20708(16-10-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20708  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente  

DR. YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado acta No. 112  

Bogotá,  D.C., dieciséis (16) de octubre de  dos mil tres (2003).   

VISTOS:  

Vencido  el traslado correspondiente, decide  la  Sala  acerca  de  la  petición  de  pruebas  presentada por el defensor del  ciudadano  colombiano  WILLIAM ALBEIRO TALERO JIMÉNEZ requerido en extradición  por los Estados Unidos de América.   

LA   SOLICITUD:   

   

1.  Oficiar a  la  Fiscalía  General  de  la  Nación para que señale si en contra de WILLIAM  ALBEIRO  TALERO  JIMÉNEZ  se  adelanta alguna investigación por los hechos que  motivan su petición de extradición.   

Considera  que  esa  prueba  es pertinente y  conducente  porque  busca  garantizar  que  si  por  estos  hechos  el  gobierno  colombiano   está   adelantando   alguna   investigación,  sea  él  quien  lo  juzgue.   

2.  Oficiar  al  Departamento  Administrativo de Seguridad, DAS, para que remita los antecedentes  penales   de   TALERO   JIMÉNEZ,  con  la  respectiva  copia  de  la  sentencia  condenatoria, si la hubiere.   

Estima  que  esa  prueba  es  pertinente  y  conducente  para  garantizar  que  su  defendido no sea juzgado dos veces por el  mismo hecho.   

3.  Solicitar  las  grabaciones  originales (no las editadas) con su respectiva traducción oficial,  que  fueron  base  de  los  cargos  imputados a su defendido, para determinar el  verdadero  contenido  de  las  mismas,  saber  quién hace el contacto, cómo se  solicita  la  presunta  venta de la droga alucinógena desde los Estados Unidos,  qué responde el requerido, etcétera.   

Estima  necesarias  esas  pruebas  para  determinar  si  WILLIAM ALBEIRO TALERO JIMÉNEZ fue inducido a cometer el delito  por  un  informante  bajo  la  supervisión  y  dirección  de la DEA, si él se  encontraba  efectivamente  en  Colombia y si se envió la sustancia alucinógena  desde  territorio  nacional, pues no puede pasarse por alto que la inducción al  delito  bajo  cubierta  de  los  funcionarios  o  informantes  de  organismos de  seguridad está prohibida en Colombia.   

CONSIDERACIONES DE LA   CORTE:   

1.  Las pruebas  solicitadas  por  el  defensor  del  ciudadano colombiano WILLIAM ALBEIRO TALERO  JIMÉNEZ  no  serán  decretadas  porque no guardan relación con ninguno de los  temas  que  componen  el fundamento del concepto que la Corte debe rendir dentro  de  la  fase  del  trámite  de  extradición  que está a su cargo.     

2.         Las señaladas  en  los  numerales  1  y  2  de  la  petición,  tienen por objeto establecer la  existencia  en el país de alguna investigación o de una sentencia condenatoria  en  contra  del requerido por los mismos hechos a que se contrae la petición de  extradición,  propósito que torna en inconducentes esas pruebas por no guardar  ninguna  relación con el objeto del trámite en la Corte, que no es otro que la  emisión  de  un  concepto en la forma y términos del artículo 520 del Código  de Procedimiento Penal.      

Ahora   bien,  aunque  esta  petición  de  extradición  se  rige  por  las  normas  del  Código  de  Procedimiento  Penal  –artículos   508   a  534—  y, ciertamente, uno  de   esos  preceptos  –el  527—   establecía   la  improcedencia  de  la  extradición  en  el  evento de que por el mismo hecho la  persona  cuya entrega se solicita, haya sido o esté siendo juzgada en Colombia,  norma  que  fue  declarada  inexequible  por  la  Corte  Constitucional mediante  sentencia  C-760  de 2002, tanto  de esa  disposición, como de la del  anterior         Código        –565—   que,  mutatis  mutandi,  mandaba  lo  mismo,  es  destinatario  exclusivo  el gobierno  nacional  por  ser  el  único  órgano  dentro  del Estado colombiano que puede  extraditar,  pues  la  participación  de la Corte se limita a la emisión de un  concepto  que  en  caso  de ser favorable lo deja en libertad de “obrar según  las  conveniencias nacionales”.  Por esas razones el tema no es objeto de  prueba  ante  la  Corte  y,  de  otra  parte,  es al gobierno nacional al que le  compete  evaluarlo,  en cuyo análisis habrá de incluir la determinación de la  precisión  y  alcance  de  las consecuencias de la sentencia de inexequibilidad  referida.   

3.  Tampoco  se  decretará  la  prueba  enunciada en el numeral 3 de la petición, que tiene por  propósito  la  acreditación  de los medios cognoscitivos que fundamentan en el  país    requirente   la   acusación   de   la   que   allí   es   sujeto   su  defendido.   

Como  reiteradamente lo ha venido señalando  la  Corte,  la naturaleza jurídica del trámite de extradición es incompatible  con  la pretensión de traer a su conocimiento medios probatorios que tengan por  finalidad  la demostración de temas ajenos a los que fundamentan el Concepto y,  menos  aún,  aquellos  que  sólo sirven para adjudicarle a la Corporación una  función  de  la  cual carece: la de juzgamiento de los hechos o de las personas  involucradas  en la petición de extradición. Ese criterio se ha manifestado en  los siguientes términos:   

“La extradición no es un juicio sobre los  hechos  para cuestionar su ilicitud, ni es tampoco un juicio sobre el autor para  negar  su culpabilidad.  Es un simple incidente de carácter administrativo  donde  sólo  se  ventilan  las  condiciones  requeridas,  por  una ley o por un  tratado,  para  la  entrega  del  delincuente  o  de  quien  se  presume  que lo  sea.    En   tal  virtud  resultan  extraños  a  ella  los  planteamientos  jurídicos  que  tienden  a  demostrar circunstancias de exclusión del delito o  causas  exculpativas  de  cualquier  genero propias del juzgamiento que deberán  realizar,    en    el    proceso    respectivo,    los    jueces    del   Estado  reclamante”1   

          A  mérito  de  lo  expuesto,  la Sala de Casación Penal de la  Corte Suprema de Justicia,   

R  E   S   U  E  L   V  E   

NEGAR        la     práctica   de    las  pruebas   solicitadas  por   el   defensor  del   requerido   en   extradición                       WILLIAM      ALBEIRO     TALERO   

JIMÉNEZ.  

NOTIFÍQUESE y CÚMPLASE  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS                             JORGE A. GÓMEZ GALLEGO   

ALFREDO            GÓMEZ  QUINTERO                                   ÉDGAR LOMBANA  TRUJILLO                             

ÁLVARO        O.        PÉREZ  PINZÓN                                         MARINA PULIDO DE BARÓN   

JORGE        L.        QUINTERO  MILANÉS                                MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1.  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA.  Ext.  20  de  octubre  de  1983.  M.P. Dr., FABIO  CALDERÓN BOTERO.     

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