22552(28-07-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22552  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr.  SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

Aprobado   Acta   No.  64   

          Bogotá   D.   C.,  veintiocho de julio de dos mil cuatro.   

V    I    S   T   O  S   

Decide  la  Sala  la  colisión  negativa de  competencia  suscitada entre el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado  de  Neiva  y  su  homólogo  Primero  de  Ibagué,  en  virtud  del  cual  ambas  dependencias  rehusan  proseguir  conociendo  del  juicio  que  por el delito de  tráfico  de  estupefacientes,  se  adelanta  contra los procesados JULIÁN  CHÁVEZ  GARCÍA,  CARLOS  ALBERTO OLAYA USUGA y JHON JAIRO  SALGUERO RICO.   

ANTECEDENTES   

De  acuerdo  con  el  material  probatorio  allegado,  el  4  de  octubre  de  2002, la Unidad Investigativa de la SIJIN del  Huila  tuvo  conocimiento,  por una información anónima, que en el parqueadero  Autobuses,  ubicado  en  la  calle  5ª  No.  2-26  de  la  ciudad  de Nieva, se  encontraba  el  vehículo de placas CSE 168, tipo furgón, color blanco, cargado  de  sustancia  estupefaciente,  el  cual  saldría  con  destino  al  norte  del  departamento.   

Tal  información  dio base para que agentes  adscritos  a  esa Unidad Policial desplegaran labores de inteligencia tendientes  a  verificar  la  información,  para  lo  cual  se  trasladaron  hasta el lugar  indicado,   donde   el   señor   José  Montaño  Espinosa,  administrador  del  parqueadero,  manifestó  que  el  vehículo  había  salido  a  las  4:30 de la  mañana,  lo  que  originó  que  la  central  de radio de la Policía del Huila  informara  a  la  Policía  del Tolima para que dispusiera retenes de control en  las     poblaciones     que     se    encuentran    ubicadas    en    la    vía  Neiva-Espinal.   

A las 7:00 de la mañana, la central de radio  informó  que el vehículo había sido inmovilizado en el Guamo (Tolima), siendo  puesto,  junto  con  su  conductor Froylan Rincón Puentes, a disposición de la  Sijin  de  Neiva,  en  cuyas  instalaciones  se practicó el registro del mismo,  hallándose  la  sustancia estupefaciente que fue identificada como cocaína con  un peso neto de 100 kilogramos.   

Las  labores  de inteligencia realizadas por  las   mismas   autoridades  llevaron  a  la  captura  de  los  ahora  procesados  JULIÁN  CHÁVEZ GARCÍA, CARLOS ALBERTO OLAYA USUGA y  JHON  JAIRO  SALGUERO RICO, quienes habrían ofrecido a  los  investigadores  una  gruesa  suma  de dinero a cambio de la devolución del  alcaloide.   

La investigación por tales hechos se asumió  por  la  Fiscalía  Quinta  Especializada  de  Neiva, autoridad que después del  trámite  legal,  mediante  resolución de fecha 2 de junio de 2003 calificó el  mérito  del  sumario,  acusando  a  los  referidos procesados como coautores de  tráfico,  fabricación  o  porte de estupefacientes en concurso con cohecho por  ofrecer,  decisión  que  impugnada por el defensor, fue objeto de confirmación  integral  según resolución proferida por la Fiscalía Tercera Delegada ante el  Tribunal Superior de Neiva el 7 de julio de 2003.   

           

El  trámite  del  juicio  le  correspondió  adelantarlo  al  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito Especializado de Neiva, al  cual  se  le  dio  apertura  mediante  auto  proferido  el  31 de julio de 2003.  Superado  el  período  de  pruebas  y una vez iniciada la audiencia pública de  juzgamiento,  ésta  hubo  de suspenderse en varias oportunidades, interregno en  el  que  los  procesados  solicitaron  del  juzgado  de  conocimiento remitir el  proceso  al  Juzgado  Penal del Circuito Especializado de Ibagué, aduciendo que  el  hallazgo  de  la  sustancia  estupefaciente había ocurrido en el perímetro  urbano  del  Guamo,  Tolima,  solicitud  que  fue  despachada  negativamente  en  proveído  del  15  de  enero  de  2004,  contra la cual se interpuso recurso de  apelación que se abstuvo de desatar el Tribunal Superior de Neiva.   

El  2  de  junio  de  2004  se  reinicia  la  audiencia  pública  por  el  Juzgado  Segundo Especializado de Neiva, pero para  entonces  se  encontraba  a  cargo  otro  funcionario,  quien  apartándose  del  criterio  de  su  antecesor  consideró que el competente para seguir conociendo  del  caso  era  su  homólogo  de Ibagué, pues en realidad la droga había sido  incautada  en  el  departamento  del  Tolima,  y  no  existía certeza de que el  vehículo  visto  en la ciudad de Neiva fuese el mismo que luego fue retenido en  la  población  del  Guamo,  y  menos  que éste ya iba cargado con la sustancia  estupefaciente cuando salió de allí.   

En   consecuencia,   dispuso   remitir  el  expediente  al  Juez  Penal del Circuito Especializado, Reparto, de la ciudad de  Ibagué,  a  quien  de una vez propuso colisión negativa de competencia en caso  de que no fueran acogidos sus planteamientos.   

         Habiéndole  correspondido  el  conocimiento  del  asunto al Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de Ibagué, en proveído del 28 de  junio   del   aňo   en  curso,  rehusó  asumir  el  conocimiento  del  caso  en  el  entendido  de  que  fue  en  jurisdicción  del  departamento  del  Huila  en  donde,  amén  de  haberse  realizado las primeras  labores   investigativas,  se  desplegaron  por  los  incriminados  las  labores  tendientes  a  despachar el camión  en el cual se  transportaba  la  droga,  que  al  decir  del informe policial fue cargada en un  parqueadero ubicado en la plaza de San Pedro de la ciudad de Neiva.   

          Para  este  funcionario,  la  circunstancia de que el vehículo y el  conductor  fueran retenidos en la inmediaciones del Guamo, Tolima, fue sólo una  situación   circunstancial   generada   como  consecuencia  del  despliegue  de  inteligencia  e  investigación que venían adelantando los miembros de la Sijin  del  Huila,  quienes solicitaron colaboración a sus homólogos del Tolima, para  lograr la aprehensión del cargamento.   

          Recuerda  que  el  delito  por  el que se procede es de aquellos que  requieren  para  su consumación toda una serie de actividades, sin que se pueda  delimitar  la  competencia  por  el  lugar  de retención del vehículo, pues lo  importante  es  que se establezca el lugar considerado como centro de operación  criminal,  que  para  este caso no es otro que la ciudad de Neiva, donde además  se  logró  la  captura  de  otros  partícipes  de  los  hechos, tesis que dice  respaldar  con  el  criterio jurisprudencial de esta Corte, contenido en el auto  del  16  de  abril  de  2002,  con  ponencia  del  Magistrado  Carlos  E. Mejía  Escobar.   

          En  consecuencia,  aceptó  el  conflicto y ordenó la remisión del  proceso a esta Corporación para su solución.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          Por  regla  general,  el  juez  competente para conocer de un asunto  resulta  ser,  en  virtud  del factor territorial, el del lugar de comisión del  hecho.  Empero,  el  artículo  83  del Código de Procedimiento Penal establece  excepciones    a    dicho   principio   al   regular   sobre   la   competencia  a prevención, disponiendo que  en  los  eventos  en  que  el hecho se haya realizado en varios sitios, en lugar  incierto  o  en el extranjero, conocerá del caso por la naturaleza del hecho el  funcionario judicial del territorio:    

a)  Donde  primero  se  haya  formulado  la  denuncia.   

         

b)  En  el cual se hubiere decretado primero  formal apertura de instrucción.   

         

c)  El  del lugar donde fuere aprehendido el  imputado,  en  caso  de  haberse  iniciado  simultáneamente  la instrucción en  varios sitios.   

         

d) O el del lugar en el que se llevó a cabo  la       primera       captura,       en       tratándose       de       varios  aprehendidos.        

Pues  bien,  en  el  asunto  que  ocupa  la  atención  de  la  Sala,  sabiéndose  que  entre  los  delitos  imputados a los  procesados  se encuentra el de tráfico, fabricación o  porte  de  estupefacientes,  cuya descripción típica  apareja  un registro de conductas alternativas de realización instantánea o de  ejecución  permanente,  el  tema  en discusión halla solución en la medida en  que  se  pueda determinar si el comportamiento atribuido al agente obedece a una  cualquiera de aquellas eventualidades.   

          En   el   asunto   sub   lite  la  concreción  que  de  los  hechos  se  hizo  en la resolución  acusatoria,    tiende    a    señalar    que    los   procesados   JULIÁN  CHÁVEZ  GARCÍA,  CARLOS  ALBERTO OLAYA USUGA y JHON JAIRO  SALGUERO  RICO,  eran los propietarios de los 100 kilos  de  cocaína  transportada  en  el  camión tipo furgón, de placas CSE-168, que  conducía  Froylan  Rincón Puentes, desde la ciudad de Neiva hasta el municipio  del  Guamo,  Tolima,  donde  fue  interceptado  por  las  autoridades policivas.   

          Luego      entonces,      esa      conducta      de     transportar  ejecutada a instancias de los  propietarios,  indica  a  las  claras  que  los procesados debieron conservar   la  sustancia  en  cuestión,  inferencia  lógica a la que se arriba de lo que la misma prueba demuestra, esto  es,  que  fueron  los procesados en cita, quienes una vez enterados del decomiso  de  la  sustancia  y  la  captura del conductor del automotor acudieron ante las  autoridades  que  ejecutaron  el  operativo  intentando,  mediante  el  soborno,  recuperar   la   mercancía   y  lograr  la  libertad  del  transportador.    

   

          Tales   actos   de  transporte  y  conservación  descritos  en  el  tipo  penal  relacionado con antelación, son de ejecución  permanente  en el entendido de  que   tienen   por   objeto   mantener   el   estado   consumativo   del   hecho  imputado.   

         Ahora,  si  a  lo que viene de exponerse se aúna el hecho de que el  operativo  policial que dio con la captura de los encartados y el decomiso de la  sustancia  alcaloide  en referencia no tuvo solución de continuidad, puesto que  obedeció   a   la   estrategia   única   trazada   por   quienes  montaron  el  correspondiente   dispositivo   desde  la  ciudad  de  Neiva,  en  razón  a  la  información  recibida  en  el  sentido  de que del parqueadero “Autobuses”,  ubicado  en  la  calle  5ª  No. 2-26 de esa ciudad, iba a salir, con destino al  norte  del  departamento,  el  vehículo  de placas CSE-168 con un cargamento de  cocaína,  información que por lo verídica condujo al decomiso de la sustancia  y  la  captura  de  los aquí procesados, razón le asiste al Juez Primero Penal  del  Circuito  Especializado  de Ibagué en declinar la competencia para conocer  del  asunto,  pues es claro que la conducta penalmente reprochable que se imputa  a  los  procesados no se ejecutó exclusivamente en el municipio del Guamo, sino  que  la  misma  abarcó,  por lo menos, los departamentos del Huila y el Tolima,  por  cuyas  carreteras  se  desplazó  el  automotor  cargado  de  la sustancia.   

De modo que, establecido que el delito contra  la   salubridad   pública   investigado  en  este  caso  acaeció  en  diversas  jurisdicciones,  la  solución al conflicto planteado no puede ser distinta a la  que  para estos eventos contempla con la competencia a  prevención  el  inicialmente  citado artículo 83 del  estatuto  procesal  penal,  correspondiéndole por consiguiente proseguir con el  conocimiento   del   asunto,   al  funcionario  judicial  del  territorio  donde  primeramente  se  iniciaron  de  oficio  las  pesquisas,  el  mismo  que primero  profirió  en  este caso la resolución de apertura de instrucción, que dada la  naturaleza  de los hechos objeto de juzgamiento y encontrándose las diligencias  en  la  etapa  de  la  causa,  lo es el Juez Penal del Circuito Especializado de  Neiva,  como  acertadamente  lo  vislumbró  el  Juez Primero Penal del Circuito  Especializado de Ibagué.   

En  consecuencia,  al Juzgado en mención se  remitirá  el expediente para lo de su cargo, en tanto que al funcionario citado  en  último  lugar  se  le  informará  por  la  Secretaría de la Sala lo aquí  decidido.               

          En  mérito a lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

         ASIGNAR   el  conocimiento  del   presente   asunto,   al   Juez   Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Neiva, funcionario a quien se le remitirá el expediente para  lo  de  su  cargo  conforme  con las motivaciones plasmadas en el cuerpo de este  proveído.  Por  la  Secretaría  de la Sala, infórmese de lo aquí decidido al  Juez Primero Penal del Circuito Especializado de Ibagué.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

          Notifíquese y cúmplase.   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ             ALFREDO   GÓMEZ  QUINTERO             

EDGAR  LOMBANA  TRUJILLO     ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN            JORGE     LUIS     QUINTERO  MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS              MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Nuñez  

Secretaria  

    

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