20719(22-05-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20719  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado: Acta No. 57  

          Bogotá,  D.  C.,   veintidós  (22)  de mayo del dos mil tres  (2003)   

VISTOS  

          Mediante  providencia  del  13  de  febrero  del  2003, la Fiscalía  Tercera  Penal  Militar  ante el Tribunal Superior Militar, acusó a la capitana  del    Ejército    Nacional   Ana   Sofía   Revelo  Rodríguez,  como  responsable  del delito de falsedad  ideológica  en  ejercicio  de  sus  funciones de Juez 111 de Instrucción Penal  Militar de Leticia.   

          También             declaró             la            prescripción    y    la   cesación  de  procedimiento  en su favor,  respecto  de  las conductas de prevaricato por acción y privación ilegal de la  libertad.   

             La  Sala  se  pronuncia  sobre  el  grado  jurisdiccional  de  la  consulta  que se dispuso en  relación con la última decisión.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

          1.  El 11 de septiembre de 1996, el Oficial de Guardia del Ejército  Nacional,  con  sede  en  Leticia,  informó  a  sus  superiores  que  en  ronda  practicada  a  las  21:35 horas constató que el soldado Julián Antonio Morales  había abandonado su puesto de centinela.   

          2.   Con   base  en  ese  hecho,  la  abogada  y  entonces  teniente  Ana     Sofía    Revelo    Rodríguez,  en  su  condición  de  Juez  111  de Instrucción Penal Militar,  abrió  investigación  el  26 de septiembre de ese año. El soldado Morales fue  capturado el día 27.   

          La  funcionaria  decretó  la detención preventiva del procesado el  27  de  septiembre  de 1996, sin que previamente lo escuchara en indagatoria, lo  cual  hizo el 28 de octubre. Cuando se dio cuenta de la irregularidad, ordenó a  la  secretaria que cambiara la primera hoja del acta de descargos y pusiera como  fecha el 26 de septiembre, en lugar del 28 de octubre.   

          3.  Adelantada la correspondiente investigación, y luego de superar  múltiples  incidentes respecto del funcionario competente, el 13 de febrero del  2003 se adoptó la cesación de procedimiento consultada.   

LA PROVIDENCIA DE LA FISCALÍA  

          Concluyó    que    el   proceder   de   la   doctora   Ana     Sofía     Revelo    Rodríguez  estructuraba,  además  del  delito  de  falsedad  por  el que la acusó, los de  prevaricato  por  acción  y  privación ilegal de la libertad, previstos en los  artículos  207  y  251  del  Decreto  2.550  de  1988  -Código  Penal  Militar  derogado-.  Como  la  sanción  máxima imponible, según estas normas, era de 5  años  de prisión -tiempo ya superado-, la acción penal prescribió, según lo  ordenaba  el  artículo 74 ibídem, sin que por favorabilidad fuera aplicable el  nuevo  estatuto,  que  agrava  la  sanción  cuando  el sindicado es un servidor  público.   

CONSIDERACIONES  

1.  De  conformidad  con  el numeral 5° del  artículo      234      del      Código      Penal     Militar     –Ley 522 de 1999-, compete a la Sala de  Casación  Penal  de  la Corte Suprema de Justicia resolver “la consulta… en  los  procesos  de  que  conocen  en primera instancia tanto el Tribunal Superior  Militar  como los Fiscales ante esta Corporación”. Por su parte, el 367-2 del  mismo  estatuto  dispone  que  ese  grado  de  jurisdicción procede respecto de  “autos que decreten cesación de procedimiento”.   

          En  consecuencia,  la  Sala  es competente para revisar, por vía de  consulta,  la  cesación  de  procedimiento  dispuesta  en favor de la abogada y  capitana    del    Ejército   Ana   Sofía   Revelo  Rodríguez,  en  razón  de  los  hechos  punibles  de  prevaricato  por  acción  y  privación  ilegal  de  la  libertad que le fueron  imputados    en    su   condición   de   Juez   111   de   Instrucción   Penal  Militar.   

          Importa  precisar  que  el  procedimiento de traslado y fijación en  lista  previsto  en el artículo 581 del Estatuto Penal Militar, no es aplicable  tratándose  de  decisiones  que  debe  adoptar  la  Sala Penal de la Corte, por  cuanto  ese  trámite  se  fijó  para  cuando  de la consulta deben conocer los  fiscales ante el Tribunal Superior Militar y esta Corporación.   

          2.  Los  comportamientos  investigados  se  cometieron en octubre de  1996.  Para  ese  entonces  regía el Código Penal Militar de 1988 –Decreto   2.550-.  Su  artículo  207  sancionaba  el  prevaricato  por  acción  con prisión de 1 a 5 años, y el 251  fijaba idéntica pena para la privación ilegal de la libertad.   

          Para  esos  eventos,  la  acción penal prescribiría en 5 años, de  conformidad   con  el  artículo  74  del  mismo  Estatuto,  sin  que  existiera  resolución  ejecutoriada  de  convocatoria del consejo verbal de guerra, único  acto que podía interrumpir ese lapso (artículo 77).   

          Pero  la  Sala,  tiempo  atrás  dejó establecido que las reglas de  prescripción  del  Estatuto  Penal  Militar, se debían aplicar en armonía con  las  previstas  en  el  artículo 82 del común (Decreto 100 de 1980). Así, por  ejemplo, en sentencia del 20 de abril de 1999 expuso:   

         “El  artículo  13 de la Constitución  Nacional  garantiza  la  igualdad  de  las  personas  ante  la  Ley y prevé que  recibirán  el  mismo trato de las autoridades, sin discriminación alguna, a la  vez  que   advierte  que  el  Estado promoverá las condiciones para que la  igualdad sea real y efectiva”.   

         “Y  no  consulta el principio de igualdad el hecho de que para el  servidor  público  civil  que  comete  delito  por razón o con ocasión de sus  funciones  o  abusando  de  su  investidura,  el término de prescripción de la  acción  penal  tenga  un  incremento  de una tercera parte según lo dispone el  artículo  82  del C.P., mientras que cuando el hecho punible es cometido por un  servidor  público investido de la calidad de miembro de la fuerza pública, por  razón  o  con  ocasión  de  sus  funciones  o con abuso de su investidura, ese  incremento  no  tenga  operancia porque el Código Penal Militar no lo contempla  expresamente.  Ante iguales circunstancias de hecho la autoridad competente debe  aplicar  idénticas soluciones de derecho;  este es el apotegma que rige el  principio  fundamental  de  igualdad  de  las  personas  ante la ley, y debe ser  respetado…”.   

         

         “Bajo  esta  premisa,  siendo  evidente  que  en  el  C.  P.  M.,  aplicable  exclusivamente  a los servidores públicos militares y de la Policía  Nacional  en  servicio  activo  “que  cometen  hecho  punible  militar  o común  relacionado  con  el  mismo servicio …” -artículo  14 ibíd.- no aparece  regulado  a  integridad  el  tema  de  la  prescripción  de  la  acción penal,  excepción  hecha  del delito específicamente militar  de  deserción -artículos  115  y  74  aparte  final- para el que precisó que el  término   de   prescripción   de   su  acción  es  de  dos  años,   denotando a las claras esta puntualización que en el tema  de  la prescripción respecto de los demás delitos tanto militares como comunes  cometidos  por  las personas sujetas a ese ordenamiento especial, por respeto al  principio  de  la  igualdad  de  las  personas  ante  la  ley,  debe acudirse al  principio  de  integración, tomando del Código Penal ordinario las previsiones  cuyo vacío se advierte en la preceptiva especial”.   

         “Esta  nueva  y equitativa visión de la ley penal en comentario,  más  acorde  con  los  postulados constitucionales de la igualdad y  del debido proceso, modifica la postura  jurisprudencial   adoptada   por   esta   Sala   hasta   ahora,  que  de  manera  sobreentendida  había  admitido  como  término  de prescripción de la acción  penal  para  delitos   cometidos por los sujetos a quienes les es aplicable  el  C.  P.  M.,  el  mismo  contemplado  para el ciudadano común que vulnera el  ordenamiento  penal,  e implica que en lo sucesivo se dará aplicación en punto  al  tema  de  la  prescripción  de  la  acción  penal  para  dichos servidores  públicos  el  mismo término previsto en la normatividad expresa del C. P. M. y  en  el  artículo 82 del C. P. ordinario para todos los servidores públicos que  delinquen  en  ejercicio  de sus funciones o por razón de ellas, o con abuso de  su  investidura, esto es el señalado en los artículos 74, 75 y 77 del C. P. M.  en concordancia con el artículo 82 precitado…”.   

         “En  estas condiciones el término de prescripción de la acción  penal  del  delito de revelación de secretos tipificado en el artículo 146 del  C.  P. M. que señala una pena máxima de seis (6) años de prisión, contados a  partir  de  la ejecutoria de la resolución de convocatoria al consejo verbal de  guerra,  es de cinco (5) años incrementados en una tercera parte, para un total  de  seis  (6)  años  y  ocho  (8)  meses,  guarismo  resultante  de  aplicar al  caso   por  principio  de  integración  el  artículo 82 del Código Penal  ordinario,   según  el  cual,  como  se  ha  dicho,  el  término  de  la   prescripción  de  la  acción  penal, en tratándose de servidores públicos se  incrementa  en  una  tercera  parte  con relación a la normatividad general que  regula  el  fenómeno  de  la prescripción…” (radicado 9.997, M. P. Dídimo  Páez Velandia).   

Aplicando  estos  lineamientos en el caso de  los  artículos  207 y 251 del Código Penal Militar de 1988, se concluye que la  acción  penal  prescribiría  en un término de 6 años y 8 meses que, contados  desde   el   28   de   octubre   de   1996,  expirarían  el  28  de  junio  del  2003.   

          3.  Con  el  advenimiento  del  nuevo  Estatuto  Militar (Ley 522 de  1999),   esos   criterios  tomaron  fuerza  legal.  En  efecto,  tratándose  de  “delitos  comunes”  su  artículo  195  impone la remisión a la Ley 599 del  2000.  Además,  el  parágrafo  de  su artículo 83 dispone que “Cuando  se  trate  de delitos comunes la acción penal prescribirá  de  acuerdo  con  las  previsiones contenidas en el Código Penal ordinario para  los    hechos    punibles   cometidos   por   servidores   públicos”.   

          Así,  la  ley  militar  manda  aplicar  el artículo 83 del Código  Penal  común.  Esta  norma,  para  que  opere el instituto de la prescripción,  establece  el  aumento  punitivo  en  los términos ya previstos, los que no han  vencido.   

Como la providencia consultada se pronunció  en  sentido  contrario,  declarando  la  prescripción  de la acción penal y la  cesación de procedimiento, se revocará.   

          Consecuente  con lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

Revocar la providencia consultada, en cuanto  dispuso  la prescripción de la acción penal y la cesación de procedimiento en  favor  de  Ana  Sofía  Revelo Rodríguez,  respecto de las conductas de prevaricato por acción y privación  ilegal de la libertad.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.  

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL              HERMAN  GALÁN CASTELLANOS   

                                            Permiso   

CARLOS   A.   GÁLVEZ  ARGOTE                            JORGE    ANÍBAL   GÓMEZ  GALLEGO   

                                                                                       Comisión de servicio   

ÉDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                       ÁLVARO ORLANDO  PÉREZ PINZÓN   

Comisión    de  servicio   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria     

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