20406(04-03-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20406  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA No. 29  

          Bogotá,   D.   C.,   cuatro   (4)   de   marzo  del  dos  mil  tres  (2003).   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre  el  aparente  conflicto  negativo de  competencias  surgido  entre  los  Juzgados Penal del Circuito de Chocontá y 52  Penal del Circuito de Bogotá.   

HECHOS  Y  ANTECEDENTES  PROCESALES   

         

          El  18  de  mayo  de  2001,  un fiscal seccional de Chocontá dictó  resolución  acusatoria  contra GEREMÍAS GUATAQUIRA como coautor de un concurso  de  falsedades  materiales de particular en documento público, agravadas por el  uso,  pues  tenía  en su poder una tarjeta de propiedad de una motocicleta cuyo  carácter  espurio  era  evidente,  porque  aparecía  expedida  en 1995 pero el  vehículo  es  modelo  1996;  además,  a  NELSON  ENRIQUE  PULIDO  BERNAL se le  encontró  otra  tarjeta  falsa del mismo automotor, a nombre de ÉDGAR HERNANDO  PÉREZ  LOZANO,  documento  que le fuera entregado por el mismo GUATAQUIRA en la  población de Mesitas del Colegio, donde reside.   

          Cuando  el  Juzgado  Penal  del Circuito de Chocontá se aprestaba a  dictar  sentencia,  advirtió  que  carecía  de competencia porque –respecto  del  segundo  hecho-  si  la  venta  de  la  motocicleta  la  hizo  GUATAQUIRA   a PULIDO en la ciudad de  Bogotá,  fue  aquí  donde  le  entregó  la  tarjeta y, por lo tanto, donde se  produjo  su falsificación. Y, con relación al primero, GUATAQUIRA aseguró que  el  documento falso que presentó a la fiscalía le fue entregado en Mesitas por  un  hermano  de quien le vendió el vehículo en Bogotá, ciudad donde se había  realizado la negociación.   

          Así  lo  expuso  en  auto del 18 de marzo de 2002, mediante el cual  ordenó  remitir el asunto al reparto de sus homólogos de la capital y propuso,  de una vez, colisión negativa de competencia.   

          Quien  para  el 17 de abril del mismo año se desempeñaba como Juez  52  Penal  del  Circuito  de  Bogotá encontró acertados esos planteamientos, y  así  lo  dijo  expresamente  en providencia de la fecha. Por tal motivo, avocó  conocimiento.  Sin  embargo, la juez que el 19 de diciembre fungía como titular  del  Despacho,  reconsideró esa decisión. Dijo que el lugar de realización de  las  conductas  era  incierto, de manera que en aplicación del artículo 83 del  estatuto  procesal  la  competencia  radicaba  en el juzgado de Chocontá porque  allí  fue  donde primero se asumió la investigación. En consecuencia, afirmó  aceptar  el  conflicto  y  dispuso  el  envío  del  expediente  a la Corte, por  tratarse     de     juzgados     pertenecientes     a     distintos    distritos  judiciales.   

         CONSIDERACIONES   

         La  Sala  se abstendrá de examinar los argumentos expuestos por el  Juzgado  52 Penal del Circuito de Bogotá, pues si la colisión propuesta por el  juez  de  Chocontá no fue aceptada en su oportunidad por aquél, la competencia  quedó  claramente  determinada  en  ese  momento  y  sólo  un nuevo conflicto,  planteado   ahora   por   el  Despacho  que  asumió  el  conocimiento,  podría  eventualmente modificarla.   

         Dicho  en  otros términos, el incidente procesal de definición de  competencia  se  tramita  mediante  un procedimiento reglado por el artículo 95  del  estatuto  procesal,  según  el  cual  “el  funcionario  judicial  que la  proponga  se  dirigirá  al otro exponiendo los motivos que tiene para conocer o  no  del  caso  concreto. Si éste no lo aceptare, contestará dando la razón de  su  renuencia,  y  en  tal caso dará cuenta al funcionario judicial competente,  para   que  dentro  de  los  tres  (3)  días  siguientes  decida  de  plano  la  colisión”.  Ha de entenderse, entonces, que el trámite concluye cuando quien  recibe  el  proceso  lo  acepta  o  bien  cuando, por rehusarlo, el conflicto es  dirimido por la autoridad judicial que corresponda.   

         En  este  último  caso,  ha  dicho  la  Sala, la decisión “hace  tránsito  a  ejecutoria  material,  esto  es,  se  convierte en ley del proceso  inmodificable,  a  no  ser  que  por cualquier motivo cambien las circunstancias  materiales  o legales que dan origen al juzgamiento”1.   

En  el  primero,  en cambio, “Después de  asumir  el  conocimiento  ante  el  planteamiento  de un nuevo incidente, ya con  otros  elementos  de juicio, el procedimiento a seguir es el de iniciar un nuevo  conflicto”.2   

         En  consecuencia,  si  la  Juez  52  Penal  del Circuito de Bogotá  considera  que no es competente para seguir conociendo de este asunto, así debe  expresarlo  a  su  similar  de  Chocontá,  a quien deberá proponerle colisión  negativa.  Sólo  en tal evento, si el juez de Chocontá acepta el conflicto, la  Corte adquirirá competencia para dirimirlo.   

         Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia,   

RESUELVE   

         1.  ABSTENERSE  de  resolver  la presunta colisión de competencias suscitada entre los Juzgados  Penal  del Circuito de Chocontá y 52 Penal del Circuito de Bogotá para conocer  del     proceso     seguido     contra    GEREMÍAS  GUATAQUIRA.   

         2.  Devolver  el  expediente  al  Juzgado  52 Penal del Circuito de  Bogotá.   

         3.   Comunicar  esta  decisión  al  Juez  Penal  del  Circuito  de  Chocontá.   

Cúmplase.  

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                 HERMAN   GALÁN   CASTELLANOS                    

CARLOS      A.     GÁL­VEZ  ARGOTE                          JORGE A. GÓMEZ GALLEGO   

ÉDGAR   LOMBANA   TRUJILLO                              ÁLVARO  O.  PÉREZ  PINZÓN   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  Providencia  del  9  de  julio  de  1990, M. P. Edgar  Saavedra  Rojas,  citada  en  la  sentencia  del 25 de  octubre  de  2001,  radicado  18.499, M. P. Nilson Elías Pinilla Pinilla. En el  mismo  sentido,  cfr. sentencia del 3 de septiembre de 2002, radicado 16.482, M.  P. Herman Galán Castellanos.   

2 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal, auto del 18 de junio de 1992,  radicado 7.681, M. P. Guillermo Duque Ruiz.     

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