21657(12-05-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21657  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

Aprobado Acta No. 040  

Bogotá,  D.C.,  doce (12) de mayo de dos mil  cuatro (2004).   

VISTOS:  

Debería  la  Sala  pronunciarse  sobre  la  admisibilidad  de  la  demanda  de casación presentada a nombre del sentenciado  AMBROSIO  ACOSTA  BOHORQUEZ,  de  no  ser porque advierte que en este proceso se  presenta  una  causal  objetiva de improseguibilidad de la acción penal como lo  es, la prescripción.   

HECHOS Y ANTECEDENTES:  

Hacia las 5:30 de la tarde del 17 de enero de  1997,  en la carrera 10, frente al No. 13-40 de esta ciudad, la señora Graciela  Neisa  Rodríguez  se  disponía  a cruzar la vía en sentido oriente-occidente,  por  detrás  de  la  buseta  de  placas  SGU  506 que conducía AMBROSIO ACOSTA  BOHORQUEZ,  puesto que para ese momento los vehículos se encontraban inmóviles  a  la  espera  del  cambio  de semáforo de rojo a verde. Sin embargo, cuando la  referida  ciudadana pasaba por detrás del vehículo de servicio público, éste  dio  marcha  en  reversa  y la atropelló, causándole diversas lesiones por las  que  le  dictaminaron  incapacidad  definitiva  de  60  días  y  como  secuelas  deformidad  física  en  el  cuerpo  de  carácter  permanente  y  perturbación  funcional  del  órgano  de  la  locomoción  y  del  miembro  inferior derecho,  también de carácter permanente.   

Iniciada  formalmente  la  investigación  y  vinculado  mediante  indagatoria  AMBROSIO  ACOSTA  BOHORQUEZ,  el conductor del  automotor,  su  situación jurídica le fue definida con medida de aseguramiento  consistente  en caución prendaria, como autor del delito de lesiones personales  culposas,  de  conformidad  con  lo dispuesto en los artículos 331, 332, inciso  2º,   333,   inciso   2º,   334,  inciso  2º  y  337  del  Código  Penal  de  1980.   

El ciclo instructivo se declaró cerrado el 22  de  mayo  de  1998,  y  el siguiente 10 de agosto del mismo año se calificó el  mérito  probatorio  del  sumario  con  resolución  acusatoria  en  contra  del  sindicado  por idéntica imputación a la que se le formuló en el proveído que  resolvió  la situación jurídica. Adicionalmente, se admitió la constitución  de parte civil, a nombre de la ofendida con el delito.   

Contra  la anterior decisión, la defensa del  procesado  interpuso recurso de apelación, el cual fue resuelto el 9 de febrero  de  1999  por la Unidad de Fiscalía Delegadas ante los Tribunales Superiores de  Bogotá y Cundinamarca, en el sentido de confirmar la acusación.   

Surtida  la etapa del juicio, el 6 de mayo de  2003,  el Juzgado Treinta Penal Municipal de Bogotá dictó sentencia de primera  instancia,  mediante  la  cual  condenó a AMBROSIO ACOSTA BOHORQUEZ a las penas  principales  de  9  meses  de  prisión, multa de $ 1.250 y la suspensión de la  licencia  de  conducción  por  6  meses;  a  la  accesoria  de interdicción de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  lapso de la restrictiva de la  libertad  y  al  pago  de  los perjuicios materiales y morales ocasionados, como  autor  del delito de lesiones personales culposas (arts.  331, 332, 33-2º,  334-2º y 340 del Código Penal anterior).   

Recurrida en apelación la sentencia de primer  grado,  el  Juzgado  Treinta  Penal  del  Circuito  de Bogotá, la confirmó con  algunas  modificaciones  en  cuanto  a  la  cuantificación  de  los  perjuicios  materiales.   

Contra  el  fallo  anterior  el  defensor del  procesado      interpuso      recurso      extraordinario      de      casación  discrecional.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1.  De  conformidad  con  lo  dispuesto en el  artículo  82.4,  la  acción penal se extingue, entre otras circunstancias, por  prescripción.  Este  instituto,  a su turno, aparece regulado en los artículos  83  y 86 de la Ley 599 de 2000, según los cuales, durante la instrucción opera  por  un  “tiempo  igual  al  máximo  de  la  pena  fijada en la ley, si fuere  privativa  de  la  libertad”,  sin  que en ningún caso pueda ser inferior a 5  años.  Ejecutoriada  la  resolución  acusatoria  dicho  lapso  se interrumpe y  comienza  a contarse de nuevo “por un tiempo igual a la mitad del señalado en  el artículo 83”, y tampoco debe ser inferior a  5 años.   

2. En el presente caso, se tiene que mediante  resolución  del  10  de agosto de 1998,           AMBROSIO  ACOSTA  BOHORQUEZ  fue acusado  como  autor  del  delito  de lesiones personales culposas, de conformidad con lo  dispuesto  en  los  artículos 331, 332.2, 333-2, 334-2 y 337 del Decreto 100 de  1980, por cuanto su acción delictiva produjo varios resultados.   

3.  El  artículo  117  de la Ley 599 de 2000  sobre  unidad  punitiva,  dispone  para estos eventos, al igual que lo hacía el  artículo  337  del Código Penal derogado, que sólo procede aplicar “la pena  correspondiente  al  de  mayor  gravedad”.  Por  ello,  y  como  quiera que en  criterio  de  los  juzgadores  de  instancia  la  disposición  que prevé mayor  sanción  es la contenida en el inciso segundo del artículo 334 del Decreto 100  de  1980,  que  fija  para  las  lesiones personales dolosas que produjeren como  secuela  perturbación  funcional  permanente  de  órgano  o  miembro  pena  de  prisión  que oscila entre 2 y 8 años y multa de $ 5.000 a $20.000, es evidente  que  dicha  preceptiva  es  la  que  resulta  más  favorable  para  efectos  de  prescripción,  si  se  tiene  en  cuenta  que  en el artículo 114 de la actual  normatividad  sustantiva  esa  misma  conducta  se reprime con prisión de 3 a 8  años   y   multa   de   26   a   36   salarios   mínimos   legales   mensuales  vigentes.   

4. Sin embargo, como en este caso se trata de  lesiones  personales  culposas,  resulta  necesario  aplicar  lo dispuesto en el  artículo  120  de la Ley 599 de 2000, que en términos idénticos a lo regulado  en  el  340  del  Decreto  100  de  1980, establece una reducción de la pena de  “las  cuatro  quintas  partes a las tres cuartas partes”. Para establecer el  máximo  punitivo  sobre  el  cual se calculará el término de prescripción se  debe  hacer  la  operación pertinente aplicando la reducción mínima, que para  el  caso  equivale  a la de las cuatro quintas partes de 8 años, lo cual arroja  un total de 76 meses y 24 días.   

La  mitad  del  último  guarismo  mencionado  equivale  a  38  meses  y  12  días, o lo que es lo mismo 3 años, 2 meses y 12  días.   

4.  Ahora  bien,  y siendo que se trata de un  asunto,  en  el que la ejecutoria de la resolución acusatoria operó desde el 9  de  febrero  de 1999, fecha en que recibió confirmación por parte de la Unidad  de  Fiscalías  Delegadas ante los Tribunales de Bogotá y Cundinamarca, no cabe  duda  que  la  acción  penal  se encuentra prescrita desde el 10 de febrero del  año  en  curso, cuando se cumplieron 5 años después de ejecutoriado el pliego  acusatorio.   

5.  En  estas  condiciones,  no le queda a la  Corte  alternativa  diferente  a  la de declarar prescrita la acción penal y en  consecuencia  cesar  todo procedimiento a favor de AMBROSIO ACOSTA BOHORQUEZ por  el  delito de lesiones personales culposas por el que fue acusado y condenado en  este asunto.   

Igual     declaración     –de  prescripción-  deberá hacerse con  respecto  a  la acción civil, ya que al haberse ejercitado conjuntamente con el  proceso  penal,  esta  acción  prescribe  “en  relación  con  los penalmente  responsables,  en  tiempo  igual al de la prescripción de la respectiva acción  penal” (art. 98 Ley 599 de 2000).   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1. Declarar prescrita la acción penal por el  delito  de  lesiones  personales  culposas por el que fue acusado y condenado en  este   proceso   AMBROSIO  ACOSTA  BOHORQUEZ;  y  en  consecuencia,  cesar  todo  procedimiento al respecto.   

2.  Declarar  prescrita  la  acción  civil  ejercitada  en  este  asunto con respecto a los daños causados con el delito de  lesiones  personales  objeto  de  este proceso, en relación con AMBROSIO ACOSTA  BOHORQUEZ.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase   y  devuélvase al despacho de origen.   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

Comisión de servicio  

JORGE        ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                              ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                             

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                             ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                                   

MARINA         PULIDO        DE  BARÓN                                 JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                      

YESID            RAMÍREZ  BASTIDAS                                           MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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