20667(08-04-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  20667   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado  acta N°   043   

Bogotá D. C.,  ocho (8) de abril de dos  mil tres (2003).   

V    I   S   T   O  S   

Resuelve  la  Corte el conflicto negativo de  competencia  suscitado  entre  el  Juzgado  15  Penal  del Circuito de Cali y el  Juzgado  2°  Penal  del  Circuito  Especializado de descongestión de esa misma  ciudad,  para  el  conocimiento  de  la  causa  adelantada  contra  JOHN HARVEY QUINTERO ARBOLEDA.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.-  Mediante  resolución  de  acusación del 23 de julio de 2002, una Fiscalía Especializada  de  la ciudad de Popayán acusó a JOHN HARVEY QUINTERO  ARBOLEDA  por  el delito de extorsión de que trata el  artículo  244  de  la Ley 599 de 2000, en el grado de tentativa, en cuantía de  cinco millones de pesos.   

Se  inició  así  la fase del juicio por el  Juzgado  2°  Penal  del  Circuito  del  Bordo  (Cauca),  despacho  que mediante  proveído  del  23  de  octubre de 2002 manifestó que no era el competente para  adelantarlo  por  virtud  del factor territorial, motivo por el cual lo remitió  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  de Cali – reparto – para que en esa ciudad se  prosiguiera con el juicio.   

Correspondió  al  Juzgado  15  Penal  del  Circuito  de  Cali,  el  que  mediante  auto del siguiente 2 de diciembre avocó  conocimiento  por  expresa  disposición  del  Decreto  2001  de  2002 y ordenó  proseguir con el juicio.   

No obstante lo anterior, en decisión del 15  de  diciembre  decidió remitirlo al Juzgado Especializado de la ciudad de Cali,  pues  consideró que ello era lo pertinente conforme la sentencia C-1064 de 2002  de  la  Corte  Constitucional  que  declaró  la  exequibilidad condicionada del  Decreto   2001   de   2002,   no   sin  antes  proponer  colisión  negativa  de  competencias.   

El   Juzgado   2°   Penal   del  Circuito  Especializado  acepta  el  conflicto y lo envía a esta Corporación para que lo  dirima,  argumentando  que la sentencia fue bastante clara en señalar qué tipo  de  delitos  se  asignaba en su conocimiento a los jueces especializados. Agrega  que  como  los  hechos  que  dieron  origen  a  esta  actuación  sucedieron con  anterioridad  a la entrada en vigor del Decreto 2001 de 2002, considera que debe  proseguir con la competencia el Juzgado Penal del Circuito de Cali.   

Motivos  por  los  que  acepta  el conflicto  propuesto  y  envía las diligencias ante esta Corporación para que se resuelva  lo pertinente.   

LA     CORTE  CONSIDERA   

1.-    No  obstante  que la colisión negativa de competencias se suscitó entre el Juzgado  2°  Penal del Circuito Especializado de Cali y el Juzgado 15 Penal del Circuito  de  esa  ciudad,  ambos pertenecientes al mismo Distrito Judicial, resulta claro  que  corresponde  a esta colegiatura resolverlo, teniendo en cuenta lo dispuesto  en  el  inciso  2°  del  artículo  18 transitorio del Código de Procedimiento  Penal (Ley 600 de 2000).   

2.- El Decreto 2001  de  2002,  publicado en el diario oficial N° 44930 el 11 de septiembre de 2002,  innegablemente  modificó  la  competencia que la Ley 733 de 2002 y el artículo  5°  transitorio  del  Código de Procedimiento Penal habían señalado para los  jueces   penales   del  circuito  especializados  en  torno  a  ciertos  delitos  expresamente contemplados.   

Para ello basta con leer el artículo 3° de  la normatividad, que reza:   

“Artículo  3°.  Suspensión  de  leyes  incompatibles.”   

“El  presente  decreto rige a partir de la  fecha  de  su publicación y durante su vigencia se suspenden los artículos 5°  transitorio  de  la  Ley  600  de 2000 y 14 de la Ley 733 de 2002, en cuanto son  incompatibles con las presentes disposiciones.”   

Para el caso del delito de extorsión, la Ley  733  refería  expresamente  a  que  la competencia para el conocimiento de este  delito,  indistintamente  de  su  cuantía,  radicaba  en los jueces penales del  circuito especializados.   

Sin  embargo,  el  Decreto  2001  de  2002,  estableció  una  especificación  sobre cuál sería la conducta que del delito  de  extorsión  conocerían los jueces penales del circuito especializados, pues  consagró    en    el    numeral   13   del   artículo   1°:   “Extorsión   en   cuantía  superior  a  quinientos  (500)  salarios  mínimos legales mensuales vigentes..”.   

Es decir, que cuando el delito de extorsión  supera  los  500  salarios  mínimos legales mensuales vigentes, su competencia,  con  base  en el Decreto 2001 de 2002, radica en los jueces penales del circuito  especializados,   pero,   como   sucede   en   este  caso,  cuando  es   inferior   a   dicha   cuantía,  la  competencia  está  en  los jueces penales del circuito, conclusión a la que se  arriba  sin necesidad de acudir a la sentencia de Constitucionalidad ni criterio  distinto que la simple aplicación lógica de la norma.    

Ahora  bien,  no  se  desconoce que la Corte  Constitucional  en  sentencia  C-1064  del  3 de diciembre de 2002, delimitó la  constitucionalidad   de   la   normatividad,   advirtiendo  que  lo  era  “…  en el entendido que las nuevas competencias conferidas  a  los  jueces  penales  del  circuito  especializados,  dado  el carácter más  gravoso  de  su  procedimiento,  sólo  son aplicables a los delitos cometidos a  partir  de  la  vigencia  de  ese  decreto,  y no a las conductas realizadas con  anterioridad  a  ella, que seguirán siendo conocidas por los Jueces Penales del  Circuito.”.   

Quiere decir lo anterior que la favorabilidad  a  la  que  se  refiere  la  Corte  Constitucional se aplica con relación a los  procesos  que  deben  asignarse, con base en el Decreto 2001, a la jurisdicción  especializada,  frente  a  la  que  acepta  su innegable drasticidad en aspectos  tales  como  la libertad, la definición de situación jurídica o la exclusión  de  beneficios  y  subrogados,  de  ahí  que sólo proceda para los eventos que  ocurran  con  posterioridad  a su entrada en vigor, mas no cuando la competencia  es  para  los  jueces  penales  del  circuito, pues, a contrario sensu, advierte  mayor   beneficio  en  su  trato  procesal,  motivo  por  el  cual,  bajo  estos  presupuestos,  no  hay  limitación  alguna para que a éstos se les envíen los  procesos     por     parte     de    los    jueces    penales    del    Circuito  especializados.   

En consecuencia, se asignará el conocimiento  de este asunto al Juzgado 15 Penal del Circuito de Cali.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1.-   DECLARAR  que   la  competencia  para  conocer  del  presente  proceso  adelantado  contra  JOHN HARVEY QUINTERO ARBOLEDA  le corresponde al Juzgado 15 Penal del Circuito de Cali.   

Por    lo    tanto,    remítasele    el  expediente.   

2.-   Por  Secretaría  de  la  Sala,  infórmese  lo  decidido  al  Juzgado  2°  Penal  del Circuito Especializado de  Cali.   

Contra esta decisión no  procede recurso alguno.   

Comuníquese    y  cúmplase.   

YESID  RAMÍREZ   BASTIDAS   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL         HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

CARLOS A. GALVEZ ARGOTE                        JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO            

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                       ÁLVARO ORLANDO  PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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