20440(17-09-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20440  

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.   MAURO   SOLARTE  PORTILLA   

Aprobado        acta        No.  104           

Bogotá, D. C., diecisiete de septiembre del  año dos mil tres.   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de   la   demanda  de  revisión  presentada  por  el  sentenciado  LUIS    ARTURO   MENA   MATURANA.    

          La demanda.   

Actuando  en nombre propio, con apoyo en la  causal  tercera  de revisión, el sentenciado presenta una visión particular de  los  hechos por los que en su contra se dictó la condena. Sostiene asimismo que  los  funcionarios de instrucción y juzgamiento omitieron su deber de vincular a  HOSMAN  MORENO  PALOMEQUE,  con  lo cual “se favoreció al verdadero autor del  crimen”  pese  a  que estaba individualizado, y manifiesta que “hace algunos  meses  cayó  a la cárcel el motorista CRUZ EVELIO BERRÍO MORENO, el mismo que  aquella  noche  participó en el homicidio de que fue víctima Edinson González  Velásquez”.   

Dice   adjuntar   once   planos   “que  corresponden  exactamente  al   lugar  de  los  hechos  y  a  la forma como  sucedieron  las cosas el día de la muerte de Edinson”  y menciona que en  el  trámite  que  solicita  se  pueden llamar a declarar a Elio Mena Palomeque,  Fredy  Mena  Palomeque,  Rosa  Mosquera, Raúl Mena Nieto, Candelaria Palomeque,  Sinforosa  Parra  Martínez  y  “el señor Mario”, de quienes afirma residen  “en  el Barrio Calle Quibdó-Bahía Solano, al otro lado del río en la ciudad  de Quibdó”.   

                         SE  CONSIDERA:   

La  jurisprudencia  reiteradamente ha dejado  sentado  que la acción de revisión es el derecho de acudir ante los tribunales  predeterminados  por  la  ley  -radicado en cabeza de los sujetos procesales que  tengan  interés  jurídico  y  hayan  sido  legalmente  reconocidos  dentro del  trámite  procesal-,  que  surge  de  la  concurrencia de alguna de las causales  previstas  en  el  artículo  220 del Código de procedimiento penal con miras a  destronar,   del  carácter  de  definitividad  e  inmutabilidad,  la  decisión  ejecutoriada  que  puso  fin  a  la  actuación,  sea que se trate de sentencia,  cesación  de  procedimiento o preclusión de la instrucción. Para su ejercicio  se  requiere el adelantamiento de un procedimiento especial y posterior al fallo  definitivo.   

De  conformidad  con  el  artículo  221 del  estatuto  procesal,  el  sentenciado  se  encuentra  facultado  para promover la  acción  de  revisión  contra  un  fallo  adverso  a  sus  intereses.  Esto  no  significa,  sin  embargo,  que  si  carece  de  la  calidad  de abogado titulado  legalmente  autorizado  para  ejercer  la  profesión,  se halle legitimado para  presentar  la  demanda, pues de conformidad con el artículo 127 ejusdem “para  los  fines  de  su  defensa  el sindicado deberá contar con la asistencia de un  abogado escogido por él o de oficio”.    

Obedece  esta limitante, a que la acción de  revisión  corresponde  a una actividad posterior a la culminación del proceso,  que  comprende  la  elaboración del libelo según precisos requisitos formales,  la  invocación  de concretas causales legales, el correcto señalamiento de los  fundamentos  jurídicos  y fácticos, la relación de las pruebas que se aportan  para   demostrar   los   hechos   básicos  de  la  petición,  y  una  adecuada  sustentación   compatible   con   la   naturaleza   de   la   causal   que   se  invoca.   

Todo  ello  es,  evidentemente,  materia  de  especiales  conocimientos jurídicos, como igual se exige en casación (art. 209  del  Código  de  procedimiento  penal),  El  hecho  de  no  haberse contemplado  expresamente  para  la  revisión  el  requisito  de  que  la  demanda  deba ser  presentada  mediante  apoderado,  como  sí lo estaba en el Decreto 2700 de 1991  (art.  233),  no  puede  entenderse que dicha exigencia hubiere desaparecido del  ordenamiento.  A estos efectos, el inciso último del artículo 127 del estatuto  procesal  establece que “En todo caso si el sindicado fuere abogado titulado y  estuviere  autorizado  legalmente  para  ejercer la profesión, podrá de manera  expresa  aceptar y ejercer su propia defensa sin necesidad de apoderado”. Esto  significa,  entonces,  contrario  sensu,  que  en  caso  de  no contar con dicha  calidad,    siempre    deberá    estar    asistido    por    quien    sí    la  tenga.        

Por manera que si en el sentenciado concurre  la  calidad  de  profesional  del  derecho, bien puede actuar como demandante en  revisión  bajo  la condición de que se identifique como tal. Dicha legitimidad  no   resulta  acreditada  en  el  evento  contrario,  dado  que  por  su  propia  naturaleza,  la  presentación  de  la  demanda  está  reservada  a  un abogado  titulado  como acto de postulación, precisamente por el carácter eminentemente  técnico  y rogado que el instrumento ostenta (cfr. auto revisión de dic. 6/01.  Rad. 18520).   

En el caso de autos, observa la Corte que el  sentenciado  LUIS  ARTURO MENA MATURANA suscribe el libelo pero sin acreditar la  condición  de  abogado  titulado.  Así  resulta   evidente la ausencia de  legitimidad  para presentar la demanda, lo que constituye motivo suficiente para  disponer la inadmisión del libelo.   

Al  margen  de ello, ha de destacar la Sala,  finalmente,  que  a  consecuencia de esta carencia de legitimidad, resalta en la  demanda  la  falta  de técnica en la postulación de la propuesta. Precisamente  por   estar   alejada  en  grado  sumo  de  los  presupuestos  de  admisibilidad  establecidos  en  el  artículo  222 del estatuto procesal, contiene únicamente  cuestionamientos   generales   a   la  validez  del  juicio  y  críticas  a  la  apreciación  probatoria realizada por los juzgadores, sin relación ninguna con  la causal de revisión que invoca.   

Se  observa  en  ella,  por  el  contrario,  consideraciones   particulares  sobre  la  forma  en  que  los  hechos  tuvieron  realización,  las  cuales  pretende  fundamentar  en la elaboración de algunos  planos  de su propia autoría y en la solicitud de allegar algunas declaraciones  las  que,  además  de  no  acompañar a la demanda no obstante ser de cargo del  demandante  hacerlo  (art.  222-4  del  C.  de  P.P.),  no se confrontan con las  declaraciones   fácticas   del   fallo  en  orden  a  acreditar  su  novedad  y  trascendencia.     

Por  las razones que preceden, la demanda de  revisión será inadmitida (art. 223 de la ley 600 de 2000).   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E:   

INADMITIR   la  demanda   de   revisión   presentada   por  el  sentenciado  LUIS  ARTURO  MENA  MATURANA.   

Notifíquese   y   cúmplase.   

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS     CARLOS A. GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE        A.        GÓMEZ  GALLEGO            EDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO        O.        PÉREZ  PINZÓN                MARINA PULIDO DE BARÓN   

JORGE        L.        QUINTERO  MILANÉS                MAURO         SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

    

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