aduce  el  recurrente  que  en  virtud  del  principio  de  legalidad  el  caso  objeto  de  estudio  debía  regirse  por lo  dispuesto  en  los  Decretos 100 de 1980 y 2700 de 1991, vigentes para cuando se  cometieron los hechos investigados.   

Agrega que de acuerdo con el artículo 35 de  la  Ley  81  de  1993  que modificó el último de los ordenamientos citados, el  recurso  de  casación  procede contra fallos de segundo grado adoptados por los  Tribunales,  cuando  se  trate de delitos cuya pena máxima sea o exceda de seis  (6)  años  y  que por tanto, si el delito de acceso carnal abusivo con menor de  catorce  (14)  años  tenía  señalada  en  el artículo 303 del Decreto 100 de  1980,  modificado  por  el  artículo 5º de la Ley 360 de 1997, una sanción de  seis  (6)  años  de  prisión,  era  evidente la procedencia en este asunto del  recurso  de  casación,  circunstancia  que  por  razón de la conexidad se hace  extensiva al delito de incesto.   

          Con  base  en lo anterior, el defensor solicita a la Sala se conceda  el  recurso  de  casación  que  interpuso  contra  el  fallo  proferido  por el  Tribunal.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

De tiempo atrás venía aceptando la Sala que  “el  recurso  de  queja resulta procedente cuando es  denegado  el  recurso  extraordinario  de casación”,  sólo  que  “a condición de que se afiance en motivo  diferente    a    la    extemporaneidad    de    su    presentación”1 (subrayas fuera de texto).   

          Sobre   el   particular   se   había   puntualizado   además,  que  “interpuesto  el  recurso,  bien  se  trate  de  la  casación  común o de la discrecional, el ad quem debe  resolver  si lo concede o no teniendo únicamente como referencia la oportunidad  en  su  ejercicio;  de  negarlo por considerar que fue  interpuesto  extemporáneamente,  al  interesado  le  queda  la  posibilidad  de  promover ante el mismo funcionario el recurso de reposición.   

Empero, cuando el ad  quem   toma   la   determinación   de   rehusar   su  concesión,  alegando  la  insatisfacción  de  otros requisitos de procedibilidad  -interés,  legitimidad,  monto  de  la pena señalada  para  el  delito, etc.,- está  arrogándose  una  competencia  que no le corresponde, y que el artículo 213 ya  citado   fija   en   esta  Corporación”2.   

          No  obstante,  en  providencia  reciente se dijo que “el  acto  de  concesión  del recurso no es una decisión carente de  contenido  (en  blanco), como ha venido siendo entendido, sino un acto dotado de  sustancialidad,  en  el  que  el  Tribunal  debe analizar distintos presupuestos  requeridos  para  la procedencia del recurso, con el fin de determinar si debe o  no  concederlo,  excepción  hecha de aquellos que sólo pueden ser determinados  frente  al  contenido de la demanda, como sería el caso de la Unidad temática,  o  del  interés  para  recurrir  en  razón  de la pretensión, o en razón del  sujeto  procesal  que  impugna.  En  estos  supuestos, la llamada a pronunciarse  sobre  el  cumplimiento del requisito de procedencia del recurso es la Corte, en  el   momento  de  analizar  la  demanda”3.   

          Advertido  lo  anterior,  en  el asunto objeto de estudio se observa  que  el  motivo invocado por el Tribunal para abstenerse de conceder el referido  recurso  lo  fue  exclusivamente  el  quantum de pena fijado por la ley para los  delitos  por  que  se  procede,   caso   en  el  cual,   por  no  tratarse  de temas como la     

interposición   del  recurso  en  tiempo,  capacidad  procesal  del  demandante,  naturaleza  de  la providencia impugnada,  etc.,  corresponde a la Sala adoptar decisión en punto de la razón que pueda o  no asistirle al recurrente y a ello se procede de inmediato.   

          Si  bien  la Sala durante algún tiempo señaló que la concesión y  el  trámite  del  recurso  de  casación  se  regían  por la ley procedimental  vigente  para  cuando  se  profirió  el fallo de segundo grado, en cuanto éste  constituía   el   hecho   procesal  relevante  que  así  lo  determinaba,  con  posterioridad  se  planteó  que  una vez realizado un comportamiento delictivo,  las  normas vigentes para aquél momento, tanto en su descripción típica, como  en  su  sanción  y  también  los preceptos procesales gobiernan un tal asunto,  salvo    las    situaciones    de    favorabilidad4,  es decir, es la normatividad  vigente  al  momento  de  la  realización  de  la  conducta  la  que  regula la  concesión  y trámite del recurso de casación, salvo aquellos casos en los que  se imponga la aplicación del principio de favorabilidad.   

          El      procesado      CARLOS     JULIO  CUBIDES  se  encuentra  condenado  por  los delitos de  acceso  carnal  abusivo  con menor de catorce años e incesto, cometidos durante  los  meses  de  agosto, septiembre y octubre de 1997, época para la cual regía  el  artículo  303 del Decreto 100 de 1980 modificado por el artículo 5º de la  Ley  360 de 1997 (Diario Oficial No. 42978 del 11 de febrero del mismo año), el  cual  disponía  para  el  primero  de los referidos comportamientos una pena de  cuatro  (4)  a  diez  (10)  años  de  prisión.  A su vez, el artículo 259 del  referido  decreto  establecía  una  sanción  de  prisión  de seis (6) meses a  cuatro (4) años para el delito de incesto.   

          En  punto  de  los preceptos adjetivos que regulaban la impugnación  extraordinaria,  para  la  época  de  comisión de los delito por los cuales se  encuentra  condenado  CARLOS JULIO CUBIDES  (agosto,  septiembre y octubre de 1997), regía el artículo 35 de  la  Ley  81  de  1993  (Diario  Oficial  No. 41.098 del 2 de noviembre de 1993),  según  el  cual,  procedía  el  recurso extraordinario de casación contra los  fallos   de  segundo  grado  sancionados  con  pena  privativa  de  la  libertad  “cuyo   máximo   sea   o   exceda   de   seis  (6)  años” (subrayas fuera de texto).   

          Así  las  cosas,  sin  dificultad  se observa que la norma procesal  vigente   para   cuando   se   cometieron   las  conductas  que  motivaron  este  diligenciamiento  permite  al  procesado  acudir a este mecanismo extraordinario  por  la  vía común, es decir, le asiste razón al impugnante al atacar el auto  por  cuyo  medio  el  Tribunal  de  Yopal  negó  la  concesión  del recurso de  casación  aduciendo  que los delitos por los cuales se procede no satisfacen el  quantum punitivo exigido para acceder a tal impugnación.   

Lo dicho en precedencia constituye, entonces,  razón   suficiente   para   que   la  Sala  conceda  el  recurso  de  casación  oportunamente   interpuesto   por   el   defensor   del  procesado  CARLOS   JULIO   CUBIDES  y  disponga  la  devolución  de  las  diligencias  para  que  el  Tribunal  proceda  a surtir el  trámite subsiguiente.   

Por  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

1.             CONCEDER  el  recurso  de  casación  interpuesto  por  el defensor del procesado CARLOS  JULIO  CUBIDES contra la sentencia  proferida por el Tribunal de Yopal el 27 de abril de 2005.   

2.             DEVOLVER,  en  consecuencia,  la  actuación  al  Tribunal  de  origen  para  que se surtan los  traslados de rigor.   

          Contra   lo   decidido   en  esta  providencia  no  procede  recurso  alguno.   

Comuníquese    y  cúmplase.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                 HERMAN      GALÁN  CASTELLANOS   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        ÉDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN           JORGE LUIS  QUINTERO MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                 MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUIZ  NUÑEZ   

Secretaria  

    

1  Providencia  del  3  de  julio  de  2003.  Rad.  21010.  M.P.  Dr. Edgar Lombana  Trujillo, entre otras.    

2  Providencia  del  6  de  agosto  de  2003.  Rad  21017.  M.P.  Dr. Mauro Solarte  Portilla.   

3  Providencia  del  22  de  junio  de  2005.  Rad.  23701.  M.P. Dr. Mauro Solarte  Portilla.   

4 Cfr.  Providencia  del  25  de  mayo  de  2005.  Rad.  23597.  M.P.  Dr. Mauro Solarte  Portilla, entre otras.     

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