23805(15-06-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23805  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN   

APROBADO   ACTA   No.  048   

Bogotá, D. C., quince (15) de junio del dos  mil cinco (2005).   

  VISTOS  

Sería  del  caso  examinar si la demanda de  casación  que  presentó  el  defensor de LUIS JESÚS  PINZÓN  MEJÍA  reúne  los  requisitos  que  para su  admisión  exige el estatuto procesal penal, si no fuera porque aparece evidente  que  ha  operado  el  fenómeno  de la prescripción de la acción penal, lo que  impide     hacer     cualquier     pronunciamiento     diverso    al    de    su  declaratoria.   

ANTECEDENTES   

En  los  meses  de  abril  y  mayo  de 1998,  LUIS  JESÚS  PINZÓN MEJÍA  envió  desde  Bucaramanga  a  Miguel Antonio Páez y a Próspero López Medina,  residentes  en Bogotá, un listado de vehículos que habría de rematar el Banco  Popular  en  aquella  ciudad,  ofreciendo  sus  servicios para participar en los  remates correspondientes.   

De  esta manera, los señores Páez y López  seleccionaron  los  vehículos  de sus preferencias y le enviaron a PINZÓN  MEJÍA giros por el valor exigido  para  hacer  posturas,  recibiendo  luego aquellos, vía fax, los recibos de las  supuestas  consignaciones.  Después,  informados de la adjudicación que se les  había  hecho  y  requeridos  para  que  enviaran  el  porcentaje  restante para  completar  el  precio  del  remate,  Páez  y López así lo hicieron y también  recibieron   más   tarde   copias   de   las  consignaciones  que  PINZÓN  MEJÍA  decía  haber realizado.  Sin  embargo,  cuando  fueron  a  Bucaramanga  a  reclamar  los  vehículos,  se  enteraron que habían sido timados por éste.   

Adelantada  la investigación, el 26 de mayo  del     2000     PINZÓN    MEJÍA  fue  convocado  a  juicio  por los delitos de estafa y falsedad en  documento  privado,  ilícitos  por  los  que  el  5  de  diciembre del 2001 fue  condenado  por  el Juzgado 4º Penal del Circuito de Bucaramanga a la pena de 39  meses  de  prisión,  multa por $ 50.000 e interdicción de derechos y funciones  públicas por el mismo término de la privación de libertad.   

La  sentencia  fue  apelada por el defensor.  Después  de  un  accidentado  trámite  que  incluyó  la interposición de una  acción  de tutela ante la Sala de Casación Penal y la posterior concesión del  amparo  por  la Corte Constitucional, finalmente el fallo fue confirmado el 3 de  febrero del 2005 el Tribunal Superior de Bucaramanga.   

Sin  embargo,  posteriormente  advertido  el  Tribunal  que  desde  el  26  de  abril  del 2004 los afectados patrimonialmente  habían  hecho llegar un escrito en el que se declaraban plenamente indemnizados  de  todos  los perjuicios ocasionados, el 9 de febrero del 2005 dictó sentencia  complementaria  para declarar extinguida la acción penal respecto del delito de  estafa  por haberse producido la indemnización integral y readecuar la pena por  la  falsedad en documento privado, que entonces fijó en 24 meses de prisión no  obstante  que  el A quo sólo  había  incrementado  en  6  meses  en  virtud  del  concurso  los 33 que había  determinado por la estafa.   

Interpuesto   el   recurso   de  casación  excepcional  porque  no se concedió la suspensión condicional de la ejecución  de  la  pena  y  surtidos  los  traslados  correspondientes,  el  expediente fue  remitido  a  esta  Corporación  el pasado 10 de junio y recibido en el despacho  del magistrado sustanciador al finalizar el siguiente día 13.   

  CONSIDERACIONES   

         

Sobre  la  imputación  que ha de tenerse en  cuenta  para  calcular el término de prescripción de la acción penal, dijo la  Sala en auto del 9 de abril de 1999, radicado 13.165:   

La  calificación  sumarial impartida en la  resolución  de  acusación  no obstante su carácter provisorio se convierte en  ley   del  proceso, pues es el hito fundamental a partir del cual el Estado  garantiza  al  acusado  el  derecho  de  defensa  y  se  desarrolla la actividad  defensiva  durante  el  debate  del  juicio,  pero  a  la vez está sujeta a las  resultas    de    éste,    materializadas    en    la    sentencia    de    las  instancias”.     

Esta, cuando es condenatoria y se pronuncia  bajo  los  parámetros  del  debido  proceso  y  concordante  con la resolución  acusatoria,  es  el  único pronunciamiento judicial dentro de la fase ordinaria  del  proceso con categoría de definitividad en la imputación penal, sea que la  mantenga  en  los  mismos  términos de la acusación fiscal o que le introduzca  variaciones  de  menor compromiso penal, de donde se colige que es el tipo penal  contemplado  en  el  fallo de las instancias con las circunstancias específicas  declaradas,  el  que  establece  el  término  de la prescripción de la acción  penal.   

En   este   sentido,   declarada   por  el  Ad  quem la extinción de la  acción  penal  por  el  delito  de  estafa, decisión cuya legalidad la Sala no  puede  siquiera  examinar dada la calidad de impugnante único del procesado, la  sola  conducta  punible que subsiste es la de falsedad en documento privado cuya  pena  máxima,  tanto en el artículo 221 del Decreto 100 de 1980 como en el 289  de la Ley 599 del 2000, es de 6 años de prisión.   

Por  lo tanto, interrumpida la prescripción  en  virtud  de  la  ejecutoria  de  la  resolución  de  acusación –fenómeno  que  se  produjo  el  14 de  junio  del  2000-  a partir del 15 se empieza a contar de nuevo “por un tiempo  igual  a  la  mitad del señalado en el artículo 83. En este evento el término  no  podrá  ser  inferior  a cinco (5) años ni superior a diez (10)”, como lo  preceptúa el artículo 86 del Código Penal.   

En consecuencia, ocurrida la prescripción el  15  de  junio  del  2005,  la  Sala  se  abstendrá  de  pronunciarse  sobre  la  admisibilidad  de  la  demanda  y,  en  su  lugar,  decretará  la  cesación de  procedimiento   en   favor  de  LUIS  JESÚS  PINZÓN  MEJÍA.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

1. Abstenerse de emitir pronunciamiento sobre  la  admisibilidad  de  la  demanda  de  casación  que  presentó el defensor de  LUIS    JESÚS    PINZÓN    MEJÍA    contra  la  sentencia  del  9  de  febrero  del 2005, dictada por el  Tribunal Superior de Bucaramanga.   

2. Declarar prescrita la acción penal por el  delito  de  falsedad  en  documento  privado  por  el que fue  condenado el  señor  PINZÓN MEJÍA y, por  consiguiente, decretar en su favor la cesación de procedimiento.   

Notifíquese y cúmplase  

         

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ            HERMAN GALÁN  CASTELLANOS   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO               ÉDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO   O.  PÉREZ  PINZÓN                                                   JORGE L. QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                   MAURO   SOLARTE  PORTILLA   

     Permiso   

TERESA   RUIZ  NÚÑEZ   

                                                 Secretaria     

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