22626(09-02-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22626  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado   acta   N°  006   

Bogotá D. C., nueve  (9) de febrero de dos mil cinco (2005).   

V I S T O S  

Resuelve  la  Sala  la  solicitud  de pruebas  elevada  en  el  trámite  de  extradición del ciudadano colombiano JAIRO APARICIO LENIS.   

A N T E C E D E N T E S  

    

1. El Gobierno de los Estados Unidos de  América,  mediante  Nota  Verbal N° 1694 del 16 de julio de 2004, por conducto  de  su Embajada en Colombia, solicitó formalmente la extradición del ciudadano  colombiano Jairo Aparicio Lenis.     

2.  Con  oficio  del  26 de julio de 2004, el  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  luego de considerar perfeccionado el  expediente,   remitió   la  documentación  relacionada  con  la  solicitud  de  extradición    presentada,    demandando    de    la    Sala    el   respectivo  concepto.   

3.  Corrido  el  traslado  de  que  trata  el  artículo  518  del  Código de Procedimiento Penal, el defensor y el Procurador  Tercero  Delegado  para  la  Casación Penal, en escritos presentados dentro del  término   legal,   pidieron   la   práctica   de   los  siguientes  medios  de  convicción:   

I.   No  obstante  que  la  Sala,  mediante  providencia  10 de noviembre de 2004, aceptó la renuncia de términos hecha por  el   solicitado   en   extradición,  señor  Jairo  Aparicio  Lenis,  el  nuevo  profesional   del  derecho  “desiste”  de  la  citada  renuncia  y  eleva  la práctica de los siguientes  elementos de juicio:   

En  cuanto  a  la  plena validez formal de la  documentación, dice:   

     

a. Que  se  oficie  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  que  certifique si la acusación sustituyente, junto con  la  demás documentación allegada, es transcripción auténtica “y  en  dicho  evento  qué  persona  la  realizó y la fecha en que  sucedió”.     

b)    Que   en  el  trámite  no  obra  certificación  del  Departamento  de  Estado  “o de  Justicia    de    Estados    Unidos”,   debidamente  autenticada,  donde  demuestren  la  calidad y las funciones de Jodi L. Avergun,  “Al  parecer  Jefa Sección de Narcóticos y Drogas  Peligrosas,  División de lo Penal, Departamento de Justicia de los EE.UU -. Del  señor  Boyd  M.  Johnson  III,  –  Al  parecer  asesor  jurídico Especializado  Sección   de   Narcóticos   y   Drogas  Peligrosas,  División  de  lo  Penal,  Departamento  de  Justicia de los EE.UU-, de la señora SARAH WEYLER- Al parecer  Asesora  Jurídica  Sección de Narcóticos y Drogas Peligrosas, División de lo  Penal,     Departamento     de     Justicia     de     los     EE.UU”.   

Agrega  que  tal situación también ocurrió  con  el  Presidente  del  Gran  Jurado, al figurar únicamente su firma ilegible  “más no ningún nombre, es decir, no se sabe quien  es”.   

c)   Destaca  que en el trámite tampoco  obran  documentos que faculten a los señores Jodi L. Avergun, Boyd M. Jhonson y  Sarah  Weyler,  “para  que intervengan ante un Gran  Jurado para lograr una acusación”.   

De  igual  manera,  manifiesta  que  tampoco  aparece  certificación,  según  la  cual,  la  Asesora Jurídica adscrita a la  Sección  de  Narcóticos  y  Drogas  Peligrosas,  División  de  lo  Penal, del  Departamento  de  Justicia  de  los  Estados Unidos de América, “para   que   ejerza  las  funciones  de  FISCAL,  participe  en  la  acusación  y rinda testimonio como tal para efectos de soportar la solicitud de  extradición,   máxime   cuando  está  adscrita  al  Distrito   de   las   Islas   Vírgenes   y  no  al  de  Columbia,  según    su   propia   declaración”.  Además, prosigue, no firma el indictment.   

D) Sostiene que tampoco obra en el expediente  certificación  del Departamento de Estado y/o de Justicia de los Estados Unidos  de  América,  donde  conste  la  calidad  y  las  funciones  de “señor   LOUIS  J.  MILIONE,  al  parecer  agente  especial  de  la  D.E.A.”.   

Anota  que tampoco aparece el nombre del Juez  de  Distrito de Columbia que suscribe las declaraciones de Louis J. Milione y de  Sarah  Weyler,  al  observarse  sólo  una  firma  ilegible,  sin que igualmente  consten sus funciones.   

Destaca  que en los documentos sólo obra una  certificación    de    la    señora   Débora   D.   Caruth,   “que  señala  que adjunto a su documento se anexa las declaraciones  de  Sarah Weyler y Louis  J. Milione, sin que ello signifique certeza sobre  las  calidad y funciones de dichas personas, toda vez que no es el medio idóneo  y legal para los fines señalados”.   

e)   Insiste  que en el cuaderno de este  trámite  no  obra copia autenticada integral de las disposiciones penales, así  como   también   de   su   vigencia,  “debidamente  certificada  por  los  dos  Estados  comprometidos,  tal como se desprende de la  lectura  del  numeral cuarto del artículo 513 de la Ley 600 de 2000”.   

Dice  que  la declaración apoyo al pedido de  extradición  de  Sarah  Weyler  hace  referencia  a  las citadas disposiciones,  infiriéndose  de  igual  manera  que “no se sabe si  estaban  vigentes  las  leyes  para  LA  ÉPOCA  DE LA SUPUESTA COMISIÓN DE LOS  DELITOS”.   

Agrega que en torno a este punto debe obrar el  procedimiento  que se sigue  ante el Gran Jurado, pues del mismo sólo hace  referencia la citada versión.   

f)   Manifiesta que quiere que la Sala  deje   constancia  sobre  la  no  existencia  de  la  copia  auténtica  de  las  disposiciones   penales   “en  Estados  Unidos  que  faculten  dejar  bajo  sello  la orden de detención y que señalen los casos en  que  ello  procede   y cuando se levanta el sello. De la misma manera copia  auténtica  de  las  disposiciones  penales que contengan los requisitos de  forma  y  fondo  de  las órdenes de arresto judicial y de la autoridad JUDICIAL  autorizada para el efecto”.   

g)   Sostiene  que  cuando  revisó  el  expediente  encontró  firma  ilegible  sobre el sello del original, que obra en  idioma  ingles,  en  la  Nota  Diplomática  N°  1694  del 16 de julio de 2004,  “al  perecer  procedente  de la Embajada de Estados  Unidos  de  América,  por  lo tanto no se conoce con certeza si dicho documento  proviene  de la Embajada en mención ni la persona que lo expide, y en el evento  que  se responsabilice alguien, hay que certificar sobre su calidad, funciones y  competencia para hacerlo…”.   

En  esas  condiciones,  pide que se oficie al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores que certifique qué persona suscribió el  documento,  “como  también  aporte  certificación  donde  conste  la  calidad  de dicha persona y las funciones y competencia   para ello”.   

h)   Afirma  que  la  orden  de  arresto  proferida  en  contra  de  su  defendido  por  la  autoridad judicial del Estado  requirente,  su  firma  que al parecer es de la Secretaria del Tribunal, tampoco  obra  certificación  de  su  autenticidad,  “ni …  donde  se  acredite  si  la señora NANCY MAYER es el funcionario con la calidad  que dice ostentar la orden de arresto”.   

Estima que también debe obrar en el trámite  certificación  debidamente traducida en la que se acredite que la señora Nancy  Mayer  es  la  funcionaria  competente para suscribirla. De igual manera, estima  que  se  debe  allegar  constancia  en torno a que si el secretario del Tribunal  puede   expedir   “órdenes  judiciales”  de  arresto  y  si las mismas se pueden hacer efectiva fuera de  los Estados Unidos o con fines de extradición.   

En  cuanto  a  la  demostración  plena de la  identidad del solicitado:   

Luego  de destacar el artículo 513 de la Ley  600  de  2000,  dice  que  la  Sala  ha  señalado  en reiteradas oportunidades,  referente  al  principio  de  la  doble incriminación, que hace relación si la  conducta   esta  considerada  como  delito  “en  la  nación   que   eleva  la  solicitud  como  en  el  país  requerido”.   

En  esas condiciones, prosigue, para concluir  en  dicho  postulado  se  requiere  que  las  disposiciones  penales obren en el  diligenciamiento  en  copia  autenticada,  situación que, en su criterio, no se  cumple,  razón  por  la  cual  pide  la  práctica  de los siguientes medios de  prueba:   

a) Que se deje constancia de la no existencia  de la copia autenticada de las citadas disposiciones penales.   

b)  Que  se  deje  constancia  que tampoco se  aportó  por  parte  del  país  requirente  “copia  auténtica  de  la  promulgación  de la ley que  consagra  las  disposiciones penales aplicables para el presente caso y la fecha  desde que entró en vigencia”.   

C)  Dice  que  atendiendo  que  la  Asesora  Jurídica   Sarah   Weyler,  en  su  versión,  hace  referencia  a  la  ley  de  prescripción,  señalando  el  Título  18, Sección 3282, del Código Penal de  los  Estados  Unidos  de América, pide que igualmente se deje constancia de que  en   el   expediente  del  trámite  no  obra  la  copia  autenticada  de  dicha  disposición.   

En   lo   atinente  al  presupuesto  de  la  equivalencia de la providencia proferida en el extranjero.   

a)  Que  se  oficie  a  la Registraduría del  Estado   Civil,   que  remita  copia  autenticada  de  la  tarjeta  decadactilar  correspondiente  “a  un ciudadano colombiano nacido  el  11  de  Octubre  de  1950  en  Palmira, Valle del  Cauca  y  que corresponde al nombre de JAIRO APARICIO  LENIS”.   

Manifiesta  que la prueba es procedente, toda  vez    que    en    la   “página   06”  se  le identifica con dos fechas de nacimiento, “una  de  las  cuales  es  el 11 de octubre de 1950 y como ciudadano  colombiano”.   

b)  Que  el  Departamento  Administrativo  de  Seguridad  D.AS.  informe si el señor Jairo Aparicio Lenis, identificado con la  cédula  de  ciudadanía  número  19.236.192 de Bogotá, figura en los archivos  con   el   remoquete   de   “DON  PEDRO”.   

c)  Que  se  oficie al Director del Instituto  Nacional  Penitenciario  y  Carcelario INPEC, que informe la fecha de ingresos y  salidas   “de  los  establecimiento  carcelarios  y  penitenciarios  del  señor  JAIRO  APARICIO  LENIS, identificado con cédula de  ciudadanía  N°  19.236.192 de Bogotá, como también el nombre y ubicación de  los mismos”.   

d)  Que  se designe perito para que determine  los  rasgos  del  señor  Jairo  Aparicio  Lenis,  identificado  con  cédula de  ciudadanía   N°  19.236.192  de  Bogotá,  “entre  ellos, la raza y EL COLOR DE SU PIEL”.   

Agrega  que la prueba en conducente, toda vez  que  en  el  indictment se reseña que su defendido es un hombre blanco, aspecto  que no concuerda con la fotografía que obra en el anexo N° 1.   

Las relacionadas con el postulado de la doble  incriminación.   

a)  Que se oficie al Ministerio de Relaciones  Exteriores  que obtenga copia autenticada de las disposiciones penales, en donde  se  “faculta a un jurado de los Estados Unidos para  emitir  acusaciones  y/o  cargos de carácter penal y en especial con respecto a  los señalados en el indictment”.   

b)  Que se oficie al Ministerio de Relaciones  Exteriores   que   obtenga   copia  autenticada  sobre  la  composición  y  “escogencia  de  los  miembros  de  un  jurado  de  acusación.   Así   mismo   respuesta  junto  con  los  documentos  debidamente  autenticados   provenientes   de  las  autoridades  del  Estado  requirente  que  respalden la misma frente a los siguientes aspectos:   

“-Funciones del Jurado  

“Representatividad   del   jurado   de  acusaciones.   

“- Forma de votación.  

“- Manera como se dictamina una acusación  y la exigencia de la misma en el documento que la contiene.   

“- Que los funcionarios deben asistir a las  votaciones  y  cuáles  lo  hicieron  en  la acusación sustituyente 94-126(EGS)  objeto del presente trámite.   

“-Requisitos de forma y fondo para que haya  una acusación.   

“Identificación plena de los miembros del  jurado, los acusados, funcionarios policiales y judiciales.   

“Exigencia o no de la orden de arresto, la  cual  debe  quedar  señalada  expresamente  en  la  acusación  emanada  de las  autoridades competentes”.   

Insiste que la prueba es conducente, toda vez  que  la  Asesora Jurídica Sarah Weyler, en su declaración, hace un recuento de  unos  puntuales  aspectos  “sin  solidez alguna”,  situación  que lo lleva a inferir que “existen    grandes    vacíos    en   el   presente   trámite   de  extradición”              .   

c)  Que se oficie al Ministerio de Relaciones  Exteriores,  que  obtenga,  a través de la vía diplomática, copia autenticada  de  las  disposiciones penales referidas a la intervención de la fiscalía ante  el  Gran  Jurado  “para  efectos por parte de éste  aprobación  de  una acusación o indictment, como también si es obligatoria su  intervención o no”.   

d)  Que se oficie al Ministerio de Relaciones  Exteriores  que,  por el conducto diplomático, allegue copia autenticada de las  disposiciones   penales  del  Estado  requirente  que  otorguen  funciones   “a  la  JEFE, al ASESOR JURÍDICO ESPECIALIZADO y a  la  ASESORA  JURÍDICA,  todos  adscritos  a la Sección de Narcóticos y Drogas  Peligrosas,  División  de lo Penal del Departamento de Justicia de dicho país,  para  que actúen junto con el Gran Jurado para efectos de aprobar un indictment  o acusación”.   

Asevera  que  las  dos últimas probanzas son  pertinentes,  de  acuerdo  con  lo  expuesto  en  las  declaraciones  apoyo a la  petición de extradición.   

e)  Que  se  tenga  como  prueba  las  copias  traducidas al castellano de la acusación.   

Las    referidas     “CON  LA  EXIGIBILIDAD  DE  TRATARSE DE HECHOS COMETIDOS ANTES DE LA  PROMULGACIÓN     DEL     ACTO     LEGISLATIVO     01     DE    1997”.   

a)   Que   se   solicite   al  Departamento  Administrativo  de  Seguridad  D.A.S.  que  allegue los antecedentes penales del  señor  Jairo  Aparicio  Lenis,  identificado  con la cédula de ciudadanía N°  19.236.192 de Bogotá.   

b) Que se oficie a la Fiscalía General de la  Nación  que  remita  toda la información que posea respecto de investigaciones  que  cursan  o  cursaron  en  contra de su defendido, informando si se profirió  resolución  de acusación o de preclusión de investigación.   

c)  Que  solicite a la Secretaría de la Sala  que  informe  “si  existen  procesos  en  curso con  ocasión  de  demandas  de  casación  o  acciones  de revisión con respecto al  señor   JAIRO   APARICIO   LENIS,   idetificado   con  CC.  N°  19.236.192  de  Bogotá”.   

d) Que se comisione a un funcionario judicial  para  que practique diligencia de inspección judicial en los distintos procesos  y  se  obtenga un resumen de los hechos y de las conductas punibles atribuidas a  su   defendido,   la   fecha  en  que  ocurrieron,  las  personas  involucradas,  incorporándose  copia  de  la denuncia o informe policial, las resoluciones que  le  definió  la  situación  jurídica   y  acusó, los fallos de primera,  segunda  instancia  y  de casación “y de revisión,  como   demás   piezas   procesales   que   consideren   pertinentes”.   

e)  Que  se  oficie  al  Instituto  Nacional  Penitenciario  y  Carcelario  que informe la fecha de ingreso y/o salidas de los  centros    de    reclusión    de   su   procurado,   destacando   los   centros  penitenciarios.   

Finalmente, ruega que se tenga como pruebas la  “Convención  recíproca  de  extradición de reos,  suscrita  entre Colombia y Estados Unidos y aprobada por la Ley 66 de mayo 25 de  1888,   la   Convención   de   Viena  y  el  Tratado  Multilateral de Extradición.   

II  El  Procurador  Tercero  Delegado para la  Casación Penal, pide las siguientes pruebas:   

Que a través de la  vía  diplomática  se solicite al Gobierno de los Estados Unidos de América el  texto,  “en ingles y en castellano, de las Secciones  1957  del  Título  18 y 959  (c) del Título 21 del Código de los Estados  Unidos,  relacionadas  con  el lavado de instrumentos monetarios y la posesión,  fabricación  o distribución de sustancias controladas, señaladas en el pliego  inculpatorio  o  indictment  de  fecha  29  de  abril  de  2004  y que no fueron  aportadas  con  la  documentación  presentada  para fundamentar la solicitud de  extradición”.   

Destaca   que  las  anteriores  normas  son  importantes   para   conocer   la   forma  como  puede  incidir  “en  la  imputación  que  se hace en contra del reclamado en lo que  respecta  al  comportamiento  descrito  en  este  cargo  y,  eventualmente, para  determinar  la  pena  que  le  pueda  corresponder, de manera que también tiene  incidencia    en   el   análisis   de   la   doble   incriminación”.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.  Como se advirtió en precedencia, la Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, mediante providencia del 10  de  noviembre  de  2004,  resolvió  la solicitud elevada tanto por el requerido  como  por  su defensor, consultando los propósitos que animaban tal petición y  el  estado  del trámite, en el sentido de aceptar la renuncia de términos para  pedir  pruebas  y  para alegar, de acuerdo con lo que estatuía el artículo 167  de la Ley 600 de 2000.   

Por  esa  razón,  no  resulta atinado que el  nuevo    defensor    técnico    venga    a    plantear    un    “desistimiento”  de  la  manifestación  libre  y  voluntaria  que hizo el solicitado en extradición y coadyuvada por el  otrora  apoderado,  pues  tal  circunstancia  haría  que el trámite se hiciera  interminable  al  dejar  la confirmación de esa prerrogativa según el defensor  de turno y de acuerdo con su personal estrategia defensiva.   

En  ese orden de ideas, la Sala no entrará a  estudiar  el  escrito  presentado  por  el  nuevo  defensor  del  solicitado  en  extradición.   

2. Por ser procedente la petición elevada por  el   señor   Procurador   Tercero   Delegado   para   la  Casación  Penal,  se  ordena:   

Por  Secretaría  de  la Sala, requiérase al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  que  a  través  de la vía diplomática  solicite  y  allegue  a  este trámite el texto, en ingles y en español, de las  Secciones  1957 del Título 18 y 959 (c) del Título 21 del Código Penal de los  Estados Unidos de América.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

R   E   S   U  E  L  V  E   

1.  Abstenerse  de  resolver  la solicitud de  pruebas elevada por el defensor de Jairo Aparicio Lenis   

2.  DECRETAR la  práctica  de  las  pruebas  pedidas  por  el agente del Ministerio Público. En  consecuencia,   por  Secretaría  de  la  Sala,  requiérase  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  que a través de la vía diplomática solicite y allegue  a  este  trámite  el  texto, en ingles y en español, de las Secciones 1957 del  Título  18  y 959 (c) del Título 21 del Código Penal de los Estados Unidos de  América.   

Cópiese,   notifíquese   y   cúmplase.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                          HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

Permiso  

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                   EDGAR   LOMBANA  TRUJILLO                       

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN           JORGE  LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                   MAURO   SOLARTE  PORTILLA   

                   TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

                     Secretaria     

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