20409(28-01-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  20409   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta Nº  013  

          Bogotá   D.C.,veintiocho   (28)   de   enero   de   dos   mil  tres  (2003).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala sobre el escrito que  remite   el   convicto   RICARDO   LOZADA  solicitando  que se revise el proceso en el cual fue condenado por  el  Juzgado  Primero  Penal del Circuito de Florencia, Caquetá,  a la pena  de  cuarenta  y  seis  (46)  años  de  prisión  por los delitos de homicidio y  hurto.   

LA  SOLICITUD   

El condenado asegura que es inocente y tiene  pruebas  de  ello;  que se presentó voluntariamente, pero fueron violados todos  sus  derechos,  incluido  el  de  defensa  y no ha logrado que la Defensoría de  Florencia, la de Bogotá ni la de Valledupar le presten atención.   

Informa  que  su  proceso se encuentra en el  Juzgado  Primero de ejecución de penas y medidas de seguridad e impetra que los  integrantes  de  esta  Corporación  revisen  el  proceso  para  que observen la  conducta  de  los  fiscales  y  los  jueces  que  ponen  a  personas inocentes a  purgar  muchos años en los penales, siendo inocentes.   

Reafirma que es inocente y lo condenaron por  un  dicho.  Menciona  como  pruebas que sustentan su inocencia: que se presentó  voluntariamente    dos    veces;    que    el    señor    que   “compró  el  hurto” dice que no conoce a  Ricardo,   no  lo  distingue;  y  también  cuenta  con  las  declaraciones  del  funcionario   del   DAS  Ricardo  Malavera      y      el      inspector      de     policía     Diógenes.   

Para  terminar  manifiesta  que  no se puede  condenar  a  dos  o  más personas por un delito que fue cometido por un número  menor  de  las  sentenciadas  y en su caso hay tres personas condenadas, Gonzalo  Perdomo,  Uriel  Ruiz   y  él,  pero según el expediente ellos fueron los  responsables.     Por    todo    ello    solicita    colaboración    para    la  revisión.   

CONSIDERACIONES   

          Estima  la  Sala  que el memorial referido es inidóneo para iniciar  el  trámite  de  una  acción  de  revisión, habida cuenta que el condenado no  ostenta  la  calidad  de  abogado,  motivo  por  el  cual  no  puede instaurarla  directamente,  ya  que  tal empresa requiere la asistencia de un profesional del  derecho  que  lo  represente.  Sobre el punto y en una interpretación del nuevo  estatuto procesal penal, la Sala ha dilucidado lo siguiente:   

“1.    De  conformidad  con  el  artículo  221  del  estatuto  procesal, el sentenciado se  encuentra  facultado  para  promover  la  acción  de  revisión contra un fallo  adverso  a  sus  intereses,  lo cual no significa que si carece de la calidad de  abogado  titulado  legalmente  autorizado  para  ejercer la profesión, se halle  legitimado  para  presentar la demanda, pues de conformidad con el artículo 127  ejusdem  “para  los  fines  de  su  defensa  el  sindicado deberá contar con la  asistencia de un abogado escogido por él o de oficio”.    

“Obedece esta limitante, a que la acción  de  revisión  corresponde  a  una  actividad  posterior  a  la culminación del  proceso,  que  comprende  la  elaboración del libelo según precisos requisitos  formales,   la   invocación   de   concretas   causales  legales,  el  correcto  señalamiento  de  los  fundamentos  jurídicos y fácticos, la relación de las  pruebas  que  se  aportan  para demostrar los hechos básicos de la petición, y  una  adecuada  sustentación  compatible  con  la naturaleza de la causal que se  invoca,  todo  lo  cual  es,  evidentemente, materia de especiales conocimientos  jurídicos,  como  igual  se  exige  en  casación  (art.  209  del  Código  de  procedimiento  penal), pues el hecho de no haberse contemplado expresamente para  la  revisión,  como  sí  lo  estaba  en el Decreto 2700 de 1991 (art. 233), no  puede  entenderse  que  dicha  exigencia hubiere dejado de regir, ya que a estos  efectos  el inciso último del artículo 127 del estatuto procesal establece que  ‘En  todo  caso  si  el  sindicado  fuere abogado titulado y estuviere autorizado legalmente para ejercer  la  profesión, podrá de manera expresa aceptar y ejercer su propia defensa sin  necesidad  de  apoderado’,  significando,  entonces,  contrario  sensu,  que  en caso de no contar con dicha  calidad,  siempre  deberá  estar  asistido  por quien sí la tenga.     

    

“Por  manera  que  si  en  el sentenciado  concurre  la  calidad  de  profesional  del  derecho,  bien  puede  actuar  como  demandante  en  revisión  bajo  la  condición  de que se identifique como tal,  legitimidad  que  no  resulta acreditada en el evento contrario, dado que por su  propia  naturaleza,   la  presentación  de la demanda está reservada a un  abogado  titulado  como  acto  de  postulación,  precisamente  por el carácter  eminentemente   técnico   y   rogado  que  el  instrumento  ostenta”1.   

         En  este  caso, la simple lectura del escrito, hace evidente que el  condenado  no  es abogado, pues se dirige a esta corporación  sin siquiera  invocar  la  acción  de  revisión; se limita a dar cuenta de una pluralidad de  situaciones  que  pudieron  haber  sido  planteadas y sorteadas en el desarrollo  normal  del  proceso,  como  las  relacionadas  con la violación del derecho de  defensa  o  los  errores  en  la  apreciación  de  la  prueba que le sirvió de  sustento  a  la  condena, sin cumplir con las exigencias formales y sustanciales  propias  de  la acción de revisión, todo lo cual impide que pueda tenerse como  una demanda para incoar una acción de esa índole.   

         Lo  anterior constituye razón suficiente para que la Sala inadmita  la demanda y ordene la devolución del escrito a su autor.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

          1º.-      INADMITIR      la   demanda  de  revisión  enviada  a  esta  corporación  por  el  condenado RICARDO LOZADA   

         2º.-      DEVOLVER     a      RICARDO     LOZADA   el  escrito  mediante  el  cual  dice  interponer acción de revisión.   

         Contra     esta     providencia     procede     el    recurso    de  reposición.   

Cópiese y cúmplase.  

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

FERNANDO       E.     ARBOLEDA  RIPOLL                                 HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

CARLOS       AUGUSTO      GÁLVEZ  ARGOTE                        JORGE                               ANÍBAL                               GÓMEZ  GALLEGO                                       

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                                        ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Auto  del   20   de   agosto   de   2002.  M.P.  Dr.  Fernando  Arboleda  Ripoll.  Rad  18807.     

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