21338(01-12-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21338  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N°  109  

         

Bogotá, D. C., primero (1) de diciembre de  dos mil cuatro (2004).   

V   I   S   T   O  S   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda de revisión presentada por el apoderado de JAIRO  DE  JESÚS MESA SÁNCHEZ contra la  sentencia  proferida,  el  25 de mayo de 1999,  por el Tribunal Superior de  Distrito  Judicial  de  Cundinamarca,  donde  confirma  el  fallo dictado por el  Juzgado  Segundo  Penal  del  circuito  de  Soacha  el  2  de  febrero del mismo  año,    el   cual    lo   condena   por   el   delito   de  homicidio  agravado.   

  H   E   C   H   O  S   

El     juzgador     de   primera    instancia   los   sintetizó   de   la   siguiente manera:   

“El 19 de Abril  de  1997, a eso de las ocho y media de la noche, en la residencia de los esposos  DORIS  DEL  PILAR  RAMÍREZ  ROJAS  y  JAIRO  DE  JESÚS  MESA SÁNCHEZ, la cual  compartían  con  los padres de DORIS y con un hijo de éstos,   ubicada  en  la carrera 4 A No. 12-15,  barrio  San Bernardino de esta ciudad, por cuestión de los tragos que se estaba  tomando  JAIRO  DE  JESÚS,  por  el  volumen de la música, porque su esposa no  quiso  departir  con  él, y por diferencias en sus relaciones matrimoniales por  lo  que,  recíprocamente,  se  acusaban  de  infidelidad,  se  presenta  en  su  habitación  un  discusión  en  tono  fuerte  que hace que los padres de DORIS,  ANDRÉS  RAMÍREZ,  su señora madre, ARCELIA ROJAS y su hermano CARLOS ANDRÉS,  entren  en  la  pieza,  intervengan,  haya  cruce  de  golpes,  entre  ellos uno  propinado  a JAIRO DE JESÚS a la altura del ojo izquierdo, que el hoy sindicado  tome  o  desenfunde  su  revólver,  frente a lo cual DORIS y la señora ARCELIA  retiran  a  su  esposo  y  padre  hacia su habitación, pero JAIRO DE JESÚS los  sigue  con  el  revólver en la mano, le manifiesta a su suegro que si se quiere  morir  le toque la cara, don ANDRÉS le lanza un puñetazo y entretanto DORIS se  interpone  para  impedir  que  sea  usada  el arma, y en el acto se producen dos  disparos  que  hacen  blanco en la humanidad del señor ANDRÉS RAMÍREZ, uno de  los  cuales  le  produce  severas  lesiones  en  los  órganos  que  se alvergan  (SIC)   en   la  cabidad  abdominal  y  su  muerte  el  21  de  Abril  en  el Hospital de La Samaritana de  Santafé de Bogotá, D.C.”   

L  A      D  E  M A N D  A   

Luego   de   identificar  las  Sentencias  demandadas  y la conducta investigada y fallada, el actor invoca y transcribe la  causal  cuarta  instituida  por  el  artículo  220 del Código de Procedimiento  Penal.   

En  ese  orden  de ideas, en el título que  denominó       “DEMOSTRACIÓN      DE      LA  CAUSAL”,   transcribe   apartes   de   los  fallos  proveídos  por  los  juzgadores  de  ambas  instancias, y de la “SENTENCIA     QUE     ORIGINA     LA     CAUSAL”,    refiriéndose  a  la Sentencia dictada por el Juzgado Tercero Penal  del  Circuito  de  Soacha,  el 13 de febrero de 2002, que condena a las señoras  Argelia  Rojas  Polanía  y Doris del Pilar Ramírez Rojas, a la pena de 4 meses  de   prisión,   como   responsables   del  delito  de  falso  testimonio.    

Al respecto, dice:  

“No  cabe duda  entonces,  que  se  pide  la  acción  extraordinaria  de  revisión  contra una  sentencia   ejecutoriada   (…)   y,  que  posterior  a  estas  sentencias,  el  Juzgado   Tercero  Penal  del  Circuito  de  Soacha,  condenó –decisión  que se encuentra en firme-  por  FALSO  TESTIMONIO  en  las  declaraciones  que  sirvieron  de soporte a las  sentencias  demandadas,  a  las  dos  testigos  del  cargo, configurándose así  plenamente, la causal invocada”.   

Luego de citar un auto de la Sala, solicita  el  actor  se  tengan  como pruebas, las sentencias que demanda en revisión, al  igual  que  la  proferida por el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Soacha en  contra  de  las señoras Argelia Rojas Polanía y Doris del Pilar Ramírez Rojas  por el delito de Falso Testimonio.   

Finaliza   el   libelista   su   escrito,  peticionando  “se dicte fallo rescindente en el que  se   ordene   levantar   la   autoridad   de  cosa  juzgada  en  las  sentencias  demandadas”   

CONSIDERACIONES   DE   LA   CORTE   

De  manera  reiterada  viene  señalando la  Corte  que para el demandante resulta ineludible el estricto cumplimiento de los  requisitos  formales  y sustanciales contemplados en los artículos 220 y 222 de  la  Ley  600  de 2000, ya que la pretensión de quien acude a esta acción está  dirigida  a  derruir  la inmutabilidad y firmeza que caracterizan las sentencias  ejecutoriadas,  exigencias  que de no ser acatadas conllevan a la inadmisión de  la demanda.   

En  efecto,  el actor en su escrito, no dio  cabal  cumplimiento a lo que regla el artículo 222, toda vez que no desarrolló  los fundamentos de hecho y de derecho para apoyar la solicitud.   

Omisiones estas,  que la Corte no puede  entrar  a  corregir,  dado  el  carácter  rogado de la acción, lo que conlleva  necesariamente a la inadmisión del libelo.    

Ahora bien, cuando la acción se funda en la  causal  cuarta, es decir, cuando con posterioridad a la sentencia, se demuestre,  mediante  decisión  en  firme,  que  el  fallo fue determinado por una conducta  típica   del  juez  o  de  un  tercero,   es   deber   del   demandante     no    sólo    relacionar    la   Providencia  ejecutoriada  sustento  de  su petición,  sino también allegar los medios  de  convicción  que  demuestren  que,  la  conducta típica sancionada en dicha  sentencia,  había  sido el fundamento de la decisión que se pretende modificar  mediante  la  acción  de  revisión,  y  que,  de  no  haberse  presentado  tal  comportamiento  ilícito  dentro  del  proceso,  la solución del asunto habría  sido la absolución del sentenciado.   

En efecto, en el caso que ocupa la atención  de  la Sala, el actor en ningún momento demuestra que las Sentencias demandadas  en  revisión,  que  declararon  responsable del delito de Homicidio Agravado al  señor  Jairo  de Jesús Mesa Sánchez, hayan tenido como fundamento la conducta  determinada  como  Falso  Testimonio  por la cual fueron condenadas las señoras  Argelia  Rojas  Polanía  y  Doris  del  Pilar Ramírez Rojas mediante Sentencia  proferida por el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Soacha.   

Además,  es  de  clara observancia para la  Sala,   como  el  juzgador  de segunda instancia advierte que a pesar de no  incidir  en  el  fondo  de  la  decisión,  sobresale una circunstancia extraña  acaecida     dentro    del    proceso.     Al    respecto    precisó    el  Tribunal:   

“Lo que se viene  de  decir,  impone  el  rechazo de los testimonios recepcionados en la etapa del  juicio,   para   en   cambio,   otorgar  credibilidad  a  los  recogidos  en  la  instrucción.   Sólo  se  compulsaran  copias  para  investigar la posible  comisión  de  un delito atentatorio de la administración de justicia por parte  de  Arcelia  Rojas,  como  quiera  que la medida ya fue dispuesta por la primera  instancia respecto de Doris Ramírez”   

Cabe    aclarar    que    los    hechos  constitutivos   del  delito  de falso testimonio, tuvieron lugar cuando las  testigos  anteriormente mencionadas, decidieron modificar ciertos aspectos de su  declaración,  sobresaliendo  la  intención  de  favorecer  tanto fáctica como  jurídicamente  la  situación  del  condenado,  lo  que al final derivó en una  versión  poco  coherente  y contradictoria a la rendida originalmente por ellas  mismas en la etapa de instrucción.   

Desatinado  resulta  entonces  que el actor  pretenda  derruir  la  doble  presunción  de  legalidad  y  acierto emanada del  Principio  de  la  Cosa  Juzgada,  apoyándose  en  la  sanción de una conducta  típica cometida en procura de los intereses de su mismo defendido.   

En  esas  condiciones,  no  se admitirá la  demanda.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E  S  U  E  L  V  E   

    

1. Reconocer  al  doctor  Luis Ignacio Merchán Rincón como apoderado  del     condenado     JAIRO    DE    JESÚS    MESA  SÁNCHEZ.     

2.           INADMITIR  la  demanda  de  revisión  contra el fallo proferido, el 28 de mayo de 1999, por el  Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial  de Cundinamarca, mediante el cual se  condenó  a JAIRO DE JESUS MESA SÁNCHEZ por el delito de homicidio.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                  ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                       ÁLVARO ORLANDO  PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                            MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

   Secretaria   

    

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