20558(23-09-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20558  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                                     Dr. YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

                                     Aprobado Acta # 106   

Bogotá D.C., septiembre veintitrés (23) de  dos mil tres (2003).   

VISTOS:  

Resuelve la Sala si admite o no la demanda de  casación  excepcional  presentada  por el defensor del procesado MANUEL ANTONIO  MEJÍA BENAVIDES.   

ANTECEDENTES:  

1.   Mediante  providencia  del  30  de  julio  de  2002,  el Juzgado 1º Penal del Circuito de  Garzón  (Huila)  resolvió  condenar  al  mencionado  a  78  meses de prisión,  interdicción  de derechos y funciones públicas por el mismo término y al pago  en  concreto  de  los  perjuicios  causados  con el delito, al encontrarlo autor  responsable  del  cargo de tentativa de homicidio, del cual fue víctima Orlando  Lozada   Plazas,  según  hecho  sucedidos  en  el  parque  principal  de  dicha  población en la madrugada del 22 de agosto de 1999.   

Ese  pronunciamiento  fue  apelado  por  el  defensor  y el Tribunal Superior de Neiva lo modificó a través de la sentencia  recurrida  en  casación,  expedida el 1º de octubre de 2002. Decidió condenar  al  acusado a 30 meses de prisión y multa de $5.000.oo, por la conducta punible  de  lesiones  personales prevista en el inciso 2º del artículo 333 del Código  Penal  de  1980 con pena de prisión de 2 a 7 años, que es la misma establecida  en   el  113,  inciso  2º,  del  vigente.  En  lo  demás  confirmó  el  fallo  impugnado.   

2.   Contra  la  sentencia  de  segunda  instancia, el apoderado de MEJÍA BENAVIDES interpuso el  recurso  de  casación  excepcional y en el memorial respectivo, obrante a folio  25  del  cuaderno  del  Tribunal, afirmó su viabilidad en la protección de los  derechos  fundamentales  de su representado, arguyendo como único argumento que  la sentencia se dictó en un proceso viciado de nulidad.   

3.  El  Tribunal  concedió  el  recurso  y  dentro  del  término  respectivo  el  defensor   presentó  la demanda, la cual se encuentra constituida de dos cargos realizados  al amparo de la causal 3ª de casación.   

En   el  primero  el   abogado   dice  que  la  segunda  instancia,  al  considerar  que  el  comportamiento imputado tipificaba lesiones personales y no  tentativa  de  homicidio, tenía que decretar la nulidad de la actuación “por  error  en  la  calificación  jurídica  del  delito”, dado que esa variación  derivaba  en  incompetencia  del  funcionario  judicial tanto en la instrucción  como en el juzgamiento.   

En   el  segundo  reproche  aduce  que se conculcó el derecho de debido  proceso  al  no  ser resuelto el incidente de objeción planteado por la defensa  respecto del dictamen medico legal practicado a la víctima.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA:  

1.  En atención a  que  en  el  presente caso la pena máxima prevista para la conducta punible que  fue  objeto  de  la  sentencia  condenatoria  no  es  superior  a  ocho años de  prisión,  es  clara  la  procedencia  del  recurso de casación por la vía que  invocó   el  abogado  de  la  defensa.   Sin  embargo,  como  se  concluye  fácilmente,  no  fueron  satisfechos los requisitos que exige la ley para darle  curso.           

2.  En la casación  excepcional,  como se sabe, quien pretende la intervención de la Corte tiene la  carga  de  suministrarle –en  el  término  de  ejecutoria del fallo o dentro de la propia demanda— los fundamentos que la persuadan sobre  la   necesidad   de   admitir  la  demanda  de  casación  para  desarrollar  la  jurisprudencia   o   garantizar   los   derechos   fundamentales.   El   libelo,  adicionalmente, debe reunir los requisitos que exige la ley.   

El recurrente, sin embargo, contrariamente a  lo  que  se  esperaba, en el escrito de impugnación se limitó a indicar que la  casación  tenía  como  finalidad la protección de los derechos fundamentales,  sin  realizar  ningún esfuerzo dirigido a demostrar la vulneración de ninguno.  Y  de  la  demanda  no  se  colige  que una transgresión de esa naturaleza haya  tenido  ocurrencia,  como  para  que  la  Corte asuma la consideración de si la  misma  reúne  o  no  los requisitos formales que establece el artículo 212 del  Código de Procedimiento Penal.   

3.1.    El  planteamiento  del  primer  cargo,  en  efecto, no es la descripción de ninguna  irregularidad  procesal.  El  Tribunal simplemente, como se lo permitía la ley,  prorrogó  la  competencia  al  corresponder  la nueva adecuación típica de la  conducta  a  un Juez de menor jerarquía (art. 405 ib.).  Y el del segundo,  aunque  bien  es  cierto  que  se  refiere  al  incumplimiento  de  una regla de  procedimiento,  configura  una  irregularidad  que repercute en la validez de la  prueba  y  que  por  sí  misma,  por  lo tanto, no significa en forma alguna un  resquebrajamiento  de  la estructura procesal ni de las garantías debidas a las  partes.  Por  ende,  que no se le haya dado trámite al escrito de objeción del  peritazgo  médico  legal,  sin siquiera agregar un argumento demostrativo de la  incidencia  de  la  informalidad  en el resultado del proceso, no colma la carga  procesal  que  se  exige  para  el  acceso  al  recurso de casación por la vía  extraordinaria a que debió acudir el defensor.   

Así las cosas, no procede la admisión de la  demanda.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

INADMITIR la demanda  de   casación   presentada   a  nombre  del  procesado  MANUEL  ANTONIO  MEJÍA  BENAVIDES.   

En contra de la presente decisión procede el  recurso de reposición.   

NOTIFÍQUESE   Y   CÚMPLASE.   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS          CARLOS  AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE          

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                     ÉDGAR LOMBANA  TRUJILLO                       

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                    MARINA      PULIDO      DE     BARÓN                         

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                       MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

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