23799(22-06-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23799  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            DR. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                            Aprobado Acta Nro: 51   

Bogotá D.C., veintidós de junio de dos mil  cinco.   

VISTOS  

          Dirime  la  Sala  la colisión negativa de competencia trabada entre  el  Juzgado  5°  Penal  del  Circuito  de  Barranquilla  y  el  27  de la misma  categoría  y  especialidad  de la ciudad de Bogotá, en virtud de la cual ambas  dependencias  judiciales  rehúsan  conocer  de  la  etapa del juicio dentro del  trámite  procesal  que  se le adelanta a JORGE ALFREDO  CASTELLANOS      MARTÍNEZ      y     GUILLERMO  LUIS URIBE OCHOA, contra quienes  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  por  intermedio de uno de sus Delegados  profirió  resolución  de  acusación por la conducta punible de uso ilegítimo  de patentes.   

ANTECEDENTES   

          1.  La  situación  fáctica  a  la  que  se contrae el proceso, fue  fielmente  narrada  por el Fiscal que a su cargo tuvo el asunto en desarrollo de  la fase instructiva, de la siguiente manera:   

“El laboratorio  Eli  Lilly puso en conocimiento de la Fiscalía por intermedio de apoderado, que  su  producto  EVISTA cuyo principio activo es el CLORHIDRATO DE RALOXIFENO está  siendo  fabricado  y comercializado por los laboratorios PROCAPS y GYNOPHARM con  el  nombre  de  MAXENO,  sin que los representantes de dichos laboratorios hayan  solicitado  autorización  al  titular  de  la  patente  para  hacer  uso  de la  misma.   

“Efectivamente el  laboratorio  de Difracción de rayos x de la Universidad Industrial de Santander  estableció  que  el  principio  activo del medicamento EVISTA y de MAXENO es el  mismo,  es  decir,  el  CLORHIDRATO  DE  RALOXIFENO,  molécula que se encuentra  protegida  por  la patente de invención 26411 concedida por la Superintendencia  de    Industria    y   Comercio   el   24   de   agosto   de   2000.”   

2.  Decretada la correspondiente apertura de  investigación  previa  mediante resolución del 15 de mayo de 2002 por parte de  la  Fiscalía  3ª de la Unidad Nacional de Delitos contra los Derechos de Autor  y  del  Acceso  o  Prestación  Ilegal  del  Servicio  de Telecomunicaciones con  asiento  en  la  ciudad  de  Bogotá, y practicadas las pruebas pertinentes, por  resolución  del  4  de  junio siguiente el citado despacho ordenó abrir formal  instrucción  -Fls.  82  y  86,  en  su orden, del cuaderno original N° 2- para  investigar  la  posible  incursión  en  la  conducta  punible  de  uso  ilegítimo de patentes por miembros de  las  sociedades  PROCAPS  y  GYNOPHARM, y entre las pruebas a practicar ordenó,  entre  otras,  la  vinculación  mediante indagatoria del representante legal de  las  citadas  firmas,  Rubén Minski Gontovnik. Posteriormente decidió escuchar  en    injurada    a    JORGE   ALFREDO   CASTELLANOS  MARTÍNEZ,  gerente  general de GYNOPHARM, laboratorio  encargado   de  la  comercialización  de  la  referida  sustancia  manceno,      y     a     GUILLERMO   LUIS   URIBE   OCHOA,   quien  desempeñaba  o  desempeña  el mismo cargo en PROCAPS, fabricante del producto.   

3. Al calificar el mérito del sumario -Fls.  165  a  207  del  cuaderno original N° 5-, por resolución del 23 de febrero de  2004   el   Fiscal  instructor  acusó  a  CASTELLANOS  MARTÍNEZ   y   a   URIBE  OCHOA en su condición  de representantes legales  de  GYNOPPHARM  y  PROCAPS,  respectivamente,  como  responsables  del delito de  uso    ilegítimo    de    patentes    reprimido   en  el  Art.  307  del  C.  Penal,  por  “fabricar  y  comercializar  el  producto  MAXENO  -se  dijo  en  las  motivaciones  de  la  providencia-  cuyo  principio  activo es el Clorhidrato de  Raloxifeno  sin  autorización  del  Laboratorio  ELI LILLY, titular del derecho  patentado     (…)”   

En   consecuencia,   ordenó  remitir  las  diligencias  al  Reparto  de  los  Juzgados Penales del Circuito de Barranquilla  para la iniciación del juicio.   

4.  Impugnado el pliego de cargos, la Unidad  de  Fiscalías  Delegadas ante el Tribunal Superior de Cundinamarca le impartió  integral   confirmación   en   proveído   del   25   de   enero  del  año  en  curso.         

EL  CONFLICTO   

          1.  Sostiene  el  titular  del  Juzgado  5°  Penal  del Circuito de  Barranquilla,  a  quien  le correspondió conocer de las diligencias, que carece  de  competencia  para tramitar el juicio como quiera que si bien PROCAPS fabrica  en  la  ciudad  de  Barranquilla  el medicamento denominado MAXENO, como así lo  reconoció  en  su  injurada  URIBE  OCHOA,  es lo cierto que dicho producto lo comercializa GYNOPHARM en todo  el   país,   como   también   lo   admitió  en  su  indagatoria  CASTELLANOS  MARTÍNEZ,  cargos que, en su  orden,  se  le  imputa  a  cada  uno  de  los  implicados  en  la resolución de  acusación.  Por  consiguiente,  como  esas  conductas  se  realizaron en varios  sitios,  y  la  correspondiente investigación se adelantó en Bogotá, es a los  Jueces  Penales  del  Circuito  de esta ciudad a quienes les corresponde conocer  del  proceso  conforme  a lo normado en el Art. 83 del C. de P. Penal. De no ser  acogidos  sus argumentos, colisión negativa de competencia es lo que propone el  citado funcionario.     

          2.  En  desacuerdo  con  el  pensamiento  del  Juez  colisionante se  mostró  el  Juez  27  Penal  del Circuito de Bogotá, a quien por Reparto se le  asignó  el  conocimiento  del  asunto,  pues en su sentir y contrariamente a lo  expresado  en  el  auto  remisorio,  tras  el  examen  del  expediente  se puede  constatar  que “(…) el acontecer fáctico objeto de  investigación  y  fundamento  de la acusación, se contrae a que en el inmueble  ubicado  en  la  calle 80 # 78B-201 de la ciudad de Barranquilla se hallaron por  la  Fiscalía  las  mercancías discriminadas en el acta de allanamiento signada  el  14  de junio de 2002 (fl. 105 y ss del c.o. 2), los cuales guardan relación  con       el      medicamento      cuestionado      denominado      ‘MAXENO’         (…)”.  Si  bien es cierto que en la diligencia de registro practicada  en  los  inmuebles de la calle 64 N° 90A-20 y calle 64 N° 90A-24 de Bogotá se  hallaron  documentos  soportes relacionados con el referido producto, tales como  facturas  de venta, solicitudes y órdenes de pedidos y de compra, igualmente lo  es  que  allí  no  se  encontró el medicamento en cuestión, ni sustancias que  pudiesen indicar que se trata del mentado principio activo.   

          No  es  legítimo  suponer,  agrega  dicho  funcionario, que como el  producto  que se tilda de ilegal se está comercializando en todo el país, ello  sea  suficiente para atribuir la competencia para el conocimiento del asunto sin  razón   valedera   alguna,  “dejando  de  lado  las  circunstancias  temporomodales  del  hecho,  que  para  este  caso,  son los que  ontológicamente  irradian  la  asignación  de  la  competencia  atendiendo  su  condición  reglada;  amén,  de  que de la actuación no afloran ninguna de las  circunstancias  previstas por el art. 83 Ibidem para patentizar la competencia a  prevención  en  este  estrado judicial.” Consecuente  con  sus razonamientos, aceptó la colisión de competencia planteada y remitió  el  proceso  a  esta  Corporación  para  la  solución  pertinente.        

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

          1.  En  virtud  a  lo  establecido  en el Art. 75-4 de la Ley 600 de  2000,  a  la  Corte le corresponde resolver las colisiones de competencia que se  suscitan entre juzgados de diferentes distritos judiciales.   

2.  Ahora,  en relación con lo que aquí es  materia   de   controversia,  es  menester  consultar  el  propio  texto  de  la  resolución  de  acusación  a  efecto  de  desentrañar la conducta que por ser  presuntamente  constitutiva  de ilicitud, conforme a la descripción típica que  de  la  misma  establece el precepto objeto de infracción, se le imputó a cada  uno  de  los  procesados,  lo  cual  presupone  examinar,  sin  que haya lugar a  pronunciamientos   acerca   de  la  existencia  material  del  delito  y  de  la  responsabilidad  de  los implicados, como así lo tiene decantado la doctrina de  la   Sala,   las   circunstancias   fácticas   en   las   que  se  sustenta  el  procesatorio.   

En  la  resolución  de acusación, como con  antelación  ya  se había acotado, a los procesados se les endilgó el cargo de  USO  ILEGÍTIMO  DE  PATENTES,  conducta  típica descrita en el Art. 307 del C.  Penal de la siguiente manera:   

“El que fabrique  producto  sin  autorización  de  quien tiene el derecho protegido legalmente, o  use  sin  la  debida  autorización  medio  o  proceso  patentado, incurrirá en  prisión  de  uno  (1)  a  cuatro  (4)  años y multa de veinte (20 a mil (1000)  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

“En la misma pena  incurrirá  el  que  introduzca  al  país  o  saque de él, exponga, ofrezca en  venta,   enajene,  financie,  distribuya,  suministre,  almacene,  transporte  o  adquiera  con  fines  comerciales  o  de  intermediación producto fabricado con  violación de patente.”   

3.  Si  a  los  encartados se les convocó a  juicio  por  “fabricar  y  comercializar el producto  MAXENO  cuyo  principio activo es el Clorhidrato de Raloxifeno sin autorización  del  Laboratorio  ELI  LILLY,  titular  del  derecho patentado (…)”,  como  se  expuso en las motivaciones de la acusación teniendo  como  soporte  probatorio los propios descargos de los implicados, por citar uno  de  tales  elementos  de  juicio,  en  cuanto que URIBE  OCHOA  en  calidad  de  Gerente de PROCAPS  manifestó  en  su  indagatoria que esta  empresa  produce el medicamento cuestionado -Fls. 29 y ss. del c.o. 4-, en tanto  que  CASTELLANOS MARTÍNEZ en  condición  de  Gerente  de  GYNOPHARM afirmó que el Laboratorio que regenta se  encarga  de  comercializar  dicho  producto  -MAXENO-  en  todo  el  país, cuya  distribución  se  hace  a  la  Cadena  Olímpica,  Almacenes  Éxito, Cafam, La  Catorce,  entre  otros  -Fls.  16 y ss. del c.o. 3-, amén del contrato suscrito  entre  las  dos  firmas  para  tales efectos -Fls. 36 y ss. del c.o. 4-, y de la  certificación  de  existencia  y  representación  que  obra  a  Fls.  24  a 26  ibidem  en la que claramente  se  estipula  que  la  sociedad  mencionada  en  último lugar tiene como objeto  social,  entre  otros,  la  comercialización  interna  y  externa de sustancias  químicas  y  productos  farmacéuticos terminados, no cabe duda que al Juez 5°  Penal  del  Circuito  de  Barranquilla  le  asiste la razón para deshacerse del  conocimiento del proceso.   

4. Ciertamente, no empece que las sociedades  comerciales  en  cuestión  tengan fijado su domicilio principal en la ciudad de  Barranquilla,  la  gestión  que  cada  una  de ellas realiza lo es para todo el  territorio  nacional.  Por  consiguiente, carece de veracidad la afirmación del  Juez  27  Penal  del  Circuito  de Bogotá acerca de que en la actuación, no se  vislumbra  circunstancia  alguna  que  indique  que la supuesta conducta punible  imputada  a los procesados se hubiese desarrollado en diversos sitios, como para  que  se  acuda  a  la  aplicación de las reglas de la competencia a prevención  establecidas  en  el  Art.  83 del C. de P. Penal. Por el contrario, las pruebas  reseñadas  en  precedencia,  lo que están indicando es que efectivamente dicho  comportamiento   se   llevó   a   cabo  en  varios  lugares  de  la  geografía  nacional.   

Por  manera que, establecido fehacientemente  lo  anterior,  son  las  reglas  de competencia a prevención las que rigen este  asunto  y,  siendo  ello  así,  cuando la conducta punible se haya realizado en  varios  sitios,  “conocerá el funcionario competente  por  la  naturaleza  del  asunto,  del  territorio  en el cual se haya formulado  primero    la    denuncia    o    donde    primero   se   hubiere   avocado   la  investigación”,  situación  que en ambos supuestos  converge  en  el  Juez  27 Penal del Circuito de Bogotá, a quien por reparto le  correspondió       conocer       del       proceso,       y       así       se  dispondrá.                  

    En  mérito  a lo expuesto, la  CORTE   SUPREMA   DE   JUSTICIA,  Sala  de  Casación  Penal,   

RESUELVE   

         1.   DIRIMIR  la  presente  colisión  negativa  de  competencia  atribuyendo  el conocimiento del  asunto,  al  Juzgado  27 Penal del Circuito de Bogotá, D.C., de acuerdo con las  motivaciones  aquí  plasmadas,  despacho  al cual se le remitirá el expediente  para lo de su cargo.   

          2.  Por  la  Secretaría  de la Sala, infórmesele al Juez 5° Penal  del Circuito de Barranquilla lo aquí resuelto.   

          3.   Contra   esta   decisión,  no  procede  recurso  alguno.    Cópiese, notifíquese y  cúmplase   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                         HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                          EDGAR LOMBANA TRUJILLO     

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                               MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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