21002(24-06-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21002  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA No. 72  

          Bogotá,  D. C., veinticuatro (24) de junio del dos mil tres (2003).   

VISTOS  

          Resuelve  la Sala el conflicto negativo de competencia surgido entre  los  Juzgados  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de Descongestión y  Cuarto  Penal  del  Circuito,  radicados ambos en la ciudad de Cali.     

ANTECEDENTES   

          MARÍA  CARLINA  BERRÍO fue despojada violentamente de su camioneta  en   la   ciudad   de  Cali  el  7  de  julio  del  2001.  Por  su  devolución,  telefónicamente  le  exigieron  la  suma  de  $  20.000.000.  Apoyada  por  las  autoridades  negoció  la  entrega,  lo que permitió la captura de JHONNY   MAYKY  ARANA  PINCHAO  dos  días  después.   

          El  25  de  septiembre  del  2001, un fiscal seccional de esa ciudad  acusó  al  señor  ARANA por  los  delitos  de  hurto calificado y agravado, extorsión y porte ilegal de arma  de  fuego  de  defensa  personal.  El proceso le correspondió al Juzgado Cuarto  Penal  del  Circuito,  que  trabó  colisión  con el Segundo Penal del Circuito  Especializado  a  raíz  de la expedición de la Ley 733 del 2002. Mediante auto  del  30 de abril del mismo año, esta Sala le asignó el conocimiento al juzgado  especializado,  despacho  que  el  13  de  septiembre  lo  devolvió al penal de  circuito  debido al cambio de competencia que dispuso el Decreto 2.001 del 2002.   

          El  13  de  mayo  del  año  en  curso,  el Juzgado Cuarto Penal del  Circuito  remitió  el  asunto al especializado por considerar que, en virtud de  la  declaratoria  de  inexequibilidad  del  decreto  que prorrogó la conmoción  interior,  recobró  vigencia  la  Ley  733  del 2002 en cuyo artículo 14 se le  atribuyó  el  conocimiento  del  delito de extorsión, entre otras conductas, a  los juzgados penales del circuito especializados.   

          El   Juzgado   Segundo   Penal   del   Circuito   Especializado   de  Descongestión   no  aceptó  la  competencia.  Transcribió  en  su  apoyo  una  providencia  de  la  Corporación en la que se examina el efecto reviviscente de  la  declaración  de  inexequibilidad  de  una norma derogatoria, a menos que en  ésta  se  hubiese “expresado una muy diversa voluntad política”; reprodujo  apartes  del  auto  del  23  de  abril  del 2003, radicado 20.513, en el que con  ponencia  del  magistrado  Jorge Luis Quintero Milanés la Sala se refirió a la  favorabilidad  que  reporta  el juzgamiento que realizan los juzgados penales de  circuito  frente  a  los  especializados  y  concluyó que como ese principio se  aplica   “sin   excepción”  la  competencia  debe  seguir  radicada  en  el  funcionario  remitente,  al que le devolvió la actuación proponiéndole de una  vez colisión negativa.   

          Al  aceptar el conflicto, el juzgado penal del circuito reiteró sus  planteamientos  sobre  la  aplicación  de  la  Ley  733  del  2002 y, frente al  principio  de  favorabilidad  invocado  por  el  especializado,  recordó que en  anterior  decisión adoptada por la Sala en este proceso se había expresado que  la  aplicación general inmediata de las normas sobre competencia no le impedía  al  juez  que  conociera  del asunto reconocer la favorabilidad en el momento en  que  fuera  procedente. Con relación al auto del 23 de abril, respondió que la  situación  tratada  en  allí  es  muy  diferente,  porque para entonces estaba  vigente el Decreto 2.001 del 2002.   

         CONSIDERACIONES   

1.  La  Sala  es competente para dirimir los  conflictos  de  competencia  que  se presenten entre jueces penales del circuito  especializados  y  jueces penales del circuito, porque así lo dice expresamente  el  inciso 2º. del artículo 18 transitorio del Código de Procedimiento Penal.   

2.  No  hay  duda  de  que,  en virtud de la  inexequibilidad  del  Decreto  245  del 5 de febrero del 2003 (que prorrogaba el  estado  de  conmoción  interior  a  cuyo amparo había sido expedido el Decreto  2.001  del  9  de  septiembre  del  2002), declarada por la Corte Constitucional  mediante  sentencia  C-312  del  pasado  29  de  abril,  las normas suspendidas          –que  no  derogadas-  por  los decretos  extraordinarios, recobraron su vigencia.   

          3.  Así ocurrió, por ejemplo, con relación a la Ley 733 del 2002,  sobre  cuya aplicación, antes de ser transitoriamente retirada del ordenamiento  por  el  ahora  insubsistente  Decreto  2.001  del  mismo  año,  la Sala había  adoptado  el  criterio unánime que ahora se reitera, expresado, por ejemplo, en  el   auto   del   21   de  mayo  del  2.002,  radicado  19.356,  en  el  que  se  dijo:   

          “2.  El  principio  general de la aplicación en el tiempo de las  normas  procesales  que  regulan  la sustanciación y ritualidad de los juicios,  conservado  sin variación en la legislación nacional por lo menos desde la Ley  153  de  1887,  enseña  que  la  nueva ley prevalece sobre la anterior desde el  momento en que debe empezar a regir.”   

          “En  consecuencia, como el artículo 14 de la Ley 733 de enero 29  de  2002,  vigente  luego  de  su  publicación  en  el Diario Oficial dos días  después,  ordenó  que “el conocimiento de los delitos señalados en esta ley  le  corresponde  a  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados”  y el  artículo  5º.  modificó  el  244 del Código Penal, que tipifica el delito de  extorsión,  no cabe duda de que la competencia a partir de entonces, tanto para  los  procesos que se inicien como para los que venían en curso, está atribuida  a la señalada autoridad judicial.”   

“Ninguna incidencia tiene en este sentido  la  cuantía  de  la  ilicitud  que  como  elemento  de fijación de competencia  establecen  el  numeral  1º.  del  artículo 78 y el numeral 7º. del artículo  5º.  transitorio,  ambos del Código de Procedimiento Penal, pues si la Ley 733  no  distinguió al respecto y su artículo 15 derogó “todas las disposiciones  que  le  sean  contrarias”,  ha de entenderse lógicamente que en cuanto tiene  que  ver  con  el  delito  de  extorsión,  aquellas  disposiciones del estatuto  procesal devienen insubsistentes.”   

          “Esta  variación  de competencia no podrá afectar, desde luego,  el  eventual  reconocimiento  del principio de favorabilidad, que debe aplicarse  sin  excepción  como lo ordena el segundo inciso del artículo 6º. del Código  Penal.  Así  también lo había dicho la Corte en auto de Sala Plena de fecha 7  de   mayo  de  1998,  radicado  151,  M.P.  Jorge  Aníbal  Gómez  Gallego,  al  expresar:”   

          “  “La competencia y los procedimientos, en principio, obedecen a  reglas  legales  preexistentes,  pero  ello  no  obsta  la  aplicación  general  inmediata  de  los  cambios  legislativos  en dicha materia, pues se trata de un  asunto  con  marcado  interés  público  en  el  cual el Estado no puede quedar  maniatado  ineluctablemente  a  una  predeterminación,  mas  en cada caso, como  suele  ocurrir  en  todo  tránsito  de  legislación  estimulado  bien  por  la  derogación  ora por la inexequibilidad, el funcionario judicial que en últimas  ostente  la  competencia  deberá  examinar la procedencia o improcedencia de un  eventual  juicio  de  favorabilidad  de  la  ley  anterior o de la posterior, de  acuerdo  con  el  inciso  3°  del artículo 29 de la Constitución. En suma, el  examen  de  la  garantía  de  la  favorabilidad  en un evento concreto, bien en  materia  penal  ora  procesal  penal  de  efectos sustanciales, supone que se ha  definido  previamente  el  funcionario  competente y el procedimiento, elementos  cuya  determinación,  conforme  con  lo visto, corresponde siempre a la última  ley adoptada (art. 10 C. P. P.)”.”   

4.  En este sentido, resulta evidente que la  competencia   para   juzgar   la   conducta   imputada  al  señor  ARANA  PINCHAO  le  corresponde al Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Descongestión de la ciudad de  Cali, despacho al que se le remitirá el expediente.   

          En  mérito  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

          DECLARAR  que  la competencia para conocer  de   este   proceso  corresponde  al  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de  Especializado  de  Descongestión de Cali, al que se le remitirá el expediente.   

          INFORMAR  de  esta  decisión  al  Juzgado  Cuarto Penal del Circuito de la misma ciudad.    

Cópiese y cúmplase.  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

HERMAN   GALÁN   CASTELLANOS      CARLOS    A.    GÁLVEZ  ARGOTE   

JORGE   A.  GÓMEZ  GALLEGO               ÉDGAR LOMBANA TRUJILLO   

Comisión de servicio  

ÁLVARO  O.  PÉREZ  PINZÓN               MARINA PULIDO DE BARÓN   

JORGE         L.     QUINTERO    MILANÉS             MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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