23865(13-07-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23865  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

DR. MAURO SOLARTE PORTILLA  

Aprobado acta No. 055  

Bogotá, D.C., trece de julio del año dos mil  cinco.   

Decide  la  Sala  el  recurso  de  apelación  interpuesto  contra  el  auto  proferido  por  el Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Barranquilla en el curso de la audiencia preparatoria de que trata  el  artículo  401  del  Código  de  Procedimiento  Penal de 2000, dentro de la  causa   que  se  sigue  contra el Juez Cuarto Laboral del Circuito de dicha  ciudad, doctor JOSÉ ALFREDO CONSTANTINO PRASCA.   

          1.- ANTECEDENTES.   

1.1.-   Por   providencia   proferida   el  veinticuatro  de enero de dos mil cinco, la Unidad de fiscales delegados ante el  tribunal  superior  del  distrito judicial de Barranquilla, calificó el mérito  probatorio  del  sumario  con  resolución  acusatoria  contra  el  doctor JOSÉ  ALFREDO  CONSTANTINO  PRASCA por el concurso homogéneo y sucesivo de delitos de  prevaricato  por  acción,  a  su  vez  en  concurso  con  el  de concierto para  delinquir,  mediante  determinación  que  adquirió ejecutoria en esa instancia  por no haber sido impugnada (fls. 1 y ss. cno. 3 Fiscalía).   

1.2.-  Respecto  de  los  hechos materia del  pronunciamiento, dijo el organismo acusador:   

“Dice el doctor SALVADOR ATUESTA BLANCO en  escrito  calendado marzo 16 de 1998, dirigido al Fiscal General de la Nación de  ese  entonces,  que  actuando  en  su condición de Director General y por tanto  Representante  Legal  del  FONDO  DE  PASIVO  SOCIAL  DE  LA  EMPRESA PUERTOS DE  COLOMBIA  EN  LIQUIDACIÓN  “FONCOLPUERTOS EN LIQUIDACIÓN”, establecimiento  público  adscrito  al  Ministerio  de Transporte, con domicilio principal en la  ciudad  de  Bogotá,  que  formula  denuncia  penal  en  contra del Dr. JOSÉ A.  CONSTANTINO   PRASCA,   actualmente   JUEZ   CUARTO   LABORAL  DEL  CIRCUITO  DE  BARRANQUILLA,   Departamento   del   Atlántico,   por  el  presunto  delito  de  Prevaricato  y demás conductas punibles en que haya podido incurrir en razón a  los siguientes hechos:   

“Que  en  el  Juzgado  Cuarto  Laboral del  Circuito  de  Barranquilla,  cursaron  en  contra de Foncolpuertos, los procesos  laborales a saber:   

“Proceso 4059. Demandante: OCTAVIO JIMÉNEZ  CAMARGO Y OTROS.   

“Proceso  4061.  Demandante:  ROBERTO RUIZ  GARRIDO Y OTROS.   

“Proceso  4062.  Demandante:  JUAN  NIÑO  LIZCANO Y OTROS.   

“Proceso  4063.  Demandante ANTONIO CEPEDA  CASTRO Y OTROS.   

“Proceso  4066. Demandante: WILSON PACHECO  SANCIVER Y OTROS.   

“Proceso   4067.   Demandante:  WILFRIDO  CASTILLO ARIZA Y OTROS.   

“Proceso  4071.  Demandante: EDGARDO DE LA  ROSA Y OTROS.   

“Proceso  4072. Demandante: ANTONIO SOLANO  SARMIENTO Y OTROS.   

“Proceso  4074.  Demandante:  RUBÉN CORRO  BOLÍVAR Y OTROS.   

“Proceso 4076. Demandante: UBERNELY GUEVARA  Y OTROS.   

“Que en la tramitación de los mismos, se  observa     una     cantidad     de    irregularidades,    entre    ellas    las  siguientes:   

“En  varios  de los procesos referidos, se  presentó  por  parte  de  los  accionantes  copias  del  acta  de conciliación  únicamente  con  la  constancia de ser igual al original, pero careciendo de la  nota  expresa  que  se  trata  de  la  ‘PRIMERA    COPIA    QUE    PRESTA   MÉRITO   EJECUTIVO’.   

“En tales condiciones, se profirió por el  Juzgado  mandamiento de pago en contra de Foncolpuertos, con un documento que no  reúne   las  exigencias  del  art.  100  del  C.P.L.,  que  a  la  letra  dice:  ‘Procedimiento  de  la  ejecución.  Será  exigible  ejecutivamente el cumplimiento de toda obligación  originada  en  una  relación  de  trabajo,  que  conste en acto o documento que  provenga  del  deudor  o  de su causante o que emane de una decisión judicial o  arbitral            firme…’.   

“En el mismo sentido se expresa el Art. 488  del  C.P.C.,  aplicable  al  caso  por analogía tal como tal como lo dispone el  Art.     145     del     C.P.L.,    ‘Títulos   ejecutivos.   Pueden   demandarse   ejecutivamente   las  obligaciones  expresas,  claras  y  exigibles  que  consten  en  documentos  que  provengan  del  deudor  o  de  su  causante  y  constituyan  plena prueba contra  él…’   

“Que , para el proceso ejecutivo, cuando no  se  presente  el  original  del  documento  contentivo  de  la  obligación,  es  requisito  sine  qua  non, que la copia lleve la constancia expresa clara que se  trata  de  la  primera que se expide y que presta mérito ejecutivo, para evitar  que  de  un  documento  se  obtuvieran múltiples pagos de la misma obligación,  utilizando sendas copias y demandas.   

“Que, es por ello, que en los casos materia  de  esta  denuncia, el señor Juez ha debido antes de proferir el mandamiento de  pago,  examinar  los  requisitos  de los títulos presentados, contentivos de la  obligación;  lo  que  no  se  hizo  en  varios de ellos  y  contrario  sensu,  se  ejecuta  a  la  entidad por millonarias sumas de dinero, sin que las  fotocopias     presentadas     reúnan     los     requisitos    legales    para  proferirlo.   

“2.2.-    DE   LA   TRAMITACIÓN   DEL  PROCESO.   

“Que,         ‘no  entendemos  las  razones  por las  cuales  el  señor  Juez,  omitió  en todos los expedientes dar cumplimiento al  Art. 56 del Decreto 2651 de 1991, que en lo pertinente ordena:   

‘Al  Ministerio  Público  deberá  notificársele  personalmente  la  admisión  de la demanda y  podrá  alegar  dentro del mismo término del que disponen las partes para ello,  cuando      sea      del      caso’.   

“Que  este imperativo legal no se cumplió  en  los  procesos  aquí mencionados y por tanto, la actuación se adelantó con  ese vicio de nulidad.   

“2.3.-   DEL   EMBARGO  DE  LOS  DINEROS  DESTINADOS AL PAGO DE PENSIONES:   

“Que,  no  obstante  que Foncolpuertos por  intermedio  de  apoderado  se  hizo  presente  en  los  expedientes  referidos y  solicitó  el  levantamiento  de  las  medidas  cautelares  proferidas sobre los  dineros  destinados  al  pago  de  pensiones de los extrabajadores de la Empresa  Puertos  de  Colombia,  con  fundamento  en las disposiciones allí expresamente  señaladas,  se  embargó  la  suma  total  de  DOS MIL CINCUENTA Y UNO MILLONES  CINCUENTA   Y  UN  MIL  NOVECIENTOS  TREINTA  PESOS  CON  CERO  CUATRO  CENTAVOS  ($2.051’051.930.04) y se  distribuyó  en  las  cantidades  que  se  indican en este escrito de denuncia a  folio 5 del Cuaderno Original de la investigación en referencia.   

“Que con esta conducta, el señor Juez hizo  caso  omiso  a  las disposiciones específicas que sobre inembargabilidad de los  dineros,  se  citaron,  las  cuales  se  indican  en  el contexto de la presente  denuncia a folio 4 del cuaderno original.   

“Que,  además,  se  desconoció la prueba  documental   aportada,   consistente   en  la  certificación  expedida  por  el  Subdirector   Operativo  de  la  Dirección  del  Tesoro  Nacional  –Ministerio  de  Hacienda  y  Crédito  Público-,  donde se indica que la destinación de los dineros depositados en la  cuenta  embargada, tiene la única y específica finalidad de atender el pago de  pensiones…ver folio 4 c.o.   

“Que,  denegando  los  sólidos argumentos  jurídicos  presentados  por  la  demandada  (Foncolpuertos),  insólitamente se  atienden   los   esgrimidos  por  la  parte  accionante,  cuando  presenta  unas  fotocopias  simples  de  oficios  de  esta Entidad para reclamar cheques, que no  tienen  ningún  valor  probatorio, por carecer de autenticación y por tanto no  reunir  las  exigencias  del  Art.  254  del  C.P.C;  cuando  no era oportunidad  procesal  para  solicitar  o  presentar pruebas y muchísimo menos desdibujar el  contenido  de  las  autorizaciones  que como es evidente, se trataba de reclamar  cheques  con destino al pago de obligaciones del mismo rubro de seguridad social  (Pago  de  servicios médicos y arrendamiento de clínicas, etc.), para concluir  que  la  cuenta  no  era  destinada  al pago de pensiones y así dar la orden de  retención  de  los  dineros  en  las cuantías que se indican en este escrito a  folio 5 del cuaderno original.   

“Que  una  vez  puestos a disposición del  despacho  los  respectivos  títulos de depósito judicial, el Juzgado procede a  disponer      su     entrega     en     sendos     autos     de     ‘cúmplase’,  amarrando  así  a  la demandada a  impedirle  ejercer  el  derecho  de  defensa  por  intermedio de los recursos de  reposición  y  sin  tener  en  cuenta  las  demandas de incidente de desembargo  presentadas  con  petición especial de congelar la entrega de los dineros hasta  tanto  se  tramitara y fallara el incidente mediante el cual se demostró con la  prueba   documental   específica  –‘CERTIFICACIÓN  DE  LA  DIRECCIÓN  DEL  TESORO  NACIONAL-, que los  dineros  retenidos  estaban  destinados  al  pago de pensiones (ver folios 1 a 6  C.O.)” (fls. 1 y ss. cno. 3).   

1.3.- Asumido el conocimiento del juicio por  el  Tribunal  superior del distrito judicial de Barranquilla (fl. 4), corrió el  traslado   previo  a  las  audiencias  preparatoria  y  pública,   invocar  nulidades  surgidas  en la etapa de instrucción que no hubieren sido resueltas,  y  pedir pruebas durante el juzgamiento, establecido por el artículo 400 del C.  de P. P.   

2.-   LAS   PRETENSIONES   DEL   DEFENSOR.   

2.1.-  En el escrito que corre a folios 11 y  siguientes,  el  defensor  solicita  el  recaudo  de las siguientes pruebas, las  cuales  fueron  negadas por el a quo y cuya determinación es objeto de recurso,  no  siendo  por  tanto  pertinente que la Sala se refiera al recaudo de aquellos  medios  atendido  favorablemente  por  el Tribunal o de aquellos respecto de los  cuales el recurrente desistió.   

2.1.2.-  Escuchar  la  declaración  de Nury  Cecilia  Juliao  Navarro,  Secretaria del Juzgado Cuarto Laboral del Circuito de  Barranquilla,  para  que  deponga “en relación con  la  elaboración  de  los  oficios  que  para la materialización de embargos se  remiten  desde  ese Despacho Judicial a entidades financieras y bancos y exponga  el   procedimiento   de  su  elaboración,  nos  indique  en  qué  consiste  un  ‘oficio  circular’,y   otros  puntos”.   

Justifica  la  necesidad  de  practicar  la  aludida  prueba,  en  que  “parte de la imputación  está  afincada  en  el  supuesto  hecho  de  que  en los procesos investigados,  algunos  oficios  se  elaboraron y remitieron sin auto que lo ordenara; de donde  deviene      la      pertinencia     del     presente     testimonio”.   

2.1.2.- Oír el testimonio del doctor Jorge  Eliécer   Camargo   Herrera,  designado  por  la  Procuraduría  Provincial  de  Barranquilla  para ejercer funciones de Ministerio Público en el Juzgado Cuarto  Laboral  del Circuito de Barranquilla “a efectos de  que  deponga  en  relación  con  sus  funciones en dicho Despacho Judicial, sus  facultades  y  competencias,  y  la  autenticidad de los oficios provenientes de  dicho ente de control”.   

Considera  que  la  declaración  resulta  conducente  “en  el  hecho de que la acusación se  soporta  y  predica  como conducta prevaricadora la ausencia de notificación al  Ministerio  Público  en  los procesos laborales objeto de investigación, amén  de  que  pone  en  duda  el  contenido de resoluciones y oficios provenientes de  dicho  ente  de  control y, específicamente, de dichos funcionarios”.   

2.1.3.-  Recibir  la  declaración  de Alba  Suárez   Camacho,   Directora   de   la   Oficina   Judicial  de  Barranquilla,  “para que absuelva interrogatorio en relación con  el  trámite  que  se surte en dicha oficina para el otorgamiento de poderes por  parte  de  particulares,  personas  que  se  encargan  del  mismo, aposición de  sellos,   llenado  de  los  mismos  y  demás  aspectos  que  interesen  a  esta  causa”.   

Manifiesta  que  el  recaudo de dicho medio  resulta   pertinente   “en  el  hecho  de  que  la  acusación  de  prevaricato  se  soporta  en  la falta de diligenciamiento de un  número  plural  de  poderes  otorgados  al abogado Torres Morales en la sede de  dicha oficina judicial”.   

2.1.4.-  Practicar inspecciones judiciales,  con  intervención  de perito en documentos, en la Oficina Judicial, la Notaría  Séptima  y  la Notaría Sexta, “para determinar la  autenticidad  de  los  sellos  que  a  ellas  correspondan  y consignados en los  poderes   obrantes   en   cada   uno   de   los  procesos  laborales”.   

3.-  LA  RESPUESTA DEL TRIBUNAL MEDIANTE LA  PROVIDENCIA RECURRIDA.   

Por  providencia de catorce de junio de dos  mil  cinco, proferida en la diligencia de audiencia preparatoria y que es objeto  del  recurso  (fls.  65  y  ss.),  la Corporación de primera instancia negó el  recaudo  de  las  pruebas  que  vienen  de  ser  reseñadas,  con  apoyo  en las  siguientes consideraciones:   

3.1.- “Se niega  la  declaración  de  NURY  CECILIA  JULIAO  NAVARRO,  Secretaria  del Juzgado 4  Laboral  del  Circuito de esta ciudad, por cuanto si se enviaron los oficios con  auto  o  sin  auto  que  así lo ordenara eso se puede dilucidar con base en las  fotocopias   de   los   expedientes   laborales   que  militan  en  el  presente  informativo”.   

3.2.-  Negó  la  declaración  de  Jorge  Eliécer  Carmago  Herrera,  tras  considerar  que no es imputado dentro de este  proceso  “y no se ve la conducencia de dicha   prueba  en  esta  etapa  de  juicio,  además  de que las resoluciones y oficios  provenientes  de  una  entidad  pública  como  lo es el ente de control al cual  pertenecen   o   pertenecieron  para  la  época  de  los  hechos,  se  presumen  auténticas”.   

3.3.- Negó el testimonio de la señora Alba  Suárez   Corbacho,   Directora   de   la   Oficina   Judicial,  “por  cuanto  que  para  aclarar a lo que se refiere la defensa, es  decir  la  falta  de  diligenciamiento de un número plural de poderes, basta el  examen   de  la  documentación  frente  a  lo  que  establece  la  norma  legal  pertinente”.   

3.4.-  Dispuso  negar  las  diligencias  de  inspección  judicial  solicitadas,  toda vez que no se precisan “con   qué  se  deberán  cotejar  los  poderes  de  las  personas  mencionadas”    y,    además,   “por  cuanto  que  la  corrección  de  tales  documentos  se puede  determinar  comparando directamente su contenido  con la normatividad legal  pertinente”.       

4. EL RECURSO.  

Contra  la  determinación  del  juzgador  relacionada  con  la negativa de practicar las pruebas mencionadas en el numeral  que  precede,  el  defensor  oportunamente  interpuso  recurso  de reposición y  subsidiariamente  el  de  apelación.  Los  argumentos  de  disentimiento son en  síntesis, los siguientes:   

4.1.-  La declaración de la Secretaria del  Juzgado  Cuarto  Laboral  del  Circuito, dice, tiene por finalidad establecer no  sólo  si se enviaron los oficios a las entidades bancarias con o sin fundamento  en  auto que así lo dispusiera, “sino también que  se  exponga por parte de ella el procedimiento práctico para la elaboración de  dichos  oficios  e  igualmente  indique  en  qué  consiste  lo  que se denomina  ‘oficios  circular’,   aspecto  éste  que  no puede determinarse de la simple foliatura de los procesos, habida  cuenta  que  tal  aspecto  hace  relación  a  la  práctica  judicial diaria de  secretaría,  y  ello  nos  permitiría  determinar  el  acierto de la Fiscalía  cuando  afirma  que  la  remisión de algunos oficios no fue ordenada, cuando lo  que    se    elaboró    fue   un   ‘oficio      circular’  tipo  formato.  De  la  necesidad  de establecer el contenido de  tales  oficios circulares y de conocer cómo se realiza en la práctica judicial  la  elaboración  y  remisión  de  oficios  de  embargo,  surge,  frente  a las  afirmaciones  de la fiscalía en la resolución de acusación, la pertinencia de  la declaración de esta testigo”.   

4.2.-  En  relación  con  la  negativa  de  escuchar   el   testimonio   del  Procurador  Jorge  Eliécer  Camargo  Herrera,  manifiesta  que la insistencia en recaudar dicho medio, deriva en que si bien es  cierto  dicha  persona  no  figura  como  imputada dentro del proceso, y que las  resoluciones  y  oficios  provenientes del ente de control a que pertenecían se  presumen  auténticas,  “no  lo  es  menos  que la  Fiscalía  califica  como  conducta  prevaricadora  el hecho de que las demandas  laborales   materia  de  investigación  no  fueron  notificadas  al  Ministerio  Público”.   

Destaca,  además, que si bien el procesado  “aportó   sendos   oficios  signados  por  estos  servidores  públicos, tanto en la resolución que resolvió (sic) la situación  jurídica  como  en  la  de acusación, la Fiscalía argumentó que ‘en  ningún momento estaba obligado  el  juez a darle aplicación a un acto administrativo (oficio), anteponiendo las  normas   legales   que   le   ordenaban  realizar  tales  notificaciones  a  los  procuradores”.   

Desde  esta  perspectiva,  insiste, se hace  necesario  y  pertinente  que dicho funcionario ilustre al Tribunal en relación  con  las  facultades  y  competencias  que  el  declarante  tenía  frente a los  procesos   que   se  tramitaban  en  los  juzgados  laborales  de  Barranquilla,  “no  sólo  frente  a  las cláusulas generales de  competencia  sino  también  frente a las órdenes e instructivos internos de la  Procuraduría    en   relación   con   la   notificación   de   las   demandas  laborales”.   

4.3.-  Respecto de la negativa del Tribunal  en  escuchar  el testimonio de Alba Suárez Corbacho, insiste en sostener que su  declaración   “tiene  como  finalidad  que  dicha  señora  indique  no  sólo cuál es el trámite para el otorgamiento de poderes  en  dicha  oficina  sino  también  quiénes son las personas que se encargan de  ello,  y  en relación con la aposición de sellos, qué requisitos se exigen en  la     práctica     para     el     llenado     de    los    mismos”.      

Agrega  que  tanto  en la definición de la  situación   jurídica   como  en  la  calificación  del  mérito  del  sumario  “la  Fiscalía  echa  de  menos que en los poderes  presentados  en dicha oficina los sellos de presentación personal carecen de la  firma  del  poderdante y de huella dactilar”. Anota que “como tales aspectos  hacen  relación al aspecto (sic) práctico de la presentación de poderes sólo  ella  como  directora  de la mentada oficina puede dar claridad en relación con  dicho   trámite   y   exigencias,   de  donde  deviene  la  conducencia  de  la  prueba”.   

4.4.-  En  cuando  a  las  diligencias  de  inspección  judicial  denegadas por el Tribunal, sostiene el impugnante que, al  contrario  de  lo  considerado por el juzgador, “el  cotejo  se ha de hacer con los sellos de cada una de esas entidades que aparecen  en   los   poderes   obrantes   en   los  correspondientes  procesos”.  Esto,  dice,  en  razón  a  que  en  la  definición  de la  situación  jurídica  y la calificación del mérito probatorio del sumario, la  Fiscalía  sostuvo  que  “en  relación  con tales  reconocimientos  ‘nace  duda  razonable  de  su  autenticidad’,  presupuesto  desde  el cual, dada la falta de mandato calificó  como  prevaricadores  los  autos admisorios de las demandas bajo el entendido de  que   el   juez   aquí  enjuiciado  ‘reconoció   personería  jurídica  al  abogado  sin  reunir  los  requisitos       de      ley      de      representación      legal’ ”.  Desde esta perspectiva,  agrega,  “ante  el desconocimiento por parte de la  Fiscalía,  de  la  legalidad  del  otorgamiento  de  dichos poderes, surge como  prueba  conducente  y  necesaria  el  determinar  si  tales  poderes fueron o no  otorgados  en  dichas  notarías y en la mentada oficina; lo que solamente puede  hacerse  mediante  la  práctica del experticio técnico frente a los sellos que  aparecen en los mentados poderes”.   

5.-  POSTURA  DEL  TRIBUNAL  AL RESOLVER EL  RECURSO DE REPOSICIÓN.   

El Tribunal mantuvo su decisión de denegar  el  recaudo  de  los  medios pedidos por la defensa y referidos en los numerales  que preceden, con los siguientes argumentos:   

5.1.-  “Los  procedimientos  judiciales  están   previamente   establecidos   en   las  normas  pertinentes,  resultando  inconducente  que  se  cite  al  juicio  a la empleada Nury Cecilia Juliao, como  quiere  la defensa, para que explique lo que se llama el procedimiento práctico  para   la   elaboración   del   oficio   y   en   qué   consiste   un   oficio  circular”.   

5.2.- La pretensión por escuchar al doctor  Jorge  Eliécer  Camargo  Herrera  a  fin  de  aclarar si las demandas laborales  fueron    notificadas    o    no   al   Ministerio   Público,   “es   algo   que   puede   aclararse   consultando  las  evidencias  procesales,  además  de  que los jueces se deben al cumplimiento de las normas,  de  manera  que  cualquier  oficio que hubiera sido presentado al juez procesado  para  que  omitiera notificaciones a los Procuradores mencionados es también un  asunto  que  puede  dilucidarse  atendiendo  también  al  referente  normativo,  resultando  inane  que dichos funcionarios ilustren a la Sala sobre cuáles eran  sus facultades”.   

5.3.-  Respecto de la decisión de mantener  la  negativa  de  escuchar  en  declaración a la señora Alba Suárez Corbacho,  “como    dice    la   defensa,   la   falta   de  diligenciamiento  de  un  número  plural de poderes otorgados al abogado TORRES  MORALES  puede  esclarecerse  sin que se escuche a dicha persona acerca de cómo  debe  funcionar  su  oficina,  toda vez que el cúmulo de sus funciones aparecen  establecidos en la ley”.   

5.4.-   En   relación  con  inspecciones  judiciales  solicitadas  por la defensa “la Sala se  mantiene  en  su  criterio  de  negar  la  práctica de estas diligencias ya que  respecto  a  la  realización  de  estos medios de convicción no se explicó su  procedencia  y  sólo  ahora  en  la  oportunidad  de  sustentar  el  recurso de  reposición  se  hizo  una  explicación  extemporánea  de  la conducencia. Sin  embargo,  se ratifica el criterio expuesto de que la autenticidad de los poderes  se  puede  determinar  comparando su contenido con las exigencias legales rigor,  así  como  también  ordenándose el peritazgo correspondiente sin necesidad de  practicar  inspecciones  que  serían  redundantes  a  fin de que se cotejen los  poderes  conferidos  por  ANTONIO  MARÍA  SUÁREZ  y  todas las demás personas  citadas  en los ordinales 3.1.1., 3.1.,2, y 3.1.3., cotejándose con los poderes  obrantes  en  los correspondientes procesos para lo que se pedirá el concurso y  colaboración  de  Medicina  Legal  o  del  C.T.I.  de  la Fiscalía”.   

Con esta argumentación, el a quo concedió  el  recurso  en el efecto diferido y remitió las diligencias a la Corte para su  resolución.   

               

            6.    CONSIDERACIONES    DE    LA  CORTE:   

De  conformidad  con  lo  dispuesto  por el  artículo  235 del Código de Procedimiento Penal de 2000, resultan inadmisibles  las  pruebas  que  no  conduzcan a establecer la verdad sobre los hechos materia  del  proceso,   las  prohibidas  por  la  ley, las que se refieran a hechos  notoriamente  impertinentes  y  las  manifiestamente  superfluas, innecesarias o  inútiles.   

Con  esta  premisa  la  Corte  abordará el  estudio  de  las  pretensiones  probatorias  de  la  defensa,  rechazadas por el  Tribunal de primera instancia.   

No  se  requiere  de  mayores  elementos de  juicio  para  advertir  el  acierto  del Tribunal al denegar por improcedente el  recaudo de los medios de prueba a que alude el impugnante.   

Además de que la declaración de la señora  Nury  Cecilia  Juliao  Navarro ya obra en la actuación (fls. 303 y ss. cno. 1),  en  la  cual  refirió  lo  relativo a la elaboración de los oficios, lo que de  suyo  patentiza  la  superfluidad del medio, es lo cierto que la pretensión por  que  se  aclare  lo  concerniente  a  que  “algunos  oficios  se  elaboraron y  remitieron  sin  auto que lo ordenara”, es asunto que puede verificarse con la  sola  revisión  de  las  copias  de  los procesos ejecutivos laborales por cuya  tramitación se procesa al doctor José Alfredo Constantino Prasca.   

Y  no  se diga, como lo hace el recurrente,  que  de  lo  que  se  trata es de establecer “cómo se realiza en la práctica  judicial  la  elaboración  y  remisión  de  oficios  de  embargo”,  pues  la  mencionada  declarante  expresó  en  la  declaración  rendida  en  la presente  actuación  haber  utilizado  un  formato pregrabado en la máquina electrónica  “el  cual me sirvió para otros procesos diferentes a estos que se me ponen de  presente,  pues  por  aligerarse  uno,  cogimos y lo borramos y se le puso liqui  peiper  (sic)  a  un  modelo original y no se tuvo en cuenta de borrar el nombre  del  banco que en ese caso sería el banco ganadero…”, restando tan sólo la  intervención  del juzgador para efecto de establecer su mérito persuasivo, sin  que   se   ofrezca   necesario   repetir  la  prueba  como  se  demanda  por  la  defensa.   

Del  mismo  modo,  acertó  el  Tribunal al  denegar  la  solicitud  de  escuchar el testimonio del Procurador Jorge Eliécer  Camargo  Herrera,   pues  es lo cierto que dicha declaración carecería de  la  virtualidad  para  restringir  o  ampliar  las  funciones  que  por  ley  le  correspondía  llevar a cabo frente al despacho judicial a cargo del funcionario  acusado,   resultando,  por  tanto,  inconducente,  y,  además,  porque  en  la  actuación  obran  fotocopias  auténticas  de  algunos  documentos provenientes  tanto   de   la   Procuraduría   Departamental   del  Atlántico,  como  de  la  Procuraduría  Provincial  de  Barranquilla  (fls.  42  y  ss. cno. 1), con cuya  consulta  el juzgador cuenta con suficientes elementos de juicio para establecer  si  el  dicho  del  procesado  encuentra  apoyo  probatorio,  cuando  brinda sus  explicaciones  sobre  las razones por las cuales, en los procesos por los que se  halla  sometido  a  juicio,  no se llevó a cabo el trámite de notificación al  Ministerio Público.   

Otro  tanto  acontece  con la decisión del  Tribunal   de   no   recaudar   el   testimonio   de  la  señora  Alba  Suárez  Corbacho,   toda  vez  que  ningún  aporte  para la definición del juicio  tendría  el  establecer  cuál  fue  el  procedimiento  seguido  en  la Oficina  Judicial  para  el otorgamiento de poderes, máxime si es el ordenamiento el que  establece  los  requisitos  que  debe  contener  un poder y faculta al juez para  pronunciarse  sobre  la suficiencia de éste. De este modo, aparece claro que la  declaración  de un servidor público se ofrece improcedente para fijar o suplir  los  presupuestos señalados en la ley para el ejercicio de los derechos por los  particulares ante las autoridades.   

Finalmente,  frente  a  la  pretensión por  practicar  diligencias  de  inspección  en la Oficina Judicial, y las Notarías  Sexta  y  Séptima  de  Barranquilla, en cuyos despachos los demandantes figuran  otorgando  poder  a  profesionales  del  derecho para que los representen en sus  aspiraciones  de  reconocimiento  de  acreencias laborales, es de decirse que si  bien  el  Tribunal  negó  su práctica en los términos pedidos por el defensor  tras  considerarlo  innecesario,  es  lo  cierto  que, al resolver el recurso de  reposición  interpuesto  por el defensor, en orden a establecer la autenticidad  de  tales  documentos  (firmas  y  sellos  de  presentación personal, aclara la  Sala),  dispuso  la  intervención  de  un  perito  designado  por  el Instituto  Nacional  de  Medicina  Legal  y  Ciencias  Forenses o por el Cuerpo Técnico de  Investigación  de la Fiscalía, siendo desde tal perspectiva, realizable, desde  los  parámetros  de  lo  razonable,  y,  de  su resorte, el señalamiento de la  forma,  términos  y  oportunidad en que habrá de practicarse la prueba, con lo  cual   la   pretensión   de   la   defensa  por  dilucidar  el  punto,  resulta  satisfecha.   

      

Con esta aclaración, se definirá la alzada  en el presente asunto.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

CONFIRMAR, con la  aclaración  vista  en  la parte motiva, la providencia objeto de apelación.   

Contra  esta  decisión no proceden recursos.  Devuélvase al Tribunal de origen. NOTIFÍQUESE y CÚMPLASE.   

MARINA PULIDO DE BARÓN   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                  HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                   EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN            JORGE     LUIS    QUINTERO  MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                       MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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