21933(05-05-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  21933   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

                               

Magistrado Ponente:  

                              DR.   JORGE   ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO   

                            Aprobado Acta Nº: 37   

         

Bogotá  D.C.,   Mayo  cinco de dos mil  cuatro.   

VISTOS  

          Se  pronuncia la Corte en relación con el escrito presentado por el  interno  MIGUEL  ÁNGEL  RINCÓN  SÁNCHEZ,  quien  desde  la  cárcel  de  Aguachica,  Cesar,  donde se halla  recluido  purgando  la  pena  que  se  le impuso como responsable de la conducta  punible  de  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes, solicita la  revisión    de    la    sentencia    condenatoria   que   en   su   contra   se  profirió.   

ANTECEDENTES   

          El  condenado  RINCÓN SÁNCHEZ,  actuando  a nombre propio y sin aducir la calidad de abogado, por  medio  del escrito que antecede solicita la revisión del fallo que en su contra  profirió  el Juzgado 1º Penal del Circuito de Ciénaga, Magdalena, dependencia  que  lo  sentenció por la conducta punible de tráfico, fabricación o porte de  estupefacientes,  al  hallarlo  responsable  de  transportar en el vehículo que  conducía  2.890  gramos  de clorhidrato de cocaína; tal hallazgo tuvo lugar en  las  horas  de  la  mañana  del  10  de febrero de 2001 en el puesto de control  ubicado  en el paraje “La Y”, en comprensión territorial de Ciénaga, sobre  la vía que de Fundación conduce a Santa Marta.   

          Diciendo  invocar  la  causal  6ª  del Art. 220 del C. de P. Penal,  sostiene  que  la  prueba indiciaria aducida por el juzgador en la sentencia mal  puede  tenerse  como  soporte  de  la  condena,  como quiera que su exculpación  acerca    de    su    desconocimiento   en   relación   con   la   caleta  descubierta  en  el  vehículo que  conducía  contentiva  de  sustancia  estupefaciente, no fue desvirtuada, por lo  que el principio de presunción de inocencia debe prevalecer.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Tiene  dicho la Sala que si bien el Art. 221  del  Código  de  Procedimiento Penal prevé que la titularidad de la acción de  revisión  radica en “cualquiera de los sujetos   procesales   que  tengan  interés  jurídico  y  que hayan sido legalmente  reconocidos   dentro de la actuación procesal”,  tal  preceptiva  no descarta  que   la   demanda   que   pretende   derruir   la  condición  de  res  iudicata de la sentencia atacada deba  presentarse  a  través  de  un  abogado  titulado, toda vez que el escrito debe  cumplir   con   las  exigencias  técnicas  establecidas  en  el  artículo  224  ibidem,  lo  que  de  suyo  implica el despliegue de especiales conocimientos jurídicos.   

Como  en  el presente evento el condenado no  ostenta  la  calidad  de  abogado, lo cual ni siquiera lo insinúa en el libelo,  carece  de  la  facultad  para  ejercer  dicha  titularidad.  Puede  intentar la  revisión,  pero  la correspondiente demanda debe ser presentada por un defensor  letrado,  quien  además  debe  contar  con   poder   expreso para tal  efecto.   

La  jurisprudencia  de  la  Sala  ha  sido  reiterativa  en  el  tema, y ha dejado en claro que la única limitante prevista  por  el  ordenamiento  consiste  en  que  la  demanda se presente por un abogado  titulado  que  tenga  poder especial para hacerlo, así sea el mismo profesional  que  intervino  en  el  trámite  ordinario,  o de un defensor distinto, pues se  trata  de  una  actividad posterior a la culminación del proceso, que comprende  la  elaboración  del libelo según precisos requisitos formales, la invocación  de  concretas  causales  legales,  el  correcto señalamiento de los fundamentos  jurídicos  y  fácticos,  la  relación  de  las  pruebas  que  se aportan para  demostrar   los   hechos   básicos   de  la  petición,   y  una  adecuada  sustentación  compatible  con la naturaleza de la causal que se invoca, todo lo  cual  es,  evidentemente,  materia  de especiales conocimientos jurídicos -Cfr.  Auto  del  1º  de  noviembre  de  2001,  Rad.  18.270,  M.P.  Fernando Arboleda  Ripoll-.   

          En  el  presente  caso,  la  carencia  de  título  de abogado en el  libelista  se  evidencia  en el contenido de su escrito, pues su desconocimiento  acerca  del manejo del tema de la revisión resulta patente, si se repara en los  argumentos  expuestos  como  sustento  de su pretensión, sin correspondencia ni  coherencia  alguna  frente  a la causal que invoca como fundamento de la acción  que pretende adelantar.   

Es más, si bien el accionante allegó copia  de  la  sentencia  cuya  remoción pretende, se echa de menos la “constancia  de  su  ejecutoria” que como  condición  de procedibilidad establece el Art. 222 del C. de P. Penal, y por lo  tanto  se  ignora  si  el  fallo  del Juzgado Penal del Circuito de Ciénaga fue  impugnado  y  la  alzada  resuelta por el Tribunal Superior de Santa Marta, pues  sólo  ante  este  evento  la  Corte  estaría  habilitada  para  conocer  de la  revisión  impetrada  conforme  a  lo  normado  en el Art. 75-2 de la Ley 600 de  2000.   Una  tal  omisión, no le es posible enmendar de oficio a la Corte,  dado el carácter rogado de la acción.   

          Bajo   dichas   circunstancias,   menester   se   torna  ordenar  la  devolución   al   interesado   del  memorial  mediante  el  cual  intenta   interponer  acción  de  revisión,  para  que  de  acuerdo  con lo que viene de  manifestarse proceda de conformidad.   

           En mérito a  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,  Sala  de  Casación  Penal,   

RESUELVE   

Devolver  al  condenado  MIGUEL   ÁNGEL   RINCÓN  SÁNCHEZ, el escrito mediante  el  cual  pretende  interponer acción de revisión en relación con el presente  asunto,   conforme   con  las  motivaciones  expuestas  en  el  cuerpo  de  esta  decisión.     

Cópiese,  comuníquese  y  cúmplase.   

         

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÉDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                      ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                          JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

                    

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS                               MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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