21023(05-05-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21023  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN   

APROBADO ACTA No. 37  

          Bogotá,   D.   C.,   cinco   (05)   de  mayo  del  dos  mil  cuatro  (2004).   

VISTOS  

          Mediante  sentencia  del  5 de junio del  2002,  el  Juzgado 83 Penal Municipal de Bogotá declaró al señor Carlos  José  Leaño  Castelblanco  autor  penalmente  responsable  del  delito  de inasistencia alimentaria. Le impuso las  sanciones  principales  de  12  meses  de prisión y multa de 5 días de salario  mínimo  legal,  la accesoria de interdicción de derechos y funciones públicas  por  igual  lapso,  la  obligación  de indemnizar los perjuicios causados, y le  concedió la condena de ejecución condicional.   

          El  fallo fue apelado por el defensor y ratificado por el Juzgado 50  Penal del Circuito de la misma ciudad, el 14 de enero del 2003.   

          El  nuevo  apoderado  acudió  a  la  casación excepcional, que fue  concedida.   

ANTECEDENTES  

          El   27   de   abril  de  1985,  Nohra  Stella  Ramírez  Riomalo  y  Carlos    José    Leaño   Castelblanco  contrajeron  matrimonio,  unión  de  la  cual nacieron dos hijos.   

          A   finales  de  1999,  el  señor  Leaño  Castelblanco abandonó el hogar y se sustrajo en forma  parcial a la prestación de alimentos debidos a sus descendientes.   

          Adelantada  la  correspondiente  investigación, el 19 de septiembre  del  2001  se  acusó  al  procesado  como  autor  del  delito  de  inasistencia  alimentaria.   

          Luego se profirieron las sentencias ya reseñadas.   

LA DEMANDA  

          1.  El  defensor  solicitó  se  admita la  casación  excepcional, pues  considera    necesario    el    desarrollo   de   la  jurisprudencia sobre   

          a)  Si  la conducta punible se configura cuando el acusado no cumple  la    totalidad    de    las   obligaciones,   y   también   cuando   lo   hace  parcialmente.   

          b)  Si  los  deberes  de protección se imponen por partes iguales a  los  cónyuges,  y  en  el  evento  en  que uno se encuentre imposibilitado para  hacerlo, la carga completa debe corresponder al “pudiente”.   

          2.        Propuso       violación  directa del artículo 263 del  Código Penal de 1980, por aplicación indebida.   

          Argumentó:   

          a)   Se   le   dio  un  entendimiento  equivocado  a  la  expresión  “sustraerse   sin  justa  causa  a  la  prestación  de  alimentos  legalmente  debidos”.  Si  no  se hubiera incurrido en esa falencia, el fallo habría sido  de  ausencia  de  responsabilidad, en los términos del artículo 32-1 de la Ley  599 del 2000.   

          b)  Los  jueces  aceptaron  que el sindicado ha respondido de manera  parcial  con  sus  obligaciones,  pero  dedujeron que tenía que hacerlo con una  cuota  mensual  fija,  a  pesar  de  que  la propia denunciante afirmó que ella  estuvo  conforme  con  que  dejara  un  trabajo  estable para que adelantara una  especialización  y  que,  como  desde  entonces  no  ha podido emplearse, le ha  correspondido  a  ella  la  manutención de los hijos, tarea que podía y debía  cumplir.   

          c)  Exigir, como hicieron los falladores, que el padre cargue con la  totalidad  de  los  gastos,  constituye  un  retroceso  jurídico que desoye los  deberes de igualdad y solidaridad de la pareja.   

          Pidió a la Sala, profiera un fallo absolutorio.   

CONSIDERACIONES  

          La  Sala declarará que la demanda de casación presentada se ajusta  a las exigencias legales mínimas. Las siguientes son las razones:   

          1.   El  artículo  205  del  Código  de  Procedimiento Penal dice que   

          “La  casación  procede  contra  las  sentencias…  proferidas en  segunda  instancia por los tribunales superiores de distrito judicial…, en los  procesos  que  se  hubieren adelantado por los delitos que tengan señalada pena  privativa de la libertad cuyo máximo exceda de ocho años…”.   

          La   resolución   de  acusación  y  los  fallos  de  instancia  se  pronunciaron  por el delito de inasistencia alimentaria previsto en el artículo  263  del Código Penal de 1980, modificado por el 270 del Código del Menor, que  señalaba una pena de prisión de 1 a 4 años.   

          El  artículo  233 de la Ley 599 del 2000, prevé prisión entre 2 y  4 años para el mismo comportamiento.   

          A  partir  de  cualquiera  de  los  dos  estatutos, era imposible la  casación ordinaria, y sí viable la casación excepcional.   

          2.  La  norma  procesal  citada permite la  denominada     casación    excepcional  o discrecional,  en los siguientes términos:   

         

          “De  manera  excepcional,  la  Sala  Penal  de la Corte Suprema de  Justicia,  discrecionalmente,  puede  admitir  la  demanda  de  casación contra  sentencias  de  segunda  instancia  distintas  a  las  arriba  mencionadas, a la  solicitud   de  cualquiera  de  los  sujetos  procesales,  cuando  lo  considere  necesario  para  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia  o  la  garantía de los  derechos fundamentales”.   

          El  actor  solicitó  esta  especie  del recurso extraordinario, que  debe  admitir, o no, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia.   

          Para  que la Corporación decida, la ley exige que la parte afectada  presente  los  argumentos  jurídicos  a  través  de  los  cuales demuestre que  acceder  a  su postulación sirve para que la Corte se pronuncie respecto de uno  o  de  los  dos  presupuestos  allí  reglados:  para  desarrollar  la  jurisprudencia nacional o para   la   garantía  de  los  derechos  fundamentales,  en  puntos  no  tratados, o frente a temas que han sido objeto de  decisiones  contradictorias,   o  en  relación  con aspectos que deben ser  actualizados  por el transcurso del tiempo, o que permitan determinar el alcance  de alguna disposición.   

          3. El casacionista, en forma razonada, con  sus  fundamentos  probatorios  y  jurídicos,  señaló  la  necesidad de que la  doctrina  de  la  Sala  desarrolle  los  alcances del tipo penal de inasistencia  alimentaria,  en  cuanto  a  qué  se  debe entender como “sustracción sin justa causa a la prestación de  alimentos legalmente debidos a sus descendientes”.   

          Lo  anterior,  porque los jueces -según transcripciones que hizo de  sus  sentencias-  tuvieron  por  probado  que  el  acusado ha cumplido de manera  parcial ese compromiso, que  se  hallaba  imposibilitado  para hacerlo plenamente, y que, como contrapartida,  la   querellante   sí   contaba   con   recursos.   Si   es  así  –agregó-,   la   exigencia   judicial  desconoció  que  esa clase de responsabilidades deben ser compartidas de manera  solidaria.   

          Para  la  Sala,  los  análisis  del demandante son atendibles, pues  sobre  el  tema  no  existe un desarrollo preciso de la jurisprudencia, debido a  que  por razón de la punibilidad prevista en la ley son muy escasos los eventos  de  inasistencia  alimentaria que arriban a la Corte en búsqueda de creación o  unificación de la jurisprudencia.   

          Por  esos  motivos,  a  las  que  se agrega que el libelo reúne las  exigencias  formales  mínimas  requeridas  por  el artículo 212 del Código de  Procedimiento Penal, se habilitará el recurso impetrado.   

          En  consecuencia,  la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia,   

RESUELVE  

         

          1.   Admitir   la  demanda  de  casación  discrecional presentada.   

          2.   Correr   traslado   del   asunto  al  Procurador Delegado en lo Penal, para que rinda su concepto.   

          Contra esta decisión no procede ningún recurso.   

Notifíquese y cúmplase.  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO    ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO              ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN               JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS                 MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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