22972(23-02-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  22972   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta N°012.  

          Bogotá,   D.C.,   febrero   veintitrés   (23)  de  dos  mil  cinco  (2005).   

VISTOS  

          Procede   la   Corte   a  emitir  concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JAVIER SOLIS  BONILLA,    elevada  por el Gobierno de los Estados Unidos de América a través  de su Embajada en Colombia.   

ANTECEDENTES  

1.     Al    ciudadano    JAVIER  SOLIS  BONILLA, se le requiere para  que  comparezca  en  juicio “por delitos federales de  narcóticos”  ante la Corte Distrital de los Estados  Unidos  para  el  Distrito Sur de Nueva York, dado que, con fecha 11 de marzo de  2004  el  Gran Jurado profirió en su contra la resolución de acusación 04 Cr.  232, por cuyo medio lo acusa, así:   

“CARGO  UNO.  1.  Desde  por  lo menos octubre de 2002, o alrededor de ese mes, hasta por lo menos  el  10  de  marzo de 2004, o alrededor de esa fecha, en el Distrito Sur de Nueva  York  y  en otras partes, JAVIER SOLIS, el acusado, y otras personas conocidas y  desconocidas,  ilícitamente,  intencionalmente  y  a  sabiendas,  de  hecho, se  combinaron,  conspiraron,  se  confabularon  y acordaron todos juntos y cada uno  con  los  demás  para  violar  las  leyes  contra  narcóticos  de  los Estados  Unidos.   

2. Fue parte y objeto de la conspiración que  JAVIER  SOLIS,  el  acusado,  y  otras  personas  conocidas  y desconocidas, que  distribuirían  y  poseerían  con la intención de distribuir, como de hecho lo  hicieron,  una sustancia controlada, a saber, 5 kilogramos de mezcla y sustancia  que  contenían  una  cantidad detectable de cocaína, en violación del Título  21,  Código  de  los  Estados  Unidos,  Secciones  812,  841  (a) y 841 (b) (1)  (A).   

         

ACTOS   MANIFIESTOS.   Para  adelantar  la  conspiración  y  lograr  el  objeto  ilegal  de  la misma, se cometieron, entre  otros,  los  siguientes actos manifiestos en el Distrito Sur de Nueva York, y en  otras partes:   

          a.  El  26  de  noviembre  de 2003, o alrededor de esa fecha, JAVIER  SOLIS,  el acusado, envió un paquete que contenía aproximadamente 5 kilogramos  de  cocaína,  por  avión,  desde  Colombia  a un Detective del Departamento de  Policía  de Nueva York que actuaba en calidad encubierta (“CE”), ubicado en  Nueva York.   

         

b. El 27 de noviembre de 2003, o alrededor de  esa  fecha, JAVIER SOLIS, el acusado, envió un fax desde Colombia a la máquina  de  fax  del  CE  en  Nueva  York, Nueva York, describiendo el paquete que SOLIS  había  enviado,  para  permitir que el CE recogiera el paquete de un aeropuerto  en  Queens,  Nueva  York.  (Título  21, Código de los Estados Unidos, Sección  846).   

CARGO  DOS. Así mismo, el Gran Jurado alega  lo siguiente:   

4. El 26 de noviembre de 2003, o alrededor de  esa  fecha, en el Distrito Sur de Nueva York y en otras partes, JAVIER SOLIS, el  acusado,   y   otras   personas   conocidas   y   desconocidas,   ilícitamente,  intencionalmente,  y  a  sabiendas,  de hecho, distribuyeron y poseyeron, con la  intención  de  distribuir,  una  sustancia  controlada, a saber, 5 kilogramos o  más  de  una  mezcla  y  sustancia  que  contenía  una  cantidad detectable de  cocaína.  (Título  21,  Código  de los Estados Unidos, Secciones 812, 841 (a)  (1)      y      841      (b)      (1)     (A).”1   

2.   Para   formalizar   la  solicitud  de  extradición  se  allegaron  los  siguientes documentos debidamente traducidos y  legalizados ante el Ministerio de Relaciones Exteriores:   

2.1. La nota verbal N° 2472 del 8 de octubre  de  2004,  a  través  de  la cual la Embajada de los Estados Unidos solicita la  extradición     del    ciudadano    JAVIER    SOLIS  BONILLA,  en  la  cual  se  precisa que se trata de un  ciudadano  colombiano,  nacido  el 19 de julio de 1966 en Buenaventura, portador  de  la  cédula  de ciudadanía número 16.489.094, y se da cuenta de los cargos  por   los   cuales  es  requerido  en  extradición2.   

         

2.2. Copia de la resolución de acusación 04  Cr.  232,  dictada  por  el  Gran  Jurado ante la Corte Distrital de los Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur de Nueva York el 11 de marzo de 20043.   

         

          2.3.  Copia  de  la  orden  de detención expedida el 11 de marzo de  2004  contra  JAVIER  SOLIS,  para   dar   contestación   a   unas   acusaciones4.   

          2.4.  Copia  de  las  disposiciones del Código Penal de los Estados  Unidos        relevantes        al        caso5.   

         

          2.5.  Declaraciones  juradas  de  Benjamin  Gruenstein  Fiscal  asignado  para  representar  a los  Estados  Unidos  en  este  asunto  ante la Corte Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Nueva  York y Peter Casson  Agente   Especial   de   la   Oficina   Federal   de  Investigaciones  en  la  ciudad  de  Nueva  York,  en  las  cuales  realizan una  presentación  de  los  procedimientos  policiales  y judiciales efectuados para  determinar  el  compromiso  de  responsabilidad del solicitado, que determinaron  las  acusaciones  presentadas  contra  el  requerido en extradición6.   

2.6.  Copia  de  la  fotografía del acusado  JAVIER   SOLIS   BONILLA7.   

          3.   La   actuación   surtida  en  territorio  patrio  ha  sido  la  siguiente:   

          3.1.  El  Jefe  de la Oficina Jurídica del Ministerio de Relaciones  Exteriores  puso  en  conocimiento  de  la  Fiscalía General de la Nación y el  Ministerio del Interior y de Justicia el mencionado requerimiento.   

          3.2.  El  Fiscal  General de la Nación, mediante resolución del 30  de  abril de 2004 ordenó la captura, con fines de extradición, de JAVIER  SOLIS  BONILLA, aprehensión que se  hizo efectiva el 12 de agosto de 2004.   

          3.3.  La  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de Norte América, por  conducto  de  la  nota  verbal  2472  del  8  de  octubre de 2004, formalizó la  solicitud  de  extradición  del ciudadano JAVIER SOLIS  BONILLA.   

          3.4.  Conforme  a  las  previsiones del artículo 514 del Código de  Procedimiento   Penal,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia  conceptuó,  mediante oficio OAJ 1320 del 11 de octubre siguiente, que  por  no  existir  convenio  vigente  con  el  Estado  requirente,  el trámite debía  regirse  por  las  normas  del  referido  estatuto  y el señor Viceministro del  Interior  y  de  Justicia,  por  oficio  del  26  de  octubre de 2004, envió la  actuación  a  esta  Sala  para los fines establecidos en el artículo 517 de la  Ley 600 de 2000.   

3.5.  Por  auto del 3 de noviembre esta Sala  requirió   al   ciudadano   JAVIER   SOLIS   BONILLA  en orden a que designara apoderado de confianza que lo  asistiera  en  el  trámite.  Ante su renuencia a ello, el 16 de noviembre se le  designó  defensor  de  oficio. Posesionado el defensor y corrido el término de  que  trata  el  artículo  518  del  Código  de Procedimiento Penal, sin que la  defensa  ni  el Ministerio Público solicitaran la práctica de, por providencia  del  20  de  enero  de 2005, se corrió traslado para que las partes presentaran  alegatos  previos  al  concepto  que debe emitir la Corte, oportunidad de la que  hicieron uso tanto la defensa como el Ministerio Público.   

ALEGATOS     DE  CONCLUSIÓN   

1. El Ministerio Público  

El  Procurador  Cuarto  Delegado  para  la  Casación  Penal  sugiere  a  la  Sala  emitir  concepto favorable en torno a la  solicitud  de  extradición  del ciudadano JAVIER SOLIS  BONILLA.   

          Al  efecto  señala  que  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos, por  intermedio  de  su  representación diplomática acreditada en el país, aportó  los  documentos  exigidos  en artículo 495 de la Ley 906 de 2004 (artículo 513  de  la  Ley  600 de 2000), con la correspondiente autenticación, en cuanto obra  el  certificado  del  Consulado de Colombia en Washington que autentica la firma  del  Auxiliar  de  Autenticaciones  del  Departamento  de  Estado de los Estados  Unidos,   señor   Patrick   O.   Hatcher,  así  como  constancia  del  Secretario  de Estado de los Estados  Unidos,    Señor    Colin    Powell,   sobre  fijación  del  sello oficial para dar fe al contenido de los  documentos aportados con la solicitud de extradición.   

Igualmente,  obra  constancia del Procurador  General  de  los Estados Unidos por medio del cual afirma que Mary D. Rodríguez  es  Directora  Adjunta de la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento  de  Justicia  de  los  Estados  Unidos  y certificado de la mencionada Directora  Adjunta  en  el  que  señala que se encuentran anexas las declaraciones juradas  rendidas    por    Benjamín   Gruenstein,  Fiscal  Federal del Distrito Sur de Nueva York y por Peter  Casson, Agente Especial del Servicio  Federal  de  Investigación  de  los  Estados  Unidos,  rendidas  el  21 y 15 de  septiembre de 2004, respectivamente.   

Por ello estima que los documentos aportados  por  Estados  Unidos cuentan con la validez formal necesaria para satisfacer las  exigencias  de la mencionada disposición procesal – artículo 495 de la Ley 906  de 2004 (artículo 513 de la Ley 600 de 2000)-.   

Acerca  de  la  plena  demostración  de  la  identidad  del solicitado en extradición, considera que los datos suministrados  por  el  Gobierno  de los Estados Unidos en las notas verbales por cuyo medio se  solicitó  su  detención  y  extradición,  coinciden  con  los  de  la persona  capturada  en  virtud de la orden que en tal sentido profirió el Fiscal General  de  la  Nación,  portador de la cédula de ciudadanía mencionada por el Estado  requirente,  sin  que  aquél  o  su  defensor hayan presentado objeción alguna  acerca de responder a dicho nombre.   

Sobre el principio de la doble incriminación  encuentra   el   Ministerio   Público  que  los  comportamientos  censurados  a  JAVIER  SOLIS  BONILLA,  se  encuentran  reprimidos  en el Código Penal con sanciones que superan los cuatro  (4)  años  de  prisión,  tanto  en  el inciso 2º de su artículo 340, bajo la  denominación  de  concierto para delinquir, como en el inciso 1º del artículo  376  en  concordancia  con  el  numeral  3º  del  artículo  384  del  referido  ordenamiento,  relativos  al  tráfico, fabricación o porte de estupefacientes,  motivo    por    el    cual    estima    que    la   exigencia   legal   se  satisface.   

Finalmente,  sobre  la equivalencia entre la  providencia  proferida  en  el  extranjero  con  la  resolución  acusatoria del  sistema   colombiano,  la  Delegada  indica  que  examinada  la  resolución  de  acusación  04  Cr. 232 dictada el 11 de marzo de 2004 por la Corte Distrital de  los  Estados  Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, se observa que contiene  un  recuento  de  los hechos atribuidos al solicitado en extradición, incluidas  las  circunstancias  temporales  y  modales  de  los  cargos que se le hacen, su  adecuación  a  los  normas pertinentes del Código penal de los Estados Unidos,  así  como el nombre y datos personales que permiten la plena individualización  de  los  partícipes  de  tales  conductas. Igualmente, refiere, se trata de una  providencia   que   de   acuerdo  con  la  legislación  del  país  requirente,  materialmente reviste el paso anterior al juicio.   

          De  otra  parte,  como  cuestión final, advierte la Delegada que si  bien  es  viable  que  la  Corte  emita  concepto  favorable  a  la solicitud de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JAVIER SOLIS  BONILLA, deberá condicionarse su concesión a que él  no  sea juzgado por un hecho anterior diverso del que motiva la extradición, ni  sometido  a  desaparición  forzada,  a  torturas,  ni a tratos o penas crueles,  inhumanas  y degradantes, ni a las penas de destierro, prisión perpetua  y  confiscación,  conforme  a  lo  dispuesto  en  los artículos 11, 12 y 34 de la  Constitución Política.   

2. La Defensa  

Luego del examen de los requisitos a los que  se  contrae  el concepto que debe emitir esta Corporación sobre la solicitud de  extradición  del  ciudadano  Colombiano  JAVIER SOLIS  BONILLA,  contemplados  por los artículos 35 y 508 de  la  Constitución  política  y  520 de la Ley 600 de 2000, manifiesta el señor  defensor  no encontrar elemento de juicio que permita controvertir la validez de  la  documentación  aportada  por  el Estado requirente, la individualización e  identificación  del  ciudadano requerido en extradición, la consagración como  delito  en  la  legislación patria de las conductas por las que ha sido acusado  el     señor     SOLIS    BONILLA,    sancionadas  con  pena  privativa  de  la  libertad  que  da lugar a  acceder  a  la  extradición  y la equivalencia de la providencia dictada por el  Gran  Jurado  del  Distrito  Sur  de  Nueva  York  con la resolución acusatoria  prevista en nuestra legislación procesal.    

En  consecuencia,  considera  viable  que la  Corte  emita  concepto  en  pro  de  la  extradición  del  señor  SOLIS  BONILLA, a condición de que no sea  sometido  a  pena  de cadena o prisión perpetua, precisión que demanda de esta  colegiatura al momento de decidir.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

Aspectos Generales.  

La  competencia  de  la  Corte  dentro  del  trámite  de  extradición  está  concretada  a  expresar  un concepto sobre la  viabilidad  de  entregar  o  no a la persona solicitada por un país extranjero,  después  de examinar los puntos a que se refieren los artículos 511, 513 y 520  del  Código  de  procedimiento Penal , sin dejar de considerar que el artículo  35  de  la Constitución Política en su inciso 2°, autoriza la extradición de  colombianos  por  nacimiento  cuando  son reclamados por delitos cometidos en el  exterior  y  que  las  conductas que las originan también estén catalogadas de  esa manera en la legislación penal interna.   

Además, el último inciso del referido canon  constitucional  prescribe  que  la  extradición  no  procede cuando se trata de  hechos  cometidos con anterioridad a la promulgación del Acto Legislativo N° 1  de 1997, esto es, el 17 de diciembre de 1997.   

          Ahora  bien,  como  quiera  que  según lo expresó el Ministerio de  Relaciones   Exteriores   dentro   de   este  trámite,  no  existe  tratado  de  extradición  vigente  entre  Colombia  y  los  Estados  Unidos  de América, el  concepto  debe  fundarse  en  lo dispuesto por el Código de Procedimiento Penal  colombiano  y  por  ello,  corresponde  a  la  Sala,  según  lo  indicado en el  artículo  520 del referido ordenamiento, realizar el respectivo análisis sobre  la  valide3z  formal  de  la documentación allegada por el país requirente, la  demostración  plena  de  la identidad de la persona solicitada, la concurrencia  de  la doble incriminación, esto es, que el hecho que  motiva la solicitud  de  extradición  tanto  en  el país reclamante como en Colombia esté previsto  como  delito  y  además  en  la  legislación interna esté sancionado con pena  privativa  de  la libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4) años, y la  equivalencia  de la providencia proferida en el extranjero con la resolución de  acusación del sistema procesal colombiano.   

          Pues   bien,  en  relación  con  cada  uno  de  tales  aspectos  se  tiene:   

1. Validez formal de  la documentación   

          Según  lo  establece  el  artículo  513  de la Ley 600 de 2000, la  solicitud  de  extradición  debe  efectuarse  por vía diplomática y de manera  excepcional  por  la  consular  o  de  gobierno  a  gobierno,  adjuntando  copia  auténtica  del  fallo  o  de  la  acusación  proferida  en  el extranjero, con  indicación  de  los  actos  que  determinan la petición, así como del lugar y  fecha  en  que  fueron ejecutados, los datos que permitan identificar plenamente  al  reclamado  y  copia  auténtica  de  las disposiciones penales aplicables al  caso,  documentos  todos  que deben ser expedidos en la forma establecida por la  legislación   del   reclamante,   traducida   al   castellano,   si   fuere  el  caso.   

A  su  vez,  el artículo 259 del Código de  Procedimiento  Civil,  modificado  por  el  Decreto  2282 de 1989, dispone en el  numeral  118  de  su  artículo 1º que los documentos públicos otorgados en un  país  extranjero  por  uno de sus funcionarios o con su intervención, deberán  presentarse  debidamente autenticados por el cónsul o agente diplomático de la  República,  y  en su defecto por el de una nación amiga, lo cual hace presumir  que  se  otorgaron  acorde a la ley del respectivo país. La firma del cónsul o  agente  diplomático  se  abonará por el Ministerio de Relaciones Exteriores de  Colombia,  y  si se trata de agente consultar de un país amigo, se autenticará  previamente  por  el  funcionario  competente  del  mismo  y los de éste por el  cónsul  colombiano,  disposición  aplicable al caso en virtud del principio de  integración  normativa  previsto  en  el  artículo  23 y el inciso último del  artículo 513 del estatuto procesal penal.   

          Por   tanto,  la  validez  formal  de  la  documentación  apunta  a  verificar  que los soportes con base en los cuales el Estado requirente solicita  la  entrega  de  una  persona  en  extradición,  se  sujeten  a  las  referidas  exigencias formales.   

          Advertido  lo  anterior  se  tiene  que  el  Gobierno de los Estados  Unidos   de   América  solicitó  por  vía  diplomática  la  extradición  de  JAVIER   SOLIS   BONILLA  a  través  de  su  Embajada  en  Colombia,  anexando  copia  de  la resolución de  acusación  04  Cr.  232,  dictada por el Gran Jurado ante la Corte Distrital de  los  Estados  Unidos  para el Distrito Sur de Nueva York el 11 de marzo de 2004,  en  la cual se relacionan las conductas objeto de censura, así como los lugares  y  fechas  de  su  ocurrencia. También allegó copia de la orden de la orden de  detención   expedida   el   11   de   marzo   de   2004   contra   JAVIER  SOLIS,  para  dar  contestación a  unas  acusaciones;  las  declaraciones juradas de Peter  Casson,  Agente  Especial  del  Servicio  Federal  de  Investigaciones  y de Benjamin Gruenstein, Fiscal  asignado  al caso para representar a los Estados Unidos ante  la  Corte  Distrital  para  el  Distrito Sur de Nueva York, por cuyo conducto se  narran  los  pormenores  de la acusación, se especifican los datos de identidad  del  solicitado  y  se  relacionan  las  disposiciones  normativas aplicables al  caso.   

          Los   referidos   documentos  obran  en  traducción  al  castellano  certificada  y  autenticada  conforme  a la legislación prescrita por el Estado  requirente,   cuentan   con  la  certificación  de  autenticidad  expedida  por  Mary D. Rodríguez, Directora  Asociada  de  la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia  de  los  Estados  Unidos,  la  cual  es  reconocida  en  tal  condición  por el  Procurador del mismo país.   

          Igualmente  aparece  certificación sobre la referida documentación  suscrita  por Colin L. Powell,  Secretario  de  Estado  de  Estados Unidos y Patrick O.  Hatchett, Auxiliar de Autenticaciones del Departamento  de  Estado,  cuya  firma  aparece  autenticada  ante  la  Cónsul de Colombia en  Washington, D.C.   

          2. Demostración plena de la identidad del solicitado   

El anunciado aspecto apunta a establecer que  la  persona  procesada -acusada o condenada- en el país reclamante, es la misma  sometida  al  trámite de extradición, sin que ello implique que esta Sala deba  determinar     su     verdadera    identidad,    bastando    con    la    citada  coincidencia.   

En  el presente asunto, el estado requirente  aportó   datos   suficientes   para   la   individualización  de  JAVIER   SOLIS  BONILLA.  Al  respecto  se  informó  que  se  trata  de  un  hombre nacido en Buenaventura, Valle, el 19 de  julio  de  1966, que responde al nombre de JAVIER SOLIS  BONILLA,  identificado  con  la cédula de ciudadanía  número 16.489.094, aportándose además su fotografía.   

A  su vez, la persona que fuera capturada en  este  trámite  guarda  plena  identidad  con  la  requerida en extradición, se  identifica  con  la cédula de ciudadanía que las autoridades de Estados Unidos  mencionan,  responde  al  mismo  nombre y no ha formulado reparo alguno frente a  este tópico.   

         

          3. Principio de la doble incriminación   

Como tiene dicho esta Sala, el cotejo que ha  de  efectuarse  en  orden  a  verificar  la concurrencia de este principio, debe  hacerse  mediante remisión a los preceptos internos vigentes para el momento en  que  se  rinda el concepto, de manera que, en esta materia, resulta improcedente  la  aplicación  del  principio  de  favorabilidad  con  ocasión  del tránsito  legislativo,  en  cuanto  los  preceptos  del  país  requerido no son objeto de  aplicación   por   parte   del  Estado  reclamante8   

.  

Al   ciudadano   Colombiano   JAVIER    SOLIS   BONILLA   se  le  requiere  para  que  comparezca  en  juicio  “por  delitos  federales  de  narcóticos”  ante  la  Corte  Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva  York,  dado  que,  con  fecha 11 de marzo de 2004 el Gran Jurado profirió en su  contra  la  resolución  de  acusación  04  Cr.  232,  por cuyo medio le fueron  formulados   dos  cargos,  ambos  por  violación  del  Título  21,  Código de los Estados Unidos, Secciones  812, 841 (a) y 841 (b) (1) (A).   

Según  consta en los documentos anexos a la  solicitud,  el  Título  21,  sección  812  del  Código  de los Estados Unidos  especifica  la  tabla  de  las sustancias controladas, incluyendo entre ellas la  cocaína,  sus  sales,  isómeros  ópticos y geométricos y sales de isómeros;  por  su  parte,  la  sección  841,  apartados  (a)  (1);  (b) (1) (A), dispone:   

“(a)   Actos  ilícitos   

Salvo   lo   que  se  autorice  den  este  subcapítulo,  será  ilegal  que  cualquier persona con conocimiento de causa o  intencionalmente…   

    

1. Fabrique,  distribuya,  o  dispense,  o  posea  con  intención  de  fabricar, distribuir, o dispensar, una substancia controlada;   

2. Cree,  distribuya o dispense o posea con intención de distribuir o  dispensar una sustancia de imitación.     

(b) Las penas  

Salvo lo previsto en las Secciones 859, 860  o  861  de  este título, el que delinca en violación de la sub-sección (a) de  esta sección será castigado con las penas siguientes:   

(1)(A) En el caso de violación concerniente  a la subsección (a) de esta sección que trata de-   

(ii)  5  kilogramos  o más de una mezcla o  sustancia que contenga cantidad perceptible de…   

(II)  cocaína,  sus  sales,  sus isómeros  ópticos y geométricos, y las sales de los isómeros;   

El que cometa tal violación a la ley será  castigado  con la pena de prisión por un término de cuando menos 10 años y no  mayor  que  la  cadena perpetua,  y si la muerte o grave daño corporal del  uso  de tal sustancia, será castigado con la prisión por un término de cuando  menos  20  años y no mayor que la cadena perpetua, con una multa que no deberá  exceder   de   los   autorizado   en   el   Título   18,  o  US  $4’000.000  si  el  reo  es  individuo o  US$10’000.000  si el reo  no  lo  es,  cualquier  monto  que  sea  mayor, o podrá ser castigado con ambas  penas…”   

Las  conductas  por  las  cuales se acusó a  JAVIER   SOLIS  BONILLA  se  encuentran   tipificadas   como   delitos   en   el  Código  Penal  colombiano,  así:   

Artículo  340, modificado por el artículo  8º  de  la Ley 733 de 2002. “Concierto para delinquir. Cuando varias personas  se  concierten  con  el  fin de cometer delitos, cada una de ellas será penada,  por   esa   sola   conducta,   con   prisión   de   tres   (3)   a   seis   (6)  años”.   

“Cuando  el  concierto  sea  para cometer  delitos   de   tráfico   de   drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas  (…)  la  pena será de prisión de seis (6) a doce (12) años y  multa  de  dos  mil  (2.000) hasta veinte mil (20.000) salarios mínimos legales  mensuales”.   

Artículo     376.    “Tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes.  El que sin  permiso  de  autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis para uso  personal,   introduzca  al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,   financie  o  suministre  a  cualquier  título  droga  que  produzca  dependencia  incurrirá  en  prisión de ocho (8) a veinte (20) años y multa de  mil    (1.000)    a   cincuenta   mil   (50.000)   salarios   mínimos   legales  mensuales”.   

Así  las  cosas,  al  cotejar  las  normas  invocadas  por  Estados  Unidos  como  país  requirente,  con las disposiciones  internas  de  Colombia,  fácilmente  se advierte que las conductas de concierto  para  traficar  con  narcóticos,  así  como  propiamente  la  de  tráfico  de  estupefacientes, se encuentran penalizadas tanto allí como acá.   

Adicional  a  lo anterior se observa que los  delitos  en mención por las cuales fue acusado el requerido en extradición por  parte  del  Gran  Jurado ante la Corte de los Estados Unidos de América para el  Distrito  Sur  de  Nueva  York,  se  encuentran  sancionadas  en la legislación  punitiva  de  Colombia  con  penas privativas de la libertad superiores a cuatro  (4) años y no corresponden a delitos políticos o de opinión.   

En  suma,  estima  la Sala que se encuentra  satisfecha la exigencia de la doble incriminación.   

4. Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero con la acusación del sistema procesal colombiano   

Sobre  el  particular  compete  a  la  Sala  señalar  en  el  concepto  si  el  acto  judicial  por  cuyo  medio se acusa al  reclamado   en  extradición  en  el  Estado  requirente  es  equivalente  a  la  resolución  de acusación propia del sistema procesal colombiano; naturalmente,  no  se  trata  de  que  concurra  una  identidad  plena  entre  ambas decisiones  judiciales,  siendo  lo relevante que con ellas se abra paso al juicio, donde se  debatirá  la  responsabilidad  penal;  igualmente,  para efectos de examinar la  equivalencia  impera que en tal pieza procesal aducida por el Estado requirente,  aparezca  un  relato  sucinto del comportamiento imputado con especificación de  las  circunstancias de tiempo, modo y lugar, y su calificación jurídica con el  señalamiento de los preceptos aplicables.   

Como  sin  dificultad  puede observarse, es  evidente  que  la  acusación  04 Cr.232 proferida el 11 de marzo de 2004 por un  gran  jurado  ante la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur  de  Nueva  York  contra el requerido en extradición, al igual que ocurre con el  proferimiento  de  la  resolución  de  acusación  en  el  ordenamiento interno  colombiano,  marca  el  comienzo  del  juicio,  en  el  cual el acusado tiene la  oportunidad  de  controvertir  las  pruebas  y  los  cargos por los cuales se le  acusa.   

Además,   según   la   documentación  debidamente   aportada  por  vía  diplomática,  autenticada  y  traducida,  la  acusación   señala   los  cargos  imputados  y  las  disposiciones  del  país  requirente  que  se  estimaron  violadas;  también  aparecen  relacionados  los  lugares  de  ocurrencia  de  los  comportamientos  -Colombia  con  resultados en  Estados  Unidos-,  la época de su comisión -“ entre  octubre  de  2002  y  marzo  de  2004 y en 26 de noviembre de 2003- y   el   nombre   del   acusado,   JAVIER  SOLIS.   

También  se allegaron varias declaraciones  juradas  en  respaldo  a  la solicitud de extradición, a las que ya se ha hecho  referencia,   que   apoyan   la   actuación   y   señalan   el  compromiso  de  responsabilidad  del  requerido,  luego  es  evidente  la  equivalencia entre la  acusación  del  Gran  Jurado y la resolución acusatoria establecida en nuestro  sistema,  obviamente, se trata de una equivalencia material y no de identidad de  formas.   

Por tanto, estima la Sala que esta exigencia  se  encuentra acreditada, pues la acusación del Gran Jurado es equivalente a la  resolución   acusatoria   establecida  en  el  artículo  397  del  Código  de  Procedimiento Penal colombiano.   

         

Cuestión final  

Resta señalar, que como ha sido criterio de  esta  Sala  y  tal  como lo ha puntualizado la Corte Constitucional en sentencia  C-1106   del   24  de  agosto  de  2000,  debe  entenderse  que  “la  entrega  de  una  persona  en extradición al Estado requirente,  cuando  en  este exista la pena de muerte para el delito que la motiva, sólo se  hará  bajo  la condición de la conmutación de la pena, como allí se dispone,  e  igualmente,  también  a  condición  de que el extraditado no se le someta a  desaparición  forzada,  a  torturas  no  a  tratos o penas crueles, inhumanos o  degradantes,    ni   a   las   penas   de   destierro,   prisión   perpetua   y  confiscación”.   

Por  lo expuesto, LA SALA DE CASACION PENAL  DE  LA  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, EMITE CONCEPTO FAVORABLE a la solicitud de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JAVIER SOLIS  BONILLA,  formulada  por  el  Gobierno  de los Estados  Unidos  de  América  a través de su Embajada en Bogotá, motivo por el cual el  Gobierno  Nacional  está en la obligación de exigir que el extraditado no vaya  a  ser  condenado  a  pena  de  muerte, ni juzgado por hechos diversos a los que  motivaron  la  solicitud  de extradición, ni por sucesos ocurridos antes del 17  de  diciembre  de  1997, ni sometido a desaparición forzada, torturas, tratos o  penas  crueles,  inhumanos  o degradantes, ni a la sanción de destierro, cadena  perpetua  o  confiscación, conforme lo establecen los artículos 11, 12 y 34 de  la Carta Política.   

Además, la Sala ha de indicar que en virtud  de  lo  dispuesto  por  el  numeral  2°  del  artículo 189 de la Constitución  Política,  le corresponde al Gobierno, encabezado por el señor Presidente como  supremo  director  de  la  política  exterior y las relaciones internacionales,  realizar  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan a la  concesión  de la extradición y determinar las consecuencias que se derivarían  de su eventual incumplimiento.   

Comuníquese por Secretaría de la Sala esta  determinación    al    requerido    JAVIER    SOLIS  BONILLA,  su  defensor,  el Procurador Cuarto Delegado  para  la Casación Penal y al Fiscal General de la Nación, para lo de su cargo,  con     relación     al     detenido     preventivamente     con    fines    de  extradición.   

Devuélvase la actuación al Ministerio del  Interior   y   de    Justicia   para   los   trámites   subsiguientes   de  ley.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                                            HERMAN  GALÁNCASTELLANOS   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          ÉDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO      ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN               JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                   MAURO         SOLARTE  PORTILLA   

Comisión de servicio  

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria    

1 Folio  30-29, documentación anexa a la solicitud de Extradición   

2  Folios 89-83, documentación anexa a la solicitud de Extradición   

3  Folios 62-60 y 30-29, ibídem   

4 Folio  27, ibídem   

5  Folios 37-36, ibídem   

6  Folios 45-39 y 24-20 ibídem   

7 Folio  19 ibídem   

8 Cfr.  Concepto  del  22  de  julio  de  2004.  Rad. 22206. M.P. Dr. Sigifredo Espinosa  Pérez.     

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