20179(03-03-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20179  

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado  acta  N°  14   

Bogotá,  D. C., tres (3) de marzo de dos mil  cuatro (2004).   

V    I    S   T   O  S:   

Se  ocupa  la  Corte  en  emitir el Concepto  respectivo  en  este trámite de extradición iniciado por solicitud elevada por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  en  contra  del  ciudadano  colombiano JOSÉ MARÍA HENAO MEJÍA.   

I.    DE   LA  SOLICITUD:   

1. A través de Nota  verbal  No.  1710  del 7 de noviembre de 2002, la Embajada de los Estados Unidos  de  América  formalizó  la  solicitud de extradición del ciudadano colombiano  JOSÉ MARÍA HENAO MEJÍA por  ser  el  sujeto  de  la  resolución de acusación sustitutiva No. S1 02-Cr.-822  (V.M.)  dictada  el  24  de  septiembre  de  2002,  en la Corte Distrital de los  Estados  Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, mediante la cual se le acusa  de:   

“- – Cargo Uno. Concierto para distribuir y  para  poseer  cocaína  con  la  intención  de  distribuirla, en violación del  Título  21,  Sección  841  (a) (1), y Sección 841 (b) (1) (A), y Sección 846  del Código de los Estados Unidos; y   

“-  – Cargo Dos. Distribución y posesión  de  cocaína  con  la  intención de distribuirla, en violación del Título 21,  Sección  841  (a)  (1),  y  Sección 841 (b) (1) (A) del Código de los Estados  Unidos,  y  ayuda  y  facilitamiento  para  la  comisión  de  dicho  delito, en  violación  del  Título  18,  Sección  2  del  Código  de Los Estados Unidos;  y,    

“Cargo  Tres.  Concierto para cometer  el  delito  de lavado de dinero, en violación del Título 18, Sección 1956 (a)  (1)  (A)  (i),  Sección  1956  (a)  (1)  (B)  (i),  Sección 1956 (a) (2) (A) y  Sección 1956 (h) del Código de los Estados Unidos”.   

2.    DE LOS  HECHOS:   

“(…)    indican   que   JOSÉ  MARÍA HENAO MEJÍA, es el líder de  una   organización   internacional   de  tráfico  de  cocaína  cuya  sede  de  operaciones  es  Medellín,  Colombia.  Desde por lo menos septiembre de 1998, o  aproximadamente   desde  esa  época,  hasta  el  9  de  septiembre  de  2002  o  aproximadamente     hasta     esa    fecha,    HENAO  MEJÍA se concertó con otro acusado en el mismo caso,  Efraín   Gómez  Aristizábal,  y  con  otras  personas  tanto  conocidas  como  desconocidas,    para  distribuir  y  para  poseer  con  la  intención  de  distribuir  5  kilogramos  o  más  de  cocaína, en Nueva York y Florida, entre  otros lugares.   

   “Comenzando a finales de agosto de  2001,  o  aproximadamente  por esa época, las autoridades colombianas iniciaron  la   interceptación  autorizada  del  teléfono  de  la  casa  de  HENAO  MEJÍA.   De acuerdo con dicha  interceptación  y  con  otras interceptaciones que posteriormente se hicieron a  teléfonos  que pertenecían a HENAO MEJÍA  y  a  Gómez  Aristizábal,  así  como  a  información  que  fue  corroborada  y  obtenida  de  testigos  que cooperan en el caso, en diciembre de  2001,  HENAO  MEJÍA y Gómez  Aristizábal  hicieron  los arreglos para que un asociado estadounidense viajara  desde  Nueva York a Miami, Florida, anticipándose a la llegada de un cargamento  grande  de  cocaína,  del  cual  50  kilogramos finalmente tenían como destino  Nueva   York  para  su  venta.   Las  llamadas  interceptadas  indican  que  HENAO   MEJÍA   y  Gómez  Aristizábal  le  dijeron  al  asociado estadounidense que permaneciera en Miami  hasta que el cargamento de cocaína llegara.   

“De  acuerdo con las interceptaciones y la  información  suministrada por los testigos que cooperan en el caso, desde marzo  de  2002,  o  aproximadamente  desde ese mes, hasta e inclusive junio de 2002, o  aproximadamente   desde   ese   mes,   hasta   e  inclusive  junio  de  2002,  o  aproximadamente   desde   ese   mes,   hasta   e  inclusive  junio  de  2002,  o  aproximadamente     hasta     ese     mes,     HENAO  MEJÍA   y   Gómez   Aristizábal  también  se  han  concertado  con  otras  personas para arreglar la venta de múltiples kilogramos  de cocaína en Nueva York, Florida e Illinois.   

“El 25 de junio de 2002, o aproximadamente  en  esa  fecha,  cerca  de  7  kilogramos de cocaína directamente atribuibles a  HENAO MEJÍA  y a Gómez  Aristizábal  fueron  incautados  en Manhattan, Nueva York.  La resolución  de  acusación  sustitutiva  también  acusa  a  HENAO  MEJÍA   y  Gómez  Aristizábal  de  concertarse  entre  sí  para  lavar  las  utilidades  de  sus  actividades  de  tráfico  de  narcóticos  ganadas  en  los  Estados  Unidos  y solicita el decomiso de dichas  utilidades”.   

3. Por esos hechos  se   formuló,   respecto   de   JOSÉ  MARÍA  HENAO  MEJÍA, y de otros coacusados, el cargo que se detalla  así  en  la  acusación  cuya  copia  traducida  se  agregó  a la solicitud de  extradición:   

“Acusación   

“Cargo  Uno   

“El Gran Jurado acusa que:  

         “Desde  el  mes  de  septiembre  de  1998 o alrededor de ese mes,  hasta  e  incluso  el 9 de septiembre de 2002 en el Distrito Meridional de Nueva  York   y  en  otros  lugares,  JOSÉ MARÍA HENAO  MEJÍA,  alias  “Don Pepe” alias “El Viejo” y  Efraín  Gómez  Aristizábal  (…),  “los  acusados,  y  otros  conocidos  y  desconocidos,  ilícitamente,  intencionadamente  y  con  conocimiento  de causa  combinaban,  concertaron, confederaban y se acordaban conjuntamente y el uno con  el  otro  para  delinquir en contra de las leyes de los Estados Unidos sobre los  narcóticos.   

“Era  parte  y  objeto  del concierto que  JOSÉ MARÍA HENAO MEJÍA y  Efraín  Gómez  Aristizábal,  los  acusados, y otros conocidos y desconocidos,  distribuían   y   distribuyeron,   poseían  y  poseyeron  con  intenciones  de  distribuir  una  sustancia  controlada,  a  saber:  cinco  kilogramos  y más de  mezclas  y  sustancias  que  contenían una cantidad perceptible de cocaína, en  violación  del Título 21 del Código de los Estados Unidos, Secciones 812, 841  (a) (1), y 841 (b) (1) (A).   

“(…)  

“CARGO   DOS   

“El   Gran   Jurado   acusa   otro  sí  que:   

“El  25  del  mes  de  junio  de  2002  o  alrededor  de  esa  fecha, en el Distrito Meridional de Nueva York, JOSÉ  MARÍA  HENAO  MEJÍA  y  Efraín  Gómez   Aristizábal,  los  acusados  ilícitamente,  intencionadamente  y  con  conocimiento  de causa, distribuyeron y poseían con la intención de distribuir  una  sustancia  controlada,  a  saber, aproximadamente 7 kilogramos de mezclas y  sustancias que contienen una cantidad perceptible de cocaína.   

“(Título  21  del Código de los Estados  Unidos,  Secciones  812,  841 (a) (1), y 841 (b) (1) (A); Título 18 del Código  de los Estados Unidos,  Sección 2).   

“CARGO  TRES   

“El   Gran   Jurado   acusa   otro  sí  que:   

“ 11.  (…)  

“12.  Desde  o alrededor de septiembre de  1998  hasta  e incluso el 9 de septiembre de 2002 o alrededor de esa fecha en el  Distrito   Meridional   de   Nueva   York   y  en  otros  lugares,  JOSÉ  MARÍA  HENAO  MEJÍA  y  Efraín  Gómez   Aristizábal,   los   acusados   y   otros  conocidos  y  desconocidos,  ilícitamente,   intencionadamente  y  con  conocimiento  de  causa  combinaron,  concertaron,  confederaron  y  se  acordaron  conjuntamente y el uno con el otro  para  delinquir  en  contra  de las Secciones 1956 (a) (1) (A) (i), 1956 (a) (1)  (B)  (i),  1956  (a)  (2)  (A)  del  Título  18  del  Código  de  los  Estados  Unidos”.   

“13.  Era  parte y objetivo del concierto  que    JOSÉ    MARÍA   HENAO   MEJÍA  y  Efraín Gómez Aristizábal, los acusados, y otros conocidos y  desconocidos,  en  un  delito  que involucra y afecta al comercio interestatal e  internacional,   a   sabiendas  de  que  la  propiedad  involucrada  en  ciertas  transacciones  financieras representaban las ganancias dimanantes de algún tipo  de   actividad   ilícita,   entonces  ilícitamente,  intencionadamente  y  con  conocimiento  de  causa  realizaron  e  intentaron  realizar tales transacciones  financieras,  las  cuales  de  hecho  involucraban  las  ganancias dimanantes de  actividades  ilícitas  especificadas,  a saber: las ganancias del narcotráfico  ilícito,  con  la  intención de apoyar actividades ilícitas especificadas, en  violación  del  Título 18 del Código de los Estados Unidos, Sección 1956 (a)  (1) (A) (i)”.   

“14.  Era  parte y objetivo adicional del  concierto  que  JOSÉ MARÍA HENAO MEJÍA  y  otros  conocidos  y desconocidos, en un delito que involucra y  afecta  al  comercio  interestatal  e  internacional,  a  sabiendas  de  que  la  propiedad  involucrada  en  ciertas  transacciones financieras representaban las  ganancias   dimanantes   de   algún   tipo   de  actividad  ilícita,  entonces  ilícitamente,  intencionadamente  y  con  conocimiento  de  causa  realizaron e  intentaron   realizar   tales   transacciones  financieras,  las  que  de  hecho  involucraban  las ganancias dimanantes de actividades ilícitas especificadas, a  saber:  las  ganancias  del  narcotráfico  ilícito  a  sabiendas  de  que  las  transacciones  fueron  pensadas en total y en parte para esconder y disfrazar la  naturaleza,  ubicación,  origen,  titularidad  y el control de las ganancias de  actividades  ilícitas  especificadas,  en violación del Título 18 del Código  de los Estados Unidos, Sección 1956 (a) (1) (B) (i)”.   

“15.  Era  parte y objetivo adicional del  concierto  que  JOSÉ MARÍA HENAO MEJÍA  y  Efraín  Gómez Aristizábal, los acusados y otros conocidos y  desconocidos  en  un  delito  que  involucra y afecta al comercio interestatal e  internacional,    transportaban,   transmitían,   transferían   e   intentaban  transportar,  transmitir  y transferir recursos financieros y fondos de un lugar  en  los  Estados  Unidos a, y a través de, un lugar fuera de los Estados Unidos  con  la  intención  de  apoyar actividades ilícitas especificadas, a saber: el  narcotráfico  ilícito, en violación del Título 18 del Código de los Estados  Unidos, Sección 1956 (a) (2) (A)”.   

II.-         DE LA ACTUACIÓN:   

1.  Con  la  Nota  Verbal   No.  1125  del  16  de  agosto de 2002, la Embajada de los Estados  Unidos   de   América   solicitó   la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JOSÉ MARÍA  HENAO MEJÍA.   

2.   El   3  de  septiembre  de  2002,  el  Fiscal General de la Nación emitió orden de captura  con  fines  de  extradición  en  contra del requerido, haciéndose efectiva por  unidades  del  DAS  el  día  9  siguiente en la ciudad de Medellín (Antioquia)  (folios 10 a 23, carpeta anexa).   

3. El 7 de noviembre  de  2002,  mediante  Nota  Verbal No. 1710, la Embajada de los Estados Unidos de  América  formalizó  la  petición  de  extradición  del  ciudadano colombiano  capturado a solicitud suya.   

4. El 8 de noviembre  de  2002,  la  oficina  jurídica  del  Ministerio  de Relaciones Exteriores, en  cumplimiento  del  artículo  514 del Código de Procedimiento Penal, conceptuó  “que  por  no  existir  Convenio  aplicable  al  caso  es  procedente obrar de  conformidad  con  las  normas  pertinentes  del  Código  de Procedimiento Penal  colombiano” (folio 171, carpeta anexa).   

5.  Remitida  la  actuación  por  el  Ministerio  de Justicia y del Derecho a la Corte Suprema de  Justicia  (folio  1,  cuaderno  de  la  Corte),  se adelantó el trámite de ley  dentro  del  cual  se  resolvió sobre la petición de pruebas del defensor y el  recurso  de  reposición  formulado en contra  del auto que las negó. Así  mismo  se  remitieron  al  Fiscal  General de la Nación, varias solicitudes del  requerido  y  de su apoderado asociadas con el lugar de reclusión del requerido  y con su libertad.    

III.      DEL     ALEGATO     DE  CONCLUSIÓN:   

El  defensor  de  confianza designado por el  requerido   en   extradición   JOSÉ   MARÍA  HENAO  MEJÍA   solicita  de  la Corte la emisión de un  concepto  negativo  a la solicitud de extradición de su cliente, fundado en los  siguientes argumentos:   

    

1. El    lugar    de    comisión    de    los    delitos:      

Con  una  abundante  transcripción  de  los  fundamentos   fácticos  de  la  petición  de  extradición,  que  incluye  las  declaraciones  en  apoyo  de  la  misma  que  rindieron  un agente de la Agencia  Antidrogas  de  los  Estados  Unidos de América y el asistente Fiscal, concluye  inequívocamente  que  fue  Medellín  la  ciudad  donde  el señor HENAO  MEJÍA  se concertó, y fue desde y  hacia  esa  ciudad  donde se hicieron las llamadas telefónicas relacionadas con  asuntos   de   narcotráfico.    Es  decir  que  la  persona  requerida  en  extradición  opera,  vive  y  realizaba  todos los actos supuestamente punibles  desde  Medellín,  circunstancias  que  necesariamente implican que el delito no  fue  cometido  en  el exterior, sino en Colombia y que por tanto el requerido no  puede  ser  extraditado  sino  que  debe  ser  juzgado  en el país, pues no hay  ninguna  duda  que esa ciudad hace parte del territorio nacional y que fue allí  donde  se  realizó  total  o  parcialmente  la  acción,  de  modo  que se hace  aplicable el artículo 14 del Código Penal actualmente vigente.   

En ese orden de ideas, recuerda el contenido  negativo  del concepto rendido en el caso del ciudadano colombiano Jorge Alfonso  Ayala  Varón (Magistrado Ponente: Fernando E. Arboleda Ripoll) conclusión a la  que  llegó  la  Corte  al  haber  establecido  que  los hechos que motivaban la  solicitud   de   extradición   habían   ocurrido   en  territorio  colombiano.   

2.   Infracción    al   principio   de   investigación  oficiosa:   

El  defensor  señala  que  denuncia  a  las  autoridades  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación por cuanto, tal como lo  muestra  la  evidencia,  decretaron  la  interceptación  de  los  teléfonos de  HENAO  MEJÍA  en  la  ciudad  de  Medellín   y  como  consecuencia   de   ello  establecieron  que  ese  ciudadano  colombiano  estaba  planeando   delitos,   concertándolos  o,  en  todo  caso,  estaba  incurso  en  actividades  delictivas,  pero  aún  así  infringieron su obligación legal de  iniciar  la  investigación  penal  o  de  dar inmediato aviso a las autoridades  competentes.   

3.   Dudas   sobre   las   pruebas  aportadas:   

          El  defensor indica que el agente de la Agencia Antidrogas del país  requirente  declaró  bajo  juramento  que  a  través  de  las interceptaciones  telefónicas  escucharon  al informante y a Efraín Gómez Aristizábal mientras  conversaban  acerca  de “tratos potenciales de narcóticos” con JOSÉ  MARÍA  HENAO  MEJÍA, actividad que  nada  tiene  que  ver con la formulación del cargo de posesión y distribución  de   cocaína,   pues   la   evidencia   únicamente   da  cuenta  de  “tratos  potenciales”,  sin  que  se  aporten  pruebas  que  comprometan  realmente  al  requerido,  generándose  así  una  gran  duda  que  conforme  a los principios  constitucionales  y  legales  de  prevalencia  de la duda y de favorabilidad que  reglan el proceso penal en Colombia, deben ser aplicados.    

Igual  trato  reclama  frente  al  cargo  de  concierto  para  delinquir  que,  a  su  juicio, no encuentra equivalencia en la  legislación  penal  nacional  pues en la legislación estadounidense se consuma  así   sea   hecho   para   cometer   un  sólo  delito,  mientras  en  Colombia  requiere  que sea para cometer varios delitos.   

          4.  La edad  del requerido:   

          Para  el  defensor, el hecho comprobado de que su procurado tenga 71  años  de  edad es motivo suficiente para que por estrictas razones de humanidad  resulte  inconveniente  e  innecesario  dar visto favorable a la extradición de  una  persona,  no sólo anciana, sino enferma, de todo lo cual hay constancia en  la  actuación.    Adicionalmente  expresa  su  protesta  por  lo  que  considera  un  trato  indolente para el requerido JOSÉ  MARÍA  HENAO MEJÍA  por parte de las autoridades  estatales  que  han  conocido  de  este  asunto,  pues tanto la Corte Suprema de  Justicia,  como  el  Fiscal  General  de  la  Nación  y  el  INPEC han rehusado  solucionar  el  problema  que  ha  generado  su  lugar  de  reclusión  para los  problemas  de  salud  asociados a su edad, a pesar de las múltiples solicitudes  en  ese sentido, es como si, remata el defensor, “por el hecho de ser detenido  con  fines  de  extradición  deja  de  ser  persona, o por ello pierde dignidad  humana”.   

         

IV.-            DEL    CONCEPTO    DEL    MINISTERIO  PÚBLICO:   

El Procurador 2° Delegado para la Casación  Penal  es del criterio que están acreditados los requisitos legales para que la  Corte  emita  concepto  favorable  a  la  extradición  del ciudadano colombiano  JOSÉ  MARÍA  HENAO  MEJÍA,  así:   

1. El requisito de  la  validez  formal  de la documentación lo encuentra cumplido con la remisión  por  vía  diplomática  del  documento  de  acusación,  las  declaraciones del  Asistente  Fiscal  de  la  Fiscalía  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito  Meridional  de  Nueva  York y del agente de la DEA que tuvieron relación con el  caso,  así como los datos necesarios para la identificación del solicitado que  incluyen  una  fotografía  del  mismo,  todo  lo  cual  tiene  las  respectivas  constancias   de   autenticación   que   son   necesarias   en  esta  clase  de  trámites.   

2.   La   plena  identidad   del  requerido  en  extradición  la  encuentra  demostrada  con  la  descripción  física  y   el aporte de la clase y número del documento de  identidad  nacional,  que coinciden con los constatados al momento de su captura  y los usados por él cuando otorgó poder al defensor.   

3.  En  torno  al  requisito  de la doble incriminación, transcribe los cargos contra HENAO  MEJÍA  para compararlos con la  legislación  penal colombiana, operación que concluye afirmando que los cargos  uno  y  tres constituyen los ilícitos de concierto especial para delinquir para  realizar  conductas  relacionadas  con  el narcotráfico y el lavado de activos,  previstas  en  el  artículo 340 del Código Penal, modificado por la Ley 733 de  2002.    

El   segundo  cargo  relacionado  como  de  “poseer  con  intenciones  de distribuir” cocaína, encuentra adecuación en  el  artículo 376 del mismo Estatuto, acreditándose el requisito frente a todas  las  conductas  imputadas  por  estar  contempladas  como  punibles  y tener una  sanción mínima de cuatro años de prisión.   

4. La equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero con la resolución de acusación  nacional,  la  encuentra  suficientemente demostrada con el Indictment que en su  aspecto  formal  corresponde a un pliego concreto de cargos para que se defienda  de  ellos  en el juicio, constitutivo de la etapa procesal subsiguiente, razones  todas  para  que  concluya  solicitando  la  emisión  de un concepto favorable.   

CONSIDERACIONES DE  LA CORTE:   

1.   Cuestiones Previas:   

El  Código  de  Procedimiento  Penal patrio  señala  en  su  artículo  520  que  la  Corte  fundamentará  el  concepto  de  extradición   en   la  validez  formal  de  la  documentación  presentada;  la  demostración  plena  de  la  identidad del solicitado;  el principio de la  doble  incriminación;   la  equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero;  y, cuando fuere el caso,  en el cumplimiento de lo previsto en  los Tratados Públicos.   

Y  acorde  con  el parecer del Ministerio de  Relaciones  Exteriores  rendido  a  través  del  oficio  OA.J.E.  2601 del 8 de  noviembre  de  2002  en  cumplimiento  del   artículo  514  del Código de  Procedimiento   Penal,   “por  no  existir  Convenio  aplicable  al  caso,  es  procedente  obrar  de  conformidad  con  las  normas  pertinentes del Código de  Procedimiento Penal Colombiano”.   

2.   Validez formal de la documentación:   

2.1.           La solicitud  para  que  se  conceda  la  extradición  de  una  persona  a  la que se le haya  formulado  resolución  de  acusación  o  su  equivalente  o  condenado  en  el  exterior,     deberá    hacerse    –dice  el  Código de Procedimiento Penal (artículo 513)—   por   la   vía   diplomática  y,  excepcionalmente, por la consular o de gobierno a gobierno.   

Ese  requisito formal está suficientemente  acreditado  dentro  del  trámite  proseguido  porque el gobierno de los Estados  Unidos  de  América  ha  solicitado  por  la vía diplomática, a través de su  Embajada  ante  el  gobierno  Colombiano  (carpeta  anexa)  y por intermedio del  Ministerio  de Relaciones Exteriores, la detención con fines de extradición de  JOSÉ  MARÍA  HENAO  MEJÍA  (folios  1  a 7) y ha formalizado la solicitud de extradición por la misma vía  (folios 159 a 169).   

2.2.             Idéntica  preceptiva   del   Código  de  Procedimiento  Penal  señala  cuáles  son  los  documentos   mínimos  que  deben  anexarse  a  la  solicitud  de  extradición,  así:   

2.2.1  Copia  o  transcripción  auténtica de la sentencia, de la resolución de acusación o su  equivalente.   

El  gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  anexó  a  la  solicitud de extradición copia de la acusación formal  (Indictment)  S1  02  Cr. 822 (VM) presentada el 24 de septiembre de 2002, en la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito Meridional de Nueva  York,  que en idioma original aparece suscrita entre otros, por el Fiscal de los  Estados  Unidos  James  B.  Comey (folios 108 a 122 carpeta anexa) y debidamente  trasladado  al  castellano  aparece  de  los folios 42 a 53 de la misma carpeta,  traduciéndose  las  antefirmas  de  los  suscriptores del documento como la del  “Presidente   del   Gran   Jurado”   y   el   “Fiscal   de   los   Estados  Unidos”.   

2.2.2            Indicación  exacta  de  los actos que  determinaron  la  solicitud  de  extradición  y del lugar y fecha en que fueron  ejecutados.   

Tal información aparece suministrada por el  Estado  requirente  en la Nota Verbal No. 1710 del 7 de noviembre de 2002 con la  que  se  formaliza  la  petición  de extradición, en la que en la página 3 se  inicia  un  relato  denominado  “los  hechos del caso (…)”; en apartes del  Indictment  S1 02 Cr. 822 (VM); y en la declaración del agente William Kivlehan  de  la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos de América, DEA (por sus siglas  en inglés) (folios 29 a 36).   

Se determina en esos documentos y testimonio  la  existencia  de  una  organización criminal integrada por JOSÉ MARÍA HENAO  MEJÍA,   Efraín   Gómez  Aristizábal,  un  testigo  colaborador  ubicado  en  territorio  de los Estados Unidos de América y varios cosindicados en ese país  y  en  Colombia,  que  exportaban cocaína hacía el país requirente y traía y  lavaba las ganancias provenientes de esa actividad delictiva.   

En  esa  asociación,  HENAO  MEJÍA  es la  persona   involucrada   en   varias   conversaciones   telefónicas   para   dar  instrucciones  sobre  la  recepción y distribución de cocaína que ascendió a  más  de  100  kilos  en  las ciudades de Nueva York, Chicago  y Miami, que  éste  a  su  vez  intermediaba  en  Colombia  y  por la que empeñó una de sus  propiedades en este país.   

2.2.3.  Todos  los  datos  que  se posean y que sirvan para establecer la plena identidad de la  persona reclamada.   

Tanto  con  la Nota Verbal que solicitó la  captura  con  fines  de extradición, como con la que formalizó la petición de  extradición,  se  suministraron  datos  suficientes  para  establecer  la plena  identidad    del   reclamado.    Allí   se   describió   a   JOSÉ  MARÍA HENAO MEJÍA, y se indicó el  número  de  la cédula de ciudadanía colombiana expedida a su nombre, el de su  pasaporte  colombiano  y  se  suministró una fotografía suya (folios 1-7; y 86  carpeta anexa).   

2.2.4.  Copia  auténtica de las disposiciones penales aplicables para el caso.   

En la declaración jurada que en apoyo de la  solicitud  de extradición se anexó a ésta, el Asistente Fiscal de los Estados  Unidos  adscrito  a  la  Fiscalía para el Distrito Meridional de Nueva York, se  transcriben  las leyes federales pertinentes de los Estados Unidos citadas en el  auto  de  acusación,  ordenados en el aparte “A” de los documentos adjuntos  (folios 55 a 69, carpeta anexa).   

          Toda   la  documentación  a  que  se  ha  hecho  mención,  aparece  producida  en  el  idioma  inglés y traducida al castellano en legal forma, con  las  debidas  notas  de  autenticación  ante  el  Consulado de la República de  Colombia  en  la  ciudad  de  Washington  D.C.  (EE.  UU. A) correspondientes al  Oficial  Asistente  de autenticaciones del Departamento de Estado de los Estados  Unidos de América.    

A su vez,  aparecen cintas y sellos de  seguridad   del  Departamento  de  Justicia  y  del  Fiscal  General  del  país  requirente  que  certifican  las  actuaciones  de  la Directora de la Oficina de  Asuntos  Internacionales  de la División Criminal del Departamento de Justicia,  los  que  también fueron colocados en los documentos del Departamento de Estado  en  los  que  se  autentican la firma y actuaciones del asistente del oficial de  autenticaciones  de  esa  oficina  estatal del gobierno requirente (folios 154 a  158,  carpeta  anexa),  todo lo cual demuestra la acreditación del requisito de  validez formal de la documentación.   

3.  Demostración Plena de la Identidad del Solicitado:   

Se  limita  la Sala a señalar que nadie ha  discutido  en  forma  alguna  que  el  vinculado  a  éste trámite sea la misma  persona  que  es  objeto del requerimiento del gobierno extranjero. Además, del  cotejo  de  los datos personales suministrados por el requerido al momento de su  captura  y  al de otorgar poder al abogado que aquí lo representó, se concluye  la  identidad entre el requerido y el vinculado a este trámite, es decir que se  acredita el requisito.   

4.  Principio de la doble incriminación.   

Tratándose de una extradición que se rige  por  las  normas  del  Código  de Procedimiento Penal, el principio de la doble  incriminación  se  define  conforme  al  llamado  sistema  de eliminación cuya  característica  principal  es  la  conexión  de  los  hechos  a unas sanciones  punitivas  mínimas.  Conforme lo manda el Código, es necesario “que el hecho  que  la  motiva  también esté previsto como delito en Colombia y reprimido con  una  sanción privativa de la libertad cuyo mínimo no sea inferior a 4 años”  (artículo 511-1).   

4.1.  Los  hechos  citados  en  la  Nota  Verbal  mediante  la  que  se  formaliza  la petición de  extradición  y  en  los  documentos anexos, hacen referencia a la existencia de  una  organización  criminal integrada por JOSÉ MARÍA  HENAO  MEJÍA  y  otros, para conseguir cocaína en la  República  de  Colombia,  exportarla  y  distribuirla  en los Estados Unidos de  América  y  traer  de  vuelta  las  ganancias  provenientes  de la venta de esa  sustancia.   

En    esa   asociación,   HENAO  MEJÍA  conseguía  la  cocaína en  Colombia   y   la  remitía  a  los  Estados  Unidos  de  América,  coordinando  telefónicamente  con  personas  ubicadas  en  ese  y  en  éste  país  todo lo  concerniente  a  la  recepción  y  distribución  de la droga en territorio del  país  requirente,  involucrando  las  ciudades de Nueva York (Queens, Yonkers y  Manhattan),  Miami  y  Chicago, e igualmente recibía las ganancias en Colombia,  estableciéndose   un   monto   que   ascendió  a  dos  millones  de  dólares.   

4.2   Esos  hechos  son  considerados  en  Colombia delictivos, tal como pasa a demostrarse:   

4.2.1   Asociarse  para  exportar  cocaína  y  coordinar su distribución en territorio  nacional  o  extranjero  es punible frente a la legislación colombiana tal como  se  ha  tipificado  en el artículo 340 del Código Penal, modificado por la Ley  733  de 2002 que consagra el concierto para delinquir, que se considera agravado  cuando  la  concertación  sea  para  cometer  delitos  de  tráfico  de  drogas  estupefacientes,  sancionándose  con  pena  de prisión que en su mínimo es de  seis  (6)  años.  Y,  es igualmente punible en la naturaleza y monto de la pena  esa  misma  concertación  cuando  tiene  el  propósito  de  cometer delitos de  “lavado de activos”.   

4.2.2   Como  los  hechos  no  sólo  dan  cuenta  de  la mera asociación delictiva, sino que  señala  la  incursión en actividades manifiestas que incluían la consecución  de  cocaína  y su exportación y distribución, tal acontecer fáctico también  encuentra  tipificación en el artículo 376 del Código Penal que define y pena  el  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  señalando una pena  mínima  de  ocho  (8)  años de prisión cuando, como en este caso, se trate de  cocaína y la cantidad no sea inferior a dos mil (2000) gramos.   

4.2.3  En ese  mismo  orden  de  ideas, los hechos relacionados con el retorno de las ganancias  de  ese  negocio  ilícito  a la República de Colombia y el trasiego del dinero  efectivo  por  territorio  estadounidense,  se sanciona con pena privativa de la  libertad  mínima  de  6  y máxima de 15 años de prisión a quien, entre otras  conductas,   “(…)   adquiera,  resguarde,  invierta,  transporte,  invierta,  oculte,  encubra  su  movimiento,  o  realice  cualquier  acto  para  ocultar  o  encubrir”  el  origen ilícito de bienes provenientes, entre otros delitos, de  tráfico de estupefacientes.    

Téngase  en cuenta al efecto que el inciso  tercero  del  precepto  en mención, considera punible la conducta “ (…) aun  cuando  (…)  los  actos  penados  en  los  apartados  anteriores,  se hubieren  realizado, total o parcialmente en el extranjero”.   

Esa pena puede ser aumentada de una tercera  parte  a la mitad (con lo que se deja un límite mínimo de 8 años y un máximo  de  22  años  y  6 meses de prisión)  cuando la conducta sea desarrollada  por   una   organización   dedicada   al  lavado  de  activos  (artículos  323  –modificado por la Ley 747  de  2002— y 324 del Código  Penal).   

Con  fundamento en esos acontecimientos, al  requerido  en  extradición le formularon en los Estados Unidos de América tres  cargos   contenidos  dentro de la acusación formal  No. S1 02 Cr. 822  (VM)  definidos  como  de concierto para delinquir en contra de las leyes de ese  país   sobre  los  narcóticos,   de  distribución  y  posesión  con  la  intención  de distribuir cocaína y de concertarse para el blanqueo de recursos  monetarios,  para los cuales existe en el país requirente un encarcelamiento no  mayor  de 20 años en cuanto los actos conspirativos fueron para la realización  de  transacciones  financieras y el lavado se verificó a través de ese tipo de  operaciones.   Para  los  asociados  con  narcotráfico se contemplan penas  “cuando  menos  de  10  años”  de  prisión  y “no mayor” que la cadena  perpetua.   

Se  acredita  el  principio  de  la  doble  incriminación.   

5.   Equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero:   

          Tal  como  invariablemente  lo ha sostenido la Corte, el Indictment  equivale  a  la  resolución de acusación nacional en cuanto, como ésta,   tiene  la  fuerza  jurídica  de  impulsar la apertura de la fase de juzgamiento  dentro del juicio oral que finaliza con el respectivo fallo.   

         

Adicionalmente,  desde  el  punto de vista  formal  contiene  el lugar y la fecha o época en que los hechos tuvieron lugar,  los  nombres de los partícipes y la calificación jurídica de la conducta, con  lo  cual  satisface los aspectos fácticos y jurídicos de la imputación. Así,  entonces,   no   hay   duda   que   en  este  caso  se  satisface  también  esa  exigencia.   

6.  Conforme  ha  determinado   la   Corte   y   tal   como   se   advierte  de  la  sentencia  de  constitucionalidad   1106/2000   del   24   de   agosto  de  2000  de  la  Corte  Constitucional  que  decidió  la  exequibilidad,  entre  otras  normas,  de los  artículos  550 y 565 del Código de Procedimiento Penal, al referirse al inciso  2°  del  artículo  550 (512 actual) la  condicionó al “(…) entendido  de  que  la  entrega de una persona en extradición al Estado requirente, cuando  en  este  exista  la  pena de muerte para el delito que la motiva, solo se hará  bajo  la  condición  de  la  conmutación  de la pena, como allí se dispone, e  igualmente,  también  a  condición  de  que  al  extraditado no se le someta a  desaparición  forzada,  a  torturas  ni  a  tratos o penas crueles, inhumanos o  degradantes,  ni  a  las  penas de destierro, prisión  perpetua  y confiscación, conforme a lo dispuesto por  los  artículos 11, 12 y 34 de la Constitución Política” (resaltado ajeno al  texto).  Por lo tanto, el Gobierno Nacional está en la obligación de supeditar  la   entrega   a   los   términos   aludidos    en  caso  de  conceder  la  extradición.   

7.   Otras    Respuestas   a   los   alegatos    del  defensor:   

Aunque  el  texto  del  presente  Concepto  responde  implícitamente  a la mayoría de sus alegaciones, es menester abordar  la respuesta expresa de las restantes así:    

7.1   A la duda probatoria:   

La   Corte   Suprema  de  Justicia  y  la  Constitucional,  han precisado la naturaleza del trámite de extradición frente  a  la  legislación  colombiana, señalando que es un trámite caracterizado por  el  propósito  que  persigue  que  no  es  otro  que  el  de  la agilidad de la  cooperación  internacional en la lucha contra el delito. En ese orden de ideas,  la  definición  del legislador colombiano por un rito que privilegia el estudio  formal  de  la documentación con miras a la mera verificación del cumplimiento  de  unos  requisitos mínimos para efectos de emitir el Concepto por parte de la  Corte,  de  suyo  excluye el análisis sustancial del material probatorio que es  propio  del  acto  de  Juzgamiento  al  que  no  concurre  la autoridad judicial  colombiana,  que,  se repite está limitada legalmente a la constatación formal  del  cumplimiento  de  los  requisitos  señalados  en  la  ley que se aplica en  defecto del Tratado.   

7.2   Sobre  el lugar de comisión del  delito:   

El defensor plantea que el delito que motiva  la  petición de extradición de su procurado no ocurrió en el exterior sino en  territorio  colombiano,  sobre  el  particular  el  antecedente  de  la  Sala ha  expresado que:   

“(…)  la Corte entiende que es un deber  constitucional  suyo  emitir  concepto  desfavorable  cuando los actos que   motivan  la  petición de extradición no constituyan “delitos cometidos en el  exterior”,   pues ello surge evidente del texto del artículo 35 de   la   Carta, sin que ha menester providencia judicial para su reconocimiento  oficioso,     como    de    hecho    se    ha   verificado   en   ocasiones  anteriores1. Y,   

“Así  mismo tiene claridad meridiana que  la     preceptiva     superior     hace    referencia    a     “delitos”    no    a   “hechos”,  de modo  que  no  resulta  contrario  a la Carta, ni a la naturaleza de las cosas, que se  cometan   delitos   en  el  exterior  a  través  de  manifestaciones  fácticas  realizadas  exclusivamente en territorio nacional”2.   

          En  este caso, los hechos de la petición de extradición dan cuenta  de  la  consecución  en  la  República  de  Colombia  por  parte  del  acusado  HENAO  MEJÍA de cocaína que  era  exportada  a los Estados Unidos de América y allí recibida y distribuida,  para  luego  remitir  el producto de su comercio ilícito al país, desde donde,  específicamente   en   Medellín,  se  coordinaba  telefónicamente  con  otros  coacusados  y  sindicados,  algunos  de  ellos  colaboradores  de  la  justicia,  ubicados  en  territorio  estadounidense,  toda  la  logística  de ese tráfico  internacional ilícito.   

          Esa   mera  relación  fáctica  es  suficiente  para  concluir  que  efectivamente,   tal   como   lo  indica  el  defensor,  parte  de  los   hechos   atribuidos  a  HENAO  MEJÍA  ocurrieron  en territorio  colombiano,     pero    indudablemente    son    constitutivos    de   delitos cometidos en el exterior,  que  sancionados  con  pena  de  prisión mínima de 4  años,  dan  lugar a la extradición. Precisamente para este tipo de situaciones  es  que  la  extradición  existe  como mecanismo de cooperación internacional,  para   evitar   que   el   territorio   de   un  país  se  use  para  delinquir  transnacionalmente  o para refugiarse en él después de haber infringido la ley  penal en territorio extranjero.   

7.3     Sobre   la   edad   del  requerido:   

Ciertamente,  como  lo señala el defensor,  está  probado  dentro  de  la  actuación  que  JOSÉ MARÍA HENAO MEJÍA es un  hombre  de  más de 70 años de edad pues nació el 17 de abril de 1932, pero el  Código  de  Procedimiento  Penal  en  su  acápite  de “La Extradición” no  contempla  ningún  precepto  que  haga  tener  en  cuenta esa circunstancia tan  especial  para  efectos  del  Concepto  y,  aunque  el  mismo  cuerpo  normativo  contempla  en el capítulo que trata de la detención preventiva, la posibilidad  de  suspender la privación de la libertad cuando “el sindicado fuere mayor de  sesenta  y cinco (65) años” (artículo 362), no es una norma específica para  asuntos  de  extradición,  ni  tampoco  puede interpretarse como una patente de  corso  a favor de los ancianos que delinquen o que presuntamente lo hacen, pues,  en  todo  caso, está condicionada a que “la personalidad y la naturaleza o la  modalidad   de   la  conducta  punible  hagan  aconsejable  la  medida”.    

Sin  perjuicio  de  lo  anterior,  la  Sala  advierte  que  el  acto  de  extraditar es en todo caso potestativo del gobierno  nacional  que  al recibir un Concepto favorable de la Sala de Casación Penal de  la  Corte  Suprema  de  Justicia, no  queda obligado a entregar al nacional  colombiano  al país requirente, sino que “lo deja en libertad de obrar según  las conveniencias nacionales”.   

         

Así  mismo,  se  aclara que en torno a las  peticiones  de  libertad  y de traslado del lugar de reclusión del requerido en  extradición,  la  Corte  obró  conforme a sus deberes legales que no son otros  que  los  de  dar  traslado  a la autoridad competente para el efecto, el Fiscal  General de la Nación.   

          Finalmente  y  en  torno  a la protesta del defensor por la supuesta  infracción  al  principio  de  oficiosidad  por  parte  de  las  autoridades de  Policía  y  Judiciales  que  teniendo  conocimiento  por  las  interceptaciones  telefónicas  verificadas  en  territorio  nacional  de la aparente comisión de  conductas  punibles  perseguibles de oficio no asumieron su investigación para,  según  él,  facilitar el trámite de extradición, la Corte advierte que puede  acudir  a  los  organismos  de  control  disciplinario,  administrativo   o  judicial  para  efectos  de  poner  en  su  conocimiento,  esa que considera una  actuación  contraria  a  la  normatividad  nacional.   La Sala no asume su  conocimiento  por  carecer  de  competencia;  ni  remite  copias, por carecer de  evidencia.      

         

A  mérito  de  lo  anterior,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a    la   Extradición   del   ciudadano   colombiano   JOSÉ  MARÍA  HENAO  MEJÍA  en  las  condiciones  atrás  referidas.    Comuníquese  al  requerido,  a  su  defensor,  al Ministerio Público y al Fiscal General de la Nación. Devuélvase  al  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho  para  lo  de su competencia y del  Gobierno Nacional.   

CÚMPLASE  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE         A.        GÓMEZ  GALLEGO                       ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                         ÁLVARO O. PÉREZ PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                           JORGE L. QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                             MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1.  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA.  Ext.  16  de  mayo de 2001. M.P. Dr., FERNANDO E.  ARBOLEDA RIPOLL.   

2.  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. Ext. 8 de octubre de 2003.  M.P. Dr., YESID RAMÍREZ BASTIDAS.     

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