21672(11-02-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 21672  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

                                                                               Magistrado Ponente:   

                                                                      Dr.   ALFREDO  GÓMEZ QUINTERO   

                                                                               Aprobado Acta No. 10   

Bogotá, D.C., once (11) de febrero de dos mil  cuatro (2.004).   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la  Sala sobre la solicitud de  pruebas   elevada  por  el  defensor  de  JOSE  RODRIGO  GIL  GÓMEZ,  ciudadano  colombiano  requerido  en  extradición por el Gobierno de los Estados Unidos de  América.   

ANTECEDENTES:  

    

1. Mediante Nota Diplomática 1347 del  15  de  agosto  de 2003, el Gobierno de los Estados Unidos de América a través  de  su  Embajada  en  esta  ciudad  solicitó  al  de  Colombia por conducto del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores, con fines de extradición, la detención  provisional  del ciudadano colombiano JOSÉ RODRIGO GIL GÓMEZ, al ser requerido  en  ese  país  para comparecer a juicio por delitos federales de lavado de  dinero  y  narcóticos, según la segunda resolución acusatoria sustitutiva No.  03-60078-CR-  MARRA  (s)  (s),  dictada  el 9 de septiembre de 2003 por la Corte  Distrital de esa nación para el Distrito Sur de Florida.     

2.  Adelantado  el trámite de esta solicitud  por  el  Ministerio  del Interior y de Justicia, el Fiscal General de la Nación  mediante  resolución del 27 de agosto de 2003 decretó la captura de GIL GÓMEZ  con  ese  fin, la cual logró materializarse el día 28 del mismo mes y año por  miembros del Departamento Administrativo de Seguridad Das.   

3.  Con nota verbal No 1843 del 24 de octubre  de  2003, el Gobierno de los Estados Unidos de América solicitó formalmente la  extradición  de  JOSÉ  RODRIGO  GIL  GÓMEZ,  aportando  al efecto debidamente  autenticada  y  traducida la documentación que estimó necesaria de acuerdo con  lo   dispuesto   en   esta   materia  por  el  Código  de  Procedimiento  Penal  Colombiano.   

    

1. Advertido  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores de nuestro país que por no existir convenio aplicable al  caso  es  procedente obrar de conformidad con las normas pertinentes del Código  de  Procedimiento Penal, con oficio No OAJ.E. 01034 del 24 de octubre pasado, el  Ministerio   del   Interior   y   de  Justicia  remitió  a  la  Corte  toda  la  documentación  relacionada  con  este  asunto,  observando  que  se  encuentran  reunidos  los requisitos formales exigidos  en las disposiciones aplicables  al caso.     

    

1. Otorgado poder por el solicitado en  extradición  a  un  apoderado  de su confianza y habiéndose dispuesto mediante  auto  del  pasado  9  de  diciembre  correr  traslado  a  las  partes  para  que  solicitaran  las  pruebas  que consideraran necesarias, la defensa solicitó las  siguientes:     

     

1. Pidió que a través del Ministerio  del  Interior  y  de  Justicia  o  del  Ministerio  de Relaciones Exteriores, se  obtuvieran  copias 1) de las grabaciones de las respectivas transcripciones y se  dispusiera  un  cotejo  de  voz  para  verificar  si  fueron  efectuadas  por su  procurado,  2) de toda la prueba documental existente en la causa por la cual se  le  reclama,  3)  de  los  registros  de incautación de la droga aludida, 4) de  todos  los  reportes  existentes corporativos, financieros y telefónicos, 5) de  los  reportes  de  laboratorio  para  establecer  pureza de la droga y 6) de los  testimonios  o  declaraciones  de  los testigos, informantes o agentes de la DEA  que  señalan  a  su  cliente,  ya  que con las mismas pretende demostrar que el  requerido  “no  es  responsable  de los punibles endilgados en la solicitud de  extradición.”.     

5.2   Asimismo   solicitó   oír   en  declaración  a  Edilma  Manrique Sánchez, cónyuge de GIL GÓMEZ y madre de la  menor  María  Paula,  y obtener testimonio o concepto de experto en psicología  infantil,  para  establecer  la  necesidad  de  que  permanezca  en  el país el  requerido  y  garantizar de ese modo los derechos prevalentes de la familia y de  los  niños  sobre  las  regulaciones  ordinarias,  lo  cual haría pertinente y  conducentes estas pruebas.   

CONSIDERACIONES:   

1.  Establecido  que  al presente trámite de  extradición  le  son  aplicables  por ausencia de tratado las disposiciones del  Código  de  Procedimiento  Penal,  la  Sala en materia de pruebas acudirá a lo  preceptuado  en  su  artículo  235, para determinar si las solicitadas  no  son  ineficaces  o  prohibidas  y  si  se ajustan a los principios de necesidad,  conducencia  y pertinencia, teniendo en cuenta que su objeto es el de contar con  elementos  de  convicción  que  coadyuven  a clarificar los aspectos sobre  los cuales la Corporación debe fundar su concepto.   

2.  Dentro  de  ese espectro, es claro que la  conducencia  y  pertinencia  de  la  prueba en el trámite de la extradición se  juzga  a  partir de los fundamentos alrededor de los cuales la Corte debe apoyar  su   concepto,   los  que  están  referidos  a  i)  la  validez  formal  de  la  documentación  presentada  por el estado requirente, ii) la plena identidad del  solicitado,  iii)  al  principio de la doble incriminación, iv) la equivalencia  de  la  providencia  proferida por la autoridad extranjera, y v) al cumplimiento  de lo previsto en los tratados públicos, cuando fuere del caso.   

3.  Asimismo, la Sala ha reiterado que por no  ser   un   proceso   judicial,   son  inconducentes  las  pruebas  destinadas  a  controvertir  la responsabilidad del solicitado en extradición, pues a la Corte  no  le corresponde establecer si los hechos que se le imputan ocurrieron, si los  cometió  o  no  y  el  grado  de  participación, motivos por supuesto ajenos y  extraños  al  trámite,  ya que dichos aspectos deben ser debatidos al interior  del    proceso    adelantado   por   los   tribunales   o   jueces   del   país  requirente.   

4.  Debido  a  ello, resultan inconducentes e  impertinentes  las   solicitadas  por el procurador judicial del requerido,  pues   pretender   que   se  alleguen  pruebas  distintas  de  las  expresamente  presentadas  por  las autoridades del país solicitante para formular el pedido,  como  las  que  se relacionan con los hechos y la imputación para debatirlas en  este  trámite,  es  pedirle  a  esta  Corte  que  sustituya  a  las autoridades  extranjeras  en  la labor de definición que a ellas corresponde, facultad de la  cual  carece  pues  su  actividad  se  circunscribe  a  emitir  el  concepto con  fundamento  en  los  parámetros  indicados  por  la  normatividad  aplicable al  caso.   

5.  De tal modo que los medios mencionados en  los  literales  a  y  b  cuya aducción pretende el procurador judicial, son por  completo  opuestos  a los fines y para los efectos previstos en el trámite, que  no  son distintos a los que guardan estrecha  relación con los fundamentos  a  considerar  en  el  concepto,  pues  es  inadmisible  allegar  toda la prueba  técnica,  documental,  pericial  y  testimonial que soporta la acusación de la  autoridad  judicial  extranjera,  para  indebidamente  cuestionar  su  validez y  mérito  probatorio como es el propósito del petente, o la de  invocar una  supuesta  prevalencia  de  derechos  que  haría  imposible  la extradición del  solicitado.   

6.  Ni lo uno ni lo otro se aviene con lo que  claramente  tiene  establecido  la  Corte  en  la materia en tanto son ajenas al  instrumento  de  cooperación  internacional aquellas con las cuales se persigue  un  debate probatorio que ha de adelantarse en el proceso que origina el pedido,  pues  es  allí  en donde debe discutirse la responsabilidad del reclamado o las  que   buscan   impedir   su   entrega    arguyendo   vínculos   familiares  inquebrantables  que  harían insoslayable la necesidad de permanecer junto a su  menor  hija  y  la  prevalencia  de  los  derechos de los niños, que como puede  advertirse  contrarían los principios que orientan la aducción de la prueba en  el trámite de la extradición.   

La  Sala  estima  suficiente  lo  dicho, para  denegar  las pruebas solicitadas por el mandatario judicial de JOSÉ RODRIGO GIL  GÓMEZ.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

NEGAR las pruebas solicitadas por el apoderado  del  ciudadano  colombiano  JOSÉ  RODRIGO GIL GÓMEZ, requerido en extradición  por el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase.  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE        ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                ALFREDO         GÓMEZ  QUINTERO                   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO           ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN           

MARINA         PULIDO        DE  BARÓN            JORGE  LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID            RAMÍREZ  BASTIDAS                       MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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