21154(19-05-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21154  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                                               Magistrado Ponente:   

                                                                                      Dr.       ALFREDO       GÓMEZ  QUINTERO   

                                                                               Aprobado Acta No. 43   

Bogotá, D.C., diecinueve (19) de mayo de dos  mil cuatro (2.004)   

VISTOS:  

Se pronuncia la Sala sobre la viabilidad de la  demanda  instaurada  mediante apoderado judicial por los condenados PEDRO FELIPE  VEGA  OSORIO  y  CLARA  ROJAS BUITRAGO, en ejercicio de la acción de revisión,  contra  la  sentencia emitida el 20 de abril de 2001 por el Tribunal Superior de  Bogotá,  con  fundamento  en las causales 2ª y 3ª del artículo 220 de la ley  600 de 2000.   

FUNDAMENTO DE LA ACCIÓN:  

En sentencia proferida el 20 de abril de 2001  el  Tribunal  Superior  de Bogotá condenó a CLARA ROJAS BUITRAGO por un delito  de   hurto   agravado,  al  revocar  el  fallo  absolutorio  emitido  el  13  de  diciembre   de  2000  por el Juzgado 23 Penal del Circuito de esta ciudad y  lo  confirmó  respecto  de  PEDRO FELIPE  VEGA OSORIO -hallado responsable  del  mismo  hecho-  con  la  modificación  en  la  pena impuesta, fijándola en  dieciocho (18) meses de prisión para cada uno de ellos.   

Para  el  demandante  la causal segunda tiene  sustento  en  el  hecho  de  haber  presentado a la Fiscalía el apoderado de la  parte  civil  y  el  defensor  de VEGA OSORIO un escrito, en el cual solicitaban  llevar  a  cabo diligencia de conciliación y a su vez informaban que Compuvideo  Educativo  Ltda  y  dicho  condenado  extra  procesalmente  habían  acordado  y  formalizado  los  términos de la conciliación, en diligencia cumplida el 25 de  mayo  de  1995  en  el  Juzgado  Tercero Civil del Circuito dentro de un proceso  ordinario   adelantado   por   esa   persona   jurídica  contra  la  firma  OBI  Ltda.   

Señala que de la conciliación extra procesal  tuvo   conocimiento   el   Fiscal   134,  quien  desconociera  el  artículo  35  –hoy  41-  del  Código de  Procedimiento   Penal   que   se  refiere  a  dicho  mecanismo  como  causal  de  terminación   del   proceso   al  no  haber  decretado  la  preclusión  de  la  investigación.   

Aduce  para  justificar  la  revisión por la  causal  tercera del artículo 220 de la ley 600 de 2000, la aparición de prueba  documental  con  posterioridad  a la sentencia que establecería la inocencia de  los  condenados,  determinada  por  los  originales  de  los comprobantes de las  consignaciones  efectuadas en la cuenta corriente 0850123012 con la finalidad de  cubrir  los  retiros  de  dinero  producto  de  los sobregiros, los que a su vez  demostrarían   que   esa   cuenta   no   pertenece   a   Compuvideo   Educativo  Ltda.   

Agrega          –el  accionante-  que  de  ese  modo los  condenados  no  se  apropiaron  de  dineros de propiedad de Compuvideo Educativo  Ltda  como  se  afirma en la sentencia del Tribunal, error en el que se persiste  cuando  se  expresa  que  la sustracción quedó demostrada con los cheques, los  extractos    bancarios    y    el    balance    efectuado    sobre   la   cuenta  0850123012.   

A  continuación  señala  que  los  dineros  representados  en los cheques girados a cargo de la citada cuenta y cobrados por  CLARA  ROJAS  BUITRAGO, provenían de sobre giros y créditos autorizados por el  Banco  Internacional –dueño  de  los  mismos-   los  cuales  oportunamente  fueron  reintegrados  en  su  totalidad,  según  las explicaciones y operaciones que el demandante ensaya con  fundamento  en  los  recibos que aporta y sus propias deducciones, para concluir  que los condenados no incurrieron en apropiación indebida.   

Finalmente  invoca como fundamento de derecho  el  artículo 232 de la ley 600 de 2000, persiste en resaltar lo que a su juicio  constituyen  inexactitudes  de  la  sentencia  y  expresa que los documentos que  aporta  desvirtúan  los  postulados  que  sirvieron  al Tribunal para dictar el  fallo cuya revisión pretende.   

CONSIDERACIONES:  

El  carácter de res iudicata de la decisión  judicial  que  pone fin al proceso penal, puede ser removido con la finalidad de  reparar  las  injusticias  materiales  en  que  se haya incurrido por las causas  expresadas  taxativamente en el artículo 220 de la ley 600 de 2000, mediante la  presentación  de  una  demanda  en  la cual se determine la actuación procesal  cuya  revisión  se  pretende,  la  conducta  punible  que la motivó, la causal  invocada  junto  con los fundamentos de hecho y de derecho y la relación de las  pruebas  que  se  aportan  para  demostrar  los hechos básicos de la petición.   

Por  la  condición  de  acción autónoma al  proceso  penal  terminado  con  providencia amparada por el principio de la cosa  juzgada,   le  compete  al  actor  mediante  un  discurso  ordenado,  lógico  y  estructurado,   demostrar  que la decisión es injusta conforme a la causal  aducida  e  inconveniente  su  intangibilidad para la seguridad jurídica por la  injusticia  que  ella  contiene,  en  tanto que la revisión ni es recurso ni es  instancia  para reabrir o prolongar los debates jurídico probatorios concluidos  al interior del proceso.   

La  Sala  de  tiempo  atrás ha dicho que las  hipótesis  contenidas  en la causal segunda son de constatación objetiva y por  eso  mismo  no admiten juicios de valor ni apreciaciones subjetivas, pues lo que  se  impone  es  una confrontación o comparación material entre lo observado en  el  proceso  y  lo  establecido  o  demostrado  con  la  prueba  aportada por el  demandante según el motivo alegado.   

De  modo  que  cuando se aduce que conforme a  dicha  causal no se podía dictar sentencia porque la conciliación es fuente de  extinción  de  la  acción  penal,  se  torna ineludible la obligación para el  accionante  de  acompañar  a  la  demanda  copia de la misma y demostrar que no  obstante  hacer  parte  del  proceso  penal  fue  omitida,  con  lo  cual fueron  desconocidas  las  consecuencias  jurídicas que de aquella se derivaban para el  condenado.   

Este  deber  no fue cumplido el demandante al  anexar  copias  de la solicitud elevada a la Fiscalía 134 para que fijara fecha  para  llevar a cabo la conciliación, del auto por medio del cual se citó a los  sujetos  procesales para audiencia de conciliación y de la diligencia efectuada  en  el  Juzgado Tercero Civil del Circuito de esta ciudad el 25 de mayo de 1995,  en  la  que  acordaron  “lograr  la conciliación definitiva del proceso penal  128104…la  cual  se  tramitará  ante la Fiscalía 134 de esta ciudad..”, ya  que   de  ninguna  de  ellas  se  desprende  que  la  conciliación  se  hubiera  realizado.   

Lo  anterior  impide  a  la  Sala  admitir la  demanda  de  revisión  por  este motivo, ya que mientras las intenciones de los  sujetos  procesales  no  se traduzcan en actos objetivos y concretos de voluntad  para  dar  por  terminado  el  proceso  penal  son  sólo eso: pretensiones y de  ningún  modo  equivalentes  a la conciliación ni de las mismas puede inferirse  su   existencia   conforme   al  entendimiento  y  alcance  que  les  otorga  el  demandante.   

Respecto de la causal  tercera  por  la  aparición  de  pruebas  nuevas  con  posterioridad  a la sentencia y que por eso mismo no fueron objeto de debate, se  ha  dicho que no se trata de cualquier medio probatorio sino de aquel que por su  trascendencia   e   importancia   tiene   incidencia   en  el  fallo,  como  que  oportunamente   conocido  se  habría  establecido  con  él  la  inocencia  del  condenado o su inimputabilidad.   

Sin  embargo,  a  la  manera de un alegato de  instancia,  en  la  demanda  se  hacen  críticas al fallo y se señalan algunas  inexactitudes  relacionadas  con el titular de la cuenta corriente, para extraer  la  conclusión  de que los dineros retirados de la cuenta 0850123012 procedían  de  sobregiros  y  créditos  autorizados por el Banco Internacional, lo cual se  esforzó  en  demostrar  a  partir de unos recibos de consignaciones de dinero a  dicha   cuenta   y   de   sus   propias   deducciones  sobre  la  existencia  de  aquéllos.   

La Sala observa que los recibos aportados son  prueba  de  depósitos  en  efectivo a nombre de esa cuenta sin ninguna utilidad  probatoria  frente  a  la  sentencia  condenatoria,  cuando  se  indica  que  la  apropiación  recayó  además  sobre bienes y dineros producto de los contratos  con  las  personas jurídicas mencionadas en ella  pero que no ingresaron a  la  cuenta,  así  como  tampoco  son  eficaces  en  orden  a  demostrar que los  sobregiros  en  las cuantías señaladas por el demandante existieron, porque no  se aportó medio de convicción que los acreditara.   

La  acción  de  revisión no es el escenario  adecuado  ni  indicado  para  adelantar  un  debate  probatorio  agotado  en  la  instancia,  sino  para  demostrar  que  de no haberse incurrido en alguna de las  causales  enunciadas  de  manera  taxativa  el  sentido de la decisión adoptada  sería  otro,  en  cuya  -labor  como se ha expresado- se hace imprescindible el  aporte  de  las pruebas sustento de los hechos básicos de la petición, pues de  otra  manera  se  desnaturalizaría  el  instituto,  concebido  únicamente para  reparar   las   injusticias   materiales  y  no  los  errores  de  juicio  o  de  procedimiento del juzgador.   

De  tal  modo que los cálculos y operaciones  aritméticas  que  se hacen en la demanda con soporte en los recibos y los sobre  giros  tenidos  en  cuenta  al hacerlas, respecto de los últimos únicamente se  cuenta  con  la  versión  del demandante, no colman los presupuestos para hacer  viable  la  admisión de revisión sustentada en la causal 3ª, porque los sobre  giros    carecen   de   prueba   y   la   aportada   como   nueva   –los recibos- no tienen la trascendencia  requerida para disponer su trámite.   

En  cuanto  no  cumple  con  las  exigencias  requeridas  por  el  artículo 222 de la ley 600 de 2000, la Sala inadmitirá la  demanda.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Inadmitir  la demanda de revisión presentada  por  el  apoderado  judicial  de los  condenados PEDRO FELIPE VEGA OSORIO y  CLARA   ROJAS   BUITRAGO,   por   no  reunir  los  requisitos  exigidos  por  la  ley.   

Contra  esta  decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y Cúmplase.  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

Comisión de servicio  

JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO     ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO             ÁLVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN                         

MARINA         PULIDO        DE  BARÓN           JORGE   LUIS   QUINTERO  MILANÉS           

YESID            RAMÍREZ  BASTIDAS                 MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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