23611(27-09-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 23611  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                 Magistrado  Ponente:   

                                                  Dr.  ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO   

                                               Aprobado Acta  No. 73   

Bogotá, D.C., veintisiete (27) de septiembre  de dos mil cinco (2.005).   

VISTOS:  

Se pronuncia la Sala sobre la petición de la  Procuradora  Primera  Delegada para la Casación Penal mediante la cual solicita  previa  admisión  del recurso de reposición revocar el auto proferido el 15 de  junio  de  2005  que declaró la nulidad de la decisión emitida el 24 de agosto  de  2004 por el Tribunal Superior de Pasto y proceder oficiosamente a ajustar la  demanda  de  casación  para  proteger el derecho a la defensa de los procesados  JAIME  RENTERÍA  MOSQUERA,  JORDÁN  VALENCIA  GARCÍA  y  JUAN  PABLO BELTRÁN  OCHOA.   

FUNDAMENTOS DE LA PETICIÓN:  

La   Procuradora  Delegada  manifiesta  su  desacuerdo  con  la  declaración  que  se  hiciera  en  el auto del 15 de junio  pasado,  relativa  a  la  improcedencia  de  recursos  contra  la  decisión que  declaró    la    nulidad    del    auto    que    concedió   la   impugnación  extraordinaria.   

Considera que circunscrita la competencia de  la  Corte  a  la  admisión  o  rechazo  de  la  demanda  o a la decisión de la  impugnación  si  aquella  ha  sido  ajustada, resulta anormal la anulación del  trámite  regido  por  lo  previsto  en  el decreto 2700 de 1991 y que según lo  dicho  por  la  Sala  en  vigencia  de la ley 600 de 2000 procede la reposición  contra el auto que deniega la casación.   

Asimismo  estima  razonable que se conserven  las  garantías de contradicción frente a la decisión judicial por tratarse de  un   recurso  que  debe  conocer  la  misma  autoridad,  con  lo  cual  se  deja  –además-   a  salvo  el  derecho  de  acceso a la administración de justicia y la posibilidad del sujeto  procesal de discutir la inesperada decisión de la Corte.    

CONSIDERACIONES:  

Conviene  recordar  para  efectos de mantener  inmodificable  la  declaración de improcedencia de recursos contra la decisión  proferida  el  pasado  15  de  junio,  que  a consecuencia de la declaratoria de  inexequibilidad  de  algunos  artículos  de  la  Ley 553 y por unidad normativa  también  de  disposiciones de la ley 600 de 2000 quedó sin trámite el recurso  de  casación,  razón  por  la  cual  la  Sala  con  apoyo  en  el principio de  integridad  del  ordenamiento  jurídico determinó que el mismo se regiría por  lo dispuesto en los artículos 223 y 224 del decreto 2700 de 1991.   

Como quiera que las citadas leyes pretendían  modificaciones  sustanciales  a  la naturaleza y al procedimiento casacional que  conllevaron  –entre otras- a  la  supresión  de  la  interposición  y  concesión  del recurso, pues para la  impugnación  era  suficiente con la sola presentación de la demanda dentro del  término  previsto  en ellas, resultaba inaplicable el artículo 207 del decreto  2700  para  las tramitadas bajo el régimen de la ley 553  y lógico que en  el  artículo  195  de  la  ley 600 no se previera la procedencia del recurso de  queja para las presentadas a partir de su vigencia.     

De  ese  modo al revivir el artículo 224 del  decreto  2700  de  1991  aplicable  actualmente  a  la casación en los procesos  tramitados  bajo  la  ley  600,  la  Sala  para  resolver el problema al cual se  enfrentaba  con  la  omisión  legislativa  acabada  de  mencionar, precisó que  contra  el auto que denegaba la impugnación extraordinaria procedía el recurso  de  reposición  con  fundamento  en  el  inciso  final  del artículo 210 de la  última          disposición          citada1    

Posteriormente   aclaró   que   i)  si  la  denegación  del  recurso  tenía origen en su extemporaneidad debía discutirse  la  decisión  ante  el mismo tribunal mediante la interposición del recurso de  reposición  y  que  ii)  si  la denegación de la casación se fundaba en otras  causas  cuya  determinación es competencia de la Corte, verbi gratia quantum de  la  pena, interés, unidad temática, etc., lo correcto era acudir al recurso de  queja2.    

Finalmente  y bajo el supuesto de que el acto  de  concesión  de  la  impugnación  extraordinaria  implica  el estudio de los  requisitos   de   su   procedencia   como   presupuesto  de  su  posibilidad  de  sustentación              –presentación  de  la  demanda-,  se  expresó que por no ser “una  decisión  carente  de  contenido  (en blanco), como ha venido siendo entendido,  sino  un  acto dotado de sustancialidad, en el que el Tribunal debe analizar los  distintos  presupuestos  requeridos  para la procedencia del recurso, con el fin  de  determinar  si  debe  o no concederlo, excepción hecha de aquellos que solo  pueden  ser  determinados  frente  al  contenido  de  la  demanda”3,  contra  la  misma procedía el recurso de queja.   

A  esta conclusión se llegó después que la  Sala  encontrara  que  el  recurso  de  reposición conforme al inciso final del  artículo  210  de la ley 600 de 2000 está previsto contra el auto del tribunal  que  inadmite la demanda presentada extemporáneamente, hecho este que presupone  la  interposición  y  concesión  de  la  impugnación  extraordinaria  una vez  verificados  los  requisitos de su procedencia y que no puede confundirse con la  denegación del recurso en ausencia de estos.   

Desde  esa  perspectiva  son  incorrectas las  apreciaciones  de  la  Procuradora Delegada cuando afirma que contra el auto que  deniega  el  recurso  cabe  únicamente  el  de reposición y que la competencia  funcional  de  la  Corte se circunscribe a la admisión o rechazo de la demanda,  pues  no  hay  duda  que  le  corresponde  ejercer  actos  de  control  sobre la  procedencia de la impugnación y la legalidad de su trámite.   

Sin  embargo,  el problema jurídico no tiene  que  ver  con  la extemporaneidad de la casación sino con la interposición del  recurso  de apelación contra la sentencia de segunda instancia y su concesión,  cuando  el  tribunal  lo  equiparó  indebidamente a ella sin tener en cuenta la  condición del sujeto procesal recurrente.   

Conforme a los artículos 191 y 205 de la ley  600  de  2000,  el  recurso  de  apelación  procede  contra  la sentencia y las  providencias  de  primera  instancia  y el de casación contra las sentencias de  segunda  instancia  de los tribunales superiores de distrito judicial o Tribunal  Penal  Militar  por la pena señalada para el delito o sin consideración a ella  y  las  de  los  Juzgados  Penales  del Circuito cuando se trata de la casación  discrecional.   

Luego si el defensor de los acusados interpuso  el  recurso de apelación y reiteró su manifestación de apelar la sentencia de  segunda  instancia,  el tribunal no podía modificar la voluntad expresa y clara  del  profesional  del  derecho  para presumir que acudía a la casación pues en  ese  evento le correspondía declarar su improcedencia, decisión contra la cual  solo  cabe  el  recurso  de  queja  previsto  en  el  artículo  195  de  la ley  600.   

Como  no procedió en el sentido indicado, la  admisión  y  el  trámite  del recurso extraordinario que no fue interpuesto es  contraria  al  ordenamiento  jurídico, luego ante la comprobación de ese hecho  irregular  a  la  Sala  solo le quedaba reconocerlo mediante la decisión que no  admite  recurso alguno, puesto que no hay procedimiento que subsanar y contra la  denegación  de  la apelación según se ha visto procede únicamente el recurso  de queja que debe ser conocido por el Superior.   

Dado  que  la  Sala  Penal  no tiene superior  funcional  pues  es órgano límite de la jurisdicción ordinaria en los asuntos  de  su competencia resultaba evidente la improcedencia del recurso de queja o de  cualquiera  otro  contra  su  decisión, so pretexto de preservar las garantías  procesales   del   impugnante   cuya  manifestación  clara  no  daba  lugar  al  entendimiento que le dio el tribunal Superior de Pasto.   

Siendo  inadmisible el recurso de reposición  contra  la  decisión  mediante  la  cual  se  dispuso  la  nulidad  de  la  actuación  cumplida  a partir del auto de agosto 24 de 2004 por el tribunal, la  Sala  no  dará  trámite  al  mismo puesto que allí se hizo la declaración de  improcedencia  del  “recurso  de  apelación”  y  no  la  denegación  de la  casación  que  según  lo  dicho  no fue interpuesta por el impugnante, lo cual  –además-   le   impide  pronunciarse  sobre  las  demás  pretensiones  contenidas  en  el escrito de la  Procuradora Delegada.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE   SUPREMA   DE   JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,   

RESUELVE:  

Inadmitir el recurso de reposición propuesto  por   la  Procuradora  Tercera  Delegada  para  la  Casación  Penal  contra  la  providencia  interlocutoria   del  15  de junio de 2005 mediante la cual se  declaró  la  nulidad  de  la  actuación  y  se  negó el recurso de apelación  interpuesto  por  el  defensor  de los procesados JORDAN VALENCIA GARCÍA, JAIME  RENTERÍA MOSQUERA y JUAN PABLO BELTRÁN OCHOA.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Cópiese y Cúmplase.  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ               ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                   

EDGAR           LOMBANA  TRUJILLO            ÁLVARO     ORLANDO     PÉREZ  PINZÓN    

Comisión de servicio  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                                YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                        

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                             JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1 Auto  22   de   octubre   de   2001,   MP   Carlos   Augusto   Gálvez   Argote,  rad.  18631.   

2 Auto  6 de marzo de 2002, MP Jorge Córdoba Poveda, rad. 18862.   

3 Auto  22 de junio de 2005, MP Mauro Solarte Portilla, rad. 23701.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *