23724(16-06-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  23724   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 057.  

Bogotá  D.C.,  junio dieciséis (16) de dos  mil seis (2006)   

VISTOS  

Una  vez recibido el concepto del Ministerio  Público,  procede la Sala a pronunciarse de fondo sobre la demanda de casación  discrecional  presentada  por  el  apoderado  del tercero civilmente responsable  RÁPIDO  GIGANTE S.A., contra  el  fallo de segundo grado proferido por el Tribunal Superior de Cundinamarca el  9  de  septiembre  de  2004,  a  través  del  cual confirmó con modificaciones  respecto  de  los terceros civilmente responsables, la sentencia dictada el 8 de  julio  del  mismo  por  el  Juzgado  Penal del Circuito de Funza, por cuyo medio  condenó   a   LUIS   HERNANDO   CONTRERAS   MONTAÑA  como  autor  penalmente  responsable  del  delito  de  homicidio     culposo     en    Edilberto    Barrera  Pérez.   

La  Procuradora  Segunda  Delegada  para  la  Casación  Penal  solicita  en  su concepto casar parcialmente el fallo atacado,  para  disponer la invalidación de lo actuado a partir del acto de notificación  de  la demanda de constitución de parte civil a Eladio  Nieto,  únicamente  respecto  de  la  vinculación de  RÁPIDO  GIGANTE  S.A.  como  tercero  civilmente  responsable  y  además,  casar oficiosamente el fallo para  eliminar  la  pena  accesoria de prohibición de consumo de bebidas alcohólicas  impuesta      a     LUIS     HERNANDO     CONTRERAS  MONTAÑA.   

HECHOS  Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

Aproximadamente a las cuatro de la tarde del  22   de   febrero   de  2001,  cuando  LUIS  HERNANDO  CONTRERAS  conducía  por  la  vía  que de Puente de  Piedra  conduce  a  Subachoque el vehículo marca Dodge 600, de placa SBJ 159 de  propiedad     de    Daniel    Contreras,  en  el cual se transportaban Edilberto  Barrera  Pérez,  Antonio Pérez Pérez y Luis   Antonio  Moreno  Contreras,   perdió  el  control  del  automotor,  chocó  con  un poste y posteriormente se  volcó.  Con  ocasión del suceso causó la muerte al primero de los nombrados y  lesiones a los otros dos ocupantes.   

Abierta  la  instrucción,  la  Fiscalía  vinculó   mediante   indagatoria   a  LUIS  HERNANDO  CONTRERAS  MONTAÑA.  Cerrado el ciclo investigativo,  el  sumario  fue  calificado el 9 de abril de 2003 con resolución de acusación  en  contra  del  sindicado  como  presunto  autor  del  concurso  de  delitos de  homicidio culposo y lesiones personales culposas.   

El  Juzgado  Penal  del  Circuito  de Funza  adelantó  la fase del juicio, durante la cual el procesado expresó su interés  en  someterse  a  sentencia  anticipada.  Una  vez  realizada  la  diligencia de  formulación  y aceptación de cargos, el referido despacho profirió fallo el 8  de  julio  de  2004  por  cuyo  medio  condenó a LUIS  HERNANDO  CONTRERAS  a la pena principal de veintiún  (21)  meses  de prisión, multa de ochocientos setenta y cinco pesos ($875.oo) y  suspensión  en  la  conducción de vehículos por un (1) año, a las accesorias  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones públicas y  prohibición  de consumir bebidas alcohólicas por el mismo lapso de la sanción  privativa  de  la  libertad  y al pago de ochenta (80) salarios mínimos legales  mensuales por concepto de perjuicios.   

En  la  misma  providencia  le  otorgó  la  condena  de ejecución condicional, decidió declarar la nulidad de lo actuado a  partir  de  la  resolución  de  cierre  de  investigación  con relación a los  delitos   de  lesiones  personales  y  se  abstuvo  de  declarar  como  terceros  civilmente       responsables       a      Daniel  Contreras y RÁPIDO GIGANTE  S.A.   

Impugnada  la sentencia por el apoderado de  la  parte  civil,  el  Tribunal  Superior  de  Cundinamarca  la  confirmó, pero  declaró  que  los  terceros  civilmente  responsables  sí fueron adecuadamente  vinculados  y que por tanto, debían responder solidariamente por el pago de los  perjuicios,  mediante  fallo  del  9  de  septiembre  de 2004, contra el cual el  defensor  del  procesado  y  los  apoderados de Daniel  Contreras y RÁPIDO GIGANTE  S.A. interpusieron recurso de casación.   

Mediante  auto  del 10 de noviembre de 2005,  esta  Sala  decidió  inadmitir  los  libelos  presentados  por  la defensa y el  apoderado     de     Daniel    Contreras,  pero admitir discrecionalmente la demanda interpuesta a nombre de  RÁPIDO GIGANTE S.A. a fin de  “verificar   la   eventual   conculcación  de  sus  garantías    en    punto   de   su   vinculación   como   tercero   civilmente  responsable”.   

En el curso del trámite casacional se obtuvo  el respectivo concepto del Ministerio Público.   

LA DEMANDA  

          El   apoderado   de  la  sociedad  RÁPIDO  GIGANTE   S.A.   afirma   que  el  Tribunal  Superior  desconoció  que  para  condenar al tercero civilmente responsable era necesario  que  se  le  hubiera  notificado  en debida forma la demanda de constitución de  parte  civil,  circunstancia  que  no  se  produjo en este asunto, pues  la  notificación   de  dicho  libelo  se  realizó  a  una  persona  diferente  del  representante legal de la mencionada empresa transportadora.   

          Igualmente     aduce     que    el    ad  quem no tuvo en cuenta lo exigido por el artículo 141  del   estatuto  procesal  penal,  según  el  cual,  para  condenar  al  tercero  civilmente  responsable  es  imprescindible  que se le haya notificado en debida  forma  la  demanda  de  constitución  de  parte  civil y le haya sido permitido  ejercer sus derechos dentro del trámite.   

Resalta que si bien el Tribunal declaró que  la    empresa    RÁPIDO   GIGANTE   S.A.  fue  notificada en debida forma de la demanda de parte civil, sin  dificultad  se observa que a folio 28 vto del cuaderno de la parte civil aparece  el   acto   de   notificación   a   quien   se  identificó  como  Eladio  Nieto, sin que se registre la firma  del   representante   legal   Jorge  Hernando  Borrero  Rodríguez.   

          De  lo  anterior  concluye  que  la  citada  empresa  no  estuvo  en  condición  de  solicitar  y allegar pruebas en favor de sus intereses y no pudo  ejercer  cabalmente  su  derecho  de  defensa,  motivo por el cual no podía ser  condenada    al   pago   de   los   perjuicios   ocasionados   con   el   delito  investigado.   

          Con  base  en  lo  anotado,  el  recurrente solicita a la Sala casar  parcialmente  el  fallo atacado, a fin de confirmar la decisión de primer grado  “y,  como  consecuencia  del  decreto  de la nulidad  deprecada,   ordenar   por   lo   tanto   la   desvinculación  procesal  de  la  compañía” que apodera.   

CONCEPTO  DEL MINISTERIO  PÚBLICO   

Como   inicialmente   se   advirtió,   la  Procuradora  Segunda  Delegada  para  la Casación Penal solicita en su concepto  casar  parcialmente  el  fallo  impugnado,  para disponer la invalidación de la actuación a partir del acto  de  notificación  de  la demanda de constitución de parte civil a Eladio  Nieto,  únicamente respecto de la  vinculación  de  RÁPIDO  GIGANTE  S.A.  como  tercero  civilmente  responsable  y adicional a ello, casar el  fallo  para  marginar oficiosamente la pena accesoria de prohibición de consumo  de  bebidas  alcohólicas  impuesta  a  LUIS  HERNANDO  CONTRERAS MONTAÑA.   

Comienza  por  precisar  que  no  es  con la  admisión  de  la  demanda  de constitución de parte civil por el hecho de otro  que   el  tercero  civilmente  responsable  adquiere  la  condición  de  sujeto  procesal,  pues  ello  sólo  ocurre  a  partir  de  que  le es notificada dicha  decisión,  ya  se  trate  de  una  persona natural o jurídica, pues no de otra  forma  se  le concede la oportunidad de conocer las pretensiones de la demanda y  el derecho a oponerse a las mismas.   

Igualmente  puntualiza que si las decisiones  se  notifican  personalmente  al  procesado y sólo en su defecto por estado, es  claro  que  si el tercero civilmente responsable tiene ligada su suerte a la del  incriminado,   debe   contar  con  las  mismas  oportunidades  y  garantías  de  este.   

          Resalta  que  si  el  certificado  de  existencia  y representación  expedido  el  16  de  julio  de  2001  por  la  Cámara de Comercio de Bogotá y  aportado  como anexo a la demanda de constitución de parte civil señala que el  representante   de  RÁPIDO  GIGANTE  S.A.     es     Jorge    Hernando    Borrero  Rodríguez   y   que   la  suplente  es  Julia  Esperanza  Borrero  Rodríguez,  es  evidente  que si la notificación de la demanda de parte civil se efectuó el 11  de  septiembre  de  2001  a  quien  firma  como  Eladio  Nieto,  puede  concluirse  que  dicha  empresa  no fue  debidamente notificada.   

          Agrega  que  lo  anterior  es  así,  dado que no aparece prueba que  acredite  a  Eladio Nieto como  representante   de   RÁPIDO  GIGANTE  S.A.  y  la  firma que figura en el sello de despachos de la compañía  no   guarda  similitud  con  la  de  Hernando  Borrero  Rodríguez,  impuesta  en  el  poder  que  otorgó  al  casacionista.   

          También  pone de presente que no se advierte en el diligenciamiento  actuación  alguna  de  la  empresa  demandada  que permitiera establecer que se  notificó  por  conducta  concluyente,  más aún si pese a haber sido remitidas  comunicaciones  al procesado, su defensor y al apoderado de la parte civil sobre  la  resolución  de  cierre  de  investigación,  la  acusación  y  la fecha de  audiencia  preparatoria,  no  ocurrió  de  igual forma respecto de los terceros  civilmente  responsables  cuando  resulta imprescindible informarles sobre tales  situaciones  de  especial  importancia,  si en verdad se estimaban vinculados al  proceso.   

          Señala  la Delegada que la referida irregularidad fue detectada por  el  a  quo  y  por  ello  no  declaró    a    RÁPIDO   GIGANTE   S.A.  como  tercero civilmente responsable por el pago de los perjuicios  derivados  del  delito  de  homicidio  investigado. No obstante, el ad  quem consideró de manera errada que la  vinculación  se  produjo  en  debida forma y por tanto, condenó a RÁPIDO  GIGANTE  S.A.  a  pagar de manera  solidaria    con    el    procesado   la   correspondiente   indemnización   de  perjuicios.   

Concluye de lo expuesto que se afectó tanto  la   estructura   del  proceso  como  el  derecho  de  defensa  de  RÁPIDO  GIGANTE  S.A.,  en  cuanto no fue  debidamente  vinculada  al  trámite para que ejerciera cabalmente sus derechos,  especialmente  porque  el proceso culminó con sentencia anticipada realizada en  la  fase  del  juicio,  motivo por el cual estima que asiste razón al censor al  solicitar  la nulidad de lo actuado respecto de la mencionada persona jurídica,  sin  que  sea  necesario afectar la actuación penal, dada la diversa naturaleza  de  la  acción civil respecto de la acción penal, es decir, se impone conceder  efectos  jurídicos  al  numeral noveno de la sentencia de primera instancia, en  cuanto  decidió  abstenerse  de  declarar civilmente responsable a RÁPIDO GIGANTE S.A.   

Aclara  que  asiste  a  los  perjudicados la  posibilidad  de  acudir  ante  la jurisdicción civil para accionar en contra de  RÁPIDO   GIGANTE   S.A.,  mediante   un   trámite   en   el   cual  dicha  compañía  pueda  debatir  su  responsabilidad,  contando para ello con la efectividad de su derecho de defensa  y   contradicción   que   no   pueden   comprometerse  con  la  aceptación  de  responsabilidad del procesado.   

Adicional  a  lo  anterior,  la  Procuradora  Delegada   sugiere   a   la  Sala  casar  oficiosamente  la  pena  accesoria  de  prohibición  de  consumo  de bebidas alcohólicas, dado que no se determinó su  relación  con  la  conducta objeto de condena, no se justificó que la referida  restricción  contribuya  a  prevenir conductas similares según lo establece el  artículo  52  del  Código Penal y, no se expresaron los motivos que justifican  su   imposición   (artículo  59  ejusdem).   

          Con  fundamento  en  lo  anterior, solicita la casación parcial del  fallo en la forma inicialmente señalada.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Dado  que  según  se  expresó, la demanda  presentada  por el apoderado de la empresa TRANSPORTES  RÁPIDO   GIGANTE   S.A.   fue  admitida  de  manera  discrecional  a fin de establecer si fueron violadas sus garantías en cuanto se  refiere  a  su  vinculación  como  tercero civilmente  responsable,  tal  será la temática que corresponde  dilucidar a la Sala, en cuyo marco jurídico se tiene:   

Inicialmente es oportuno precisar en punto de  la  legitimidad  e  interés  que asisten al tercero civilmente responsable para  demandar  en  casación,  que  como  ya  lo  tiene decantado la Sala1, se encuentra  facultado  para: i) Reprochar únicamente la temática alusiva a los perjuicios,  caso  en  el  cual  debe  regirse  por  la  cuantía y causales que gobiernan el  recurso  de  casación  en  materia  civil;  ii)  Reclamar la protección de sus  garantías  fundamentales  a  través  de  la  casación  por  vía  ordinaria o  discrecional,  sin  sujeción  a la cuantía de la indemnización; iii) Demandar  en  casación  por  el  sendero  excepcional  y  sin  atención  al monto de los  perjuicios,  en procura de conseguir el desarrollo de la jurisprudencia, siempre  que  ello  se  encuentre ligado a sus intereses patrimoniales; iv) Propender por  la  absolución  del incriminado siempre que alegue que la conducta causante del  perjuicio  no  se  realizó,  el  sindicado  no  la cometió u obró en estricto  cumplimiento  de  un  deber legal o en legítima defensa, siendo necesario desde  luego,  que  una  tal  alegación guarde identidad temática con los fundamentos  planteados  al interponer recurso de apelación contra el fallo de primer grado;  y  v)  Beneficiarse  con  la casación oficiosa cuando la Corte encuentre que se  quebrantaron sus garantías fundamentales.   

          De   lo   expuesto   se   deduce   que   la   empresa   RÁPIDO   GIGANTE   S.A.   se   encuentra  legitimada  y ostenta pleno interés al demandar el fallo de condena que afectó  al   procesado   LUIS  HERNANDO  CONTRERAS  en  casación  discrecional  para  conseguir  la protección de su  derecho  al  debido proceso, con independencia de la cuantía de los perjuicios,  más  aún,  cuando  fue  en  el  fallo  de  segundo grado que se declaró   – contrario a lo decidido  por  el  a  quo –  que  como  los  terceros  civilmente  responsables   sí   fueron  debidamente  vinculados  al  proceso,  debían  ser  condenados  al  pago  solidario de los perjuicios derivados del delito objeto de  condena.   

         Pues  bien,  en esto se tiene que, de acuerdo con la preceptiva del  artículo  69 de la Ley 600 de 2000 “La vinculación  del  tercero  civilmente  responsable  podrá  solicitarse  con  la  demanda  de  constitución  de  parte  civil  o  posteriormente,  antes de que se profiera la  providencia   que   ordena  el  cierre  de  investigación  (…).  La  demanda  se notificará personalmente  a  quien  se dirija y desde el momento de su admisión  se  adquiere  la  calidad  de  sujeto procesal. En tal  virtud,  deberá  dar  contestación  a  la demanda y  podrá  solicitar  y  controvertir pruebas relativas a  su    responsabilidad”    (subrayas    fuera   de  texto).   

         Del  contenido material de la norma que viene de transcribirse, sin  dificultad  advierte  la  Sala que regula de manera general el derecho al debido  proceso   del   tercero   civilmente   responsable,   a   quien  se  vincula  al  diligenciamiento  penal para dilucidar su responsabilidad civil, formulando para  ello,  entre  otras exigencias, que el perjudicado con el delito o sus herederos  hayan  presentado  demanda  de  constitución de parte civil y que ésta hubiera  sido  admitida  por  el  funcionario  que  conozca  del  asunto  en  la  fase de  instrucción, antes de que se declare cerrada la fase del sumario.   

No  obstante lo anterior, considera la Sala  que  a  diferencia  de  la redacción del artículo 44 del Decreto 2700 de 1991,  según  el  cual, “quienes sean llamados a responder  de  acuerdo  con  la  ley  sustancial,  deberán  ser  notificados   personalmente   del   auto  admisorio  de  la  demanda,  tendrán  el  carácter de sujetos procesales e intervendrán en  el  proceso  penal  para  controvertir  las  pruebas  de  las  que  se derive su  responsabilidad”  (subrayas  fuera  de  texto),  el  mencionado  artículo  69 de la Ley 600 de 2000 incurre en algunas inexactitudes  que  se  impone  abordar  en  beneficio  del  desarrollo  jurisprudencial y como  criterio que sirva de guía en la actividad judicial.   

En  efecto,  si  bien  en  la última norma  citada  se  dispone  que  “la demanda se notificará  personalmente  a  quien se dirija y desde el momento de su admisión se adquiere  la  calidad de sujeto procesal”, es claro, en primer  lugar,  que  de  conformidad con lo consagrado en el artículo 176 de la Ley 600  de  2000,  son objeto de notificación las sentencias, los autos interlocutorios  y  algunos  autos  de  sustanciación  señalados por el legislador, sin que, de  manera   alguna,   se   incluya  allí  el  libelo  de  constitución  de  parte  civil.   

         En  segundo término se tiene, que el artículo 48 de la Ley 600 de  2000  corrobora lo expuesto en precedencia, en cuanto su inciso final preceptúa  que  “la  providencia  admisoria  de  la demanda se  notificará  personalmente al demandado o a su representante legal y se le hará  entrega   de   una   copia   de   la   demanda   y   de  sus  anexos”,  razón  de  más  para  concluir  que  al  tercero civilmente  responsable  no  se le notifica la demanda de constitución de parte civil, sino  el auto por cuyo medio esta es admitida.   

En  tercer  lugar, encuentra la Sala que la  condición  de  sujeto  procesal  del tercero civilmente responsable sólo puede  surgir  cuando se le ha notificado la referida decisión judicial, no la demanda  como  se  indica  en  el  artículo  69  del  estatuto procesal, pues bien puede  ocurrir   que   luego   de  “notificado”  el libelo, este no sea admitido, razón por la cual carecería  de  sentido  lógico  que terminara actuando dentro del proceso penal un tercero  civilmente  responsable  como  sujeto  procesal,  sin  que  hubiera  parte civil  reconocida como tal.   

         Finalmente  sobre  el particular también observa la Sala que si el  ámbito  de protección de la norma analizada se concreta en hacer materialmente  efectivas  las  posibilidades  de intervención y defensa del tercero civilmente  responsable,  no podría este ostentar la condición de sujeto procesal desde el  momento  en  que sea admitida la demanda de parte civil en aquellos casos en los  cuales   su  vinculación  sea  solicitada  tiempo  después  de  proferida  tal  providencia admisoria.   

         Así  las  cosas,  a  fin de garantizar los derechos de acceso a la  administración  de  justicia,  debido  proceso,  contradicción  y  defensa del  tercero  civilmente responsable, se impone interpretar el artículo 69 de la Ley  600  de 2000 en el sentido de considerar que lo que se notifica personalmente no  es  la demanda de constitución de parte civil, sino la resolución judicial por  cuyo   medio  es  admitida  la  constitución  de  parte  civil,  cuando  se  le  entregará,  además,  copia  del libelo y sus anexos (inciso final artículo 48  ejusdem), pues a partir de  ese momento es cuando adquiere la condición de sujeto procesal.   

         Efectuadas  las  anteriores precisiones encuentra la Sala que en el  presente  asunto,  el  25  de  julio  de  2001  María  Georgina     Pérez     Lemus    y    Humberto  Barrera  Barrera en condición  de   padres   de   la   víctima   Edilberto  Barrera  Pérez, presentaron a través de apoderado demanda de  constitución    de    parte    civil    contra    el   procesado   LUIS  HERNANDO CONTRERAS MONTAÑA y los  terceros     civilmente     responsables    Daniel  Contreras,  propietario del automotor y RÁPIDO  GIGANTE  S.A.,  empresa  a la  cual se encontraba afiliado el camión.   

        Dentro  de  los  anexos de la demanda aparece el registro civil de  matrimonio  de los demandantes, los registros civiles de nacimiento y defunción  de  la  víctima  y  el  certificado  de  existencia  y  representación  de  la  compañía    RÁPIDO   GIGANTE   S.A.,  en  el  cual  aparece  registrado, para el 16 de julio de 2001,  como  gerente  y  representante  legal Jorge Hernando  Borrero  Rodríguez  y  como  suplente  Julia        Esperanza        Borrero       Rodríguez.   

Mediante resolución del 30 de julio de la  mencionada  anualidad,  la  Fiscalía  Seccional  de Funza reconoció como parte  civil  a  los  padres del occiso, admitió la demanda que a través de apoderado  presentaron   y   ordenó  vincular  como  terceros  civilmente  responsables  a  Daniel   Contreras   y  RÁPIDO  GIGANTE  S.A.,  decisión  que  fue notificada personalmente al procesado el 14 de septiembre de  2001,  al  apoderado  de  la  parte  civil  el  8  de  agosto del mismo año, al  Ministerio  Público  el  31  de  julio  siguiente,  y  al  tercero Daniel  Contreras y a quien firmó como  Eladio  Nieto e impuso el  sello  “RÁPIDO GIGANTE S.A. Despachos” el 11 de septiembre del mismo año.   

A  partir  del  18 de septiembre de 2001 y  hasta  el  1º  de  octubre  de tal anualidad, previa constancia secretarial, se  surtió  traslado a los terceros civilmente responsables para que contestaran la  demanda,  oportunidad  en  la  cual  intervino Daniel  Contreras a través de apoderada.   

        Cerrada  la  investigación  el  19 de diciembre de 2002 se envió  comunicación  al  procesado,  su defensor y al apoderado de la parte civil para  que  concurrieran  a  notificarse de la referida resolución de cierre. Sólo el  último presentó alegatos precalificatorios.   

La  resolución  acusatoria fue notificada  personalmente   al   Ministerio   Público   y   al   defensor  de  LUIS  HERNANDO CONTRERAS y por estado a  los demás sujetos procesales.   

Del traslado dispuesto en el artículo 400  de  la  Ley  600  de  2000  se  informó  mediante comunicación al defensor, al  apoderado  de la parte civil, a la Fiscalía y al Ministerio Público. A su vez,  tanto  del  auto  por  cuyo medio se citó para audiencia preparatoria, como del  que  dispuso  llevar  a cabo diligencia de formulación de cargos para sentencia  anticipada  solicitada por el incriminado, fueron notificados personalmente a la  Fiscalía  y  al  Ministerio Público, y se envió comunicación al procesado, a  su defensor y al apoderado de la parte civil.   

A la última de las mencionadas diligencias  concurrieron   el   procesado,   su   defensor   y  el  apoderado  de  la  parte  civil.   

El  fallo  de  primer grado fue notificado  personalmente  al Ministerio Público y a la Fiscalía y se envió comunicación  al    defensor,    a    LUIS   HERNANDO   CONTRERAS  MONTAÑA  y  al  apoderado de la parte civil, siendo  finalmente  notificada  por edicto, decisión que como ya se dijo, fue impugnada  por el representante de los perjudicados.   

Del   anterior   recuento  procesal  sin  dificultad    se    advierte   que   respecto   de   la   empresa   RÁPIDO  GIGANTE S.A. sólo se intentó  durante  el  desarrollo de todo el diligenciamiento notificarle personalmente la  resolución  por  cuyo  medio  se  admitió la demanda de constitución de parte  civil  interpuesta a través de apoderado por los padres de la víctima, la cual  en    realidad    fue    notificada    a    quien   firmó   como   Eladio  Nieto  e  impuso  el  sello de  “RÁPIDO   GIGANTE   S.A.   Despachos”  el  11  de  septiembre  del  mismo año, persona diferente al  representante  legal  de  dicha empresa o a su suplente, esto es, a Jorge  Hernando  Borrero Rodríguez o a  Julia   Esperanza   Borrero  Rodríguez, respectivamente.   

        Adicional  a  lo  expuesto  se  evidencia  en  el  transcurso  del  diligenciamiento  de  una  parte,  que los funcionarios judiciales no procuraron  que  la  sociedad  RÁPIDO  GIGANTE S.A.  tuviera  conocimiento del trámite que la vinculaba como tercero  civilmente  responsable  dentro  de  este  proceso,  en  cuanto  no  le enviaron  comunicaciones con tal finalidad.   

Y  de  otra, que no obra actuación alguna  que  permita  suponer  fundadamente  que el representante legal de la mencionada  empresa  conocía  de  la  existencia  de  un proceso en su contra y si ello fue  así,  como en efecto lo fue, razonable resulta concluir que al no ser vinculada  la   empresa   RÁPIDO   GIFANTE   S.A.  en debida forma al trámite como tercero civilmente responsable,  le  fueron quebrantados sus derechos de acceso a la administración de justicia,  contradicción,  defensa  y,  en  suma,  el  debido  proceso  dispuesto  por  el  legislador  a  fin  de garantizar su derecho a “dar  contestación  a  la demanda y (….) solicitar y controvertir pruebas relativas  a  su  responsabilidad”,  según  lo  establece el  artículo 69 de la Ley 600 de 2000.   

        En  efecto,  si  bien  es  claro  que  la vinculación del tercero  civilmente  responsable  al  proceso  penal  supone que se lo va a juzgar por su  culpa  civil  (en  la  elección  o  en  la  vigilancia)  y  que sólo puede ser  condenado  a  indemnizar  los  perjuicios a condición de ser oído y vencido en  juicio,  con  la  plenitud  de  las garantías y formas propias del proceso y en  plano  de  igualdad  con los demás sujetos procesales, considera la Sala que no  hay  duda  que  en  este  asunto se conculcó el derecho al debido proceso de la  empresa     RÁPIDO    GIGANTE    S.A.  al  incurrir  el  Tribunal  Superior  en error al declarar en el  fallo  de  segundo  grado que dicha empresa fue debidamente vinculada y que, por  tanto,  debía  ser  condenada  a  pagar  el  monto  de los perjuicios morales y  materiales  derivados  del delito que motivó este trámite, de manera solidaria  con      el      procesado     JORGE     HERNANDO  CONTRERAS  y  el otro tercero civilmente responsable  Daniel             Contreras.   

        Lo  anterior, si se tiene en cuenta que el artículo 141 de la Ley  600   de   2000  dispone  que  el  tercero  civilmente  responsable  cuenta  con  “los  mismos  derechos  y  facultades de cualquier  sujeto  procesal” e imperativamente puntualiza que  “no  podrá  ser condenado en perjuicios cuando no  se  haya notificado debidamente ni se haya permitido controvertir las pruebas en  su  contra”,  circunstancia  esta  que  como ya se  dijo,  no  es  otra  que  la  acaecida  en  este diligenciamiento respecto de la  empresa RÁPIDO GIGANTE S.A.   

        Las  razones  expuestas  irrumpen  como  suficientes para concluir  que,  ante  la  palmaria violación del derecho al debido proceso de la referida  sociedad  transportadora, se impone, como acertadamente lo solicita la defensa y  la  Procuradora  Delegada, casar parcialmente el fallo atacado para invalidar lo  actuado   desde   la   notificación   del  auto  admisorio  de  la  demanda  de  constitución  de  parte civil interpuesta a través de apoderado por los padres  de     Edilberto    Barrera    Pérez,  inclusive,  pero  sólo  en  cuanto  se  refiere  a  la empresa  RÁPIDO   GIGANTE  S.A.  circunstancia  que  impone  revocar  la condena en perjuicios que en su contra y  con     carácter     solidario    profirió    el    Tribunal    Superior    de  Cundinamarca2.   

        Resta  precisar que los perjudicados con el homicidio culposo de que  resultó   víctima   Edilberto   Barrera  cuentan  con  la posibilidad de demandar a la empresa RÁPIDO  GIGANTE S.A. ante la jurisdicción  civil,  con  el  propósito  de  que  mediante  el  correspondiente  trámite  y  garantizando  plenamente  sus derechos, se dilucide acerca de la responsabilidad  civil de la mencionada empresa transportadora.   

CASACIÓN OFICIOSA  

Observa la Sala que, como bien lo hace notar  la  Delegada  del  Ministerio Público, si bien en la parte resolutiva del fallo  de  primer  grado se decidió condenar a JORGE HERNANDO  CONTRERAS  MONTAÑA,  además de las penas principales  de  prisión,  multa  y  suspensión  en  el  ejercicio  de  la  conducción  de  vehículos  y  la  accesoria  de inhabilitación para el ejercicio de derechos y  funciones     públicas,    también    a    la    pena    de    “prohibición  de consumir bebidas alcohólicas por un lapso igual al  de  la  pena  privativa de la libertad”, lo cierto es  que  en  la  parte  considerativa de dicha providencia no se efectuó referencia  alguna  a  dicha  sanción,  temática  sobre  la  cual  tampoco  el Tribunal se  pronunció de manera alguna.   

La  Sala  ha  dicho  reiteradamente  que  la  imposición  de las penas accesorias de carácter discrecional debe ser motivada  y  que  es  deber  del  juez  justificar  la  necesidad  o  conveniencia  de  su  aplicación,  en tanto sólo son procedentes cuando tengan relación directa con  la  realización de la conducta punible, cuando el agente ha abusado del derecho  cuyo  disfrute  se restringe, cuando su ejercicio ha facilitado la comisión del  ilícito,  o  cuando  su  limitación  contribuye  a la prevención de conductas  similares (artículo 52 de la Ley 599 de 2000).   

En atención a que la referida motivación y  justificación  de la necesidad de imponer la pena de prohibición de consumo de  bebidas  alcohólicas  no  fue  expuesta  de manera alguna por el funcionario de  primer   grado   ni   por   el   ad  quem  en  este  asunto  y  que tampoco corresponde a la Sala plantearla,  toda  vez  que el recurso de apelación interpuesto por la parte civil contra el  fallo  de  segundo grado no se ocupó de tal aspecto, resulta imperativo para la  Corte  acudir  a  la  facultad oficiosa consagrada en el artículo 216 de la Ley  600  de  2000, con el fin de restablecer la garantía del debido proceso que por  este motivo resultó vulnerada.   

Así  las  cosas,  de  conformidad  con  lo  expuesto  corresponde  a  la  Sala  casar  oficiosa  y parcialmente la sentencia  atacada   para   excluir,   como   pena   accesoria,   la   de   “prohibición    de    consumir    bebidas   alcohólicas” impuesta al incriminado.   

En  mérito  de  lo expuesto, la  CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   administrando  justicia  en  nombre  de  la  República  y  por  autoridad de la ley,   

RESUELVE  

1.                 CASAR        parcialmente  el  fallo  de  segundo grado, en cuanto se refiere a  invalidar  lo actuado desde la notificación del auto admisorio de la demanda de  constitución  de  parte  civil,  pero  sólo  en cuanto se refiere a la empresa  RÁPIDO  GIGANTE  S.A. de  conformidad con la argumentación precedente.   

2.          REVOCAR, en  consecuencia,    la    condena    en    perjuicios   que   contra   RÁPIDO   GIGANTE  S.A.  profirió  el  Tribunal Superior de Cundinamarca.   

3.            CASAR oficiosa y  parcialmente   la  sentencia  atacada,  para  excluir  como  pena  accesoria  la  “prohibición      de      consumir      bebidas  alcohólicas”     impuesta     a     JORGE   HERNANDO  CONTRERAS  MONTAÑA,  de  acuerdo con las razones expuestas en la anterior motivación.   

4.            PRECISAR que los  restantes    ordenamientos    de    la    sentencia   impugnada   se   mantienen  incólumes.   

Contra  esta  decisión no procede recurso  alguno.   

Cúmplase,  

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

—  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                               ALFREDO     GÓMEZ  QUINTERO   

ÉDGAR LOMBANA  TRUJILLO                        ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                           JORGE    LUIS   QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                     JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Sentencia  del  23  de agosto del 2005. Rad. 23718 y auto del 7 de septiembre de  2005. Rad. 23925.   

2  En  este sentido sentencia del 6 de julio de 2005. Rad. 21995.     

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