23169(19-01-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso 23169  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            DR. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                            Aprobado Acta Nro: 01   

          Bogotá D.C., diecinueve de enero de dos mil cinco.   

VISTOS  

          Se   pronuncia   la   Corte  de  plano  respecto  del  incidente de impedimento propuesto por los  Magistrados  del  Tribunal  Superior  de  Medellín, Ant., doctores LUIS  FERNANDO DELGADO LLANO y LUCENA  ECHEVERRI  DE  HENAO,  el cual fue  inadmitido  por  la  Sala respectiva, dentro del proceso que se adelantó contra  CÉSAR   AUGUSTO   OCHOA   MORALES   y   otro   por   la   conducta  punible  de  homicidio.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

          1.  Mediante  fallo  del 28 de enero del pasado año, el Juzgado 2º  Penal  del  Circuito  de  Bello, Ant., profirió condena de 13 años de prisión  contra  CÉSAR  AUGUSTO  OCHOA  MORALES  y  Diego  León Gutiérrez Cárdenas en  calidad   de  coautores  responsables  de  la  conducta  punible  de  homicidio,  determinación  que  confirmó  una de las Salas de Decisión Penal del Tribunal  Superior  de  Medellín  por  la  suya  del 18 de marzo siguiente, al desatar el  recurso  de apelación interpuesto por la defensora del primero de los nombrados  contra la sentencia de primer grado.   

          2.  Ejecutoriado  el  fallo  que  viene  de reseñarse, el control y  vigilancia  para  el  cumplimiento  de  la  sanción  corporal  impuesta  a  los  sentenciados  le  correspondió  al Juzgado 1º de Ejecución de Penas y Medidas  de  Seguridad de Medellín, despacho este que por auto del 20 de octubre de 2004  le  negó a OCHOA MORALES la acumulación de la pena a la que con antelación se  hizo  alusión,  con  la  que  también  devino  en  virtud  de  la acumulación  decretada  por  aquella  dependencia  judicial a raíz de sendos procesos que de  igual  manera  se  surtiera en su contra ante el ya citado Juzgado 2º Penal del  Circuito  de  Bello  y  el  Juzgado  29  Penal  del Circuito de Medellín, en su  orden.   

          3.  El  condenado  OCHOA MORALES recurrió en apelación la anterior  decisión.  El  pasado  6  de diciembre, dos de los magistrados que conforman la  Sala  de  Decisión  a la que le correspondió conocer de la impugnación dicha,  doctores  LUIS FERNANDO DELGADO LLANO   y  LUCENA ECHEVERRI DE HENAO,  suscribieron una manifestación de impedimento conjunto por medio  de  la  cual expresaron su voluntad de apartarse del conocimiento del asunto, en  razón  de  que  en  el  fallo  de  segunda  instancia  al  resolver  la  alzada  interpuesta  contra  la  sentencia de primer grado por cuyo medio el Juzgado 2º  Penal  del  Circuito  de Bello condenó a 13 años de prisión al recurrente, la  Sala  de Decisión de la que ellos hicieron parte se pronunció sobre la materia  objeto del debate de la siguiente manera:   

“Cabe  sí una  advertencia,  deben  los  Jueces  de  Ejecución  de Penas que conocieron de los  anteriores  casos  y  aquel  al  cual  corresponda  el trámite de ejecución de  éste,  de  manera  pronta  procurar la acumulación jurídica de penas, pues el  último  fue  adelantado de manera poco ágil hasta el punto que esta misma Sala  hubo  de  conceder  una tutela al procesado para que se calificara la actuación  prontamente.  Esa  falta  de  celeridad  no  puede  perjudicarle, lo que podría  suceder  si  los  fallos  anteriores fuesen íntegramente ejecutados” (fl. 467).   

          Apuntalados   en   abundante   cita   jurisprudencial,  estiman  los  Magistrados  en  mención  que  con  la transcrita advertencia comprometieron su  criterio  respecto del tema en discusión, al haberse pronunciado de fondo sobre  el  mismo  en  el  referido fallo, razón por la cual dicen invocar la causal de  impedimento   que   para   tal   efecto  prevé  el  Art.  99-4  del  C.  de  P.  Penal.   

4. Impartido el trámite procesal pertinente  y  reconformada  la  respectiva  Sala  de  Decisión,  ésta  por  auto del 9 de  diciembre  anterior  resolvió  no  aceptar  el  impedimento  propuesto  por los  citados  Magistrados,  en  cuanto se consideró que a lo plasmado en el fallo de  segunda  instancia  reclamándosele agilidad a los Jueces de Ejecución de Penas  y  Medidas  de  Seguridad  en  el  cumplimiento de su deber -en el caso concreto  examinar  la  viabilidad  de  la  procedencia  de  la  acumulación jurídica de  penas-,  mal puede dársele el alcance pretendido por los jueces colegiados cuya  manifestación  de  impedimento  conjunto  formularon  en  razón  del  presente  asunto,  es  decir,  la  exigencia  a  aquellos  funcionarios de “un      pronunciamiento     positivo     a     la     tan     citada  acumulación.”   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

            La  figura jurídica del impedimento, reitera la Sala,  tiene  por finalidad garantizar la imparcialidad en el ejercicio de la actividad  de  administrar  justicia.  Por  consiguiente,  es  deber  insoslayable  de  los  funcionarios  judiciales  declararse  impedidos  para  conocer de una actuación  cuando  concurra  en ellos alguna de las circunstancias previstas en la ley, las  cuales   son  taxativas  y  no  admiten  la  creación  de  otras  por  vía  de  analogía.   

Respecto  de  la  causal 4ª estatuida en el  Art.  99  del  C.  de  P. penal, da antaño también tiene dicho la Corte que la  opinión  o  concepto  anticipado que constituye motivo de impedimento, debe ser  sustancial,  vinculante  y  sobre todo emitido fuera del proceso y no dentro del  mismo,   “pues   sólo   aquella   que  se  produce  extraprocesalmente puede conducir a la separación del asunto (…)   

“Asimismo,  la  opinión  con  virtualidad  suficiente  para la separación del conocimiento del  asunto,  debe  ser  de  fondo,  sustancial,  esto  es que vincule al funcionario  judicial  con  el  asunto  sometido  a  su consideración al punto que le impida  actuar  con  imparcialidad  y  ponderación  que  de  él espera la comunidad, y  particularmente   los   sujetos  intervinientes  en  la  actuación.”   

Ha sido posición recurrente de la Sala, como  se  dijo en auto del 19 de diciembre de 2000 y se iteró en los mismos términos  el   25   de   junio   de  2002  -Rad.  19.587-,  señalar  que  “no  toda  opinión  o  concepto  sobre el objeto del proceso origina  causal  impediente, pues la que adquiere relevancia jurídica en esta materia es  la  emitida  por  fuera del proceso y de tal entidad o naturaleza que vincule al  funcionario  sobre  el  aspecto que ha de ser objeto de decisión. No es aquella  opinión  expresada  por  el  juez  en ejercicio de sus funciones, exceptuado el  evento  de  ‘haber dictado  la  providencia  cuya  revisión  trata’,  porque ello entrañaría el absurdo de que la facultad que la ley  otorga  al  juez  para cumplir su actividad judicial a la vez lo inhabilita para  intervenir  en  otros  asuntos  de  su  competencia, procedimiento que ni la ley  autoriza  ni  la  lógica  justifica.” -Auto del 3 de  septiembre del 2002, -Rdo. 19.756, M. P. Fernando Arboleda Ripoll-.   

En  el  evento  que ocupa la atención de la  Sala,  las  expresiones  plasmadas en el fallo de segunda instancia al que en el  acápite  precedente se hizo alusión, resultan intrascendentes para los efectos  perseguidos   con   el   pretextado  impedimento  manifestado  por  los  citados  Magistrados  -apartarse  del  conocimiento  del  recurso de apelación dicho por  haber  supuestamente  comprometido  su criterio en relación con el tema materia  de  discusión-,  no sólo porque la advertencia que allí se le hizo al Juez de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad al que le correspondiese la función  de  controlar  y  vigilar  la pena impuesta a OCHOA MORALES en virtud de aquella  actuación,    acerca    de   “procurar”  de manera pronta la acumulación jurídica de penas pertinente,  entrañaba  simplemente  estudiar  la posibilidad de su procedencia, que es a lo  que  verdaderamente  apuntaba  la inflexión verbal utilizada en ese apartado de  la  sentencia,  y  no  a  un  pronunciamiento  expreso  positivo  tendiente a su  concesión,  como  bien  lo  determinó  la  Sala  del  Tribunal que examinó el  asunto;  sino  también  porque,  como  de  igual  manera lo admiten los propios  Magistrados  cuya  declaración de impedimento aquí se ventila, un tal criterio  dice  relación  con  la  fase de ejecución de la pena respecto del proceso que  conoció  en  segunda  instancia  la  Sala  de  Decisión de la cual ellos hacen  parte.   

Dicho  de otro modo, esa opinión o concepto  fue  emitido dentro de dicha actuación, y no de manera extraproceso o por fuera  del  mismo,  pronunciamiento  que en manera alguna definía el fondo del asunto,  por  lo  que mal cabe catalogársele de sustancial y vinculante en relación con  lo  que  ahora debe ser objeto de decisión que implique, como lo tiene dicho la  Sala,  una  anticipada  visión del asunto o una apreciación que reste libertad  de análisis.   

         En  síntesis,  carecen  de  fundamento  los motivos de impedimento  expuestos  por  los  magistrados  LUIS FERNANDO DELGADO  LLANO  y  LUCENA ECHEVERRI DE  HENAO,  razón  por  la  cual  la  Corte  declarará  infundada la causal invocada.   

En  mérito  a  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTCICIA, Sala de Casación Penal,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

Declarar Infundado  el   impedimento   manifestado   por   los   doctores   LUIS   FERNANDO  DELGADO  LLANO     y   LUCENA  ECHEVERRI   DE   HENAO,  Magistrados  de  la  Sala  de  Decisión  Penal  del  Tribunal Superior de Medellín,  para  conocer  de este asunto. En consecuencia, se dispone que intervengan en su  trámite y decisión.   

Cópiese y devuélvase al Tribunal de origen.  Cúmplase.   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                    ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÉDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                  ÁLVARO   ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                   JORGE   LUIS   QUINTERO  MILANÉS   

                    

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS                     MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

                                                      Excusa Justificada   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *