21964(01-06-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21694  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                     Magistrado Ponente:   

                                                 Dr.  YESID  RAMÍREZ BASTIDAS   

                                               Aprobado Acta  # 43   

Bogotá D.C., junio primero (1º) de dos mil  cinco (2005).   

VISTOS:  

Examina  la  Sala  la procedencia o no de la  demanda  de  revisión  presentada  a  nombre del condenado LEÓN BAYARDO GÓMEZ  CASTRO.   

ANTECEDENTES y CONSIDERACIONES:  

1.  El  Juzgado 14  Penal  del Circuito de Medellín, mediante providencia del 29 de enero de 2001 y  en  relación  con  hechos  sucedidos  en  esa  ciudad en la madrugada del 13 de  octubre  de  1997  y  como  producto  de  los  cuales  resultó muerto de varios  disparos   de   revólver   Ovidio   Giraldo   Castaño,   absolvió   a  GÓMEZ  CASTRO.   

La Fiscalía apeló ese pronunciamiento y la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de Medellín lo condenó el 23 de marzo de  2001  a  41  años  de prisión, interdicción de derechos y funciones públicas  por  el  término  de  10 años y al pago en concreto de los perjuicios causados  con  el  delito,  por los cargos de homicidio agravado y porte ilegal de arma de  fuego de defensa personal.   

2.  Invoca el actor  la  causal  3ª  de  revisión  prevista  en  el  artículo  220  del Código de  Procedimiento  Penal  de  2000  y  aunque acompañó al libelo las declaraciones  extrajuicio  rendidas  el  6  de  enero  de  2004  ante  una Fiscal Seccional de  Medellín  por  Juan David López Muñoz y Paula Andrea Chica Cárdenas, quienes  testificaron  en  el  proceso  penal, no presentó ningún argumento orientado a  demostrarle  a  la  Corte su condición de pruebas nuevas o que a través de las  mismas   se   acreditaban   hechos   nuevos   no   conocidos   en   el  trámite  procesal.   

Se  dedicó  a  cuestionar  la  apreciación  probatoria  del  ad  quem  y  señaló que se transgredió el debido proceso, la  defensa  técnica,  la  investigación  integral y el principio de inocencia. Es  ilustrativa   de   su   contenido,   la  siguiente  síntesis  al  final  de  la  demanda:   

“¿Y qué sucedió en este proceso? Con las  solas  denuncias  del  señor  Juan  David  López  Muñoz,  y la señora María  Carlota  Castaño  Tobón,  se está condenando a el hoy procesado LEÓN BAYARDO  GÓMEZ  CASTRO,  sin  tener  en  cuenta,  las  declaraciones del mismo rematado,  cuando  afirma  no  conocer los motivos, las razones y el responsable directo de  los  hechos investigados y fallados; no se investigó tanto lo desfavorable como  lo  favorable,  es  más,  ni  aún  la  prueba testimonial fue discutida por el  Honorable  Tribunal  Superior de Medellín, a conocimiento que estas deponencias  no  cumplían  los  criterios de la sana crítica. No tuvo, en fin, el procesado  la  oportunidad de defenderse, y mal podía hacerlo en su calidad de ausente del  lugar de los acontecimientos”.   

3. Es evidente, como  puede  verse,  el  desconocimiento  del  actor  en relación con los fines de la  acción  de  revisión y en particular con el sentido y alcance de la causal que  invocó,  que  no  se  encuentra prevista para reabrir el debate procesal que se  agotó     con     la     ejecutoria     de     la     sentencia    –como     lo     pretende—,  sino  para  corregir injusticias que  pudieron  haberse cometido al declarar culpable a un inocente o como imputable a  alguien  que no lo era, y que se revelan por el advenimiento de hechos o pruebas  nuevas  que  el juzgador no conoció y que desvirtúan la verdad declarada en la  sentencia.   

El  alegato  que  aportó  como  demanda  es  típico  de  instancia,  ni  siquiera  aparece  en él reflejado el más mínimo  esfuerzo  por  acreditar la circunstancia de revisión que fundamenta la demanda  y  las  pruebas  que adjuntó, sin decir con qué propósito, ni son nuevas pues  provienen  de  personas  que  declararon  en  el  proceso, ni están referidas a  hechos  nuevos  pues versan sobre los relatos que proporcionaron en el curso del  proceso.   

Así, pues, es manifiesta  la improcedencia de la demanda.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

RECONOCER al doctor  Josué  David  Molina como apoderado del condenado LEÓN BAYARDO GÓMEZ CASTRO e  INADMITIRLE  la  demanda  de  revisión que presentó en su nombre.   

Contra la presente decisión es procedente el  recurso de reposición.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.  

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                         HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

       Comisión   de  servicio   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                             ÉDGAR LOMBANA  TRUJILLO                       

       Comisión   de  servicio   

ÁLVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN              JORGE     LUIS    QUINTERO    MILANÉS          

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                     MAURO SOLARTE  PORTILLA                                      

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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