22158(29-06-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22158  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

                                    Aprobado Acta N° 52.   

Bogotá, D. C., junio veintinueve (29) de dos  mil cinco (2005).   

VISTOS:  

Procede   la  Sala  a  resolver  sobre  la  admisibilidad  formal  de la demanda de casación presentada por el defensor del  procesado  ÓSCAR  MARINO  CRUZ  RIVERA,  quien fuera condenado por el delito de  homicidio  en  ira  e  intenso dolor en sentencias anticipadas proferidas por el  Juzgado 19 Penal del Circuito y el Tribunal Superior de Cali.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL:  

1.  Los  primeros  fueron  consignados en el  fallo impugnado de la siguiente manera:   

“…  tuvieron  ocurrencia  a  eso  de las tres y media de la madrugada del 19 de abril de 2002,  en  esta  ciudad  de  Cali  y,  específicamente, en la carrera 53 con calle 14,  donde  funciona  una  pesebrera  denominada  El  Rincón  de  los  Caballos,  de  propiedad   del   señor  Yesid  Moreno.  La  noche  anterior,  a  raíz  de  la  finalización  de  una cabalgata, el señor Diego Castro Cruz ofreció un asado,  y  al  momento  de  los hechos se encontraban Lázaro Ortiz Arango, Norman Prado  Aguiño,  Flor  Ivette Gómez Suárez y, obviamente, el hoy occiso, en ese lugar  hizo  presencia  el  señor  Óscar  Marino  Cruz  Rivera, quien luego de cruzar  palabras  con  el  señor Diego Cruz, desenfundó su arma de fuego y la disparó  contra  el  anfitrión, señor Diego Castro Cruz, quien murió casi en el acto y  el procesado huyó del lugar de los hechos.”   

2. Vinculado legalmente mediante declaración  de  persona  ausente, la Fiscalía 18 Seccional de Cali con fecha noviembre 5 de  2002  dictó  medida  de  aseguramiento  de detención preventiva, sin derecho a  libertad  provisional,  contra ÓSCAR MARINO CRUZ RIVERA como presunto autor del  delito de homicidio.   

3. El sindicado se presentó voluntariamente  al  proceso  y  solicitó sentencia anticipada siéndole formulado cargos por la  misma  conducta  punible  por la cual se había resuelto la situación jurídica  pero  atenuada  por  haber actuado en estado de ira e intenso dolor, imputación  que  el  sindicado  aceptó  en  diligencia  llevada  a  cabo  el  9 de abril de  2003.   

4.  El Juzgado 19 Penal del Circuito de Cali  con   fecha  julio  23  siguiente  profirió  sentencia  anticipada  resolviendo  condenar   al   procesado   a  la  pena  de  treinta  (30)  meses  de  prisión,  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo   lapso   de  la  sanción  privativa  de  la  libertad,  al  pago  de  la  correspondiente  indemnización  de  perjuicios  y  le  otorgó  la  suspensión  condicional  de  la ejecución de la pena, como autor penalmente responsable del  delito objeto de la imputación.   

5.  El  fallo  anterior fue recurrido por el  defensor  del  procesado  CRUZ  RIVERA  y  el  Tribunal Superior de Cali el 6 de  octubre   de  2003  lo  confirmó,  pronunciamiento  contra  el  cual  el  mismo  impugnante  interpuso  y  sustentó  el  recurso  extraordinario  de  casación.   

  LA  DEMANDA:   

El impugnante formula un único cargo contra  la  sentencia  impugnada,  acusando al Tribunal de haber incurrido en violación  directa  de  la  ley sustancial por falta de aplicación del artículo 283 de la  Ley  600  de 2000 al no reconocer al procesado la rebaja de pena por confesión.   

Para  asumir  la determinación anterior las  instancias  se basaron en que la actuación de su defendido se dio en situación  de  flagrancia  al  haber  cometido  el  hecho en presencia de varias personas y  porque  la  confesión  no fue el fundamento del fallo, al estar este sustentado  en  las declaraciones de Lázaro Ortiz Arango, Norma Prado Aguiño y Flor Ivette  Gómez Suárez.   

No  comparte  las argumentaciones anteriores  porque  la  individualización  del procesado CRUZ RIVERA no obedeció a que los  mencionados  declarantes  lo  conocieran, sino que esa situación se esclareció  por  las  referencias  de  María  Fernanda  Morales  Lucio,  esposa del occiso.  Y,   

Porque  tales  personas  que  inicialmente  comparecieron  a rendir declaración, si bien es cierto relataron los sucesos en  los  cuales  perdió  la  vida  Diego Castro Cruz, fue la versión del procesado  CRUZ  RIVERA  la  que  involucrando  todas las circunstancias en que ocurrió el  suceso,  permitió  el  juicio  de  reproche  por  el  delito  de homicidio pero  atenuado por la ira e intenso dolor.   

Por  tanto,  solicita  casar parcialmente la  sentencia  impugnada  y  dictar el fallo de reemplazo que reconozca la rebaja de  pena por confesión.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

          1.  El  recurso  extraordinario  de  casación  no  constituye  sede  adicional  para  continuar  el debate probatorio sobre los hechos investigados y  la  responsabilidad  del  procesado  el  cual  se  cumplió  en las instancias y  concluyó  con  el  fallo  de  segundo  grado,  por  el contrario, exige para la  admisión  de  la  demanda  que el sujeto procesal recurrente tenga presente las  exigencias  formales previstas en la ley en el propósito de demostrar a través  de   un   juicio  técnico-jurídico  que  la  declaración  de  justicia  allí  contenida,  la cual llega a esta sede amparada de la dual presunción de acierto  y  legalidad,  se  sustentó  en  errores  de  hecho  o de derecho ostensibles y  relevantes  o  se  profirió  en un juicio viciado de nulidad, ocurrencias una y  otra que reclaman para sí el necesario correctivo.   

Por  tanto, cuando en el libelo impugnatorio  se  desatienden  los  requisitos señalados en la normatividad llamada a regular  el  caso  concreto  (artículo  212  de  la Ley 600 de 2000), y fundamentalmente  cuando  se  soslaya  aquélla exigencia relacionada con la adecuada formulación  del  cargo  y  se  omite  señalar  con  la  claridad  y  precisión debidas sus  fundamentos,  la  consecuencia  procesal  inmediata  no  puede  ser  otra que su  inadmisión según así lo establece la referida norma.   

2. A partir del anterior marco conceptual, lo  primero  que  se  advierte  es  que en la demanda presentada por el libelista se  acierta  en la identificación de los sujetos procesales, la sentencia objeto de  impugnación,  la  síntesis  de  los  hechos  materia  del  juicio y el resumen  parcial  de  la actuación del proceso, pero no acontece igual con los restantes  requisitos  porque si bien se señala como causal la primera, cuerpo primero, no  se  procede  para  su  desarrollo bajo los presupuestos de precisión y claridad  requeridos para la demostración de la censura.   

3.  Las  siguientes  son las falencias de la  demanda  que  impiden  tener por cumplida la exigencia referida a la indicación  clara y precisa de los fundamentos del cargo, a saber:   

3.1.   A  través  del  único  reparo  el  impugnante  manifiesta  que  la sentencia proferida por el Tribunal incurrió en  violación  directa  de la ley sustancial por falta de aplicación del artículo  283  del  estatuto  procesal  penal  y  que  como  consecuencia no se otorgó al  procesado la rebaja de pena por confesión.   

3.2.  Cuando   se demanda una sentencia  por  violación  directa  de  la  ley  sustancial  en  cualquiera  de  sus  tres  modalidades  (falta  de  aplicación,  aplicación  indebida  o  interpretación  errónea),  el  casacionista debe demostrar, sin desconocer los hechos plasmados  en  el fallo y sin discrepar de la forma como el juzgador los declaró probados,  que  entre  las partes motiva y resolutiva de la providencia no existe armonía.   

3.3.  Al  recurrente  le resultaba imperioso  acreditar,   mediante   la   confrontación   objetiva  de  esos  dos  elementos  constitutivos  de  la  sentencia  que  entre ambos, en lugar de un nexo lógico,  existía  falta  de correspondencia. Sin embargo, el demandante no establece que  el  Tribunal  en  la  motivación  del  fallo,  hubiera  reconocido  sin lugar a  equívocos  que el procesado ÓSCAR MARINO CRUZ RIVERA es merecedor de la rebaja  de  pena  por  confesión  y,  no  obstante, en la parte resolutiva le negó tal  derecho.   

3.4.  Además  de  la  falencia  anterior el  libelista  faltando  a  los requisitos de claridad y precisión omitió expresar  si   en  la  indagatoria  el  vinculado  CRUZ  RIVERA  admitió  su  autoría  y  responsabilidad   en  la  conducta  punible  investigada,  si  dicha  confesión  constituyó  el  fundamento toral de la sentencia y la utilidad que prestó a la  administración   de   justicia  en  la  definición  del  asunto  que  en  esas  condiciones  hubiera  permitido  la  disminución  punitiva  establecida  en  el  artículo  283  del estatuto procesal penal, limitándose a exteriorizar algunas  inquietudes  sobre  que  los testigos presenciales no conocían con anterioridad  al  imputado  y  que  la prueba de cargo obstaculizaba el juicio de reproche por  homicidio  atenuado por la ira e intenso dolor diminuente finalmente reconocida,  pero  dejando  a  la Sala sin saber cuál o cuáles fueron los errores de juicio  en  que  pudieron  haber  incurrido  los juzgadores de instancia para negarle al  procesado  la  mencionada  rebaja,  queriendo  con  ello anteponer su particular  punto  de  vista  frente  a  una  sentencia que en virtud de la culminación del  proceso  llega  a  esta  sede  revestida  de  la  doble presunción de acierto y  legalidad.   

4.  Debido   a  que  la  Corte no puede  suplir  las  deficiencias ni corregir las imprecisiones de la demanda, se impone  su  inadmisión  de conformidad con lo dispuesto por los artículos 212 y 213 de  la  Ley  600  de  2000,  además  que  no  encuentra  violación  ostensible  de  garantías  que  ameriten protección oficiosa, lo cual conlleva la consecuencia  procesal  de  declarar desierta la impugnación, mediante decisión que adquiere  ejecutoria   en   la   fecha   en   que   es   suscrita   y  no  admite  ningún  recurso.   

A mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Inadmitir la demanda de casación presentada  en defensa del procesado ÓSCAR MARINO CRUZ RIVERA.   

Contra  esta  providencia no procede ningún  recurso.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen. Cúmplase.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                       HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

                                            Permiso   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                       ÉDGAR                     LOMBANA  TRUJILLO                        

                                                                                                           Permiso   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN        JORGE                         LUIS                         QUINTERO  MILANÉS            

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                          MAURO SOLARTE PORTILLA   

       

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria    

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