22170(15-04-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22170  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                

                            Magistrado Ponente:   

Dr. ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

                               Aprobado Acta No. 033   

Bogotá, D.C., quince (15) de abril de dos mil  cuatro (2.004).   

VISTOS:  

Resuelve   la  Sala  el  recurso  de  queja  interpuesto  por  la apoderada de Yamil Román Salazar contra el auto de febrero  16  del año en curso, a través del cual la Sala Penal del Tribunal Superior de  Armenia  dispuso no conceder el recurso de casación que aquella formuló contra  la  sentencia de extinción de dominio dictada por la misma Corporación el 5 de  febrero de dicha anualidad.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES:  

1.  Dentro  del  proceso  de  extinción  de  dominio  sobre  bienes  de  Carlos  Alberto  Jaramillo González, cuya propiedad  reclama   el  señor  Yamil  Román  Salazar,  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Armenia  dictó sentencia de octubre 21 de 2.003 por medio de  la  cual  declaró  precisamente  extinguido  el dominio de los bienes inmuebles  allí relacionados.    

Interpuesto  contra  esa  decisión,  por la  apoderada  de  Yamil  Román  Salazar,  el  recurso  de  apelación, el Tribunal  Superior  de  Armenia  la  confirmó  a través de la proferida en febrero 5 del  año  que  transcurre, la que a su turno fue objeto del recurso de casación que  interpuso la misma apoderada.   

Considerando,  sin  embargo,  que contra esa  sentencia   no   procedía  la  impugnación  extraordinaria,  fue  denegada  su  concesión  en  auto  del  pasado 16 de febrero y respecto de éste interpuso la  abogada  como  principal  el  recurso  de reposición y en subsidio solicitó se  compulsaren copias para efectos del recurso de queja.   

2.  Sustentando  su inconformidad expresa la  apoderada  que  el  ad  quem, ante la interposición del recurso extraordinario,  sólo  tiene  dos opciones: o lo concede o lo declara extemporáneo, de modo que  los  demás requerimientos atañe calificarlos a la Corte al momento de examinar  la  admisibilidad  de  la demanda y en apoyo de ello cita variada jurisprudencia  de  la  Sala  con  la  pretensión  de  que  la  casación  interpuesta  le  sea  concedida.   

Decidida la reposición en  forma  desfavorable  a  los  propósitos  de  la impugnante, le fue concedido el  recurso   de   queja  y  en  virtud  de  éste  debe  la  Sala  examinar  si  el  extraordinario de casación fue o no bien denegado.   

3.  Si bien dentro del término dispuesto en  esta  sede  la  recurrente  no allegó oportunamente el escrito de sustentación  del  recurso  de  queja  no  por  eso  ha  de  entenderse incumplida dicha carga  procesal  cuando ciertamente ella se satisfizo a plenitud desde el momento mismo  en  que se interpuso el principal de reposición y subsidiariamente el de queja,  pues  allí  se  expusieron  clara  y  razonadamente  los motivos por los cuales  consideró indebidamente denegado el recurso de casación.    

Tras  dicha  precisión  conviene  hacerla  igualmente  en  relación con la procedencia del recurso de queja, sobre la cual  no  surge  cuestionamiento alguno por considerarse, como en reiteradas ocasiones  lo  ha  dicho  la  Sala,  que  en  ese tema se reincorporaron las normas que del  decreto 2700 de 1.991 lo regulaban.   

4.  No  obstante  ser  viable el recurso de  queja  y  entenderse  que  se  halla debidamente sustentado, es lo cierto que en  este  evento  el  recurso  extraordinario  de casación deviene improcedente por  cuanto,  dada  la  naturaleza  jurídica de la acción de extinción de dominio,  con  su ejercicio “no se juzga una conducta punible,  por  lo  tanto,  la sentencia no acarrea la imposición de una pena privativa de  la  libertad o una medida de seguridad, razón por la cual no es susceptible del  recurso    extraordinario    de    casación    por    vía    ordinaria,    ora  discrecional” (Auto de agosto 21 de 2.003. M.P. Dr.  Herman Galán Castellanos).   

De  otro  lado  -se  dijo  también en dicha  decisión-  “la  legislación  procesal  penal,  no  consagra   ninguna   disposición  que  refiera  al  recurso  extraordinario  de  casación  contra sentencias de las características inherentes a las proferidas  con  fundamento  en  la  ley  793 de 2002; por el contrario, esa normatividad de  manera  expresa señala la procedencia de los recursos contra las decisiones que  se  adopten  en  su  trámite, previendo tan sólo el recurso de apelación y la  consulta  en  los términos indicados en los ordinales 10 y 11 del artículo 13,  más  no  hizo  mención  a  la  modalidad  que añora el recurrente”.   

“Es    claro,    entonces  -dijo  igualmente la Sala en providencia del pasado 25 de febrero  con  ponencia  del  Magistrado Dr. Álvaro Orlando Pérez Pinzón al interpretar  el   artículo   205   del   Código   de   Procedimiento   Penal-  que   la   ley   reservó   la  casación,  en  cualquiera  de  sus  modalidades,     exclusivamente    para    procesos  penales,     adelantados     por     delitos,  y  formalmente  culminados con  sentencia    de    segunda    instancia.  Por  tanto,  excluyó  todo otro tipo de proceso o trámite, los  procesos por contravenciones y los juicios de única instancia.   

“Desde  este  punto  de  vista  es  nítido, así, que la acción de extinción del derecho de  dominio    no   se   halla   cobijada   por   el   recurso   extraordinario   de  casación”.   

Es que, si de conformidad con las Leyes 333  de  1996  y  793  del  2002  “la  acción  de  extinción  de dominio… es de  naturaleza  jurisdiccional  y  de carácter real” (artículos 7° y 4° de las  Leyes   333   de   1996  y  793  del  2002,  respectivamente)  y  “distinta  e  independiente  de  la  responsabilidad penal y complementaria de las actuaciones  penales”  (artículos  8°  y  4°  en  el  mismo  orden)  y en esos términos  “de  manera  expresa  el  legislador dispuso que la  acción  de  extinción  del derecho de dominio fuera diversa del proceso penal,  es  obvio  que  prevista la casación respecto de procesos penales que concluyen  con  sentencia  de  segunda  instancia,  no  es  viable  frente a actuaciones de  índole diferente”.   

Por ende improcedente como resulta el recurso  de  casación  frente a sentencias de extinción de dominio, debe concluirse que  la  impugnación extraordinaria fue bien denegada, por ello, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

DECLARAR correctamente denegado el recurso de  casación  interpuesto  por  la  apoderada  de  Yamil  Román  Salazar contra la  sentencia  de  extinción  de  dominio  dictada  el  5  de  febrero del año que  transcurre por el Tribunal Superior de Armenia.   

Remítase la presente actuación al inferior  a fin de que haga parte del expediente.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Cópiese,      comuníquese      y  cúmplase,   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                  ALFREDO            GÓMEZ  QUINTERO                   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO             ÁLVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN           

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN               JORGE     LUIS  QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                     MAURO SOLARTE PORTILLA   

                  Permiso   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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