20923(17-06-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20293  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

DR. EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

Aprobado Acta No. 068  

Bogotá  D. C., diecisiete (17) de junio de  dos mil tres (2003).   

VISTOS  

La  Sala  resuelve la colisión negativa de  competencia  suscitada entre el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado  de  Bucaramanga   y  el  Juzgado  Séptimo  Penal  del Circuito de la misma  ciudad,  en  la  causa  adelantada  contra  Jesús  Velasco Galvis, por el doble  homicidio  en  las  personas  de  Leonardo  Cadena Becerra y José Manuel Cadena  Ardila.   

HECHOS  Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

         1.  El  4  de  septiembre  de  1997, un grupo de aproximadamente 10  hombres  desconocidos,  que  vestían prendas de color negro y portaban armas de  fuego  de largo y corto alcance, pertenecientes a una organización al margen de  la  ley  de  la  que  hace  parte  Jesús  Velasco Galvis alias “Chucho”, se  hicieron   presentes   en   el   inmueble  localizado  en  el  sitio  denominado  “Miramar”,  Vereda  El  Líbano,  jurisdicción  del  Municipio  de  Lebrija  (Santander),  de  propiedad  del  señor  Leonardo  Cadena  Becerra,  y luego de  registrarla  se  apoderaron  de una escopeta perteneciente al dueño de la casa.  En  ese  momento  arribó al lugar el ciudadano José Manuel Cadena Ardila, hijo  del  antes  nombrado,  a  quien  el grupo armado le pidió que los llevara en la  camioneta  hasta la loma, a lo cual accedió y se fue con ellos en compañía de  su padre.   

         Como  habían  transcurrido  varias  horas  sin  que regresaran los  señores  Cadena  Becerra y Cadena Ardila, su familia decidió salir a buscarlos  y  encontraron  sus  cuerpos sin vida, los cuales presentaban múltiples heridas  causadas  con  armas  de  fuego,  en la vereda “El Cerro La Aurora”. El  señor  Leonardo  Becerra Cadena había sido varias veces concejal del Municipio  de  Lebrija, lo mismo que su hijo José Manuel Cadena Ardila, quien fue concejal  suplente  del  citado  municipio  y para la época de los hechos era candidato a  dicha  corporación. Según lo informó uno de los integrantes del grupo armado,  las   víctimas   habían   sido  asesinadas  por  ser  “colaboradores  de  la  guerrilla”.           

2.  Una vez adelantada la fase instructiva,  una  Fiscal  Especializada  de la Unidad Nacional de Derechos Humanos de Bogotá  calificó   el  mérito  probatorio  del  sumario,  profiriendo  resolución  de  acusación  contra  Jesús  Velasco  Galvis como coautor del delito de homicidio  agravado,  en  concurso homogéneo, en las personas de Leonardo Cadena Becerra y  José  Manuel  Cadena  Ardila,  mediante  proveído del 26 de junio de 2001C. 4,  fol.61).   

3. La etapa de la causa le correspondió al  Juzgado  Primero Penal  del Circuito Especializado de Bucaramanga, despacho  que  avocó  conocimiento  el  6 de agosto de 2001  y, después de declarar  ser  el  competente, señaló la fecha del 27 de diciembre de 2001 para realizar  la  vista  pública, la cual sólo se pudo iniciar el 25 de marzo de 2003,   después  de  6  aplazamientos.  En  el  curso de la audiencia pública, una vez  finalizada   la  intervención  del   representante  de  la  Fiscalía,  el  Procurador  Delegado  advirtió  que  en  la resolución de acusación se había  incurrido  en  una  irregularidad  sustancial,  con  entidad  para desquiciar el  debido  proceso,  toda  vez  que  al  calificarse  provisionalmente  la conducta  investigada  se  dijo  que  se  trataba  de un doble homicidio agravado, pero en  ninguna  parte  del proveído se específica a cuál de todas las circunstancias  de  agravación  consagradas  en  el  artículo  324  del  Código  Pena se hace  referencia   y,  por  lo  tanto,  no  hay  claridad  acerca  de cuál es el  funcionario competente para conocer de la misma.   

Por  este  motivo  el  titular del despacho  ordenó  la  suspensión de la audiencia pública, para proceder, por separado a  decidir sobre la irregularidad planteada.   

                      4.    Mediante  proveído  del  2  de  abril  de  2003,  el  Juzgado  Primero Penal del Circuito  Especializado  de  Bucaramanga  señaló que compartía el criterio expuesto por  el  ministerio  Público, en cuanto a la existencia de la irregularidad aludida,  que  puede  incidir en la competencia, toda vez que en el pliego de cargos sólo  se  dijo genéricamente que se trataba de un homicidio agravado, sin especificar  cuál era la circunstancia agravante.   

                    Agrega  que  podría  suponerse que la Fiscalía hacía referencia a la causal 8ª., dado que  una  de  las  víctimas  era candidato en segundo renglón al Concejo Municipal,  pero  la  misma  se  cae  de  su  peso  porque  no  existe un nexo causal o hilo  conductor   entre  esa  calidad  de  político  y  la  muerte  de que fuera  víctima,  máxime  cuando  hay pruebas que apuntan a otras posibles causas. Por  consiguiente,  ordena remitir la actuación a los Juzgados Penales del Circuito,  proponiéndoles     colisión     negativa     de     competencia     (C.     5,  fol.135).               

                      5.     El  juzgado  Séptimo  Penal  del Circuito de Bucaramanga en auto del 21 de abril de  2003  señala  que no es el competente para conocer de la presente actuación y,  en  consecuencia, acepta el conflicto planteado y remite el expediente a la Sala  Penal del Tribunal Superior para que lo resuelva.   

Sostiene que en la resolución de acusación  claramente  se  indica  que el doble homicidio que se investiga obedeció a  la  condición de José Manuel Cadena Ardila de ser “segundo renglón de lista  al  Concejo  Municipal  de  Lebrija  (Santander)”, circunstancia agravante del  homicidio  que  radica la competencia en la justicia penal especializada. Agrega  que  si  lo  que se discute es la falta de prueba para la demostración de dicha  agravante,  ello  es  propio  de  la sentencia que debe proferir el Juzgado 1º.  Penal del Circuito Especializado.   

Asegura que tampoco es cierto que no exista  prueba  acerca  del  nexo causal entre la muerte de José Manuel Cadena Ardila y  su  condición  de  segundo  renglón  al Concejo Municipal de Lebrija, pues tal  relación  se  advierte  con  claridad del testimonio de Mercedes Cadena Ardila,  quien  afirma  que  las  muertes fueron ordenadas por el Alcalde de Lebrija para  esa  época,  por  cuestiones políticas, lo mismo que de la comunicación de la  Registraduría  Municipal,  donde  se  indica  que  Cadena  Ardila efectivamente  inscribió  su  nombre  en  el  segundo  renglón  de  la  lista para el Concejo  Municipal,  que  encabezaba  Eduardo  Arias Salazar, así como del testimonio de  Miguel  Antonio  Rico  Machado, jefe de homicidios de la Sijin, donde expone que  Álvaro  Porras le había comentado que a los señores Cadena los había mandado  matar el Alcalde de Lebrija.     

6.  Por  auto  del  15  de mayo de 2003, el  Tribunal  Superior  de  Bucaramanga  remitió el expediente a esta Corporación,  por  ser  la competente para resolver el conflicto, conforme con lo dispuesto en  el  inciso  1º.  (sic)  del  artículo transitorio del Código de Procedimiento  Penal.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

1.  La  Corte es competente para dirimir el  conflicto  negativo  de  competencia  suscitado  entre el Juzgado 1º. Penal del  Circuito   Especializado   de  Bucaramanga  y  el  Juzgado  Séptimo  Penal  del  Circuito   de la misma ciudad, en virtud de lo dispuesto por el inciso 2º.  del  artículo  18  transitorio  del  Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de  2000)  que  le asigna a la Sala el conocimiento de los conflictos de competencia  que  se presenten entre un juez penal del circuito especializado y un juez penal  del circuito.   

2.  Como se sabe,  para   la   época  en  que  sucedieron  los  hechos  objeto  de  investigación  (septiembre  de  1997)  la  competencia  para  conocer  del  delito de homicidio  agravado  por  la  causal  consagrada  en  el  artículo 324-8 del Código Penal  anterior,  esto  es,   “  …  en  persona  que  sea o hubiere sido (…)  candidato  a  cargo  de  elección  popular  …”,   radicaba en los  Jueces  Regionales,  de  conformidad  con  las  previsiones del artículo 71 del  Código  de  Procedimiento  Penal  derogado  (modificado  por la ley 81 de 1993,  artículo  9º).  Posteriormente,   con  la desaparición, por virtud de la  Ley  504  de  1.999,  de la Justicia Regional y el establecimiento de los Jueces  Penales   del  Circuito  Especializados,  a  éstos  se  les  atribuyó  similar  competencia  a  la  que, en ese respecto, se asignaba a los Juzgados Regionales,  repitiéndose   un   tal   esquema   en  la  Ley  600  de  2.000  (artículo  5,  transitorio).   

3.  En el caso que ocupa la atención de la  Sala,  la  discrepancia de los funcionarios colisionantes se contrae a si existe  o  no  un  nexo  causal  entre  la  calidad  de candidato en segundo renglón al  Concejo  Municipal  de Lebrija (Santander), que ostentaba el señor José Manuel  Cadena  Ardila  para  la  época  de los hechos, y su muerte por parte del grupo  armado    ilegal,     liderado    por    el    procesado   Jesús   Velasco  Galvis.     

Si  bien  es  cierto  que  inicialmente  el  Juzgado  1º. Penal del Circuito Especializado indicó que en la formulación de  cargos  efectuado por la Fiscalía no se había especificado cuál era la causal  de  agravación  del  homicidio  en  virtud  de  la  cual  se  podía deducir la  competencia  de la justicia especializada, también lo es que a renglón seguido  admitió  que la causal a que hacía referencia el ente acusador era la prevista  en  el  numeral  8º. del artículo 324 del Código Penal anterior, “por  razón de que una de las víctimas era candidato en segundo  renglón  al  Concejo…”  . No empece reconocer la  calidad  de  político  del  occiso,   en  cuanto  aspiraba  a  un cargo de  elección  popular,   el   titular del Juzgado Especializado considera  que  no  es  el   competente para seguir conociendo del asunto, porque a su  parecer  “no existe un nexo causal entre esa calidad  de  político y la muerte del mismo, pues nada se especificó al respecto dentro  de  todo  el  plenario, más bien esta demostrado por algunos declarantes que la  muerte   obedece   a  otras  causas”  (C.  5,  fol.  135,136).   

         4.  Sobre  el particular, razonable y acertada resulta la posición  adoptada  por  el  Juez Séptimo Penal del Circuito de Bucaramanga, pues sin que  constituyan   juicios   valorativos  del  caudal  probatorio  incorporado  a  la  actuación,  y  mucho  menos  sobre  la  responsabilidad  del  procesado  en  la  comisión  de  la  conducta  punible  que  se  le  atribuye, en el proceso está  demostrada  no  sólo  la  calidad  de político del occiso Cadena Ardila,   quien  aspiraba a una curul en el Concejo Municipal de Lebrija, como lo señalan  su  madre  Ana  Lourdes  Ardila  (C.1, fol. 85) y su hermana Ana Mercedes Cadena  (C.1,  fol.  9; C.4. fol. 50), y lo certificó  la Registraduría Municipal  de  Lebrija  mediante  comunicación  No. 804 del 28 de noviembre de 1997, donde  indica  que  el  señor  Cadena  Ardila efectivamente inscribió su nombre en el  segundo  renglón  de  lista  para  el  Concejo  Municipal  en la lista que  encabezaba  Eduardo  Arias  Salazar,  por  el  Partido  Liberal (C.1, fol. 152),  sino   que  obran las declaraciones de Ana Mercedes Cadena y Miguel Antonio  Rico  Machado,  Jefe de Homicidios de la Sijin,  así como el informe   No.  02492  del  C. T. I., de fecha octubre 13 de 1998 (C.2, fol. 226),  en  los  que  se  indica  que la muerte de Cadena Ardila obedeció a su calidad  de  aspirante  al Concejo de Lebrija, pues existían personas interesadas en que  aquél  no pudiera participar en las elecciones que se avecinaban, con el fin de  que  los  votos  de  la  vereda, que tan solo sumaban 300, pudieran beneficiar a  otro candidato.   

5.   Así   las   cosas,   resulta  incuestionable  que  la competencia para seguir conociendo  de  este  juicio  atañe  al  Juez  Penal  del  Circuito  Especializado,  habida  consideración  que  el  delito  de  homicidio  fue  cometido en persona que era  candidata  a  cargo  de  elección  popular  (artículo  324-8 del Código penal  anterior;  hoy,  artículo 104- 10) en circunstancias tales que permiten deducir  que  el  punible  se  cometió precisamente por razón de dicha calidad, sin que  ello  implique,  como  acertadamente  lo  señala  el  Juez  Séptimo  Penal del  Circuito,  que  en  el  momento  de  proferir  el  fallo  el juez  no pueda  sustraer  dicha  agravante,  si  llegare  a  encontrar  falta  de  prueba  en la  demostración  de  la  misma  o  insuficiente  evidencia respecto al nexo causal  aludido.    

         En  efecto,  una  vez terminada la audiencia pública, el juez debe  fallar  sobre la imputación fáctica y jurídica contenida en la resolución de  acusación,  respetando  el principio de congruencia; pero, como lo ha reiterado  la    Sala1,   dicha  consonancia   “…  no  implica  perfecta  armonía  o identidad entre el acto de acusación y el de  fallo,   sino   señalamiento   de  un  eje  conceptual  factico-jurídico  para  garantizar  el  derecho  de defensa y la unidad lógica y jurídica del proceso,  no  se  desconoce  la  congruencia,  si  el  juez,  al  decidir sobre los cargos  imputados,  condena  atenuadamente,  por  la  elemental  razón  de que si puede  absolver,  puede  atenuar,  siempre y cuando se respete el núcleo básico de la  conducta imputada”.   

         

En  conclusión como el delito de homicidio  cometido  en  quien  sea o hubiere sido candidato a cargo de elección popular y  por  razón de ello, atañe al juez especializado, se dispondrá la remisión de  las   diligencias  al  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga,   informando de ello al Juez  Séptimo Penal del Circuito  de la misma ciudad.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

PRIMERO:         Declarar  que  la  competencia  para  conocer  de la presente actuación que se adelanta contra  Jesús  Velasco Galvis por el delito de homicidio agravado, radica en el Juzgado  1º.  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga,  Despacho  al que se  remitirá el expediente.   

SEGUNDO:  Enviar  copia  del  presente  auto  al  Juzgado  Séptimo  Penal del Circuito de la  misma ciudad, para su información.   

Contra  esta providencia no procede recurso  alguno.   

Comuníquese y  cúmplase  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS                     CARLOS   A.  GÁLVEZ  ARGOTE                       

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                     EDGAR   LOMBANA   TRUJILLO                       Comisión        de  servicio                         

         

ÁLVARO      ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                   MARINA PULIDO DE BARON   

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                    MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Auto  del   14   de   febrero   de   2002,  Rad.  18.457,  M.  P.  Jorge  E.  Córdoba  Poveda.     

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