21538(18-02-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21538  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado  ponente   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  Aprobado  acta  No.  11     

Bogotá  D.C.,  dieciocho (18) de febrero de  dos mil cuatro (2004)   

Sería esta la oportunidad  para  que  la  Sala  se ocupara del estudio de la actuación procesal en orden a  resolver  el recurso extraordinario de casación interpuesto contra la sentencia  proferida  por  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Bogotá  D.  C.,  el  12 de mayo de 2003, si no se observara la presencia de una  causal  de  improseguibilidad  de  la acción penal, como que ésta se encuentra  prescrita.   

ANTECEDENTES  

La sentencia proferida por la Sala Penal del  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Bogotá D. C., tuvo como fundamento  los  hechos  ocurridos  en esta capital el día 11 de septiembre de 1997, en los  cuales  se  dio  la  apropiación  de una porcelana sanitaria perteneciente a la  Empresa   Colombiana   de   Comercio   S.  A.,  “CORBETA  S.  A.”  avaluada,  inicialmente,  por  el  denunciante en la suma de $13.000.000.oo determinándose  posteriormente  la  cuantía  del  ilícito  cometido en esa fecha en la suma de  $11.580.104.oo (fl. 28 cuaderno incidente).   

Así mismo, en el curso de la investigación  se  pudo  establecer que empleados de dicha empresa aprovechando la confianza en  ellos  depositada,  sustraían  materiales  que  luego eran vendidos y el dinero  repartido entre los partícipes de la acción.   

Por  tales hechos, la Fiscalía 176 Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  del Circuito de Bogotá D. C., el 25 de febrero de  1998  (fl.  85  c  # 2) acusó a JOSÉ RAIMUNDO PÉREZ  JEJÉN  como autor, a JOSÉ VICENTE GUERRERO CHÁVEZ e  ISMAEL  GUERRERO  CHÁVEZ  como coautores y a LUIS EDUARDO CRUZ PÁEZ en calidad  de  cómplice  del  delito de hurto agravado de acuerdo a las preceptivas de los  artículos  349,  351-2  y 10 y 372-1 del Código Penal vigente para la fecha de  los  hechos en concurso homogéneo, la que fue impugnada; empero, el recurso fue  declarado  desierto  mediante  resolución  del  27  de  marzo  del mismo año .   

El  Juzgado  29  Penal  del Circuito de esta  capital,  al  que  le  correspondió  adelantar  la  fase  de la causa, luego de  celebrar  el  debate  público,  profirió  sentencia, condenando a JOSÉ  RAIMUNDO  PÉREZ  JEJÉN  a la pena  principal  de  21  meses  de prisión, al procesado LUIS EDUARDO CRUZ PÁEZ a 17  meses  15  días  de  prisión  y  a la accesoria de interdicción de derechos y  funciones  públicas  por  un  periodo igual al de la pena principal, así   como al pago de los perjuicios ocasionados con el delito.   

En  la  misma decisión fueron absueltos los  procesados  JOSÉ  VICENTE  GUERRERO  CHÁVEZ  e  ISMAEL GUERRERO CHÁVEZ de los  cargos por los cuales fueron acusados.   

Impugnada  la  anterior  decisión,  la Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Bogotá D. C., mediante  sentencia  del 12 de mayo de 2003, confirmó la sentencia condenatoria proferida  en   contra   de   los   procesados   PÉREZ  JEJÉN  y  CRUZ  PÁEZ  por  los  hechos  ocurridos  el  11 de  septiembre  de  1997,  contra la cual el primero de los mencionados interpuso el  recurso extraordinario de casación.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.- Mediante auto del pasado 23 de octubre se  declaró  ajustada  la  demanda  de  casación presentada a nombre del procesado  JOSÉ    RAIMUNDO    PÉREZ    JEJÉN,  ordenándose, consecuentemente, el traslado al Ministerio Público  para que emitiera su concepto.   

2.-  El  Procurador  Cuarto Delegado para la  Casación  Penal, el 9 de diciembre del año anterior, descorrió el traslado de  rigor  solicitando la cesación de procedimiento por prescripción de la acción  penal  y,  que  en  el  evento  de no accederse a dicha petición, no se case la  sentencia impugnada .   

3.-  De  conformidad con el artículo 83 del  Código  Penal,  el  fenómeno jurídico de la prescripción de la acción penal  opera  en  un  tiempo  igual  al  máximo  de  la  pena privativa de la libertad  prevista  para  el  delito  imputado,  teniendo  en  cuenta  las  circunstancias  sustanciales  modificadoras  de  la  punibilidad concurrentes, sin que en manera  alguna  dicho  ciclo  pueda  ser  inferior  de cinco o superior de veinte años,  salvo las excepciones legales.   

El término prescriptivo se interrumpe con la  resolución   de   acusación   o   su   equivalente  debidamente  ejecutoriada,  iniciándose  un  nuevo ciclo que corresponde a la mitad del tiempo señalado en  el  artículo  83  ibídem, sin que pueda ser inferir a cinco años, ni superior  de    diez,    tal    como    lo    prevé    el    artículo   86   del   mismo  estatuto.      

En  el  presente  caso los procesados fueron  acusados  por el delito de hurto agravado de conformidad con lo dispuesto en los  artículos  349,  351-2  y 10 y 372-1 del Código Penal de 1980, vigente para la  fecha en que ocurrieron los hechos.   

La  primera  de  las  normas adscribía como  sanción  una  pena  privativa  de  la  libertad de uno (1) a seis (6) años, la  segunda,  permitía  el  incremento de la pena de una sexta parte a la mitad, en  tanto  que  la  última  lo  aumentaba de una tercera parte a la mitad cuando el  delito  recaía  sobre  cosa  cuyo valor fuese superior a cien mil pesos o en la  cantidad  equivalente a 18.83 salarios mínimos legales mensuales vigente a tono  con la jurisprudencia constitucional.   

Según  las  operaciones  aritméticas,  se  establece  que  la  pena  máxima  fijada  para  el delito de hurto agravado por  concurrir  las circunstancias previstas en el artículo 351 y por la cuantía al  tenor  del  artículo 372-1 , frente a la referida normatividad es de 13 años 6  meses  y  que  el  término  prescriptivo  sería,  en consecuencia, en el mismo  tiempo       (13       años      6      meses)1   durante   la   fase  de  la  instrucción  y  de  seis  (6) años nueve (9) meses (la mitad) durante la etapa  del juicio.    

Ahora   bien,   operado  el  tránsito  de  legislación  en materia penal, la Ley 599 de 2000 ofrece situaciones favorables  a   los   procesados  con  incidencia  en  el  quantum  punitivo,  dado  que  la  circunstancia  de agravación punitiva por razón de la cuantía del ilícito no  puede  imputárseles  habida  consideración  de  que en términos del artículo  267-1  ibídem,  su incremento sólo es posible a partir de hechos cuya cuantía  sea  superior  al  equivalente  a cien (100) salarios mínimos legales mensuales  vigentes  de  la  época,  es  decir, superiores a $17.200.500.oo pesos, pues el  salario  mínimo  mensual  para  el año de 1997 según el Decreto 2334 de 1996,  era  de  $172.005.oo.  En  tales  circunstancias,  el  ciclo  prescriptivo de la  acción  penal  para el delito de hurto agravado en la etapa instructiva es de 9  años y 5 años para la fase de la causa.   

De  esta  manera,  como  la  resolución  de  acusación  quedó  ejecutoriada  el  27  de  marzo de 1998, fecha en la que fue  declarado  desierto  el  recurso de apelación interpuesto contra la resolución  de  acusación  (fl.  106  c.  # 2), es evidente que el término prescriptivo se  encuentra  superado,  pues  los  5  años para tal efecto se cumplieron el 27 de  marzo  de  2003,  antes  de que la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Bogotá  D. C., profiera la sentencia de segunda instancia, por lo  tanto,    debe    decretarse    a   favor   de   los   procesados   JOSÉ  RAIMUNDO  PÉREZ JEJÉN,  LUIS  EDUARDO  CRUZ  PÁEZ,  JOSÉ  VICENTE  e ISMAEL GUERRERO CHÁVEZ la cesación de  procedimiento.   

4.-  Contra la presente decisión procede el  recurso de reposición.   

Atendidas  las  razones  expuestas, la Corte  Suprema de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.-  DECLARAR prescrita la acción penal por  el  delito  de  hurto agravado adelantada contra JOSÉ  RAIMUNDO  PÉREZ  JEJÉN, LUIS EDUARDO CRUZ PÁEZ, JOSE  VICENTE  GUERRERO  CHÁVEZ  e ISMAEL GUERRERO CHÁVEZ, en consecuencia, decretar  en  su  favor  la  cesación  de procedimiento por los hechos ocurridos el 11 de  septiembre de 1997.   

2.-  Devolver  la actuación a la oficina de  origen.   

CÓPIESE,      NOTIFÍQUESE      Y  CÚMPLASE     

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS                             JORGE                               ANÍBAL                               GÓMEZ  GALLEGO                                   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                                                    EDGAR                     LOMBANA  TRUJILLO                                   

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                            MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARÓN                                     

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                               MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA.  M.P.  Dr.  QUINTERO  MILANÉS,  Jorge  Luis.  Sentencia,  diciembre 18 de 2003     

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