20685(08-07-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20685  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 078  

         

Bogotá,  D. C.,  ocho (8) de julio de  dos mil tres (2003).   

V   I   S   T   O  S   

Se pronuncia la Corte sobre la petición de  revisión   elevada   por   CARLOS   ALBERTO  OCAMPO  SÁNCHEZ,  quien  actúa  en nombre propio, contra la  sentencia  proferida,  el  14 de noviembre de 2001, por el Juzgado Segundo Penal  del  Circuito de Armenia, mediante la cual lo condenó a la pena principal de 27  años de prisión por el delito de homicidio agravado.   

  E L   E S C R I  T O   

El  citado  sentenciado, quien se encuentra  privado   de   la   libertad   en  la  Penitenciaría  Nacional  “Peñas    Blancas”    de    Calarcá  (Quindío),  actuando  en  su  propio  nombre y con fundamento en los artículos  220,  numerales  2°,  3°,  4°,  y  5°,  y  76,  numeral  3°, del Código de  Procedimiento  Penal,  manifiesta  que interpone “el  presente  recurso  de  revisión”, con el fin de que  se  examine la sentencia condenatoria proferida en su contra, pues considera que  el homicidio que se le imputó es producto de un accidente.   

Dice  que  la  fiscalía  y  el  Ministerio  Público  dieron  una equivocada interpretación a las pruebas testimoniales, en  especial  las  declaraciones  rendidas  por  los  familiares de su cónyuge, hoy  fallecida,   equivocación  que  condujo  a  que  se  le  transgredieran  varias  garantías  fundamentales,  como  son  el  debido  proceso,  la  “falta  de  querella”,  la  celeridad y  eficacia  procesal,  la  efectividad  del  derecho  sustancial y el principio de  investigación integral.   

Afirma  que  siendo cierto que no marchaban  bien  las  relaciones  con  su  difunta  esposa,  al  punto  de que ella deseaba  divorciarse,  lo  que  él  no  quiso  concederle, de todos modos nunca tuvo una  intención  homicida, no habiendo podido explicar en debida forma lo acontecido,  dado el nerviosismo que lo embargó.   

Después  de relatar los hechos por los que  fue  juzgado,  de  precisar  que  se trata de una persona humilde, de costumbres  sanas,   trabajadora   y   respetuosa,   de   afirmar   que  el  “ser   femenino   actúa   y   luego   piensa,   recapacita   y   se  lamenta”,   de   comentar   su  indagatoria  y  la  necropsia,  de  referirse  al  sitio  donde  fue encontrado el arma de fuego, de  lamentarse  por lo ocurrido, pues amaba a su esposa, y de insistir que se trató  de  un  homicidio  accidental,  solicita  que  se  escuche en declaración a dos  personas,     las     que,    en    su    criterio,    pueden    “fortalecer   el   recurso   de   acción  de  revisión”.    

         CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

De  conformidad  con  el  artículo 221 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  la acción de revisión podrá ser promovida  por  cualquiera de los sujetos procesales que tengan interés jurídico y que se  encuentren   reconocidos  dentro  de  la  actuación  penal.  No  obstante,  tal  normativa  no  descarta que la demanda que pretende derrumbar la inmutabilidad y  firmeza  del  fallo  debe  presentarse  a través de un profesional del derecho,  toda  vez  que  la  misma  debe contener y respetar las exigencias técnicas que  establece  el  artículo  222  del mismo estatuto, lo que requiere de especiales  conocimientos jurídicos.   

Por  ello, de acuerdo con lo preceptuado en  el  artículo  127,  ibidem, el procesado sólo podrá ejercer su propia defensa  sin  necesidad  de  apoderado,  cuando  ostente la calidad de abogado titulado y  estuviere   autorizado  legalmente  para  ejercer  la  profesión,  conocimiento  jurídico   que   le   permite   afrontar   acciones   como   la  que  aquí  se  intenta.   

Así,  entonces,  como  el condenado Carlos  Alberto  Ocampo  Sánchez  no  ostenta  la  calidad de abogado, no puede ejercer  dicha   titularidad,   la  que  está  facultado  para  adelantar  pero  con  la  representación  de  un  defensor, quien podrá presentar la respectiva demanda,  previo el otorgamiento de poder para tal efecto.   

En  dicho  sentido y de manera reiterada la  Sala se ha pronunciado, así:   

“Ha  dejado  sentado  la  jurisprudencia  de  esta Corte que el sentenciado tiene legitimidad  para  promover  la acción de revisión contra un fallo adverso a sus intereses,  pues  el  hecho  de que no aparezca señalado en el artículo 233 del Código de  procedimiento  penal  entre  sus titulares, en modo alguno significa que carezca  de   ella   para   el   ejercicio  de  tan  excepcional  instrumento.   

“No  obstante  esto,  también  ha  dejado  en  claro  que  la única limitante prevista por el  ordenamiento  consiste en que la demanda se presente por un abogado titulado que  tenga  poder  especial para hacerlo, así sea el mismo profesional que intervino  en  el  trámite  ordinario,  o  de  un  defensor distinto, pues se trata de una  actividad   posterior   a   la   culminación  del  proceso,  que  comprende  la  elaboración  del  libelo según precisos requisitos formales, la invocación de  concretas  causales  legales,  el  correcto  señalamiento  de  los  fundamentos  jurídicos  y  fácticos,  la  relación  de  las  pruebas  que  se aportan para  demostrar   los   hechos   básicos   de  la  petición,   y  una  adecuada  sustentación  compatible  con la naturaleza de la causal que se invoca, todo lo  cual     es,     evidentemente,     materia    de    especiales    conocimientos  jurídicos.   

“Por manera que  si  en el sentenciado concurre la calidad de profesional del derecho, bien puede  actuar  como  demandante  en  revisión bajo la condición de que se identifique  como  tal,  legitimidad  que  no resulta acreditada en el evento contrario, dado  que  la  presentación  de  la  demanda está reservada por la ley procesal a un  abogado  titulado  como  acto  de  postulación,  precisamente  por el carácter  eminentemente   técnico   y   rogado  que  el  instrumento  ostenta”.    1   

Como  puede  observarse, la consecuencia de  que   el   memorialista   no  sea  abogado,  necesariamente  se  refleja  en  el  desconocimiento  del  manejo  del  tema  de  la revisión, pues si bien acude al  artículo  220 del Código de Procedimiento Penal, de todos modos los argumentos  expuestos   no   tienen  ninguna  correspondencia  ni  coherencia  frente  a  la  demostración   de   las   hipótesis  seleccionadas,  menos  cuando  de  manera  indiscriminada citas varias las causales en que apoya su escrito.   

En  esas  condiciones,  lo  procedente  es  devolver  al  condenado  Carlos  Alberto  Ocampo Sánchez el escrito mediante el  cual intenta interponer acción de revisión.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E   

DEVOLVER   al  condenado  CARLOS ALBERTO OCAMPO SÁNCHEZ  el escrito mediante el cual dice interponer acción de revisión,  por los motivos expuestos en la parte motiva de esta decisión.   

Cópiese,      comuníquese      y  cúmplase.   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

HERMAN   GALÁN  CASTELLANOS                            CARLOS    A.    GÁLVEZ  ARGOTE   

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO                                 EDGAR LOMBANA  TRUJILLO   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ  PINZÓN                       MARINA PULIDO  DE BARÓN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                MAURO SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

    

1  Radicación 18270, auto del 1° de noviembre de 2001,  M.P.  Dr.  Fernando  Arboleda Ripoll. Ver, entre otros, auto del 20 de agosto de  2002,  M.P.  Dr. Fernando Arboleda Ripoll. Radicados 20443, 20801 y 20714, autos  del  11  de  marzo y 27 de mayo de 2003, M.P. Drs. Jorge Aníbal Gómez Gallego,  Carlos     Augusto    Gálvez    Argote    y    Herman    Galán    Castellanos,  respectivamente.     

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