20419(11-03-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20419  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                       Magistrado Ponente:   

                                                                Dr. YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

                                                                Aprobado Acta # 032   

Bogotá D.C., marzo once (11) de dos mil tres  (2003).   

VISTOS:  

Resuelve la Sala si admite o no la demanda de  casación  presentada  por el defensor de los procesados GENARO DE JESÚS LÓPEZ  FLECHAS y GILBERTO MAYORGA LUENGAS.   

ANTECEDENTES:  

1.   Mediante  providencia  del  18  de  julio de 2002 el Tribunal Superior de Tunja revocó el  fallo   absolutorio   dictado   por   el  Juzgado  1º  Penal  del  Circuito  de  Chiquinquirá  (Boyacá) y decidió condenar a los mencionados, respectivamente,  a  10  y  6 meses de arresto, $1.500.oo y $1.000.oo de multa, e interdicción de  derechos  y  funciones  públicos  por igual lapso al de la pena privativa de la  libertad,  al  encontrarlos responsables del cargo de peculado culposo, descrito  en  el  artículo 137 del Código Penal de 1980 y sancionado con pena de arresto  6 meses a 2 años.   

2. En contra de ese  pronunciamiento  el  defensor  de  los  sentenciados  interpuso  el  recurso  de  casación  excepcional,  anunciando  en  el  respectivo  memorial como fin de la  impugnación   el  restablecimiento  de  las  garantías  fundamentales  de  sus  representados,  en  consideración  a  que  el fallo “probablemente quebrantó  principios  tutelares  como  los de debido proceso y derecho de defensa (art. 29  de  la  CP),  principio  de legalidad, principio de favorabilidad, incongruencia  entre  los  cargos  y  la  sentencia, beneficio de la duda y prescripción entre  otros”.   

Señaló como segunda finalidad el desarrollo  de  la  jurisprudencia  “en  materias  como  el de la imputación objetiva, en  tanto   la  sentencia  aquí  impugnada,  se  edifica  sobre  una  relación  de  causalidad  que  no  basta  para  la imputación jurídica del resultado (art. 9  cp), atribuido como delito de peculado culposo”.   

3.  El  Tribunal  concedió  el  recurso  y  dentro  del  término  respectivo  el  defensor   presentó  la  demanda de casación, la cual consta de dos cargos propuestos con  sustento  en  la  segunda  parte  de  la  causal  1ª  de casación.  En el  inicial,  el  censor  le  atribuye al juzgador haber incurrido en error de hecho  por    falso    juicio   de   existencia   y   para   demostrarlo   simplemente  relaciona algunos documentos,  que       –según  dice—habrían  variado  la  orientación  de la sentencia de haber sido considerados.  En el segundo se  refiere  a  un  supuesto  falso  juicio  de  identidad,  que se queda en su sola  enunciación.   Aquí  la razón de su queja, en esencia, es que la segunda  instancia,  a  diferencia  del  a  quo,  le  confirió a los medios de prueba un  alcance  frente  a  la situación de los procesados HÉCTOR MANUEL GUATAQUIRÁ y  GUSTAVO SÁNCHEZ y otro en relación con sus defendidos.   

Dice  el  recurrente,  de  otra  parte,  que  pretende  que la Corte fije un alcance interpretativo de los artículos 13 de la  Constitución  Nacional  y  5º  del  Código  de Procedimiento Penal, en lo que  tiene   que   ver   con  las  condiciones  para  que  la  igualdad  sea  real  y  efectiva.   

Advierte, por último, que en el trámite del  proceso  los  distintos  funcionarios  asumieron posiciones diferentes, debiendo  las  mismas  ser  unificadas.   No  entiende que frente a los mismos hechos  unos  funcionarios  digan que la conducta corresponde a peculado culposo y otros  a  peculado  por  apropiación,  ni  que  a  unos  procesados  se  les  cese  el  procedimiento y los otros resulten condenados.   

LA SALA CONSIDERA:  

1.  Es claro que en  el  presente  caso,  en  virtud  de  la  pena  máxima prevista para la conducta  punible  que  fue  objeto de la sentencia condenatoria, es procedente el recurso  extraordinario   interpuesto   por   la  vía  que  invocó  el  abogado  de  la  defensa.   No  obstante, como se verá enseguida, no fueron satisfechas las  exigencias  legales  para  que  la  Corte  le  dé  curso al libelo.           

2.  En la casación  excepcional,  como se sabe, quien pretende la intervención de la Corte tiene la  carga  de  suministrarle  los fundamentos que la persuadan sobre la necesidad de  admitir  la  demanda  –que  debe,    además,    reunir    los    demás    requisitos   legales—  para  desarrollar la jurisprudencia o  garantizar  los derechos fundamentales.  Lo puede hacer dentro del término  de  ejecutoria  del  fallo,  dentro  del término para presentar la demanda, ser  esas   razones   parte   del   contenido   de  ésta  o  constituir  un  escrito  independiente.      

         

3.   Aunque es  cierto  que  desde  la  interposición del recurso de casación el recurrente se  refirió  a  los objetivos perseguidos con el mismo, se limitó a relacionar una  serie  de  derechos  que  a  su  parecer  fueron  quebrantados y a señalar como  pretensión  que  la  Corte  desarrolle  la  jurisprudencia  en relación con la  imputación  objetiva.   No  agregó  ningún  argumento que contribuyera a  demostrar  cualquiera de los motivos que permiten la casación excepcional y del  contenido  de la demanda no se extrae ninguno.  Los cargos que la conforman  no  evidencian  la  violación de ningún derecho fundamental y tampoco logra el  censor,  a partir de ellos naturalmente, la vinculación de un tema que deba ser  desarrollado jurisprudencialmente.   

4.    Los  fundamentos  de  cada  censura,  por  lo  demás,  no  reúnen las exigencias de  claridad  y  precisión  a  que  se  refiere la ley.  En el primer cargo no  está  demostrada la trascendencia del error de juicio planteado y en el segundo  ni   siquiera   se   determinó   el   medio   probatorio   que  fue  objeto  de  tergiversación.    

Es  evidente,  entonces,  que  no procede la  admisión de la demanda.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

INADMITIR la demanda  de  casación  presentada  a  nombre  de  los procesados GENARO DE JESÚS LÓPEZ  FLECHAS y GILBERTO MAYORGA LUENGAS.   

Contra  la  presente  decisión  no  procede  ningún recurso.   

CÚMPLASE.   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

FERNANDO      E.       ARBOLEDA  RIPOLL                HERMAN  GALÁN CASTELLANOS            

CARLOS       AUGUSTO       GÁLVEZ  ARGOTE            JORGE     ANÍBAL    GÓMEZ  GALLEGO                      

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                      ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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