21271(04-05-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21271  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 034  

Bogotá D. C., cuatro (4) de mayo de dos mil  cinco (2005).   

V   I   S   T   O  S   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de   la   demanda   de   casación  presentada  por  el  procesado  SAÚL VERA DURÁN.   

A  N  T E C E D E N T E  S   

1.  Los hechos fueron sintetizados por  el Tribunal de la siguiente manera:   

“La  vida  del  WILMER   VERA   DURÁN,   hermano   de   SAÚL  VERA  DURÁN,  no  fue la más afortunada  y según se  desprende   del   proceso,   pertenecía  a  una  pandilla  juvenil  del  barrio  ‘Laureles’,  a  varios  de  cuyos  miembros  y  compañeros  de  andanzas  los  acusaron  de haberle dado muerte a WILMER, entre  estos  a JORGE ALBERTO GARNICA, el mismo que pasados escasos minutos de las seis  de  la  mañana  del  dos  de  noviembre  de dos mil uno recibió varias heridas  mortales  en  su  cuerpo,  de  manos  de  SAÚL  VERA  DURÁN, quien saltando de manera sorpresiva por entre  un  muro  le  salió  al paso a JORGE ALBERTO, personaje que visiblemente herido  solo  contó con el recurso de la huida de la escena de los hechos, pero ante la  contundencia  de  las  lesiones debió ser trasladado al centro asistencial más  cercano,  lugar  en  el  cual  se  le  prestaron  los  primeros  y más urgentes  auxilios,  lográndose  con  esta  actuación médica y las ayudas hospitalarias  salvarse una vida”.   

2. El Juzgado Primero Penal del Circuito de  Bucaramanga,  mediante  sentencia fechada el 5 de diciembre de 2002, condenó al  procesado  Saúl Vera Durán  a  la  pena principal de 13 años de prisión, a la accesoria de rigor y al pago  de  los  perjuicios,  como  autor  del  delito de homicidio agravado en grado de  tentativa.   

3.  Apelado  el fallo por el procesado y su  defensor,  el  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga,  el  26 de marzo de 2003, lo  confirmó  en  su integridad, decisión contra la cual el procesado Vera  Durán interpuso el “recurso de casación”.   

Por  auto  del  7  de  mayo  siguiente,  el  Tribunal  concedió  el  mencionado  recurso  y, en consecuencia, ordenó correr  traslado   al   recurrente   por   el  término  de  30  días,  “para  que  dentro  de dicho lapso presente la respectiva demanda de  casación  a  través  de abogado titulado autorizado  para    ejercer    la    profesión   (art.   209   C.P.P.   actual)”.   

El sindicado Saúl  Vera  Durán presentó directamente y a nombre propio  demanda  de  casación,  mediante la cual muestra su inconformidad con la manera  como  los  juzgadores  apreciaron  los medios de prueba y, por ende, solicita la  revocatoria del fallo condenatorio.   

CONSIDERACIONES   DE   LA   CORTE   

1.   El  artículo  209 del Código de  Procedimiento  Penal es claro cuando precisa que “la  demanda  de  casación  podrá  ser  presentada  por  el  Fiscal,  el Ministerio  Público,  el  defensor  y los demás sujetos procesales. Estos últimos podrán  hacerlo  directamente,  si  fueren  abogados  titulados y autorizados legalmente  para ejercer la profesión”.   

Es evidente que de dicha norma se desprende  que  esta  clase  de trámites está reservada a la actuación de un profesional  del  derecho,  por  ser  el  sujeto  procesal  a  quien la ley faculta de manera  exclusiva  para  la  sustentación  del  recurso  de  casación  a través de la  presentación   de   la   correspondiente  demanda.1   

Al  respecto, de manera reiterada, ha dicho  la Corte:   

“Lo  anterior,  constituye  una  limitante  al ejercicio de la defensa material a la que legal y  constitucionalmente  el  sindicado tiene derecho. En efecto, siendo la casación  un  recurso  rogado,  de  carácter excepcional, y que supone un juicio técnico  jurídico  sobre  la  legalidad de la sentencia, resulta apenas razonable que el  legislador  imponga  como  exigencia para su ejercicio, la directa intervención  de  un  abogado  titulado  cuando  el sindicado no ostenta esta calidad, pues se  trata  de  un  medio  de  impugnación  que por sus características requiere de  especiales conocimientos jurídicos.   

“…”  

“No   puede  perderse  de vista que el artículo 127 le otorga al procesado, en su condición  de  sujeto  procesal,  las  mismas  facultades de su defensor, sin desconocer la  necesidad  de que éste, de todas maneras, se encuentre asistido por un abogado.  Por  eso,  la doctrina y la jurisprudencia han entendido que la defensa material  y  la  técnica  integran una unidad inescindible, pero esto, sin embargo,   no  significa  que la posibilidad de su ejercicio simultáneo se extienda a todo  el  proceso,  pues tratándose específicamente de la casación es la propia ley  la  que  ha determinado que solo puede actuar un abogado a nombre del sindicado,  es  decir,  el  derecho  de  postulación,  en  estos  casos, se concentra en la  defensa  técnica.  De igual forma, la norma en cita le otorga prevalencia a las  peticiones      del      defensor”.2   

2.   Así  las  cosas, es claro que el  sentenciado     Saúl    Vera    Durán  carece de legitimidad para sustentar el recurso extraordinario de  casación  a través de la presentación de la correspondiente demanda, toda vez  que  no  es abogado titulado, aspecto que se colige de lo manifestado por él en  la  diligencia  de  indagatoria,  en la cual, sobre su capacitación académica,  afirmó:  “tengo como grado de instrucción ninguno  porque  no  he  estudiado,  y como profesión tengo la construcción”.   

Dicha  condición  resulta  suficiente para  concluir  en  la  falta  de  legitimidad del procesado para sustentar el recurso  extraordinario.   

3. Cabe agregar que, según las constancias  halladas  en  el  expediente,  se  le  libraron  las  respectivas  y  necesarias  comunicaciones  al  defensor  con  el  fin  de enterarlo de los actos procesales  posteriores al proferimiento del fallo de segundo grado.   

En      efecto,     “mediante  telegrama  número 0211 dirigido al doctor JAVIER VANEGAS  TAMI,   se   le   NOTIFICO   el   contenido   del   FALLO   anterior”  (folio22,  cuaderno del Tribunal). De igual manera, notificado  personalmente  el  procesado  de  la  citada  sentencia, el mismo hizo llegar un  escrito  mediante  el  cual interpuso el recurso extraordinario de casación, el  cual  fue  entendido  correctamente  por  el  Tribunal  como  un acto de defensa  material  y,  por  lo  mismo, concedió el recurso, según auto del 7 de mayo de  2003,  dejándose  expresan constancia que la presentación de la demanda debía  ser  “a través de abogado titulado autorizado para  ejercer  la  profesión  (art.  209 C.P.P. actual)”.  –folio  40  del cuaderno  del              Tribunal–.   

Para la notificación del auto anterior, al  defensor  del  procesado  se  le  envió el telegrama 0322, el cual, como no hay  constancia  de  devolución,  se  presume  que fue recibido oportunamente por su  destinatario (folio 41).   

De  la  misma  manera,  en  la  constancia  secretarial  del  19  de mayo de 2003 (folio 44) se precisó que a partir de esa  fecha  comenzaba  a  correr  el término de 30 días hábiles al “abogado   titulado   para   que  presente  la  demanda”.     

Lo anterior, es indicativo que el defensor  del  procesado  se enteró en tiempo del recurso que su poderdante interpuso con  la  sentencia  de  segunda  instancia  y de la concesión del mismo, solo que no  cumplió  con  la  carga procesal de la sustentación, la cual, como se dijo, le  correspondía a él de manera exclusiva.   

4.  En esas condiciones, como se anunció,  se  impone  la  inadmisión de la demanda por falta de legitimidad del procesado  Vera    Durán   para  presentarla.   

Finalmente,  cabe  señalar  que el estudio  detenido  del  expediente  permite  a  la  Sala concluir  que no procede la  casación  oficiosa  por  cuanto  no  se  percibe  ninguna  causal de nulidad ni  vulneración de derechos fundamentales.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE     SUPREMA    DE    JUSTICIA,  SALA  DE CASACIÓN PENAL,   

R  E  S  U  E  L  V  E   

INADMITIR, por  falta  de  legitimidad, la  demanda  de  casación  presentada  por  el procesado  SAÚL  VERA  DURÁN.  En  consecuencia,  se  declara  desierto el recurso extraordinario de casación interpuesto.   

Contra  esta  decisión no procede ningún  recurso.   

Comuníquese y cúmplase.  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                              HERMAN  GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO   GÓMEZ  QUINTERO                                                 EDGAR  LOMBANA     TRUJILLO                             

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN                                 JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                                 MAURO  SOLARTE PORTILLA   

                TERESA RUÍZ NÚÑEZ   

                     Secretaria     

1  Casación   18378,  auto  del  5  de  mayo  de  2004,  M.P.  Dr.  Edgar  Lombana  Trujillo.   

2  Casaciones   18122   y   22324   del  14  de  abril  y  30  de  junio  de  2004,  respectivamente, M.P. Dr. Edgar Lombana Trujillo.     

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