22397(02-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22397  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

Aprobado Acta No. 046  

Bogotá,  D.C.,  dos  (2) de junio de dos mil  cuatro (2004).   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la Corte sobre la solicitud de  cambio   de   radicación  elevada  por  la  Juez  Segunda  Penal  del  Circuito  Especializada  de  Cali, en relación con el proceso adelantado en ese despacho,  en    contra    de    GILBERTO    RODRÍGUEZ   OREJUELA   por   el   delito   de  narcotráfico.   

ANTECEDENTES:  

De  la documentación anexa y la solicitud se  infiere lo siguiente:   

1.  Por  redistribución de carga laboral, el  proceso  adelantado  en  contra de GILBERTO RODRÍGUEZ OREJUELA por el delito de  narcotráfico,  inicialmente tramitado por el Juzgado Tercero Penal del Circuito  Especializado  de  Cali,  le  fue  asignado  a  la  Juez  Segunda  de  la  misma  Especialidad  en  dicha ciudad, quien asumió el conocimiento del mismo mediante  auto del 24 de febrero del año en curso.   

2.  El  asunto  en  mención  se  encuentra  pendiente  de  llevar  a  cabo  la  audiencia preparatoria, diligencia que, a la  fecha  de  la  solicitud  de  cambio  de  radicación  elevada  por  la  Juez de  conocimiento  (mayo  7  de  2004),  no se había podido efectuar a cabo debido a  traumatismos de orden técnico en el sistema de video conferencia.   

3. Por lo anterior, la Juez Segunda Penal del  Circuito  Especializado  de  Cali, solicita a la Corte cambie la radicación del  asunto  para  el  Distrito  Judicial  de  Valledupar,  ciudad en donde, dice, se  encuentra  privado  de  la  libertad  el procesado GILBERTO RODRÍGUEZ OREJUELA.   

Como  fundamentos de la petición, expone los  siguientes antecedentes:   

3.1. Cuando recibió el proceso en cita (20 de  febrero  de 2004) por redistribución de la carga laboral, ya tenía fijada como  fecha  para la realización de la audiencia preparatoria el 23 de marzo de 2004,  la cual no fue modificada por ese despacho.   

3.2. No obstante lo anterior, el 26 de febrero  del  año  que  corre,  fecha  para  la cual el sindicado RODRÍGUEZ OREJUELA se  encontraba  privado  de  la  libertad  en  la  ciudad  de Bogotá, la defensa le  solicitó  al INPEC obviar su traslado a la ciudad de Cali por razones de salud,  pues  consideraba  que  la  audiencia  preparatoria podría surtirse en el mismo  sitio  de  reclusión y no consideraba que para el caso se presentara una de las  causales que dan lugar al cambio de radicación.   

3.3.  Sin  embargo,  una  vez  trasladado  el  interno  a  la cárcel de máxima seguridad de Valledupar, el sindicado GILBERTO  RODRÍGUEZ  OREJUELA  coadyuvado  por  su  defensor  solicitó  se dispusiera lo  pertinente  para  procurar  su  asistencia  directa a la audiencia preparatoria.  Llevadas  las  actuaciones del caso con ese propósito, mediante oficio No. 7103  APE  0613  la  Asesora  de  Asuntos  Penitenciarios  del  INPEC informó que esa  entidad  no  cuenta  con los dispositivos de seguridad necesarios para trasladar  ni   mantener  en  esa  ciudad  (Cali),  al  interno  en  mención  “dadas     sus     connotaciones     de     orden    nacional    e  internacional”.   

3.4.  Ante  tales  dificultades,  la Juez dio  aplicación  al  Acuerdo  No.  2114  de  2003, disponiendo la celebración de la  audiencia  preparatoria  mediante  el  sistema de videoconferencia, para lo cual  solicitó    la    colaboración    de   los   organismos   competentes   (INEC-  CENDOJ).   

3.5.  Una vez obtenida la información de las  autoridades  en  mención,  en  el  sentido  de que por encontrarse ocupados los  equipos  técnicos  la  audiencia  preparatoria  mediante videoconferencia sólo  podría  llevarse  a  cabo  el  25  de  marzo  del año en curso, a esa fecha se  ajustó   el   despacho;   y   así   lo  ordenó  en  auto  del  15  del  mismo  mes.   

3.   6.  El  19  de  marzo,  el  Centro  de  Documentación   Sociojurídica  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  le  informó  que era necesario hacer adecuaciones técnicas en la cárcel de alta y  mediana  seguridad  de  Valledupar,  por  no  contar  ese  sitio  con los medios  técnicos  adecuados. Por tal motivo se frustró la realización de la audiencia  preparatoria.   

3.7.  De  nuevo,  con  el  CENDOJ  y el INPEC  concertó   otra   fecha   (mayo  3)  para  la  evacuación  de  la  citada  diligencia.  En  esta  oportunidad,  pese  a  que se contó con la asistencia de  todos  los  sujetos procesales tanto en Cali como en Valledupar, los intentos de  surtir  la audiencia preparatoria fueron fallidos, pues luego de varias horas de  espera  en  la  mañana  los  técnicos de la empresa TELEDIFUSIÓN “se    limitan    a    indicar    que   no   tenía   señal   con  Valledupar”.  En  horas  de la tarde se les informó  que  según  comunicación  remitida  por  TELECOM a la Directora del CENDOJ, la  noche  del  2  de  mayo  de  2004  se  presentó “una  ruptura   de   la   fibra  óptica  en  el  backbone  de  TELECOM”,  ademàs  de  que,  en  la  mañana  del  3  de ese mismo mes hubo  inconvenientes  de  tipo  técnico  con el canal de Valledupar, por lo que hacia  las 3 de la tarde se restablecería el servicio.   

Aún así, después de otra larga espera, los  problemas  técnicos no pudieron solucionarse, y por consiguiente, la diligencia  fracasó  de  nuevo.  Agrega la juez que “es la UNICA  diligencia    judicial    que    no   ha   sido   posible   evacuar   por   este  medio”.   

Finalmente,  advierte  que  de “persistir”    las    circunstancias  anotadas,   “es  un  hecho  cierto  que  las  (sic)  salvaguarda   de   las   garantías  procesales  y  la  publicidad  del  juzgamiento escapan al control de esta  judicatura,  posibilitando  la  ingerencia  (sic)  de  agentes  externos que con  comportamientos  como los observados contribuyen peligrosamente con la dilación  de  términos  para  culminar  el  juicio  (21  de  octubre  de  2004),  con los  consecuentes   efectos  favorables  para  el  interno  ante  la  posibilidad  de  conseguir  la libertad antelada por esta vía, si se tiene en cuenta que en este  momento es el único que lo mantiene privado de la libertad”.   

Solicita, por tanto, se cambie la radicación  a  la  ciudad  de  Valledupar,  pues  al  estar allí el procesado privado de la  libertad,  será  posible  una  mayor  proximidad de él con el proceso y podrá  garantizarse  su  presencia  en  el debate oral, “sin  que  la  administración  de  justicia se vea expuesta a esta clase de maniobras  que entorpecen su marcha”.   

Finalmente, agrega que concertó con el CENDOJ  y  el  INPEC el 21 de mayo pasado para intentar por última vez llevar a cabo la  audiencia  preparatoria; y le solicitó a TELECOM un informe detallado sobre las  razones  que  propiciaron  las  fallas  técnicas que el 3 de mayo impidieron la  realización   de   la   citada   diligencia.  Además,  puso  de  presente  que  “de  hallar comportamientos culposos que entorpezcan  la  gestión  del  despacho  en  la fecha señalada, se hará uso de los poderes  correctivos,  contemplados  en  el  artículo 143-3 del Código de Procedimiento  Penal”.   

4.  La petición, fue inicialmente enviada al  Tribunal  Superior  de  Cali,  Corporación  que mediante auto del 11 de mayo de  este  año,  precisó  que  la  Juez  ha debido enviarla directamente a la Corte  Suprema  de  Justicia,  por  ser  la  competente  para  resolver  el  asunto,  y  además,    que  la  funcionaria,  “al  parecer  intuye  que  el  proceso se le está escapando del control respectivo, porque no  ha  podido  realizar  la  Audiencia  Preparatoria de manera virtual y a pesar de  saber  que  cuenta con los poderes coercitivos contemplados en el Art. 143-3 del  C.  De  P.P.,  (fls.  25), sin embargo, no ha hecho uso de ellos”.  Ordenó,  así,  se  le  devolvieran  las diligencias a la Juez de  conocimiento.   

5.  Recibidas  las  diligencias  por  la Juez  Segunda  Penal  del  Circuito  Especializado,  en  auto  del  17 de mayo ordenó  enviarlas a la Corte para que se resuelva lo pertinente.   

6. Realizado el reparto correspondiente, el 21  de    mayo    ingresaron    las   diligencias   al   Despacho   del   Magistrado  Ponente.   

CONSIDERACIONES:  

1. Por tratarse de una solicitud de cambio de  radicación  de  un  Distrito  Judicial a otro, en un asunto que se encuentra en  etapa  de  juzgamiento, es la Corte competente para pronunciarse, de conformidad  con   lo   dispuesto  en  el  artículo  75.  8  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

2. De la misma manera, importa destacar que la  solicitud  satisface  los  presupuestos  de  oportunidad  y  legitimidad  en los  términos  previstos en el artículo 86 ibídem, por cuanto en el caso objeto de  la  pretensión  no  se  ha  dictado  sentencia,  y  la solicitud proviene de la  funcionaria que está conociendo de la actuación.   

3. No obstante lo anterior, encuentra la Sala  que  las  razones  en  que  la  Juez Segunda Penal del Circuito de Cali funda la  pretensión  no  se  ajustan  de  ningún  modo  a las especiales circunstancias  señaladas  en  el  artículo  85  del  Código  de Procedimiento Penal sobre la  finalidad  y procedencia del cambio de radicación. Es decir, no se advierte que  el  lugar donde se adelanta el juicio no ofrezca el ambiente propicio para ello,  bien   porque   concurren   pormenores   que   afecten  el  orden  público,  la  imparcialidad  o  la  independencia  de  la  administración  de  justicia,  las  garantías  procesales,  la  publicidad  del  juzgamiento,  la  seguridad  o  la  integridad   personal   de   los   sujetos  procesales  o  de  los  funcionarios  judiciales.   

4.  En  este sentido, importante es recordar,  que  de  manera  reiterada  y  constante  la jurisprudencia de la Sala ha venido  sosteniendo  que  el  cambio de radicación, por su naturaleza es de aplicación  excepcional  y  procede  ante  la  comprobada  existencia  de  cualquiera de las  circunstancias   señaladas   en   precedencia.   Esta  figura,  constituye  una  excepción  al  principio  de  jurisdicción  y  de  competencia  por  el factor  territorial,  pues  a  la  postre implica una alteración del principio del Juez  natural  contenido  en  el  artículo  29  de  la  Carta Política como elemento  estructurante  del debido proceso, en tanto que toda persona tiene derecho a que  se   le   juzgue   ante   “un   juez   o   tribunal  competente”.  De  ahí,  que  no  cualquier causa, o  situación  por  azarosa  que  parezca,  puede  conllevar,  sin  más ni más, a  desplazar el lugar del juzgamiento.   

5.  Es  necesario,  como  se ha dicho, que la  circunstancia  que  se expone como afectante de la imparcialidad del juzgador, o  de  la  paz  y seguridad del sitio donde corresponde adelantar el juicio, genere  riesgo  para  el  funcionario  o  los  sujetos  procesales,  es decir, que tenga  directa  relación  con  el  proceso.  Es posible que las mismas condiciones del  asunto  que se tramita den lugar a cualquiera de estos eventos. Pero además, es  necesario  que  se  demuestre  de  qué  manera  el  territorio  donde habrá de  llevarse  a  cabo  el  juicio  no  puede  ofrecer las condiciones que una recta,  pronta,  cumplida  e  imparcial  justicia requieren. En conclusión, los motivos  que  lo  impiden  deben estar acreditados dentro de la jurisdicción y tener esa  clara   y   directa   orientación:   impedir   que   se   surta   el   trámite  judicial.   

Adicionalmente,  es  necesario  acreditar  la  inexistencia  de  alternativas  que  posibiliten  adecuar  las  condiciones  del  juzgamiento,   o   que,  habiéndose  intentado  no  hayan  obtenido  resultados  positivos.   

6.  En  este  caso,  se  tiene  que  ante  la  imposibilidad  de  obtener  el traslado del interno GILBERTO RODRÍGUEZ OREJUELA  desde  su  centro  de  reclusión  a las instalaciones del Juzgado en Cali, como  alternativa  viable  para  lograr  su  presencia  en la audiencia preparatoria y  preservar  así  sus  garantías  procesales  y  obviamente  la  publicidad  del  juzgamiento,  la  Juez hizo uso del mecanismo autorizado por los Acuerdos 2114 y  2189    del    primero    de    octubre    y    12   de   noviembre   de   2003,  respectivamente.   

El  artículo  primero  de  Acuerdo  No. 2114  establece  que,  “se  autoriza  la  utilización del  sistema  de  Video  Conferencia para la celebración de las audiencias públicas  en  los  procesos  penales,  siempre  y  cuando  se  garanticen  a  los  sujetos  procesales    los    derechos    fundamentales,    especialmente    el    debido  proceso”.  Para  ello,  dice  el  artículo segundo,  “La Dirección ejecutiva de Administración Judicial  adelantará  los  trámites  administrativos  con  el  INPEC y con las entidades  calificadas   prestadoras   del  servicio,  a  fin  de  suministrar  los  medios  logísticos   y   técnicos   necesarios   para   la   realización   de   tales  audiencias”.   

El  Acuerdo  2189, por su parte, prevé en el  artículo  primero  que,  “Para  los  efectos  de la  celebración  de  las  audiencias  a  que  alude  el Título I del Libro III del  Código  de  Procedimiento  Penal,  el  Juez  podrá  servirse,  por  razones de  seguridad  o conveniencia, previa coordinación de la implementación logística  con   la  Dirección  Seccional  correspondiente  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  de  las tecnologías interactivas de información que garanticen la  presencia  virtual  del  sindicado, en tiempos simultáneos y reales, tales como  la  teleconferencia”.  Para  el cumplimiento de esos  propósitos,  esto  es,  para  preservar las garantías procesales, “tanto  en el salón de audiencias, como en el lugar de reclusión  en  donde  se  encuentre  el  sindicado,  deberán  permanecer  durante  toda la  sesión,    sendos    funcionarios   de   la   Procuraduría   General   de   la  Nación”.   

Asimismo,  el  artículo  quinto  de  los dos  Acuerdos  citados,  establece que el Juez podrá ordenar que durante el trámite  de  la  audiencia  se  registren  grabaciones  de audio y video, con apoyo en la  tecnología informática y los medios magnéticos disponibles.   

Lo  anterior,  es  indicativo  de que existen  alternativas  que permiten garantizar la presencia del sindicado en la audiencia  preparatoria  y  la  consiguiente  publicidad  del  juzgamiento, a las cuales ha  acudido  la  Juez  de  conocimiento  habiendo  obtenido  a  su  disposición  la  colaboración logística para que ello sea posible.   

6. En estas condiciones, se impone colegir que  ninguna  de  las eventualidades que por ley obligarían a cambiar la radicación  del  asunto se aprecia en el presente asunto, pues la prueba que aporta la misma  Juez  solicitante  así lo indica. Lo único que aquí se denota es que, dada la  infraestructura  de  la  que  se precisa para llevar a cabo una audiencia por el  sistema  de  videoconferencia,  la coordinación de las diferentes autoridades y  entidades   para   su  logro,  además,  de  los  requerimientos  logísticos  y  técnicos,   la   audiencia   preparatoria   se   ha  visto  frustrada  en  tres  oportunidades.   

En   efecto,  de  los  mismos  antecedentes  procesales  que  destaca  la citada funcionaria para justificar la solicitud que  ahora  resuelve  la Corte, se desprende que la fecha inicialmente fijada para la  audiencia  preparatoria  no  se  pudo  cumplir,  porque para entonces, según le  informaron  el  CENDOJ y el INPEC, los equipos se encontraban ocupados. El 25 de  marzo  siguiente, para cuando se había pospuesto el mismo acto, tampoco se pudo  realizar  porque  la cárcel de Valledupar no contaba con los medios técnicos y  era necesario hacer las adecuaciones del caso.   

Señalado   el  3  de  mayo  con  el  mismo  propósito,  finalmente  tampoco  se  pudo  cumplir  con  la diligencia debido a  fallas   técnicas   derivadas   de   la  ruptura  de  la  fibra  ópitca  y  de  inconvenientes técnicos a nivel del canal en Valledupar.   

7.  Aún así, precisa la Juez en su escrito,  que  luego  de  concertar nuevamente con el CENDOJ y el INPEC, señaló el 21 de  mayo  pasado  para  intentar  “por  última  vez  la  celebración  de la audiencia con presencia virtual”,  la  cual,  según  lo  corroboró telefónicamente ese despacho, sí se llevó a  cabo,  siendo  esto  además,  un hecho público y notorio del que dieron cuenta  los medios de comunicación hablados y escritos.   

8.  Sin  embargo,  las  contingencias  que ha  debido  sortear  la  Juez  para llevar a feliz término la citada diligencia, le  permiten   afirmar   la   injerencia   de   “agentes  externos”   que  pretenden  contribuir  “peligrosamente  con  la  dilación de los términos para culminar  el  juicio”,  y  propiciar de esa manera la libertad  del  procesado  GILBERTO  RODRÍGUEZ OREJUELA. Esa clase de apreciaciones en que  justifica  la  funcionaria  el cambio de radicación solicitado, no dejan de ser  subjetivas  y  especulativas, a las cuales subyace un apresurado afán por dejar  constancia  sobre  su  actuación  en  este  asunto,  que  en  nada contribuye a  demostrar  la  real  ocurrencia  de  circunstancias que impidan llevar a cabo el  juicio en los términos que impone la Constitución y la ley.   

Por  eso,  si considera que se han presentado  actuaciones  suspicaces,  que  tiendan  a  la  consecución  de  los  fines  que  aduce,   es  a  ella  como  directora  del  proceso  a quien le corresponde  adoptar  los  correctivos  del  caso  para  que se aclare esa situación y se le  brinde  la  colaboración  que por su naturaleza y trascendencia, requiere dicho  acto procesal.   

Por lo anotado, entonces, se negará el cambio  de radicación solicitado.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:   

NEGAR el cambio de  radicación  solicitado  por la Juez Segunda Penal del Circuito Especializado de  Cali,  en  relación con el proceso que se adelanta en ese despacho en contra de  GILBERTO RODRÍGUEZ OREJUELA, por el delito de narcotráfico.   

Comuníquese    y  cúmplase   

HERMÁN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                              ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                             

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                             ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                                   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                                 JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                      

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                           MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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