22481(22-09-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  22481   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 079.  

          Bogotá,   D.C.,  septiembre  veintidós  (22)  de  dos  mil  cuatro  (2004).   

VISTOS  

          Procede   la   Corte   a  emitir  concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano colombiano GABRIEL HORACIO  BOTERO  TABARES, formalizada  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos de América  mediante Nota Verbal No. 1390 del 10 de junio de 2004.   

ANTECEDENTES  

1.            Al reclamado en extradición GABRIEL   HORACIO  BOTERO  TABARES  se  le  requiere  para  que  comparezca a juicio “por delitos  federales  de  narcóticos.  Es  el  sujeto  de  la  resolución  de  acusación  sustitutiva  No.  S6  03  Cr.  987 (DAB), dictada el 1º de junio de 2004, en la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Sur de Nueva York,  mediante el cual se le acusa de:   

“Cargo   Uno.  Concierto  para  importar  cinco kilogramos o más de una mezcla y sustancia que  contenía  una cantidad detectable de cocaína, lo cual es en contra del Título  21,  Secciones  812,  952 (a), 960 (a) (1), y 960 (b) (1) (B) del Código de los  Estados  Unidos,  todo en violación del Título 21, Sección 963 del Código de  los Estados Unidos, y   

“Cargos  Dos.  Concierto  para  poseer  con la intención de distribuir cinco kilogramos o más  de  una mezcla y sustancia que contenía una cantidad detectable de cocaína, lo  cual  es en contra del Título 21, Secciones 812, 841 (a) (1), y 841 (b) (1) (A)  del  Código  de los Estados Unidos, todo en violación del Título 21, Sección  846 del Código de los Estados Unidos”.   

2.             Para   formalizar   la   solicitud  de  extradición  se  allegaron  los  siguientes documentos debidamente traducidos y  legalizados ante el Ministerio de Relaciones Exteriores:   

Las notas verbales números 705 y 1390 de 25  de  marzo  y  10  de  junio de 2004, respectivamente, a través de las cuales la  Embajada  de  los  Estados  Unidos solicita la captura con fines de extradición  del  ciudadano  BOTERO TABARES  y formaliza la solicitud de extradición.   

          Copia  de  la  resolución  de  acusación sustitutiva S6 03 CR. 987  (DAB)  formulada  por  el  Gran  Jurado  ante  la Corte Distrital de los Estados  Unidos para el Distrito Sur de Nueva York el 1º de junio de 2004.   

          Declaración    jurada   de   Samuel   G.  Williamson,  Fiscal  Adjunto  en  la Fiscalía para el  Distrito  Sur  de  Nueva  York,  en  la  cual  realiza  una presentación de los  procedimientos  policiales  y judiciales efectuados, así como del compromiso de  responsabilidad del solicitado.   

          Copia  de la orden de arresto expedida el 4 de noviembre de 2003 por  el  Juez  Henry Pitman contra  GABRIEL    HORACIO    BOTERO    TABARES, para dar contestación a unas acusaciones.   

          Declaración   de   Eric  Weil,  Agente  Especial  de  la  Agencia Antidrogas de Nueva York, quien  actuó  como investigador en las averiguaciones que determinaron las acusaciones  presentadas contra el requerido en extradición.   

Disposiciones  del  Código  Penal  de  los  Estados Unidos relevantes al caso.   

Copia  de  la  fotografía  del  requerido  GABRIEL HORACIO BOTERO TABARES.   

          La actuación en Colombia ha sido la siguiente:   

          El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos,  a través de su Embajada en  Colombia,  solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición de  GABRIEL    HORACIO    BOTERO    TABARES,  mediante  la  Nota  Verbal  No.  705  del 25 de marzo de 2004; el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores de Colombia dio traslado de esta solicitud  al  Ministerio  del  Interior  y de Justicia, y al Fiscal General de la Nación,  quien  mediante  resolución del 6 de abril de 2004 ordenó la captura con fines  de    extradición    de   GABRIEL   HORACIO   BOTERO  TABARES,  la  cual se materializó el 12 de los mismos  mes y año en el municipio de Envigado (Antioquia).   

El  solicitado  se  encuentra  privado de su  libertad    en    la   Penitenciaría   de   Máxima   Seguridad   de   Cómbita  (Boyacá).   

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó   mediante   oficio  OAJ.E.  0774  del  10  de  junio  de  2004,  que  “por  no  existir  Convenio  aplicable  al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con  las  normas  pertinentes del Código de  Procedimiento   Penal   colombiano”,  y  el  señor  Ministro  del  Interior  y de Justicia envió la actuación a esta Sala para los  fines establecidos en el artículo 517 de la Ley 600 de 2000.   

En  atención  a  que  durante  el  término  surtido  para  que  los intervinientes solicitaran el decreto y práctica de las  pruebas  que  estimaran  necesarias, ninguno se pronunció sobre el particular y  la  Sala consideró que no había medios probatorios que fuera menester decretar  de  oficio,  mediante  providencia  del pasado 16 de agosto se dispuso correr el  respectivo  traslado  para  que  aquellos  presentaran  los  alegatos previos al  concepto  que  debe  emitir  la  Corte,  oportunidad  que fue aprovechada por el  defensor y la representante del Ministerio Público.   

ALEGATOS     DE  CONCLUSIÓN   

          El Ministerio Público:   

La  Procuradora  Segunda  Delegada  para  la  Casación  Penal  considera reunidas las exigencias establecidas en el artículo  520  del estatuto procesal penal para que la Corte emita concepto favorable a la  extradición     de     GABRIEL    HORACIO    BOTERO  TABARES  solicitada  por  el  Gobierno  de los Estados  Unidos.   

          Señala   que   los   documentos  que  acompañan  la  solicitud  de  extradición  fueron avalados por la Directora Asociada de la Oficina de Asuntos  Internacionales  del  Departamento  de  Justicia  de los Estados Unidos y fueron  autenticados  por  el  Secretario  de Estado del país requirente, razón por la  cual  la  exigencia de autenticidad de la documentación se cumple cabalmente de  conformidad    con    lo    establecido    en   el   estatuto   procesal   civil  colombiano.   

Acerca  de la identidad plena del solicitado  en  extradición  estima  que  los  datos  suministrados  por el Gobierno de los  Estados  Unidos  en las notas verbales por cuyo medio se solicitó su detención  y  extradición,  coinciden  con  los  del  capturado  y  además, ni este ni su  defensor han controvertido tal información.   

En  punto  de la doble incriminación expone  que  los  comportamientos  censurados a GABRIEL HORACIO  BOTERO  TABARES  por concierto para importar a Estados  Unidos  cinco  kilogramos  o  más  de  una  cantidad  detectable  de cocaína y  concierto  para  poseerla  con  la  intención  de  distribuirla,  se encuentran  reprimidos  en  el  inciso  segundo  del  artículo  340  del  Código Penal con  sanción  que  supera  los  cuatro  (4) años de prisión, motivo por el cual la  exigencia legal se satisface.   

Sobre  la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el extranjero indica que por tratarse de un pliego de cargos cuya  actuación  subsiguiente  es  el  juicio  oral  que  culmina  con el fallo y por  indicar  los  hechos  con  especificación  de  circunstancias de tiempo, modo y  lugar,  así  como  la  calificación  de  la  conducta  junto  con  las  normas  aplicables  al  asunto,  evidente  resulta  que  tal  proveído  equivale  a  la  resolución de acusación establecida en la Ley 600 de 2000.   

          Finalmente  advierte  que  por  no tratarse de delitos políticos es  viable  conceder la petición del Gobierno de Estados Unidos, motivo por el cual  solicita  a  la  Corte  emitir concepto favorable a la solicitud de extradición  del   ciudadano   colombiano  HORACIO  GABRIEL  BOTERO  TABARES,   recordando  que  corresponde  al  Gobierno  Nacional  exigir  al  Estado  requirente  que no sea juzgado por actos cometidos  antes  del  17  de diciembre de 1997, ni por hechos diversos a los que motivaron  la  solicitud  de  extradición,  ni que sea sometido a pena de muerte, prisión  perpetua,  confiscación, tratos crueles, inhumanos o degradantes, habida cuenta  que  ello  lo  prohiben  los  artículos  12  y  34  de  la  Carta  Política de  Colombia.   

          La Defensa:   

          El  defensor  de  GABRIEL  HORACIO  BOTERO  TABARES  expresa  que  no tiene reparo alguno en punto  del  concepto  que  corresponde emitir a la Sala, pero aclara que en su criterio  el  control  que debería adelantar esta Corporación debía evaluar las pruebas  obrantes    en    la    actuación    judicial    adelantada    por   el   país  requirente.   

Solicita  que  se exija al Estado reclamante  que  no  juzgue  a su asistido por hechos anteriores al 17 de diciembre de 1997,  ni  por  sucesos diversos a los que motivaron la solicitud de extradición y que  no  sea  sometido  a  pena  de  muerte,  prisión  perpetua o confiscación, por  encontrarse prohibido en la Constitución Política de 1991.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

Reiteradamente ha precisado esta Sala que la  extradición   corresponde   a  un  instrumento  de  cooperación  internacional  previsto  normativamente  (Convención, Tratado, Convenio, Constitución, o Ley,  según  el  caso),  dirigido  a  evitar  la evasión de la justicia por parte de  quien  ha  infringido  la  ley,  y  que por tanto no se aviene con la noción de  proceso  judicial  orientado  a  juzgar  la conducta de quien es reclamado en el  exterior.   

En  virtud  de  lo  anotado,  el trámite de  extradición  se caracteriza por la agilidad de la cooperación internacional en  la  lucha  contra  el delito, motivo por el cual no se trata de un proceso en el  cual  se  juzgue la conducta de la persona solicitada, la validez o legalidad de  las  pruebas  aducidas  en  su   contra,  lo  acertado  o  no del juicio de  adecuación,   el   grado   de  certeza  sobre  la  conducta  investigada  o  la  responsabilidad  del  acusado,  pues  todo  ello  corresponde  a  la  órbita de  competencia  exclusiva  y excluyente del país solicitante, y su alegación debe  hacerse  al  interior  del  proceso  adelantado  por  las autoridades del Estado  reclamante.   

          Adicional  a lo anterior se tiene que el pronunciamiento de la Corte  en  esta  sede no constituye un fallo que haga tránsito a cosa juzgada, sino un  concepto  no susceptible de impugnación, que sólo vincula al Gobierno Nacional  si  es  negativo,  pues  en  caso  de  ser  favorable  queda  en “libertad  de  actuar según las conveniencias nacionales”.   

          Es  pertinente  señalar  que no procede la extradición por delitos  políticos  o  de opinión y que respecto de los nacionales por nacimiento sólo  es  viable  la  extradición  por  hechos  cometidos  con  posterioridad al Acto  Legislativo  del  17  de  diciembre  de 1997 que modificó el artículo 35 de la  Carta Política.   

Como  según  lo  expresó  el Ministerio de  Relaciones   Exteriores   dentro   de   este  trámite,  no  existe  tratado  de  extradición  vigente  entre  Colombia y los Estados Unidos de América, se debe  decidir  con  fundamento  en  lo dispuesto por el Código de Procedimiento Penal  colombiano,  y  por  ello  corresponde  a  la  Sala,  según  lo  indicado en el  artículo  520  del  referido  ordenamiento, rendir concepto sobre la  validez  formal de la documentación presentada, la demostración  plena  de  la  identidad  de  la persona solicitada, la concurrencia de la doble  incriminación  tanto en el país requirente como en el solicitado y que la pena  mínima  establecida  en  la  ley  no  sea  inferior  a  cuatro  (4) años, y la  equivalencia  de la providencia proferida en el extranjero con la resolución de  acusación        del        sistema       procesal       colombiano.   

          1.        Validez formal de la documentación   

          Según  lo  establece  el artículo 513 del estatuto procesal penal,  la  solicitud  de extradición debe efectuarse por vía diplomática y de manera  excepcional  por  la  consular  o  de  gobierno  a  gobierno,  adjuntando  copia  auténtica  del  fallo  o  de  la  acusación  proferida  en  el extranjero, con  indicación  de  los  actos  que  determinan la petición, así como del lugar y  fecha  en  que  fueron ejecutados, los datos que permitan identificar plenamente  al  reclamado  y  copia  auténtica  de  las disposiciones penales aplicables al  caso;  documentos  que  deben  ser  expedidos  en  la  forma  establecida por la  legislación   del   reclamante   y   traducida   al  castellano,  si  fuere  el  caso.   

A  su  vez,  el artículo 259 del Código de  Procedimiento  Civil,  modificado  por  el  Decreto  2282 de 1989, dispone en el  numeral  118  de  su  artículo 1º que los documentos públicos otorgados en un  país  extranjero  por  uno de sus funcionarios o con su intervención, deberán  presentarse  debidamente autenticados por el cónsul o agente diplomático de la  República,  y  en su defecto por el de una nación amiga, lo cual hace presumir  que  se  otorgaron  acorde a la ley del respectivo país. La firma del cónsul o  agente  diplomático  se  abonará por el Ministerio de Relaciones Exteriores de  Colombia,  y  si se trata de agente consultar de un país amigo, se autenticará  previamente  por  el  funcionario  competente  del  mismo  y los de éste por el  cónsul  colombiano,  disposición  aplicable al caso en virtud del principio de  integración  normativa  previsto  en  el  artículo  23 y el inciso último del  artículo 513 del estatuto procesal penal.   

          Por   tanto,  la  validez  formal  de  la  documentación  apunta  a  verificar  que los soportes con base en los cuales el Estado requirente solicita  la  entrega  de  una  persona  en  extradición,  se  sujeten  a  las  referidas  exigencias formales.   

         

          Advertido  lo  anterior  se  tiene  que  el  Gobierno de los Estados  Unidos   de   América   solicita  por  vía  diplomática  la  extradición  de  GABRIEL    HORACIO    BOTERO    TABARES  a  través de su Embajada en Colombia; para tal efecto anexa copia  resolución  de  acusación  sustitutiva  S6  03 CR. 987 (DAB) presentada por el  Gran  Jurado  ante la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur  de  Nueva  York  el 1º de junio de 2004, en la cual se relacionan las conductas  objeto de censura, así como los lugares y fechas de su ocurrencia.   

          También  allega copia de la orden de arresto expedida el mismo día  por  el  Juez  Henry  Pitman  contra   GABRIEL  HORACIO  BOTERO  TABARES  para  dar  contestación  a  unas  acusaciones;  las declaraciones  juradas  de  Eric Weil, Agente  Especial  de la Administración Antidroga (DEA) en la ciudad de Nueva York, y de  Samuel  G. Williamson, Fiscal  Adjunto  en  la  Fiscalía  para  el  Distrito Sur de Nueva York, que además de  confirmar  los  pormenores  de la acusación, especifican los datos de identidad  del   solicitado   y  relacionan  las  disposiciones  normativas  aplicables  al  caso.   

          Los   referidos   documentos  obran  en  traducción  al  castellano  certificada  y  autenticada  conforme  a la legislación prescrita por el Estado  requirente,   cuentan   con  la  certificación  de  autenticidad  expedida  por  Mary D. Rodríguez, Directora  Asociada  de  la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia  de  los  Estados,  la cual es reconocida en tal condición por el Procurador del  mismo      país,      John     Ashcoft.   

          Igualmente  aparece  certificación sobre la referida documentación  suscrita  por  Colin L Powell,  Secretario  de  Estado  de  Estados  Unidos  y Sonya N.  Johnson,  Auxiliar de Autenticaciones del Departamento  de  Estado,  cuya  firma  aparece  autenticada  ante  la  Cónsul de Colombia en  Washington, D.C.   

          Por tanto, este requisito se encuentra satisfecho.   

2.           Plena identidad del reclamado   

El  anunciado  aspecto,  cuya  evaluación  corresponde  efectuar a la Sala en el concepto que le corresponde emitir, apunta  a  establecer  que  la  persona  procesada  (acusada  o  condenada)  en el país  reclamante,  es  la  misma  sometida  al  trámite de extradición, sin que ello  implique  determinar  su  verdadera identidad, pues basta la citada coincidencia  entre una y otra.   

Sobre  el  particular  se  tiene  que  está  suficientemente  acreditada la identidad de la persona solicitada, sobre lo cual  no  existe  reparo  de  su  parte, pues GABRIEL HORACIO  BOTERO  TABARES  se ha identificado y firmado como tal  en este trámite.   

Se  trata  de  un  hombre  nacido  en Bogotá el 22 de marzo de 1960, de  nombre   GABRIEL  HORACIO  BOTERO  TABARES,        también        conocido        como        “León”,          “Horatio            Gabriel            Botero”,         “Gabriel            Horacio            Botero-Tabares”, identificado con la cédula de  ciudadanía  número  70.550.888. Es la misma persona solicitada en extradición  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos, capturada el 12 de abril de 2004 en  Envigado (Antioquia), por orden del Fiscal General de la Nación.   

          La exigencia, entonces, se encuentra satisfecha.   

          3.        Principio de la doble incriminación   

En  el  análisis de la operatividad de este  principio  debe  la Sala establecer si el comportamiento delictivo que se imputa  al  requerido  en  el  país  solicitante tiene en Colombia la misma naturaleza,  esto  es, que también sea considerado ilícito y que además tenga pena mínima  no  inferior  a cuatro (4) años de prisión, para lo cual debe verificar que la  conducta  definida  en  las  normas  que  allí sustentan la acusación o fallo,  también   se   encuentren   recogidas  en  nuestra  legislación  interna  como  ilícitas.   

Dado  que  se  trata  de  un  mecanismo  de  cooperación  internacional,  el  mencionado cotejo debe adelantarse con base en  los  preceptos  internos  vigentes  para el momento en que se rinda el concepto,  motivo  por  el  cual  resulta  improcedente  la  aplicación  del  principio de  favorabilidad  con  ocasión  del tránsito legislativo, en cuanto los preceptos  del  país  requerido  no  son  objeto  de  aplicación  por  parte  del  Estado  reclamante1.   

GABRIEL  HORACIO  BOTERO TABARES  es  solicitado para dar contestación a  la  resolución  de acusación sustitutiva No. S6 03 CR 987 (DAB) dictada el 1º  de  junio  de 2004, en la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Sur  de  Nueva  York,  por  los  cargos de concierto para importar a los Estados  Unidos  cinco  (5)  kilogramos  o  más de una mezcla que contenía una cantidad  detectable  de  cocaína y concierto para poseer con la intención de distribuir  cinco   (5)   kilogramos   o   más  de  la  misma  sustancia,  en  la  cual  se  anota:   

“CARGO  UNO.   

“A  partir  de  cuando  menos  el  o alrededor del año de 2001, hasta el o alrededor del mes de  agosto  de  2003 inclusive, en el Distrito Sur de Nueva York y en otros lugares,  HORACIO  GABRIEL  BOTERO  (…)  y  otros, tanto conocidos como desconocidos, de  manera  ilícita,  intencional  y  a  sabiendas  se  confabularon,  conspiraron,  confederaron  y  acordaron  conjuntamente (…) Era una parte y un propósito de  la  conspiración que HORACIO GABRIEL BOTERO (…) y otros (…) importaran y de  hecho  importaron  a  Estados  Unidos,  desde  un  lugar  fuera  del  país, una  sustancia  controlada,  a saber, cinco kilogramos y más de mezclas y sustancias  que  contenían  una  cantidad  detectable de cocaína, en contravención de las  Secciones  812,  952  (a),  960  (a)  (1)  y  960 (b) (1) (B) del Título 21 del  Código de Estados Unidos”.   

“CARGO  DOS.   

“A  partir  de  cuando  menos  el  o  alrededor  del  año 2001, hasta el o alrededor del mes de  agosto  de  2003  inclusive,  en el Distrito Sur de Nueva York y en otros lados,  HORACIO  GABRIEL  BOTERO  (…)  y  otros, tanto conocidos como desconocidos, de  manera  ilícita,  intencional  y  a  sabiendas  se  confabularon,  conspiraron,  confederaron  y  acordaron  conjuntamente (…) Fue una parte y un propósito de  la  conspiración que HORACIO GABRIEL BOTERO (…) y otros (…) distribuyeran y  de  hecho  distribuyeron  y poseían con intención de distribuir, una sustancia  controlada,  a  saber,  cinco  kilogramos  y  más  de  mezclas y sustancias que  contenían  una  cantidad  detectable  de  cocaína,  en  contravención  de las  Secciones  812,  841  (a)  (1)  y  841 (b) (1) (A) del Título 21 del Código de  Estados Unidos”.   

Las  normas  que  consideran  violadas  las  autoridades  de  ese  país son las Secciones 812, 841 (a) (1), 841 (b) (1) (A),  952  (a),  960  (a)  (1) y 960 (b) (1) (B) del Título 21 del Código de Estados  Unidos.   

Título 21, Sección 812:  

“(a)  Establecimiento”   

“Existen  cinco  listas  establecidas de sustancias controladas, que serán conocidas como Listas  I,  II,  III,  IV y V. Dichas listas consistirán inicialmente de las sustancias  acotadas  en  esta  sección.  Las  listas establecidas por esta sección serán  actualizadas  y  publicadas  de  nuevo  semestralmente durante el periodo de dos  años  que  inicia  un  año  después  del  27  de  octubre  de  1970, y serán  actualizadas  y publicadas de nuevo anualmente a partir de esa fecha”.   

“Lista  II”.   

“(a) (4) hojas de  coca,  excepto  las  hojas  de  coca  y  extractos  de coca de los cuales se han  eliminado  la  cocaína, ecgonina y derivados de ecgonina y sus sales; cocaína,  sus  sales,  isómeros  ópticos y geométricos, y sales de isómeros; ecgonina,  sus  derivados,  sus  sales,  isómeros  y  sales de isómeros; o cualquier otro  compuesto,  mezcla  o preparación que contenga cualquier cantidad de cualquiera  de  las  sustancias  a  las  que se hace referencia en este párrafo”.   

Título 21, 841 (a) (1):  

“(a)   Actos  ilícitos”.   

“Salvo según se  lo  autorice  el  presente  subcapítulo,  será ilícito para toda persona el a  sabiendas y deliberadamente”.   

“(1)  elaborar,  distribuir  o  entregar,  o  poseer  con la intención de elaborar, distribuir o  entregar, una sustancia controlada”.   

Título  21,  Sección  841  (b)  (1)  (A):   

“(b)  Sanciones”   

“Salvo según se  estipule  lo  contrario la sección 859, 860 u 861 de este Título, toda persona  que  contravenga  la  subsección  (a)  de  esta  sección  será condenada como  sigue:   

“(1)  (A) En el  caso   de   contravención   de   la   subsección   (a)   de   esta   sección,  involucrando-   

“(ii)   5  kilogramos  o  más  de  una  mezcla  o  sustancia  que  contenga  una  cantidad  detectable de-   

“(I)  hojas  de  coca,  salvo  aquellas  hojas  de coca y extractos de coca de los cuales se haya  eliminado    la   cocaína,   ecgonina   y   derivados   de   ecgonina   o   sus  sales;   

“(II)  cocaína,  sus  sales,  isómeros  ópticos y geométricos, y sales de isómeros;   

(III)  ecgonina,  sus derivados, sus sales,  isómeros y sales de isómeros;   

(IV)  todo compuesto, mezcla o preparación  que  contenga  cualquier  cantidad  de cualquiera de las sustancias a las que se  hace  referencia  en  las  subcláusulas  (I)  a  la (III) inclusive”.   

“dicha  persona  será  condenada  a  un periodo de prisión no menor de 10 años ni mayor que la  cadena  perpetua,  y si muerte o lesiones personales resultasen del uso de dicha  sustancia,  no  será  menor de 20 años ni mayor que cadena perpetua, una multa  que  no  excederá  lo  que resulte mayor entre lo autorizado de conformidad con  las    disposiciones   del   Título   18,   o   $4.000.000   de   Dólares   de  EE.UU…”.   

Título 21, Sección 952 (a):  

“Será ilícito  importar  a  territorio  de  aduanas de Estados Unidos, de cualquier lugar fuera  del  mismo  (pero  dentro  de  Estados Unidos) o importar a Estados Unidos desde  cualquier  lugar fuera de dicho país, toda sustancia controlada de la Lista I o  II  del subcapítulo I de este capítulo, o todo estupefaciente de la Lista III,  IV     o    V    del    Subcapítulo    I    de    este    capítulo”.   

Título   21,   Sección   960  (a)  (1):   

“(a)  Actos  ilícitos”   

“(1) de manera  contraria  a  la  sección  952,  953  o 957 del presente título, a sabiendas e  intencionalmente   importe   o   exporte  una  sustancia  controlada”.   

          Título  21,  Sección  y  960  (b)  (1)  (B):   

“(b)  Sanciones”.   

“(1) En caso de  una   contravención  de  la  subsección  (a)  de  la  presente  sección,  que  involucre-”   

“(B)   5  kilogramos  o  más  de  una  mezcla  o  sustancia  que  contenga  una  cantidad  detectable de:   

“(1) (A) En el  caso   de   contravención   de   la   subsección   (a)   de   esta   sección,  involucrando-   

“(ii)   5  kilogramos  o  más  de  una  mezcla  o  sustancia  que  contenga  una  cantidad  detectable de-   

“(i)  hojas de  coca,  salvo  aquellas  hojas  de coca y extractos de coca de los cuales se haya  eliminado    la   cocaína,   ecgonina   y   derivados   de   ecgonina   o   sus  sales;   

(ii)   cocaína,  sus  sales,  isómeros  ópticos y geométricos, y sales de isómeros;   

(iii)  ecgonina, sus derivados, sus sales,  isómeros y sales de isómeros;   

(iv) todo compuesto, mezcla o preparación  que  contenga  cualquier  cantidad  de cualquiera de las sustancias a las que se  hace   referencia  en  las  cláusulas  (I)  a  la  (III)  inclusive”.   

“la persona que  incurra  en  tal  contravención será sentenciada un periodo de encarcelamiento  no  menor  de  10  años  ni  mayor  que  cadena perpetua y si muerte o lesiones  personales  resultasen del uso de dicha sustancia, no será menor de 20 años ni  mayor  que  cadena  perpetua,  una  multa  que no excederá lo que resulte mayor  entre  lo  autorizado  de  conformidad  con  las disposiciones del Título 18, o  $4.000.000 de Dólares de EE.UU…”.   

Esas  conductas  por las cuales se acusó a  GABRIEL    HORACIO    BOTERO    TABARES  se  encuentran  tipificadas  en  el Código Penal colombiano, cuyo  texto es el siguiente:   

Artículo  340, modificado por el artículo  8º de la Ley 733 de 2002:   

“Concierto para  delinquir.  Cuando  varias personas se concierten con el fin de cometer delitos,  cada  una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de tres (3)  a       seis       (6)       años”.   

“Cuando  el  concierto   sea   para   cometer   delitos   de  tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas (…) la pena será de prisión de  seis  (6) a doce (12) años y multa de dos mil (2.000) hasta veinte mil (20.000)  salarios mínimos legales mensuales”.   

Artículo 376:  

“Tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes.  El  que  sin  permiso de autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis para uso personal, introduzca al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte, lleve consigo,  almacene,  conserve,  elabore, venda, ofrezca, adquiera, financie o suministre a  cualquier  título droga que produzca dependencia incurrirá en prisión de ocho  (8)  a  veinte  (20)  años  y  multa  de  mil  (1.000) a cincuenta mil (50.000)  salarios mínimos legales mensuales”.   

Así  las  cosas,  al  cotejar  las  normas  invocadas  por  Estados  Unidos  como  país  requirente,  con las disposiciones  internas  de  Colombia,  fácilmente  se advierte que las conductas de concierto  para  traficar  con  narcóticos,  así  como  propiamente  la  de  tráfico  de  estupefacientes, se encuentran penalizadas tanto allí como acá.   

Adicional  a lo anterior se observa que las  conductas  por las cuales fue acusado el requerido en extradición por parte del  Gran  Jurado  ante  la  Corte de los Estados Unidos de América para el Distrito  Sur  de  Nueva  York,  se  encuentran sancionadas en la legislación procesal de  Colombia  con penas privativas de la libertad superiores a cuatro (4) años y no  corresponden a delitos políticos o de opinión.   

En  suma,  estima  la Sala que se encuentra  satisfecha la exigencia de la doble incriminación.   

4.           Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero con la acusación del sistema procesal colombiano.   

Sobre  el  particular  compete  a  la  Sala  señalar  en  el  concepto  si  el  acto  judicial  por  cuyo  medio se acusa al  reclamado   en  extradición  en  el  Estado  requirente  es  equivalente  a  la  resolución  de acusación propia del sistema procesal colombiano; naturalmente,  no  se  trata  de  una  identidad  entre  ambas  decisiones  judiciales, pues lo  importante  es  establecer  que con ellas se franquea el paso al juicio donde se  debatirá  la  acusación  y  la  defensa, que en tal pieza procesal aparezca un  relato   sucinto   del   comportamiento  imputado  con  especificación  de  las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar, y su calificación jurídica con el  señalamiento de los preceptos aplicables.   

Como  sin  dificultad  puede observarse, es  evidente  que  la  acusación  sustitutiva  S6  03 CR 987 (DAB) proferida por la  Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York contra  el  requerido  en  extradición,  al igual que ocurre con el proferimiento de la  resolución  de  acusación  en  el  ordenamiento  interno  colombiano, marca el  comienzo  del juicio, en el cual el acusado tiene la oportunidad de controvertir  las pruebas y los cargos por los cuales se le acusa.   

Además,   según   la   documentación  debidamente   aportada  por  vía  diplomática,  autenticada  y  traducida,  la  acusación   señala   los  cargos  imputados  y  las  disposiciones  del  país  requirente  que  se  estimaron  violadas;  también  aparecen  relacionados  los  lugares  de  ocurrencia  de los comportamientos (Distrito Sur de Nueva York), su  fecha  (desde  “el año de 2001, hasta el o alrededor  del  mes  de  agosto de 2003, inclusive”) y el nombre  del     acusado,     GABRIEL     HORACIO     BOTERO  TABARES,   también   conocido  como  “León”,          “Horatio            Gabriel            Botero”,         “Gabriel            Horacio            Botero-Tabares”.   

Adicionalmente   se   allegaron   varias  declaraciones  juradas  en  respaldo  a  la  solicitud de extradición, rendidas  por   Eric   Weil,  Agente  Especial  de la Administración Antidroga (DEA) en la ciudad de Nueva York, y de  Samuel  G. Williamson, Fiscal  Adjunto  en  la  Fiscalía  para  el  Distrito  Sur de Nueva York, que apoyan la  actuación  y  señalan el compromiso de responsabilidad del requerido, luego es  evidente  la  equivalencia  entre la acusación del Gran Jurado y la resolución  acusatoria   establecida  en  nuestro  sistema,  obviamente,  se  trata  de  una  equivalencia material y no de identidad de formas.   

Por tanto, estima la Sala que también esta  exigencia  se  encuentra  acreditada,  pues  la acusación del Jurado Federal es  equivalente  a  la  resolución  acusatoria  establecida en el artículo 397 del  Código de Procedimiento Penal colombiano.   

Cuestión  final   

Resta  señalar  que  como ha sido criterio  reiterado         de         la         Sala2 y tal como lo ha puntualizado  la  Corte  Constitucional  en  sentencia C-1106/2000 del 24 de agosto de 2000, a  través  de  la  cual  se pronunció sobre la exequibilidad, entre otras normas,  del  artículo 550 del anterior Código de Procedimiento Penal (artículo 512 de  la     Ley     600     de     2000)    debe    entenderse    que    “la   entrega   de   una   persona   en  extradición  al Estado requirente, cuando en este exista la pena de muerte para  el  delito  que  la motiva, sólo se hará bajo la condición de la conmutación  de  la  pena,  como allí se dispone, e igualmente, también a condición de que  al  extraditado  no se le someta a desaparición forzada, a torturas ni a tratos  o  penas crueles, inhumanos o degradantes, ni a las penas de destierro, prisión  perpetua  y  confiscación,  conforme a lo dispuesto por los artículos 11, 12 y  34 de la Constitución Política”.   

RESPUESTA   A   LOS  ALEGATOS   

          Según  puede  observarse,  el  concepto  favorable de la Corte a la  extradición     de     GABRIEL    HORACIO    BOTERO  TABARES,  coincide  con las consideraciones que en tal  sentido   presentó   el   Ministerio   Público  y  que  han  sido  tenidas  en  cuenta.   

Y, en punto del planteamiento del defensor,  según  el  cual,  esta  Corporación  debía evaluar las pruebas obrantes en la  actuación  judicial  adelantada  por el país requirente, baste señalar que se  ha  precisado sobre el particular que “la definición  del  legislador  colombiano  por  un rito que privilegia el estudio formal de la  documentación  con  miras  a  la  mera  verificación  del cumplimiento de unos  requisitos  mínimos  para  efectos de emitir el concepto por parte de la Corte,  de  suyo  excluye  el análisis sustancial del material probatorio que es propio  del  acto  de  juzgamiento  al que no concurre la autoridad judicial colombiana,  que,  se  repite  está  limitada  legalmente  a  la  constatación  formal  del  cumplimiento  de  los  requisitos  señalados en la ley que se aplica en defecto  del      Tratado”3.   

Por lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL emite CONCEPTO FAVORABLE a la  solicitud   de   extradición   del   ciudadano  colombiano  GABRIEL HORACIO BOTERO TABARES,  también  conocido como “León”,             “Horatio  Gabriel     Botero”,  “Gabriel     Horacio  Botero-Tabares”.,  formulada  por  el  Gobierno  de  los Estados Unidos de América a través de su  Embajada    en    Bogotá,   motivo   por   el   cual   el   Gobierno   Nacional  está  en la obligación de  exigir  que  el  extraditado  no  vaya  a  ser  condenado  a pena  de muerte, ni juzgado por hechos diversos a  los  que motivaron la solicitud de extradición, ni por sucesos anteriores al 17  de  diciembre  de  1997, ni sometido a desaparición forzada, torturas, tratos o  penas  crueles,  inhumanos  o degradantes, ni a la sanción de destierro, cadena  perpetua  o  confiscación,  conforme  lo establecen los 11, 12 y 34 de la Carta  Política,   y   como   acertadamente  y  como  acertadamente  lo  solicitan  la  Procuradora  Segunda  Delegada  para  la  Casación  Penal  y  el  defensor  del  requerido en extradición.   

Comuníquese por Secretaría de la Sala esta  determinación  al  requerido  GABRIEL  HORACIO BOTERO  TABARES,  su defensor, la Procuradora Segunda Delegada  para  la  Casación  Penal y al Fiscal General de la Nación para lo de su cargo  con     relación     al     detenido     preventivamente     con    fines    de  extradición.   

Devuélvase la actuación al Ministerio del  Interior   y   de    Justicia   para   los   trámites   subsiguientes   de  ley.   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

ÉDGAR  LOMBANA  TRUJILLO                         ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                 MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

    

1 Cfr.  Concepto  del  22  de  julio  de  2004.  Rad. 22206. M.P. Dr. Sigifredo Espinosa  Pérez.   

2  Concepto  del  31  de  marzo  de  2004.  Rad.  20384.  M.P.  Dr.  Yesid Ramírez  Bastidas.   

3  Concepto  del  3  de  marzo  de  2004. Rad. 20179. M.P.  Dr. Yesid Ramírez  Bastidas.     

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